Archivo de la etiqueta: guerra

Misiles o pensiones

Carta Semanal 924 en catalán

Carta Semanal 924 para descargar en PDF

Con este sugestivo título un periodista de La Vanguardia (Barcelona, 23 de enero) resumió la situación de Francia. Cuatro días antes, el jueves 19 de enero, la clase obrera francesa se había levantado con sus organizaciones contra la reforma de las pensiones, y el presidente Macron anunció un día después desde la base aérea de Mont de Marsan que la nueva Ley de Programación Militar (2024-2030) preveía un gasto de 413 000 millones de euros. O sea un aumento de un 35 por ciento en relación con el presupuesto actual. Cantidad cualitativamente superior al supuesto déficit del presupuesto de la Seguridad Social, supuesto porque el cálculo real de las cuentas de la Seguridad Social da que a este sistema está bastante equilibrado. Lo que está en juego no es una cuestión contable es una cuestión política de fondo. Al iniciarse la guerra de Ucrania los dirigentes del Medef (la patronal francesa) ya habían declarado que era necesario gastar en “defensa” como algo prioritario y por tanto que había que echar mano del tesoro de guerra de la clase obrera francesa, la caja de las pensiones.

Desde que fue elegido en 2017 Emmanuel Macron fijó como una de las prioridades la reforma de la Seguridad Social, continuando la política del presidente socialista Hollande que había impuesto una reforma del Código del Trabajo.

La reforma Macron implicaba liquidar el sistema de reparto e imponer un sistema de puntos, o sea de capitalización individual. Incluye desmantelar los 42 regímenes especiales (esta reforma fracasó cuando la movilización que tuvo su culmen el 5 de diciembre del 2019, con una huelga generalizada, fue abandonada en marzo de 2020, en plena pandemia). Regímenes que determinan las condiciones de jubilación de los diferentes sectores de trabajadores en función de las condiciones de trabajo, su punibilidad o riesgo. Estos regímenes especiales fueron un producto de la lucha de clases particular en el periodo revolucionario que se abrió en los años 1944-46 después de la derrota del nazismo y la entrada en acción de la clase obrera. El propio sistema público de la Seguridad Social, como otras medidas de este tipo fue el precio que la burguesía francesa tuvo que pagar para mantener el poder político y reconstruir el Estado burgués (con la colaboración en particular de las direcciones del PCF y la CGT). Desde entonces la burguesía francesa y los gobiernos, con la colaboración de las direcciones del PCF y del PS, han intentado “reformar” este sistema.

Para el capital financiero, en crisis, es una cuestión esencial apropiarse del dinero de la clase obrera, el salario diferido,.

En la elección de 2022 Macron volvió a la carga, pero no hay que olvidar que ganó las elecciones, no por su programa sino por la campaña en contra de la extrema derecha, después de que varias candidaturas de división como las del PCF impidieran que Jean Luc Mélenchon pasara a la segunda vuelta. Lo cual no impidió que en las elecciones legislativas de junio de 2022 los candidatos de la coalición organizada por Mélenchon fueran los más votados. El resultado es que por primera vez en la historia, la lista del presidente NO es mayoría en la Asamblea Nacional, y Macron se ve obligado a utilizar el articulo 49,ter para que se aprueben las leyes sin debate (artículo que muestra el carácter bonapartista del régimen de la V República).

Hoy la reforma se concreta (acaba de ser aprobada en el Consejo de Ministros y pasa al parlamento) en aumentar la edad de jubilación de 62 a 64 años, aumentar de 42 a 43 los años para tener la jubilación al 100 por cien  y empezar a desmantelar los regímenes especiales.

¿Cómo se expresa la resistencia?

Desde que, en mayo de 2022, Macron anunció la necesidad de la reforma, se formó un frente sindical unitario en contra. Nueve sindicatos, desde la CGT y FO hasta los sindicatos de cuadros, los cristianos y amarillos (CFTC y CFDT ) se pronunciaron en contra de la reforma. Y anunciaron movilizaciones si la reforma se presentaba a aprobación.

