Archivo de la categoría: Venezuela

¡No a la injerencia imperialista del gobierno Rajoy en Venezuela!

(Publicado en la Carta Semanal 639)

La nación venezolana acaba de ganar una batalla

El viernes 4 de agosto, los 538 diputados electos a la Constituyente (el Consejo Nacional Electoral está por confirmar siete candidaturas), se han posicionado en el edificio de la Asamblea Nacional para juramentarse. Los antiguos diputados, elegidos en 2015, se habían retirado y se unieron a la manifestación contra la Constituyente. Según la agencia AFP, no había más de 2.000 manifestantes convocados por la «oposición democrática», y según EFE, solo eran unas decenas. Por lo demás, decenas de miles de manifestantes se han concentrado ante la Asamblea Nacional para demostrar su apoyo a la Constituyente.

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Tras Brasil, ¿Venezuela?

(Publicado en la Carta Semanal 577)

Carta-577Lo que sucede hoy en Venezuela guarda una estrecha relación con lo que está pasando en Brasil. Son dos aspectos de la contraofensiva imperialista para acabar con todos los gobiernos que se escapan, aunque sea parcialmente, a su control. Y, en ese sentido, la Monarquía española sólo juega un papel de servidor, subalterno pero obligado, del imperialismo.

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El movimiento obrero debe defender al pueblo de Venezuela

(Publicado en la Carta Semanal 519)

Algunos compañeros han señalado, con razón, que más allá del golpe propagandístico de Felipe González como peón de la ofensiva norteamericana contra Venezuela, lo importante es la posición que tomen y lo que hagan las organizaciones de los trabajadores. Al fin y al cabo González es un ex dirigente que ahora se dedica a otras cosas y más bien habla como vocero de los intereses imperialistas. Abordamos aquí algunos hechos para subsanar el problema.

La Carta Semanal anterior partía de la escandalosa declaración de Obama declarando que Venezuela era una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Tan disparatada que han sido cuestionadas en las propias filas del Partido Demócrata.

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Felipe González, al servicio del golpismo de los Estados Unidos

(publicado en la Carta Semanal 518)

Carta-518El pasado 3 de marzo, Barack Obama declaraba un Estado de Emergencia Nacional como resultado de “una inusual y extraordinaria” amenaza para la seguridad de Estados Unidos proveniente de Venezuela. Cómo puede el gobierno de Venezuela amenazar la seguridad de la mayor potencia del planeta es algo que la lógica no puede explicar.

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Resolución contra la injerencia de los Estados Unidos en Venezuela

Esta resolución del US Labor Against the War (movimiento obrero estadounidense contra la guerra) fue aprobada el 25 de marzo de 2015 por su Dirección Nacional 

Considerando que el 5 de mayo de 2014 el Consejo Sindical de San Francisco (AFL-CIO), adherido a US Labor Against the War (USLAW), adoptó una resolución caracterizando al gobierno de Nicolás Maduro como el “gobierno legítimo de Venezuela, democráticamente elegido” y llamando a que “se respete la soberanía del pueblo venezolano, sin ninguna injerencia del gobierno de los Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela”; y

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Frente a la ofensiva de desestabilización del gobierno venezolano

(publicado en la Carta IV nº 28 – 28 de marzo de 2014)

BanderaIVMartes 25 de marzo, el gobierno de Nicolás Maduro, también dirigente del partido chavista, procedió a la detención de tres generales del ejército del aire, acusados de preparar un golpe de Estado. Desde la elección de Maduro a la presidencia de la República, las operaciones de desestabilización de su gobierno no han parado, y se desarrollan con el apoyo explícito de la embajada norteamericana. No hay que olvidar que la administración Obama todavía no ha reconocido al presidente Maduro.

Sin duda alguna, estas operaciones se vuelven más fáciles por las debilidades propias del gobierno Maduro, principalmente debidas a su negativa a romper con el imperialismo.

Los portavoces de la administración norteamericana no dejan de poner el énfasis en los medios internacionales sobre la situación de caos  existente en el país, situación que por lo tanto justificaría un golpe de Estado.

