Grecia: algunos elementos de balance y perspectivas

(Publicado en la Carta Semanal 536)

Carta-536Para los trabajadores de nuestro país y de toda Europa la evolución de la situación política en Grecia es un motivo de preocupación enorme. Es difícil de obviar que los brutales ataques que sufre la población trabajadora griega nos van a afectar y ya de hecho tienen consecuencias brutales para todos los pueblos de Europa.

Como militantes obreros que compartimos los sentimientos de nuestra clase y de todos los sectores oprimidos de la sociedad tenemos el deber de intentar sacar algunas lecciones de la situación en Grecia para ayudarnos a reorientar nuestro combate por la emancipación.

En primer lugar debemos constatar la incompatibilidad total entre las exigencias del capital financiero, sus instituciones (FMI, UE, BCE), los gobiernos que se someten a ellos y la mínima conquista democrática y social de los trabajadores y la población. Estas conquistas chocan con las exigencias del capital financiero en crisis. No hay capitalismo bueno, hay el capital financiero, los bancos, las multinacionales, los especuladores, que dominan la economía mundial y que exigen, para intentar superar su crisis, barrer con todo. O sea con todo lo que la larga lucha de los trabajadores y sus organizaciones han impuesto a lo largo de un siglo y medio.

Cuando las instituciones, ahora llamados los “acreedores”, imponen al gobierno griego el 13 de julio (contra la voluntad mayoritaria de este pueblo que se expreso en el referéndum del 5 de julio) brutales recortes a las pensiones, a los salarios, a la sanidad publica, multiplicando los impuestos al consumo como el IVA, profundizando las privatizaciones, sumiendo al pueblo griego en un futuro de aún mayor miseria es una advertencia urgente a todos los pueblos de Europa. No se trata solo de Grecia sino de las conquistas del proletariado europeo que son incompatibles con la supervivencia del régimen capitalista en su forma última imperialista.

Todas la teorías y practicas de las plañideras que en el movimiento obrero nos hablan de la “humanización de la mundialización” de un capitalismo con rostro humano o de la reforma democrática de sus instituciones, no solo son falsas sino que llevan al movimiento obrero a un callejón sin salida.

La resistencia de los trabajadores y el pueblo griego

El pueblo y los trabajadores griegos con sus organizaciones han resistido durante 5 años, desde el primer rescate en abril del 2010. Múltiples jornadas de huelga general han señalado esta resistencia, llevado incluso en octubre del 2011 a forzar la unidad de todas las organizaciones en dos días de huelga general. La exigencia unitaria era la retirada del memorándum de la troika.

El balance de las organizaciones políticas es brutal, desde el PASOK a SYRIZA todas han abandonado esta exigencia unitaria. El KKE (PC), bajo una forma la particular de denuncia a los otros partidos, ayudo a impedir la realización del Frente Único. Esta renuncia ha llevado a la casi destrucción del PASOK, a la marginalización actual del KKE y a la dislocación abierta en Syriza.

Todo se concentra hoy en el movimiento obrero sindicalmente organizado. Cuando el sindicato de la función publica ADEDY llama a una huelga general el 15 de julio (día que se votaron las medidas en el parlamento) con un seguimiento desigual, muestra al mismo tiempo que la clase obrera griega no esta derrotada a pesar de los golpes recibidos, y que su resistencia se inscribe en una primera etapa de la movilización de  los trabajadores de toda Europa.

No había posibilidad de acuerdo “honorable” con la Unión Europea

La prensa, incluso directamente del capital financiero, ha hablado de la “capitulación” del gobierno Tsipras. Otros abiertamente, por ejemplo en nuestro país los dirigentes de Podemos, han defendido los “acuerdos” planteando que Tsipras no podía hacer otra cosa. Triste augurio de lo que estarían dispuestos a hacer si llegaran al gobierno en nuestro país.

Este no es nuestro punto de vista por dos razones:

– Nunca en la corta historia de Syriza este se presento como un partido revolucionario que quisiera acabar con la propiedad privada de los grandes medios de producción, ni con la Unión europea. Al contrario, su programa era y es la defensa/reforma de la UE, el euro y la salvación del Estado burgués griego. Que nadie se llame a engaño.

Es verdad sin embargo que en las elecciones de junio 2012 Syriza defendió la retirada del memorándum, suscitando el apoyo de amplias masas.

– En la campaña que llevo a las elecciones del 25 de enero del 2015 Tsipras defendió la plataforma de Salónica de septiembre del 2014 que renunciaba a la retirada del referéndum y se limitaba a algunas medias sociales (restablecer el salario mínimo, la negociación colectiva, detener las privatizaciones, …etc.) sin duda no desdeñables aunque parciales.