En enero de este año volvieron tambien a surgir los “chalecos amarillos”, sin duda no con el mismo impacto porque TODAS las organizaciones sindicales aparecían unidas dando en cierta medida confianza NO solo a la clase obrera sino a todos los sectores medios oprimidos y explotados por el gran capital por medio de la inflación desbocada (incluso el gremio de panaderos se manifestó el 23 de enero contra los precios de la energía).

Cuando Macron anunció que el Consejo de Ministros del miércoles 25 de diciembre iba a dar salida al proyecto de ley, la coalición sindical llamó a una jornada de huelga para el 19 de enero. El resultado de la huelga y las manifestaciones fueron más importantes que en 2019.

Estas organizaciones en la tarde del 19 se reunieron y comunicaron la necesidad de continuar la movilización, realizar asambleas y hacer una nueva jornada de huelga y manifestaciones el 31 de enero.

Las organizaciones sindicales de los jóvenes estudiantes llaman desde el 30 de enero a bloquear los centros de estudio y participar en las manifestaciones de los trabajadores y sus sindicatos.

Paralelamente La Francia Insumisa (sin el apoyo del PCF, del PS ni de los Verdes) llamó a una marcha a París el 21 de enero como complemento y en apoyo a la huelga convocada por los sindicatos. Este llamamiento se hizo a partir de la convocatoria de NUEVE organizaciones juveniles que tomaron la iniciativa. En efecto la participación de los jóvenes en esta manifestación fue notoria.

En cierta medida La Francia Insumisa aparece como el referente político de la mayoría social. En La Francia Insumisa participan codo con codo los militantes de la Cuarta Internacional organizados en el Partido Obrero Independiente.

Toda esa movilización y resistencia ha creado o acentuado la crisis política del régimen y sus partidos. La derecha está dividida e incluso en el partido de Macron (que se llama de centro) hay voces que se pronuncian contra la reforma de las pensiones. La extrema derecha de Marine Le Pen, muy ausente del escenario político, también se ve obligada a pronunciarse contra la reforma.

¿Cuál será el resultado? El resultado lo dará la movilización en curso, pero a nadie se le escapa la importancia internacional y europea de esta movilización y su efecto directo en países como España donde el gobierno está empeñado en el mismo tipo de reformas.

Consideramos necesario interpretar el contenido de fondo de lo que se juega en Francia. Por ello publicamos el artículo de Marc Gauquelin en Informations Ouvrières 741 del miércoles 24 de enero.

Se ha abierto un nuevo período

El hecho de que dos millones de trabajadores y ciudadanos respondieran el 19 de enero con huelgas y manifestaciones al llamamiento de las confederaciones sindicales unidas, revelando el verdadero equilibrio de fuerzas entre las clases, marca un punto de inflexión en la situación en este país.

Macron puede agitar, disfrutar del descanso del general en jefe en Mont de Marsan, encargar a su ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, que declare al Journal du Dimanche: “Con esta reforma, no habrá perdedores” (22 de enero). Puede presentarse, junto con Olaf Scholz, como garante de la “soberanía europea”… Pero ya no tiene control sobre los procesos en curso en las profundidades de la sociedad.

En la noche del 19 de enero, todos los participantes (sindicalizados, no sindicalizados, trabajadores públicos y privados, jóvenes…) sintieron lo mismo, el inmenso poder de los trabajadores reunidos en unidad para exigir la retirada pura y simple de la reforma de las pensiones. Un sentimiento reforzado 48 horas después por la marcha del 21 de enero en París, iniciada por organizaciones juveniles y apoyada por LFI. Un sentimiento de confianza en su capacidad que ha conseguido lograr y preservar la unidad de sus organizaciones poniendo a su alcance manos el abandono de su proyecto por parte del gobierno.   

Este gobierno, socavado por la pérdida de su mayoría en la Asamblea Nacional, aislado de la mayoría de la población, está multiplicando los signos de debilidad. Nunca se ha mostrado tan inseguro sobre el futuro.

