Acerca de la movilización en Francia contra la reforma de las pensiones

Carta Semanal 925 en catalán

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En esta carta semanal reproducimos -con algunos cometarios- un artículo de Pierre Valdemienne, publicado en Informations Ouvrières nº 724, del 1 de febrero, a modo de balance de las últimas manifestaciones celebradas en distintas ciudades de Francia contra la propuesta de reforma del sistema de seguridad social impulsada por el gobierno de Emmanuel Macron. Una reforma que el gobierno francés tilda de “necesaria”, cuando, al igual que en España, la caja de la Seguridad Social en Francia es autosuficiente, si no fuera -en Francia-  por los miles de millones de exenciones de cotizaciones empresariales decididas por los diversos gobiernos, con la excusa de “crear empleo”, y financiadas por la propia caja del sistema de jubilación. Y en España por la derivación de fondos para “gastos impropios” (de ahí la exigencia de auditoría de la caja de la Seguridad Social levantada por la COESPE).

Justo es señalar que al día siguiente al 1 de febrero más de un millón de trabajadores ingleses de diversos sectores sanidad, enseñanza, transportes se manifestaron y fueron a la huelga por aumentos de salarios y contra los gastos militares. Un verdadero renacer de la clase obrera británica después de los negros años de la época de Thatcher. Sigue leyendo

Misiles o pensiones

Carta Semanal 924 en catalán

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Con este sugestivo título un periodista de La Vanguardia (Barcelona, 23 de enero) resumió la situación de Francia. Cuatro días antes, el jueves 19 de enero, la clase obrera francesa se había levantado con sus organizaciones contra la reforma de las pensiones, y el presidente Macron anunció un día después desde la base aérea de Mont de Marsan que la nueva Ley de Programación Militar (2024-2030) preveía un gasto de 413 000 millones de euros. O sea un aumento de un 35 por ciento en relación con el presupuesto actual. Cantidad cualitativamente superior al supuesto déficit del presupuesto de la Seguridad Social, supuesto porque el cálculo real de las cuentas de la Seguridad Social da que a este sistema está bastante equilibrado. Lo que está en juego no es una cuestión contable es una cuestión política de fondo. Al iniciarse la guerra de Ucrania los dirigentes del Medef (la patronal francesa) ya habían declarado que era necesario gastar en “defensa” como algo prioritario y por tanto que había que echar mano del tesoro de guerra de la clase obrera francesa, la caja de las pensiones.

Desde que fue elegido en 2017 Emmanuel Macron fijó como una de las prioridades la reforma de la Seguridad Social, continuando la política del presidente socialista Hollande que había impuesto una reforma del Código del Trabajo.

La reforma Macron implicaba liquidar el sistema de reparto e imponer un sistema de puntos, o sea de capitalización individual. Incluye desmantelar los 42 regímenes especiales (esta reforma fracasó cuando la movilización que tuvo su culmen el 5 de diciembre del 2019, con una huelga generalizada, fue abandonada en marzo de 2020, en plena pandemia). Regímenes que determinan las condiciones de jubilación de los diferentes sectores de trabajadores en función de las condiciones de trabajo, su punibilidad o riesgo. Estos regímenes especiales fueron un producto de la lucha de clases particular en el periodo revolucionario que se abrió en los años 1944-46 después de la derrota del nazismo y la entrada en acción de la clase obrera. El propio sistema público de la Seguridad Social, como otras medidas de este tipo fue el precio que la burguesía francesa tuvo que pagar para mantener el poder político y reconstruir el Estado burgués (con la colaboración en particular de las direcciones del PCF y la CGT). Desde entonces la burguesía francesa y los gobiernos, con la colaboración de las direcciones del PCF y del PS, han intentado “reformar” este sistema.

Para el capital financiero, en crisis, es una cuestión esencial apropiarse del dinero de la clase obrera, el salario diferido,.