El diario El País de Madrid, que abiertamente había apoyado el golpe contra Chávez el 11 de abril de 2002, declara en su editorial del 28 de marzo de 2014: “El sentimiento de inestabilidad vivido por el país es tan fuerte que nadie se atreve a descartar una acción de este tipo (golpe de Estado)”. Frente a esta situación, un amplísimo movimiento está desarrollándose contra la injerencia imperialista.

Publicamos a continuación el manifiesto lanzado por decenas de sindicatos y responsables obreros, iniciativa en la cual participan los militantes de la IV Internacional en Venezuela.

Manifiesto

“Movilización del pueblo trabajador contra el complot golpista  y proimperialista – Los trabajadores le hablan a la patria”

Nosotros, dirigentes sindicales, organizaciones sindicales, trabajadores y trabajadoras, organizaciones campesinas, colectivos de trabajadores juveniles, trabajadores del transporte, trabajadores de la economía informal y ciudadanos de a pie:

Nos dirigimos a la opinión publica para fijar posición contra las acciones de desestabilización, “guarimbas” (vandalismo violento con barricadas en las calles, a veces con un cable tendido entre dos árboles a la altura del cuello, disparos… para que los ciudadanos se encierren en sus casas NDT)  que pretenden cercenar el legado de Hugo Chávez, y buscan derrocar al presidente Nicolás Maduro Moros, mediante acciones violentas y desestabilizadoras en las principales ciudades de la Republica Bolivariana de Venezuela. No es casual que el empeoramiento de la situación en Venezuela ocurra al mismo tiempo que está avanzando el proceso de disgregación de Ucrania; en ambos casos se trata de una ofensiva del imperialismo con vistas a recuperar el control total de las riquezas de los pueblos. No estando reunidas hoy las condiciones para una intervención directa, el imperialismo utiliza el mismo escenario de la desestabilización mediante “intermediarios” internos (María C. Machado, Leopoldo López, Capriles Radoski, alcaldes opositores) un amplio apoyo de los medios de comunicación y la actividad de los “diplomáticos”.

Las infructuosas solicitudes de los Estados Unidos a sus organismos internacionales han provocado un cambio de estrategia. Contra Venezuela, Naciones Unidas no les dio la razón y la OEA les dio la espalda. La existencia de UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) y su posición implacable en rechazar la violencia y respaldar los esfuerzos del gobierno venezolano, obliga a dirimir cuestiones del Sur en el Sur; el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas) rechazó toda injerencia de Estados Unidos; la Celac  (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) también apoyó al gobierno de Venezuela para que continúe los esfuerzos para dialogar, hoy la geopolítica internacional es otra gracias a los principios de integración de los pueblos latinoamericanos y del Caribe, implícitos en la doctrina Bolivariana y parcialmente aplicados por el comandante Hugo Chávez.

Para nosotros está claro que los disturbios que ahora azotan a Venezuela son una respuesta del imperialismo y sus lacayos a la victoria conseguida por el gobierno del presidente Nicolás Maduro en las elecciones municipales del 8 de diciembre (cuando ganó el 72% de los municipios contra el 22% de la oposición de derechas, con una ventaja global del 9% de los votos), este resultado ha barrido la “debilidad de origen”, denunciada por la oposición debido a la diferencia de apenas el 1,5% en las presidenciales del 14 de abril, llevadas a cabo poco después de la muerte del comandante Hugo Chávez. Por primera vez Nicolás Maduro ha sido reconocido como presidente por un amplio abanico de las fuerzas políticas opositoras – incluido Enrique Capriles.

¿Qué hay detrás de este plan desestabilizador que se intenta llevar adelante?

Detrás de las guarimbas que por ahora han sido contenidas, el propósito es desmontar las políticas sociales impulsadas por el presidente Hugo Chávez, expresadas en las distintas misiones. La seguridad social, garantiza incluso a quienes no alcanzaron las cotizaciones mínimas establecidas por ley, pensiones homologadas al salario mínimo, todos los derechos laborales consagrados en la Ley Orgánica del Trabajo, la LOPCYMAT, otras normas y reglamentos laborales, como los decretos de inamovilidad y los incrementos salariales y la soberanía sobre nuestros recursos como el petróleo, hierro, aluminio, electricidad y otros.