Para estos millones de trabajadores y ciudadanos que se pusieron en marcha el 19 y 21 de enero y que ya están comprometidos en la preparación de la jornada de huelga y manifestaciones del 31 de enero, la cuestión de cuáles son las formas de acción capaces de ampliar y profundizar aún más el movimiento está en el centro de todas las preocupaciones.

Como lo está la cuestión de las formas de organización necesarias para garantizar el marco de la unidad de las organizaciones de clase indispensables para la unión de las masas.  En esta lucha, hasta el final, para hacer que Macron retroceda en las pensiones es donde se forjan las herramientas y se forjan las relaciones políticas que llevarán a dar un paso más e integrar en su lucha la dimensión de la lucha para acabar con este gobierno. En este sentido, el día 19 de enero, con sus dos millones de huelguistas y manifestantes, cierra un período para abrir otro, devolviendo a la clase obrera su lugar como elemento central de toda la situación.

Un período que inevitablemente avanzará hacia la confrontación con el poder bonapartista de Macron, para abrir paso a un resultado acorde con los  intereses  de la población trabajadora y el respeto  de  los  principios de la democracia.

Míssils o pensions

Carta Setmanal 924 per descarregar en PDF

Amb aquest suggestiu títol un periodista de La Vanguardia (Barcelona, 23 de gener) va resumir la situació de França. Quatre dies abans, el dijous 19 de gener, la classe obrera francesa s’havia aixecat amb les seves organitzacions contra la reforma de les pensions, i el president Macron va anunciar un dia després des de la base aèria de Mont de Marsan que la nova Llei de Programació Militar (2024-2030) preveia una despesa de 413.000 milions d’euros. O sigui un augment d’un 35 per cent en relació amb el pressupost actual. Quantitat qualitativament superior al suposat dèficit del pressupost de la Seguretat Social, supòsit perquè el càlcul real dels comptes de la Seguretat Social dóna que a aquest sistema està força equilibrat. El que està en joc no és una qüestió comptable és una qüestió política de fons. En iniciar-se la guerra d’Ucraïna els dirigents del Medef (la patronal francesa) ja havien declarat que calia gastar en “defensa” com una cosa prioritària i per tant que calia ficar mà del tresor de guerra de la classe obrera francesa, la caixa de les pensions.

Des que va ser elegit el 2017 Emmanuel Macron va fixar com una de les prioritats la reforma de la Seguretat Social, continuant la política del president socialista Hollande que havia imposat una reforma del Codi del Treball.

La reforma Macron implicava liquidar el sistema de repartiment i imposar un sistema de punts, o sigui de capitalització individual. Inclou desmantellar els 42 règims especials (aquesta reforma va fracassar quan la mobilització que va tenir el seu moment més àlgid el 5 de desembre del 2019, amb una vaga generalitzada, va ser abandonada el març del 2020, en plena pandèmia). Règims que determinen les condicions de jubilació dels diferents sectors de treballadors en funció de les condicions de treball, la seva punibilitat o risc. Aquests règims especials van ser un producte de la lluita de classes particular en el període revolucionari que es va obrir els anys 1944-46 després de la derrota del nazisme i l’entrada en acció de la classe obrera. El mateix sistema públic de la Seguretat Social, com altres mesures d’aquest tipus va ser el preu que la burgesia francesa va haver de pagar per mantenir el poder polític i reconstruir l’Estat burgès (amb la col·laboració en particular de les direccions del PCF i la CGT). Des d’aleshores la burgesia francesa i els governs, amb la col·laboració de les direccions del PCF i del PS, han intentat “reformar” aquest sistema.

Per al capital financer, en crisi, és una qüestió essencial apropiar-se delsdiners de la classe obrera, el salari diferit,.