En la elección de 2022 Macron volvió a la carga, pero no hay que olvidar que ganó las elecciones, no por su programa sino por la campaña en contra de la extrema derecha, después de que varias candidaturas de división como las del PCF impidieran que Jean Luc Mélenchon pasara a la segunda vuelta. Lo cual no impidió que en las elecciones legislativas de junio de 2022 los candidatos de la coalición organizada por Mélenchon fueran los más votados. El resultado es que por primera vez en la historia, la lista del presidente NO es mayoría en la Asamblea Nacional, y Macron se ve obligado a utilizar el articulo 49,ter para que se aprueben las leyes sin debate (artículo que muestra el carácter bonapartista del régimen de la V República).

Hoy la reforma se concreta (acaba de ser aprobada en el Consejo de Ministros y pasa al parlamento) en aumentar la edad de jubilación de 62 a 64 años, aumentar de 42 a 43 los años para tener la jubilación al 100 por cien  y empezar a desmantelar los regímenes especiales.

¿Cómo se expresa la resistencia?

Desde que, en mayo de 2022, Macron anunció la necesidad de la reforma, se formó un frente sindical unitario en contra. Nueve sindicatos, desde la CGT y FO hasta los sindicatos de cuadros, los cristianos y amarillos (CFTC y CFDT ) se pronunciaron en contra de la reforma. Y anunciaron movilizaciones si la reforma se presentaba a aprobación.

En enero de este año volvieron tambien a surgir los “chalecos amarillos”, sin duda no con el mismo impacto porque TODAS las organizaciones sindicales aparecían unidas dando en cierta medida confianza NO solo a la clase obrera sino a todos los sectores medios oprimidos y explotados por el gran capital por medio de la inflación desbocada (incluso el gremio de panaderos se manifestó el 23 de enero contra los precios de la energía).

Cuando Macron anunció que el Consejo de Ministros del miércoles 25 de diciembre iba a dar salida al proyecto de ley, la coalición sindical llamó a una jornada de huelga para el 19 de enero. El resultado de la huelga y las manifestaciones fueron más importantes que en 2019.

Estas organizaciones en la tarde del 19 se reunieron y comunicaron la necesidad de continuar la movilización, realizar asambleas y hacer una nueva jornada de huelga y manifestaciones el 31 de enero.

Las organizaciones sindicales de los jóvenes estudiantes llaman desde el 30 de enero a bloquear los centros de estudio y participar en las manifestaciones de los trabajadores y sus sindicatos.

Paralelamente La Francia Insumisa (sin el apoyo del PCF, del PS ni de los Verdes) llamó a una marcha a París el 21 de enero como complemento y en apoyo a la huelga convocada por los sindicatos. Este llamamiento se hizo a partir de la convocatoria de NUEVE organizaciones juveniles que tomaron la iniciativa. En efecto la participación de los jóvenes en esta manifestación fue notoria.

En cierta medida La Francia Insumisa aparece como el referente político de la mayoría social. En La Francia Insumisa participan codo con codo los militantes de la Cuarta Internacional organizados en el Partido Obrero Independiente.

Toda esa movilización y resistencia ha creado o acentuado la crisis política del régimen y sus partidos. La derecha está dividida e incluso en el partido de Macron (que se llama de centro) hay voces que se pronuncian contra la reforma de las pensiones. La extrema derecha de Marine Le Pen, muy ausente del escenario político, también se ve obligada a pronunciarse contra la reforma.

¿Cuál será el resultado? El resultado lo dará la movilización en curso, pero a nadie se le escapa la importancia internacional y europea de esta movilización y su efecto directo en países como España donde el gobierno está empeñado en el mismo tipo de reformas.

Consideramos necesario interpretar el contenido de fondo de lo que se juega en Francia. Por ello publicamos el artículo de Marc Gauquelin en Informations Ouvrières 741 del miércoles 24 de enero.