Este plan no se detendrá́ hasta que haya un claro ganador en el conflicto por el control del país, el tiempo que duren los planes de violencia de la derecha amarilla y sus seguidores dependerá de las movilizaciones del pueblo trabajador (aun con carencias políticas como lo es no contar con dirección política propia de la clase). La violencia impuesta por estos sectores cambiará de forma y de intensidad ya que es utilizable para los objetivos del conjunto de la burguesía: presionar para que el gobierno del presidente Nicolás Maduro caiga o aplique un programa opuesto al del proceso bolivariano.

Los empresario más poderosos del país a través de su portavoz principal, Lorenzo Mendoza, presentaron un programa de gobierno que exigen sea aplicado por el presidente Nicolás Maduro, lo que se conoce como los 12 puntos, que estructura la columna vertebral y el primer capitulo del desmantelamiento de las conquistas del proceso bolivariano. Por ejemplo: anulación de la Ley de Precios Justos, pago de una supuesta deuda en dólares, anulación de los puntos más progresivos de la Ley Orgánica del Trabajo como la inamovilidad laboral y muchos otros.

El país atraviesa una coyuntura económica y política generada por la crisis del capital mundial que ahora se instala en Latinoamérica para hacer que la pague la clase trabajadora. Es una situación que pretende sembrar el caos con desabastecimiento, escasez de alimentos y alta inflación (56% en 2013); ésa es la excusa que la derecha golpista utiliza para justificar un golpe de Estado.

Este sector de la media – alta burguesía parasitaria acostumbrada a la adquisición de dólares a precios preferenciales hoy pretende que la renta petrolera venezolana siga sosteniendo su estatus de vida opulento mientras la mayoría del pueblo trabaja para satisfacer sus necesidades reales y superar la precariedad.

Es necesario romper con el imperialismo del capital y definir de una vez por todas los cambios profundos del modelo de producción aún capitalista y rentista, El control de las importaciones, la nacionalización de la banca y otras medidas no menos importantes serian claves para superar esta coyuntura pero esto sólo es posible si los trabajadores y nuestras organizaciones se suman a la lucha para conseguir tal fin. El presidente Nicolás Maduro convocó una conferencia Nacional de Paz (28 de febrero) intentando por esta vía desmontar la estrategia golpista, teniendo en cuenta la experiencia vivida en 2002 y 2003 cuando EEUU y sus aliados nacionales provocaron el golpe de abril; a su vez el gobierno ha montado mesas de negociación por la Paz Económica en las que la Fedecámaras (organización patronal venezolana) y sus iguales aprovechan y plantean reajustes en precios de productos de la cesta básica sin ninguna participación del pueblo trabajador en el debate, lo cual denota que la mesa esta coja. Lo que busca la oposición y el gran capital es desmantelar las conquistas sociales, y liquidar el control estatal de la renta petrolera, expresada en los dólares que ingresa al país por PDVSA, y que el gobierno invierte en la mayoría del pueblo, aquí́ es donde está el verdadero problema de la crisis.

Contra los ataques del imperialismo y en defensas de nuestras conquistas, ésta es la tarea inmediata

Para nosotros no habrá́ socialismo sin derrotar al imperialismo dentro de Venezuela y su política; si el imperialismo consigue derrotar al gobierno de Nicolás Maduro es la clase obrera la que será derrotada, puesto que para derrotar a la clase obrera el imperialismo necesita antes derrotar al presidente N. Maduro, ya sea por vía del golpe, o por la presión para obligar al gobierno entregar las conquistas sociales, el llamado a la paz que el gobierno hace a la derecha no garantiza que la oposición aborte sus planes de golpe. Nosotros advertimos sobre la necesidad de no poner sobre la mesa de dialogo las reivindicaciones y conquistas del pueblo trabajador pues defenderemos el legado histórico consagrado por las luchas de la clase trabajadora y la herencia dejada a su pueblo por el camarada Hugo Chávez Frías.

Por nuestra parte estamos llamando a todos los trabajadores, a sus organizaciones sindicales a movilizarse con nosotros de manera unitaria al lado del poder popular en defensa y respeto de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, de la soberanía nacional, contra los ataques del imperialismo, en defensa de la democracia y de un gobierno legítimamente elegido ante un intento de golpe de la derecha o intervención extranjera. La salida a la crisis política debe ser en el marco constitucional, por eso rechazamos los métodos y asesinatos y la guarim­ba, el paramilitarismo como actos terroristas extraños al derecho democrático a la protesta.