En l’elecció del 2022 Macron va tornar a la càrrega, però no cal oblidar que va guanyar les eleccions, no pel seu programa sinó per la campanya en contra de l’extrema dreta, després que diverses candidatures de divisió com les del PCF impedissin que Jean Luc Mélenchon passés a la segona volta. La qual cosa no va impedir que en les eleccions legislatives de juny de 2022 els candidats de la coalició organitzada per Mélenchon fossin els més votats. El resultat és que per primera vegada en la història, la llista del president NO és majoria a l’Assemblea Nacional, i Macron es veu obligat a utilitzar l’article 49,5 perquè s’aprovin les lleis sense debat (article que mostra el caràcter bonapartista del règim de la V República).

Avui la reforma es concreta (acaba de ser aprovada al Consell de Ministres i passa al parlament) a augmentar l’edat de jubilació de 62 a 64 anys, augmentar de 42 a 43 els anys per tenir la jubilació al 100 per cent i començar a desmantellar els règims especials.

Com s’expressa la resistència?

Des que, el maig del 2022, Macron va anunciar la necessitat de la reforma, es va formar un front sindical unitari en contra. Nou sindicats, des de la CGT i FO fins als sindicats de quadres, els cristians i grocs (CFTC i CFDT ) es van pronunciar en contra de la reforma. I van anunciar mobilitzacions si la reforma es presentava a aprovació.

El gener d’aquest any van tornar també a sorgir les “armilles grogues”, sens dubte no amb el mateix impacte perquè TOTES les organitzacions sindicals apareixien unides donant en certa mesura confiança NO només a la classe obrera sinó a tots els sectors mitjans oprimits i explotats pel gran capital per mitjà de la inflació desbocada (fins i tot el gremi de forners es va manifestar el 23 de gener contra els preus de l’energia).

Quan Macron va anunciar que el Consell de Ministres del dimecres 25 de desembre anava a donar sortida al projecte de llei, la coalició sindical va cridar a una jornada de vaga per al 19 de gener. El resultat de la vaga i les manifestacions van ser més importants que el 2019.

Aquestes organitzacions a la tarda del 19 es van reunir i comunicar la necessitat de continuar la mobilització, fer assemblees i fer una nova jornada de vaga i manifestacions el 31 de gener.

Les organitzacions sindicals dels joves estudiants criden des del 30 de gener a bloquejar els centres d’estudi i participar en les manifestacions dels treballadors i els seus sindicats.

Paral·lelament La França Insumisa (sense el suport del PCF, del PS ni dels Verds) va cridar a una marxa a París el 21 de gener com a complement i en suport a la vaga convocada pels sindicats. Aquesta crida es va fer a partir de la convocatòria de NOU organitzacions juvenils que van prendre la iniciativa. En efecte la participació dels joves en aquesta manifestació va ser notòria.

En certa mesura La França Insumisa apareix com el referent polític de la majoria social. A La França Insumisa participen colze amb colze els militants de la Quarta Internacional organitzats al Partit Obrer Independent.

Tota aquesta mobilització i resistència ha creat o accentuat la crisi política del règim i els seus partits. La dreta està dividida i fins i tot en el partit de Macron (que es diu de centre) hi ha veus que es pronuncien contra la reforma de les pensions. L’extrema dreta de Marine Le Pen, molt absent de l’escenari polític, també es veu obligada a pronunciar-se contra la reforma.

Quin serà el resultat? El resultat el donarà la mobilització en curs, però a ningú se li escapa la importància internacional i europea d’aquesta mobilització i el seu efecte directe en països com Espanya on el govern està immers en el mateix tipus de reformes.

Considerem necessari interpretar el contingut de fons del que es juga a França. Per això publiquem l’article de Marc Gauquelin a Informations Ouvrières 741 del dimecres 24 de gener.

S’ha obert un nou període

El fet que dos milions de treballadors i ciutadans responguessin el 19 de gener amb vagues i manifestacions a la crida de les confederacions sindicals unides, revelant el veritable equilibri de forces entre les classes, marca un punt d’inflexió en la situació en aquest país.