Se ha abierto un nuevo período

El hecho de que dos millones de trabajadores y ciudadanos respondieran el 19 de enero con huelgas y manifestaciones al llamamiento de las confederaciones sindicales unidas, revelando el verdadero equilibrio de fuerzas entre las clases, marca un punto de inflexión en la situación en este país.

Macron puede agitar, disfrutar del descanso del general en jefe en Mont de Marsan, encargar a su ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, que declare al Journal du Dimanche: “Con esta reforma, no habrá perdedores” (22 de enero). Puede presentarse, junto con Olaf Scholz, como garante de la “soberanía europea”… Pero ya no tiene control sobre los procesos en curso en las profundidades de la sociedad.

En la noche del 19 de enero, todos los participantes (sindicalizados, no sindicalizados, trabajadores públicos y privados, jóvenes…) sintieron lo mismo, el inmenso poder de los trabajadores reunidos en unidad para exigir la retirada pura y simple de la reforma de las pensiones. Un sentimiento reforzado 48 horas después por la marcha del 21 de enero en París, iniciada por organizaciones juveniles y apoyada por LFI. Un sentimiento de confianza en su capacidad que ha conseguido lograr y preservar la unidad de sus organizaciones poniendo a su alcance manos el abandono de su proyecto por parte del gobierno.   

Este gobierno, socavado por la pérdida de su mayoría en la Asamblea Nacional, aislado de la mayoría de la población, está multiplicando los signos de debilidad. Nunca se ha mostrado tan inseguro sobre el futuro.

Para estos millones de trabajadores y ciudadanos que se pusieron en marcha el 19 y 21 de enero y que ya están comprometidos en la preparación de la jornada de huelga y manifestaciones del 31 de enero, la cuestión de cuáles son las formas de acción capaces de ampliar y profundizar aún más el movimiento está en el centro de todas las preocupaciones.

Como lo está la cuestión de las formas de organización necesarias para garantizar el marco de la unidad de las organizaciones de clase indispensables para la unión de las masas.  En esta lucha, hasta el final, para hacer que Macron retroceda en las pensiones es donde se forjan las herramientas y se forjan las relaciones políticas que llevarán a dar un paso más e integrar en su lucha la dimensión de la lucha para acabar con este gobierno. En este sentido, el día 19 de enero, con sus dos millones de huelguistas y manifestantes, cierra un período para abrir otro, devolviendo a la clase obrera su lugar como elemento central de toda la situación.

Un período que inevitablemente avanzará hacia la confrontación con el poder bonapartista de Macron, para abrir paso a un resultado acorde con los  intereses  de la población trabajadora y el respeto  de  los  principios de la democracia.

El CATP en la lucha contra la guerra

Carta Semanal 923 en catalán

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Pronto se cumplirá un año desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania (la guerra en la región se inició, en el Donbás, en 2014). Un año en que la guerra ha traído la muerte de miles de jóvenes rusos y ucranianos, la destrucción de Ucrania, la miseria creciente para la población trabajadora de toda Europa, aplastada por la subida de los precios de productos de primera necesidad, la destrucción de buena parte de la industria europea. Y los dirigentes de los EE.UU. y la OTAN defienden la continuación de la guerra “hasta la victoria total” de Ucrania (que supondrá la destrucción total de buena parte de su territorio).

En todo este tiempo, los militantes y organizaciones que participan en el CATP han luchado por ganar más compañeros y agruparlos para el combate contra la guerra. Sigue leyendo

Ante el intento de golpe de Estado en Brasil

Carta Semanal 922 en catalán

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En las elecciones presidenciales de Brasil, celebradas en octubre de 2022, Lula, candidato del partido de los Trabajadores (PT) venció con un 50,9% de los votos frente al 49,1% de Bolsonaro (dos millones de diferencia).  Pero el ultraderechista, que había hecho campaña denunciando que iba a haber un fraude en las elecciones, nunca ha aceptado plenamente los resultados.

