Los trabajadores y los pueblos han dicho ¡BASTA!

(Declaración del Secretariado del POSI – 27 de mayo de 2014. Publicado en la Carta Semanal 474)

Un inmenso rechazo en nuestro país y en toda Europa

Carta-474Desde la Atenas arrasada por la Troika al Berlín de los minijobs, desde Lisboa a Viena, la inmensa mayoría de los trabajadores, los jóvenes, los desempleados, la población trabajadora ha dicho NO a la Unión Europea y a sus instituciones, agencias del  capital financiero, de los banqueros y los especuladores. Solo un 43% de los electores han ido a votar.

Han dicho NO a los planes de austeridad que, desde París a Dublín, solo significan paro, bajadas de salarios, destrucción de derechos sociales, ataque a las libertades, discriminación de los inmigrantes y liquidación de los servicios públicos.

Han dicho NO a todas las fuerzas políticas que dicen y declaran que no hay otra salida que aplicar los tratados y directivas de la Unión Europea, que no hay más salida que aceptar nuevos recortes, más austeridad.

Han dicho NO a un futuro en el que derechos y libertades, salarios y pensiones,  conquistas sociales y servicios públicos, e incluso la propia democracia deberían ser sacrificados para pagar a los banqueros y los especuladores una deuda impagable.

Recordemos.

Desde hace 4 años, el Banco Central Europeo, la Comisión Europea, el FMI han dictado planes de austeridad que han causado 28 millones de parados y la pérdida de derechos. Las huelgas y las manifestaciones contra esta política han recorrido Europa de punta a punta. Hoy, este rechazo se ha manifestado en las urnas, con una abstención apabullante.

Desde todas las fuerzas políticas, y en especial desde las que se reclaman del movimiento obrero, se nos ha dicho que lo que había que hacer era reformar estas instituciones, dar más poderes al Parlamento Europeo. Pero, ¿más poderes para qué? ¿Para salvar al euro? Si el euro es el principal instrumento de la austeridad y el ajuste…

En algunos países una parte de los trabajadores y la juventud ha votado a organizaciones que han criticado la austeridad y el ajuste, como la griega Syriza. Ahora los trabajadores exigirán a esas fuerzas que respondan a las aspiraciones de sus pueblos para salvar a la inmensa mayoría, sin ceder a las presiones para que apliquen el ajuste.

¡Fuera Rajoy, ya!

En el Estado español, la inmensa mayoría de la población, sobre todo en los barrios y pueblos habitados mayoritariamente por la clase trabajadora, ha dado la espalda a la farsa electoral. Sólo un 46% de los electores ha ido a votar (y gracias al incremento de votos en Cataluña). Ha quedado deslegitimado el gobierno del PP, partido de los franquistas y los capitalistas, campeón de los recortes, enemigo de los derechos del pueblo catalán y de todos los pueblos. Con 4 millones de votos, el 12% del electorado, ¡todavía pretende imponer el ajuste de 50.000 millones que exige Bruselas! El PP no tiene hoy respaldo popular para gobernar ni siquiera la mayoría de ayuntamientos grandes.

Por si no quedaba claro, millones de trabajadores han negado el voto al PSOE porque no aceptan la política de apoyo a Rajoy que la dirección Rubalcaba ha mantenido y mantiene.

Los trabajadores y los pueblos han dicho claramente ¡Ningún apoyo a Rajoy! ¡Ninguna connivencia! ¡Unidad para echarle! ¡Ni un día más el PP en el gobierno!

El rechazo a la Unión Europea y al Gobierno se ha expresado también con el voto a organizaciones que criticaban de forma más o menos radical a la Unión Europea, como IU,  Podemos o Compromís (al margen de sus programas, que no pasaban de la –imposible– reforma de la Unión Europea y sus instituciones odiadas por las masas), y con 500.000 votos a organizaciones que no han obtenido representación y planteaban críticas similares.

Este rechazo se ha expresado particularmente en Cataluña –único lugar donde ha aumentado mucho la participación, un 10%– dando mayoría aplastante a los partidos que exigen el derecho a decidir y entre ellos, a Esquerra Republicana, abanderado tradicional de los derechos nacionales del pueblo catalán; barriendo al PP y desautorizando el abandono del derecho de autodeterminación que la dirección rubalcabista –con Susana Díaz animando– ha impuesto al Partido Socialista, que en Cataluña ha pasado del 36% de los votos al 14%. La votación de Cataluña da una respuesta contundente al voto infame del Congreso de los Diputados el 8 de abril contra el derecho de autodeterminación. Las instituciones de este régimen al servicio de la UE están abiertamente cuestionadas.

Estos resultados electorales son el producto y la continuación de cuatro años de huelgas y movilizaciones masivas de la clase obrera y de todos los pueblos del Estado, con el pueblo catalán a la cabeza. Pero la fragmentación del voto y sobre todo el recurso a la abstención expresan la ausencia de una representación política fiel a la clase obrera y defensora de los derechos de los pueblos, que sea capaz de aunar todo este rechazo y abrir camino a una salida democrática: la República, la unión libre de repúblicas libres.

¿Y ahora?

Para el capital, los resultados de estas elecciones en toda Europa evidencian que sus instrumentos de dominación están maltrechos, lo que le hace vulnerable a cualquier irrupción de las masas. Pero sus voces más cualificadas insisten en limitar los daños y seguir ejecutando sus planes, alegando la “victoria” de la derecha. Así lo hace el gobierno Rajoy. En realidad, van a requerir a las organizaciones políticas y sindicales de los trabajadores que arrimen más el hombro “para sostener el euro y Europa”.

Para los trabajadores, el problema es distinto. El declive –en distintos grados– de sus partidos tradicionales no lo paran fenómenos circunstanciales. La “izquierda alternativa” que quiere “reformar la UE” no ofrece un relevo consistente. Esto es particularmente agudo en nuestro país, donde el PSOE, tras Rubalcaba, ya no aglutina tan generalmente las fuerzas de la mayoría trabajadora (sobre todo por su hundimiento en Cataluña, y también en Euskadi y Navarra) sin que hoy por hoy ninguna formación pueda sustituirlo, ni de cerca ni de lejos, ni siquiera parcialmente. ¿Puede cambiar esto el Congreso Extraordinario del PSOE previsto para julio? Sólo podría hacerlo si rompiese con Rajoy y con las imposiciones de la UE.

Urge reconstruir una representación de los trabajadores para defender eficazmente los derechos y salarios, los servicios públicos, acabar con la austeridad y con el pago de la deuda. Pero esa tarea solo es posible rompiendo con la Unión Europea. Por ello es indispensable continuar el combate de la coalición por la República, por la ruptura con la Unión Europea, impulsada por ISI y el POSI, para levantar un amplio frente de sindicatos y partidos de los trabajadores, con otras formaciones populares, nuevas o viejas, para romper con la UE.

No hay otro camino para recuperar los derechos, para impedir el enfrentamiento entre pueblos, para sacar a nuestros sindicatos de la trampa del diálogo social, y para levantar una representación política fiel a los trabajadores.

El primer paso en ese camino es unir al máximo de fuerzas para acabar con el gobierno Rajoy.

El 14 de junio, a las 11 h. en el Aula Magna del IES Cervantes, de Madrid, se reunirá una Conferencia convocada por militantes obreros de diferentes tendencias y organizaciones para debatir cómo organizar la lucha por los derechos sociales y los derechos de los pueblos, para que las organizaciones de los trabajadores se pongan a la cabeza de ese combate. Ése es el camino.

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