Macron pot agitar, gaudir del descanso del general en cap a Mont de Marsan, encarregar al seu ministre de Treball, Olivier Dussopt, que declari el Journal du Dimanche: “Amb aquesta reforma, no hi haurà perdedors” (22 de gener). Es pot presentar, juntament amb Olaf Scholz, com a garant de la “sobirania europea”… Però ja no té control sobre els processos en curs en les profunditats de la societat.

La nit del 19 de gener, tots els participants (sindicalitzats, no sindicalitzats, treballadors públics i privats, joves…) van sentir el mateix, l’immens poder dels treballadors reunits en unitat per exigir la retirada pura i simple de la reforma de les pensions. Un sentiment reforçat 48 hores després per la marxa del 21 de gener a París, iniciada per organitzacions juvenils i recolzada per LFI. Un sentiment de confiança en la seva capacitat que ha aconseguit assolir i preservar la unitat de les seves organitzacions posant al seu abast mans l’abandonament del seu projecte per part del govern.   

Aquest govern, soscavat per la pèrdua de la seva majoria a l’Assemblea Nacional, aïllat de la majoria de la població, està multiplicant els signes de debilitat. Mai s’ha mostrat tan insegur sobre el futur.

Per a aquests milions de treballadors i ciutadans que es van posar en marxa el 19 i 21 de gener i que ja estan compromesos en la preparació de la jornada de vaga i manifestacions del 31 de gener, la qüestió de quines són les formes d’acció capaces d’ampliar i aprofundir encara més el moviment és al centre de totes les preocupacions.

Com ho està la qüestió de les formes d’ organització necessàries per garantir el marc de la unitat de les organitzacions de classe indispensables per a la unió de les masses.  En aquesta lluita, fins al final, per fer que Macron retrocedeixi en les pensions és on es forgen les eines i es forgen les relacions polítiques que portaran a fer un pas més i integrar en la seva lluita la dimensió de la lluita per acabar amb aquest govern. En aquest sentit, el dia 19 de gener, amb els seus dos milions de vaguistes i manifestants, tanca un període per obrir-ne un altre, retornant a la classe obrera el seu lloc com a element central de tota la situació.

Un període que inevitablement avançarà cap a la confrontació amb el poder bonapartista de Macron, per obrir pas a un resultat d’acord amb els interessos de la població treballadora i el respecte dels principis de la democràcia.

El CATP en la lluita contra la guerra

Carta Setmanal 923 per descarregar en PDF

Aviat es complirà un any des del començament de la invasió russa d’Ucraïna (la guerra a la regió es va iniciar, al Donbàs, el 2014). Un any en què la guerra ha portat la mort de milers de joves russos i ucraïnesos, la destrucció d’Ucraïna, la misèria creixent per a la població treballadora de tota Europa, aixafada per la pujada dels preus de productes de primera necessitat, la destrucció de bona part de la indústria europea. I els dirigents dels EUA i l’OTAN defensen la continuació de la guerra “fins a la victòria total” d’Ucraïna (que suposarà la destrucció total de bona part del seu territori).

En tot aquest temps, els militants i organitzacions que participen en el CATP han lluitat per guanyar més companys i agrupar-los per al combat contra la guerra.

29 de enero, conferencia del CATP

El 29 de gener de 2022, quan ja sonaven tambors de guerra, la conferencia del CATP, celebrada a Madrid, aprovava una declaració amb el títol “No a la Guerra de l’OTAN”

En ella s’assenyalava que  “l’ampliació d’estats membres de l’OTAN no te res a veure ni amb la pau, ni la seguretat d’aquests estats, si no que obeeix única i exclusivament als interessos de l’administració americana que vol refermar la seva hegemonia mundial en l’actual guerra comercial  amb la Xina. El perill d’un conflicte bèl·lic és contrari als interessos dels pobles europeus, que el que necessiten és pau i cooperació entre ells mateixos, per poder conquerir o salvaguardar els seus drets socials i democràtics”.