Recordemos que quien sí llegó a la presidencia por medio de actuaciones fraudulentas fue el propio Bolsonaro, hace cuatro años, cuando el aparato judicial impidió que se presentara Lula como candidato (las encuestas le daban como ganador), por supuestos delitos de corrupción (Lula fue incluso condenado, sin ninguna prueba real, pero la condena fue posteriormente anulada).

Siguiendo a Bolsonaro, muchos de sus partidarios no han reconocido el resultado de las elecciones presidenciales. Han protagonizado cortes de carreteras, paros patronales, y otras medidas. Y han multiplicado los llamamientos a que el ejército interviniera para impedir la toma de posesión de Lula.

A pesar de todo, Lula tomó posesión como presidente el pasado 1 de enero, acompañado por cientos de miles de manifestantes. Sigue leyendo

¡Solidaridad con el pueblo trabajador de Perú y sus organizaciones!

Carta Semanal 921 en catalán

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A comienzos del mes de diciembre, un enfrentamiento entre el presidente de Perú, Pedro Castillo, y el congreso dominado por una mayoría parlamentaria de derecha daba lugar a la apertura de una grave crisis política.

Ante la amenaza de “golpe blanco” del Congreso contra Castillo, con la tercera votación de su “vacante” (juicio político), el  todavía presidente declaró la disolución del Congreso, la declaración de un estado de excepción y elecciones anticipadas con carácter constituyente. Al hacerlo Castillo intentó utilizar una disposición constitucional ya utilizada por algunos de sus predecesores (como Martín Vizcarra en 2019). Pero el aparato judicial y militar se negó a seguir a Castillo, quien fue arrestado por su propia escolta. Sigue leyendo

El Parlamento Europeo, esa cueva de ladrones

Carta Semanal 920 en catalán

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Para elaborar esta carta, nos hemos basado en artículos publicados en el periódico de los compañeros griegos del NAR.
La Unión Europea da enormes poderes, por encima de los parlamentos y gobiernos nacionales, a instituciones que el pueblo no eligió y que no responden ante ningún pueblo, como la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Para intentar disimular este arreglo antidemocrático, existe el llamado “Parlamento Europeo”, elegido por los ciudadanos. Pero ese supuesto parlamento no es un verdadero órgano parlamentario, ya que no elige a la Comisión Europea, verdadero “gobierno” de la UE, ni tiene la potestad de controlar sus actos (Sobre el papel del Europarlamento, remitimos a nuestros lectores a nuestra Carta semanal 451). Sigue leyendo

El Tribunal Constitucional: origen y funciones

Carta Semanal 919 en catalán

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En un régimen parlamentario, en teoría tú votas a alguien, y el  que suma más votos gobierna para hacer lo que te ha prometido. Pero, bajo el régimen de la Monarquía, las cosas no son así. El que ha ganado unas elecciones tiene que pedir permiso a una serie de controles para legislar, para gobernar. En particular, al llamado Tribunal Constitucional. El  nombre engaña, pues no imparte justicia, pero a sus decisiones las llama sentencia, auto, etc.

El TC tiene la misión de certificar en nombre del Estado si lo que uno dice o hace es conforme a la Constitución, y, por tanto, hace legales o ilegales esos actos. Según el artículo 1 de la ley del TC:

“El Tribunal Constitucional, como intérprete supremo de la Constitución, es independiente de los demás órganos constitucionales y está sometido solo a la Constitución y a la presente Ley Orgánica.” Sigue leyendo

El Tribunal Constitucional: origen i funcions

Carta Setmanal 919 per descarregar en PDF

En un règim parlamentari, en teoria tu votes algú, i el que suma més vots governa per ferel que t’ha promès. Però, en règim de la Monarquia, les coses no són així. El que ha guanyat unes eleccions ha de demanar permís a una sèrie de controls per legislar, per governar. En particular, a l’ anomenat Tribunal Constitucional. El nom enganya, doncs no imparteix justícia, però a les seves decisions les anomena sentència, interlocutòria, etc.