Es por ello que desde esta Carta Semanal 506 (http://posicuarta.org/cartasblog/lo-que-esta-en-juego-en-grecia/) deducíamos que la crisis provocada por Samaras en diciembre del 2014 y que llevo a las elecciones no era una opción descartable para el capital financiero, consciente de la incapacidad del gobierno Samaras /Pasok de continuar con la aplicación del Memorándum.

Un gobierno Syriza era una opción no descartable para el capital financiero. Se trataba de llevar a Tsipras a aplicar lo que Samaras no podía.

Los 6 últimos meses demuestran que no hay “negociación” posible con la UE, el FMI y los gobiernos a su servicio.

En un reciente artículo de la prensa internacional de Yanis Varoufakis, ex ministro de economía griego (ver Le Monde Diplomatique de agosto 2015) este explica al detalle las supuestas “negociaciones” y que a pesar de las contradicciones entre los diferentes gobiernos y las instituciones el único objetivo era hacer acepar a Tsipras TODO y aún más.

Si alguna cuestión debemos plantear ante la política de Tsipras, no es de que haya intentado negociar sino que no ha explicado a su pueblo la verdad, prometiendo cada día un “acuerdo honorable”. El resultado ha sido, sin duda momentáneamente, la desmoralizando y desmovilizando de sectores importantes de los trabajadores griegos dificultando la solidaridad activa de los trabajadores de Europa. Es verdad que esta política ha sido secundada en toda Europa por los partidos de la llamada izquierda europea. Completando la política oficial de los partidos de la Internacional Socialista, de entrada la dirección del Partido Socialdemócrata Alemán de apoyo a la Unión Europea. Al margen de la voluntad de unos u otros esta es la función de los gobiernos de Frente Popular, o sea los gobiernos de colaboración con la burguesía.

No es Grecia, es toda Europa

Al final de su largo artículo Yanis Varoufakis dice: “Se hunde una Europa que yo había siempre considerado desde la adolescencia como mi brújula … Grecia ha capitulado, pero es el proyecto europeo el que ha sido derrotado”.

En efecto el intento más serio de las burguesías europeas de “unificar” Europa bajo el control del capital americano (no lo olvidemos) ha fracasado.

Hoy se multiplican los intentos de las diferentes facciones de la burguesía de reformar las instituciones. Por ejemplo el ministro de finanzas alemán Schaüble plantea liquidar el poder de la Comisión y dar todo el poder al Eurogrupo de ministros de finanzas (que ni siquiera tiene encaje institucional) Veremos repetirse las propuestas, pero la cuestión de fondo es que ante las exigencias del capital financiero y la resistencia de las masas estas instituciones supranacionales y parasitarias están completamente dislocadas.

Para los trabajadores de Europa se plantea la necesidad de buscar la acción común para reapropiarse de sus organizaciones, particularmente sindicales, bajo una línea de independencia ante las instituciones y los gobiernos, para abrir la vía en la acción a una unión libre de naciones y pueblos soberanos de Europa, liberados de toda opresión y explotación sobre la base del desmantelamiento de las instituciones de la UE y la constitución de gobiernos que respondan a los intereses de las más amplias masas.

¿Qué combate para ayudar al pueblo griego?

La preocupación normal de los trabajadores de nuestro país, particularmente de los trabajadores organizados, ha sido y es ¿qué hacer para ayudar al pueblo griego?, al ser nuestro combate.

Nosotros lo hemos considerado e insistimos en que la mejor ayuda al pueblo griego es combatir para conseguir la unidad para acabar con Rajoy. En el movimiento obrero y las organizaciones se han multiplicado las muestras de simpatía hacia el pueblo griego y sin embargo esto se ha compatibilizado con dar una tregua a Rajoy y respetar el calendario electoral por parte de los dirigentes. Esta posición es común en toda Europa por parte de las organizaciones políticas y sindicales que se sitúan en el marco de la reforma de las instituciones, desde la Internacional Socialista y la mal llamada Confederación Europea de Sindicatos, hasta la supuesta izquierda radical que intenta justificar la política de Syriza.

Rajoy ha sido uno de los más duros para hacer ceder al gobierno Tsipras. Rajoy no tuvo vergüenza en la Conferencia Política del PP el 12 de julio de felicitarse de la humillación a que fue sometido Tsipras.

¿Que mejor ayuda  a la clase obrera griega que realizar la unidad para acabar con Rajoy?

Los hechos son los que son, pero no es tarde, es más necesario que nunca retomar las propuestas del compromiso que realizamos junto con centenares de militantes obreros de todas las tendencias en al Conferencia Obrera europea de Tarragona de marzo de 2013 de “multiplicar las relaciones de acción y solidaridad en común de trabajadores de toda Europa para combatir conjuntamente por la independencia de las organizaciones sindicales, en defensa de las reivindicaciones, por la retirada de todos los planes de austeridad. Es la vía para la unión libre de pueblos”.

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