I afegia que “la decisió de multiplicar les despeses militars en aquest any 2022, per part del govern, és contraria a la necessitat de satisfer les necessitats socials, en particular, la sanitat i l’educació, i a reintegrar a la Seguretat Social les decenes de milers de milions utilitzats per pagaments aliens a les pensions”.

9 d’ abril, conferència d’ urgència

El 9 d’abril, poc més d’un mes després d’iniciar-se la invasió de les tropes de Putin, el CATP va agrupar companys per participar en una conferència europea d’urgència, convocada a iniciativa del Nou Corrent d’Esquerra (NAR), de Grècia, i el Partit Obrer Independent (POI), de França, que es dirigien “a tots els militants, grups i organitzacions que rebutgen veure’s arrossegats a la guerra desencadenada per Rússia, els Estats Units i l’OTAN, guerra que els pobles no volen, i que rebutgen la unió sagrada que reclamen els governs implicats en la liquidació de totes les conquestes socials”. La crida del POI i el NAR partia del fet que els trust i els oligarques s’enfronten brutalment pel repartiment d’un mercat mundial sobresaturat. I de com aquesta competència econòmica pel mercat mundial es tradueix en l’acció dels governs al servei del capital financer: “El Govern nord-americà i el seu braç armat, l’OTAN, uneixen el carro a tots els Governs de la UE (…) Sota aquesta pressió, els estats majors dels monopolis imperialistes estan compromesos en un gir, coordinat per les institucions europees, que amenaça de destruir l’aparell productiu dels països europeus i totes les relacions socials basades en el reconeixement de les conquestes polítiques i socials de la classe obrera. Aquest gir condemna a l’atur, a la misèria ia la guerra milions de treballadors i les seves famílies”. La crida assenyala la nova etapa oberta per la guerra: “La guerra a Ucraïna marca l’entrada en un nou període en què les rivalitats entre capitalistes desembocaran cada cop més en el recurs a les armes. La intensificació d’aquestes rivalitats amenaça la mateixa supervivència de la humanitat”. I també l’oposició dels pobles a la guerra i la seva utilització pels governs per imposar els plans del capital financer: “Els pobles no volen la guerra. Ni el poble rus, ni el poble ucraïnès volen la guerra”.

“Els governs al servei del capital exigeixen la unió sagrada en nom de la guerra. La patronal espanyola ha declarat: “La realitat és que estem en guerra (…). És un moment molt important per fer una contenció salarial”; o bé la primera ministra sueca que explicava, a la Cimera Europea de Versalles: “M’agradaria molt invertir els diners dels contribuents en escoles i pensions, però hem de gastar-los en defensa”. Assenyalant així la relació entre guerra i guerra social, entre lluita contra la guerra i lluita en defensa de les conquestes socials i per les reivindicacions. La conferència es va pronunciar contra les crides a la unió sagrada declarant que “Truquen a la unió sagrada per intentar emmordassar els assalariats i les seves organitzacions en el moment mateix en què s’anuncien les mesures més brutals contra les pensions, contra els drets socials, contra els serveis públics, contra tots els acords col·lectius sobre el contracte laboral (…) Amb la unió sagrada, els Governs exigeixen als treballadors que renunciïn a les reivindicacions ia les llibertats (…) Nosaltres diem: Aquesta no és la nostra guerra, s’està lliurant pels interessos dels trust i de les multinacionals. Els pobles no poden esperar res, no poden guanyar res amb la competència imperialista, amb els governs promotors de guerra, siguin on siguin.

I la necessitat d’ajudar a organitzar el rebuig a la guerra de la població treballadora: “Hem de contribuir, a cada país del vell continent, a ajudar els treballadors a rebutjar la unió sagrada, a agrupar-se al terreny de classe per derrotar els plans de suposada «reorganització» de la producció i de les relacions socials. Aquest és lúnic mitjà per aturar el mecanisme de la guerra”.