El TC té la missió de certificar en nom de l’Estat si el que un diu o fa és conforme a la Constitució, i, per tant, fa legals o il·legals aquests actes. Segons l’article 1 de la llei del TC:

“El Tribunal Constitucional, com a intèrpret suprem de la Constitució, és independent dels altresòrgans constitucionals i està sotmès només a la Constitució i a aquesta Llei Orgànica.”

No pertany a cap dels tres poders (legislatiu, executiu i judicial), sinó que està per sobre dels tres. Recorren al TC sentències dels tribunals de justícia, però alhora és la ‘tercera cambra’, que decideix sobre les lleis aprovades pel Congrés, el Senat, i les autonomies. És una aberració, que està per sobre dels poders màxims. No l’elegeixen directament els ciutadans, però s’imposa als que sí que han estat elegits.

No existia en el sistema parlamentari tradicional, creat per la burgesia en ascens, sinó que és propi de la burgesia decadent, que es parapeta contra l’amenaça de la revolució proletària. La II República va crear un artilugi d’aquest tipus, el Tribunal de Garanties Constitucionals. A instàncies dels patrons, aquest “Tribunal” va anul·lar la Llei de contractes de cultiu (33-34) de l’autonomia catalana, i contra aquest abús es va rebel·lar el poble català, proclamant l’Estat Català de la República Federal espanyola.

Té 12 membres, que es renoven per terços, sent designats pel Congrés (4), el Senat (4), el Govern (2) i el Consell General del Poder Judicial (2). Aquest últim, al seu torn és designat pel Congrés (10 vocals) i el Senat (altres 10) més el President del Suprem elegit pels 20. Per tant el seu origen queda lluny del vot dels ciutadans.

El mecanisme de la seva elecció són els 3/5 de la cambra corresponent, cosa que garanteix el dret de veto per part del PP i les associacions afins. Per evitar que els votats per partits no franquistes tinguin majoria, el PP arribat el cas decideix no designar els que han de substituir-los.  O amenaça de no votar els designats pel PSOE si no són gent “acceptable” per al PP. O exigeix que el PSOE voti inacceptables com recentment Álvarez Rendueles (que acaba de proposar la infame prohibició al Congrés que voti el que havia decidit votar), i fa anys a Martínez Tristán, jutge repudiat pel Partit Socialista de Madrid pel que fa a la privatització de la sanitat.

Per tant, no és que ara hi hagi un problema amb el T. Constitucional, sinó que hi ha un problema permanent amb un mecanisme d’elecció basat en el xantatge que afavoreix el joc dels franquistes.

De mal en pitjor

Hi ha hagut dos grans canvis al Tribunal Constitucional.

  1. a) El 2007 el Govern Zapatero va abordar la sobresaturació de casos del TC tallant pel dret, facilitant que es rebutgessin casos. Abans, perquè no s’admetés un recurs, calia la unanimitat, i de no haver-la s’obria un tràmit d’audiència, en què els representants del recurrent i els fiscals poguessin defensar les seves posicions. Ara, sense escoltar el recurrent ni el fiscal, si la majoria del TC no accepta el recurs, se li dona carpetada.

Aquest ha estat un mitjà fonamental per rebutjar querelles o acusacions de crims de guerra i de lesa humanitat comesos per franquistes.

La saturació del TC està arrelada a que l’aparell judicial franquista, bo per perseguir, era incapaç d’ajudar a resoldre els problemes democràtics i socials.

  1. b) Rajoy suprimeix garanties per fer “executiu” al Tribunal Constitucional

El 2015, en plena escalada repressiva contra els catalans, mentre el cap d’Estat Major Alejandre orquestrava un pla para la intervenció de l’exèrcit a Catalunya, Rajoy diu que el TC ha de garantir per si mateix que es compleixen les seves resolucions.

El 2017, el TC va obeir disciplinadament les consignes del rei, única institució a la que el TC es plora, en nom de la qual existeix.