Por la instalación de una mesa con todos los sectores sindicales de los trabajadores, consejos de trabajadores, delegados de prevención, el movimiento de control obrero, campesinos, trabajadores del transporté, trabajadores del comercio informal, pescadores y organizaciones que defienden el derecho histórico a la autonomía sindical y de la clase trabajadora, ”El dialogo no significa que entreguemos las conquistas sociales y reivindicaciones del pueblo trabajador”.

Emplazamos al compañero Nicolás Maduro a avanzar para ir más allá́ de expulsar a embajado­res y funcionarios de EEUU involucrados en las provocaciones. Que sea consecuente y rompa con el imperialismo, no pagando la deuda externa para atender a una plataforma que exprese la defensa de la nación. LA RENTA PETROLERA ES DEL PUEBLO, NO DE LOS BURGUESES.

Que se respete el Amparo Constitucional interpuesto por el TSJ (Tribunal Supremo de Justicia, la más alta instancia judicial de Venezuela, NDT) a la alcaldesa Evelyn Trejo y recoja la basura y todos aquellos escombros y elementos utilizados en las guarimbas para obstaculizar el derecho al libre transito de los “marabinos” (habitantes del Estado de Zulia).

  • ÚNETE-ZULIA – CORRIENTE SINDICAL TRABAJADORES EN REVOLUCIÓN (CTR ZULIA)
  • COLECTIVO TRABAJO Y JUVENTUD-FORO POR LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO
  • SINDICATOS DE LA CONSTRUCCIÓN SITRAMCOL
  • SAINTRARESCOM- COORDINADORA AGRARIA EZEQUIEL ZAMORA
  • RESERVA SINTRACONSAFRA- SIPROBAVIZ-SITRABOLIVEZ
  • SINTRASURMA-SINSOUPET-SUTICEZ-ZULIAPETROL
  • SINAPSTRASUSCEZU-FENATCS SINDICATO BOLIVARIANO DE TRABAJADOR@S DE LA CULTURA-
  • SIMBOTRACORREOS-(IPOSTEL)- CONTINGENCIA2002-
  • SINUTRABOSALESEZ- SINTRAPROTRABOALMA
  • SINTRAHOCUMZULIA-SINDICATO DE INCUMA
  • SINDICATO DE TRABAJADORES DE TIENDA EL TIJERAZO
  • PROFESORES MISIÓN SUCRE
  • SINDICATO HIDROLAGO–SITRAPSACEZ- SITPAMEZ
  • SINDICATOS BOLIVARIANO TRABAJADORES DE LA VIGILANCIA
  • SINDICATO DE TRABAJADORES DE AVIDOCA
  • SINDICATO DE TRABAJADORES HOSPITAL UNIVERSITARIO MARACAIBO
  • TRABAJADORES DE SUPERMERCADO D. CÁNDIDO ZULIA (SIBOTRASOEMVIDECAZ)
  • FEDERACIÓN DE COMERCIANTES DE LA ECONOMÍA INFORMAL

Venezuela: la exigencia de ruptura con el imperialismo, en el centro de la situación

(publicado en la Carta IV nº 27 del 8 de marzo de 2014

BanderaIVNo es casual que el empeoramiento de la situación en Venezuela ocurra al mismo tiempo que está avanzando el proceso de disgregación de Ucrania (Véase Carta de la IV número 24). En ambos casos se trata de una ofensiva del imperialismo con vistas a recuperar el control total de las riquezas de los pueblos. No estando reunidas hoy las condiciones para una intervención directa, el imperialismo utiliza el mismo escenario de la desestabilización mediante “intermediarios” internos, un amplio apoyo de los medios de comunicación y la actividad de los “diplomáticos”. En la reciente cumbre de los países de América del Norte (1) en Toluca (México), junto al presidente de ese país, Peña Nieto y Stephen Harper (Canadá), Obama –quien, hasta la fecha no ha querido reconocer la elección del presidente Nicolás Maduro– ha dicho con cinismo que “en lugar de tratar de desviar la atención de los propios fracasos, lanzando falsas acusaciones contra los diplomáticos de Estados Unidos, el gobierno debería concentrar su atención en las quejas legítimas del pueblo venezolano“. Sigue leyendo