Madrid, 25 de juny 2022, Trobada Europea contra la Guerra: “ni Putin ni OTAN”

  En una trobada que va reunir militants de diversos països europeus, coincidint amb la cimera de l’OTAN, aprovàvem una declaració que deia, entre altres coses: “Nosaltres, que hem exigit des del primer dia un alto el foc i la retirada de l’exèrcit de Putin d’Ucraïna, volem denunciar el torrent de mentides amb què ens inunden cada dia. Aquesta guerra no és ni una guerra per defensar Rússia, com pretén Putin, ni una guerra “en defensa dels valors d’Europa”, com pretenen Biden, Scholtz, Johnson, Macron i Draghi. La guerra que devasta Ucraïna enfronta, pel control de la distribució de matèries primeres, els oligarques russos representats per Putin amb els caps dels monopolis imperialistes, representats pels caps d’Estats membres de l’OTAN”. L’endemà de la trobada, la majoria de participants s’unia a un seguici internacional a la manifestació convocada contra la cimera de l’OTAN, manifestació entre els convocants de la qual es trobava el CATP i que va reunir desenes de milers de persones. En coherència amb la declaració aprovada: “L’OTAN és la guerra, és la intervenció directa de l’imperialisme nord-americà a Europa, trepitjant tota sobirania dels pobles, imposant el vertiginós augment dels pressupostos de guerra. La Unió Europea i els governs europeus voten més i més milers de milions per a la guerra i els detreuen de l’ensenyament, la sanitat, les pensions, “La declaració assenyalava, encertadament, les greus conseqüències de la guerra per a la classe treballadora: “La guerra combinada amb l’especulació comporta penúria i pujades de preus que sumen milions de persones a la misèria, a Europa ia tots els continents ”.

Però no es quedava al terreny de la denúncia. Incloïa una crida a l’acció de militants i organitzacions obreres: “Els nostres governs, alhora que ataquen totes les conquestes socials, pretenen que les organitzacions sindicals renunciïn a les reivindicacions més immediates, a les reivindicacions fonamentals: pensions, protecció social, serveis públics ( …) És responsabilitat de tot militant obrer, de tot demòcrata, tirar endavant la lluita contra la guerra, unificar el moviment antiguerra amb la lluita pel pa, la pau, la salut i la llibertat, per la congelació de preus i el augment de salaris, contra els governs i el capitalisme bàrbar”.

Gener de 2023: Manifest Alto a la Guerra! Alto el foc immediat, sense condicions!

En aquests moments, recollim suport per a un manifest per un alto el foc immediat, signat per centenars de militants de tot Europa, que va ser presentat en roda de premsa davant les Corts l’11 de gener, i en preparem actes de presentació.

El manifest parteix de les conseqüències de la guerra, que “té ja les seves conseqüències polítiques i econòmiques a tot el món. Suposa l´amenaça d´un perill mortal per a tots els pobles d´Europa i de tots els continents”.

Per tant, “Per preservar la humanitat, cal aturar aquesta marxa cap a la barbàrie. La guerra de Putin, com la de l’OTAN a càrrec de Zelenski, no és la nostra guerra (…) Volem la pau per al poble rus i per al poble ucraïnès”. Aturar la guerra, oposar-se a la seva escalada, no és recolzar Putin: “En envair Ucraïna, Putin es va llançar a una aventura criminal i sense sortida per al poble rus i el poble ucraïnès. Putin no defensa el poble rus. Exigim la retirada de les tropes de l’exèrcit de Putin. Condemnem l’escalada bèl·lica de l’OTAN i exigim la retirada de les tropes de tots els països de l’OTAN”.

I s’oposa a tota la política de guerra i de guerra social. Els signants del manifest ens oposem: “Al fet que els dirigents dels nostres Estats subministrin armes que maten i fereixen centenars de milers d’éssers humans dels dos bàndols amb la seva multitud de massacres, refugiats, destrucció (…) A «sancions econòmiques» contra el poble rus, exigides pel Govern nord-americà, que s’utilitzen per disparar els preus, els beneficis rècord dels trust i oligarques del petroli, la compra massiva de gas d’esquist, un inici de col·lapse industrial a Europa (…) A que s’utilitzin milers i milers de milions per al rearmament d’Ucraïna en benefici de la indústria d’armament i en detriment dels pobles treballadors amb retallades a tots els pressupostos públics, hospitals, escoles, etc”.