El TC organitzarà l’execució de les seves resolucions, anul·larà resolucions contràries prèvia consulta, suspendrà responsables, actuarà si cal sense escoltar prèviament però donant un termini als afectats.

Aquestes instruccions són les que ha pretès ara aplicar el TC contra el Congrés i el Senat, però saltant-se els requisits.

El TC ha actuat amb dos membres caducats malgrat les exigències del Govern, del Congrés i de la Fiscalia. És un TC ‘il·legal’, format per membres el mandat dels quals ha vençut.

Al Senat l’interpel·la pel que ha fet el Congrés, com ha oposat el dijous 22

Aquest mateix procediment es va aplicar abans al Parlament de Catalunya (el setembre del 17) impedint que els elegits per legislar i governar legislin i governin,

Contra l’atac antidemocràtic del PP hi ha hagut un tancament de files de diversos grups parlamentaris, fins i tot en part la dretana C. Canària.

En canvi, la Comissió Europea per boca del seu comissari de Justícia ha intervingut donant suport de fet al PP.

El boicot del PP als relleus

El PP té com a norma aturar els relleus de membres del TC i del CGPJ quan li convé. Hi va haver un primer bloqueig el 1995 de vuit mesos en tots els òrgans, que va acabar quan Aznar va tenir el Govern i majoria a les Corts el 1996.

El 2008, estant Zapatero al Govern, el bloqueig del relleu del TC va durar 2 anys i va servir per preparar la majoria que el 2010 es va carregar l’Estatut català. Ara, es compleixen 4 anys al CGPJ dins d’un pla de bloquejos successius en altres òrgans per impedir majoria progressista al TC que trenqui el llarg domini del PP. No cedeixen, perquè busquen que Brussel·les imposi que siguin els jutges franquistes els que triïn, cosa que donaria dos llocs fixos al TC al PP.

Què ha fet el Tribunal Constitucional

1) Va donar suport a les reformes laborals

Una sentència de 16 de juliol de 2014 del Tribunal Constitucional avala de la a la z la reforma laboral rebutjant tots els arguments dels sindicats, amb un text que sembla una declaració de la CEOE:

  1. La reforma vulnera l’article 35 de la Constitució sobre la durada del període de prova i l’article 37, però ho fa per un motiu raonable, i també és raonable que trepitgés la legislació laboral sobre l’acomiadament unilateral.
  2. El canvi per l’empresari de les condicions laborals es fa per mantenir llocs de treball, i segons el TC no viola la negociació col·lectiva. I tampoc dona més discrecionalitat a l’empresari. I li sembla bé que s’imposi la descentralització de la negociació col·lectiva i negui prioritat als convenis sectorials.
  3. Una i altra vegada, contra els pobles
  4. A) El TC va ser transformat per carregar-se el segon Estatut de Catalunya. El Parlament català va aprovar el 30 de setembre de 2005 un nou Estatut per amplíssima majoria. En arribar al Congrés aquest el va deixar profundament canviat. Aquesta versió retallada va ser votada en referèndum pel poble català, amb pocs vots ja que molts es van negar a reconèixer-ho.

Al Constitucional,

– Van apartar el magistrat Pablo Pérez Tremps del cas de l’Estatut català, a iniciativa del PP i amb el pretext que havia elaborat un estudi teòric sobre un estatut diferent a l’aprovat.

– El PP es va negar a rellevar altres magistrats ni a substituir un mort.

– El magistrat Aragó es va passar al PP.

Així es va amagar una majoria falsificada al Constitucional, que va deixar irreconeixible l’Estatut, donat a conèixer el juny del 2010. El president Montilla, tots els partits, sindicats i innombrables entitats i el poble català va sortir massivament al carrer el 10 de juliol de 2010. Aquí per primera vegada, es va obrir un procés de mobilitzacions massives pel dret a decidir, per la independència.

Davant la preparació del Referèndum de l’1 d’octubre de 2017, il·legalitzat per Rajoy, el Govern va tensar tots els dispositius de l’Estat per xantatge i reprimir. El PP, després de forçar la seva majoria al TC, el va transformar en un gos de presa, com s’ha explicat abans. 

3) Ocultar i negar la Memòria històrica

Durant 86 anys tots els jutges espanyols s’han negat a admetre a tràmit cap acusació de crims franquistes. L’única excepció va ser el jutge Baltasar Garzón, que es va recolzar en el Pacte Internacional de Drets Civils i Polítics, subscrit per Espanya el 1977. El Suprem va dictar una sentència amb tots els suposats motius per negar la tramitació d’aquests crims, negant la utilització del pacte. I el poder judicial va maniobrar per fer anar Garzón

Però la Constitució, en el seu article 10, assenyala que “Les normes relatives als drets fonamentals i a les llibertats que la Constitució reconeix s’interpretaran de conformitat amb la Declaració Universal de Drets Humans i els tractats i acords internacionals sobre les mateixes matèries ratificats per Espanya.”

El Govern presenta a les Corts el projecte de llei de Memòria Democràtica, el TC emet immediatament, el 15 de setembre de 2020, un laude garantint que, diguin el que diguin les Corts, els jutges espanyols continuaran negant-se a admetre les acusacions de crims franquistes. La llei de la Memòria Democràtica respon punt per punt a les al·legacions del TC.

L’obstacle és la Monarquia

L’embolic creat al llarg de 44 anys de règim qüestiona la seva viabilitat.

En suma, els sistemes de consens en què es basa el Constitucional i altres òrgans són un obstacle per a la veritat i la justícia. Una Constitució democràtica no ha d’ utilitzar aquest artilugi.

Europa els dona suport

Destaquem la intensa intervenció de la UE en l’actual crisi de la cúpula monàrquica.

Últimes notícies indiquen que Brussel·les vol mantenir els tres cinquens deixant-nos sotmesos al PP i els seus bloquejos. Alhora, la UE manté que els jutges triïn directament 12 membres del CGPJ, cosa que asseguraria de manera permanent dos llocs per als franquistes al TC.

En definitiva Brussel·les es vol recolzar en els franquistes per evitar que la irrupció de les masses trenqui l’ordre de la UE garantit per la Monarquia.

 

 

La guerra en Ucrania y la destrucción de las bases industriales de Europa

Carta Semanal 918 en catalán

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Esta carta se ha elaborado a partiendo de un dossier del periódico Informations Ouvrières, de Francia, que describe cómo la guerra en Ucrania y las sanciones internacionales impuestas a Rusia por EE.UU. y Europa, no para defender la “democracia”, sino los intereses del imperialismo estadounidense, sumen a Europa en una crisis sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. Aunque Los problemas existían antes de la invasión de Ucrania, guerra y sanciones lo agravan todo. Según ese reportaje, “en el Viejo Continente, la gente puede cada vez menos habitar, calentarse y satisfacer su hambre”. Sigue leyendo

La ofensiva del capital por apropiarse de los servicios públicos

Carta Semanal 917 en catalán

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El capitalismo vive en una situación de crisis prácticamente permanente. Aunque en cada crisis nos presenten a un “culpable” externo (la subida del petróleo en 1973, unas hipotecas mal planificadas en 2088, una pandemia luego y, finalmente, una guerra), es el propio modelo de producción el que lleva en su seno las crisis. Crisis que son el resultado de la estrechez del mercado mundial, que lleva a una competencia cada vez más feroz y destructiva, y, sobre todo, como recuerda Xavier Arrizabalo en La Verdad nº 111 “la rentabilidad, que es la fuerza impulsora de la acumulación capitalista, está sometida a una ley, la de su tendencia a descender. Esta tendencia es susceptible de ser contrarrestada puntualmente, pero cada vez con más dificultades y, desde luego, a través de una mayor explotación además de otros elementos de barbarie como la propia guerra”. Sigue leyendo