.Per tot això, “Llancem una crida a tots els treballadors i militants d’Europa a unir les seves forces per aturar aquest engranatge mortal i aquesta carnisseria i pel cessament de la guerra i un alto el foc immediat!”. El combat contra la guerra ha de continuar. Els participants a la roda de premsa de presentació del manifest han proposat una reunió àmplia de tots els signants del mateix per debatre com impulsar la campanya i formar un equip de coordinació. Convidem tots els lectors d’aquesta carta a subscriure el manifest i participar a aquesta reunió, que es farà per videoconferència el proper dia 25.

 

El CATP en la lucha contra la guerra

Carta Semanal 923 en catalán

Carta Semanal 923 para descargar en PDF

Pronto se cumplirá un año desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania (la guerra en la región se inició, en el Donbás, en 2014). Un año en que la guerra ha traído la muerte de miles de jóvenes rusos y ucranianos, la destrucción de Ucrania, la miseria creciente para la población trabajadora de toda Europa, aplastada por la subida de los precios de productos de primera necesidad, la destrucción de buena parte de la industria europea. Y los dirigentes de los EE.UU. y la OTAN defienden la continuación de la guerra “hasta la victoria total” de Ucrania (que supondrá la destrucción total de buena parte de su territorio).

En todo este tiempo, los militantes y organizaciones que participan en el CATP han luchado por ganar más compañeros y agruparlos para el combate contra la guerra. Sigue leyendo

De nou, sobre la barbàrie a l’enclavament colonial de Melilla

Carta Setmanal 913 per descarregar en PDF

Un documental de la BBC i els vídeos i informacions difosos després de la visita d’un grup de diputats de la Comissió d’Interior del Congrés (que incloïa parlamentaris de PSOE, PP, PODEMOS, ERC, PNV i BILDU) han posat de nou d’actualitat la massacre ocorreguda el 24 de juny a la tanca de la infàmia que separa del Marroc l’enclavament colonial espanyol de Melilla. La Guàrdia Civil ha facilitat als diputats imatges gravades per un dron i un helicòpter, i diu que no funcionaven les altres càmeres de seguretat.

Les imatges demostren la col·laboració de la policia espanyola i la gendarmeria marroquina en els fets que van conduir a la mort de 23 immigrants, segons la policia marroquina, o de 37, segons les organitzacions de drets humans marroquins. També demostren que almenys part d’aquestes morts es van produir en territori controlat per Espanya i que policies marroquins van treure d’allà diversos cadàvers per tornar-los a territori del Marroc. També van entrar en territori sota control espanyol per portar la gent de tornada al Marroc, sense que tinguessin l’oportunitat de demanar asil.

El Defensor del poble ha establert, en la seva pròpia investigació, que es va efectuar un rebuig en frontera de 470 persones sense contemplar-se les previsions legals tant nacionals com internacionals.

Diversos dels partits que donen suport al Govern han demanat l’obertura d’una comissió d’investigació parlamentària, a la qual es nega el Govern, que ha reafirmat la seva “confiança en la investigació i en què els cossos i forces de seguretat de l’Estat actuen amb criteris de proporcionalitat i d’acord amb la llei”, en paraules de la ministra portaveu,  Isabel Rodríguez.

En tot cas, el que ha quedat clar és que durant més de quatre mesos la realitat del que va ocórrer s’ha ocultat, de forma conscient. I que aquest Govern només és continuista de la política seguida per altres com el del PP, quan, el febrer del 2014, la guàrdia civil va disparar pilotes de goma i pots de fum contra un grup de refugiats que nedaven per intentar guanyar la costa, a la platja del Tarajal (Ceuta), amb el resultat de 15 morts. Uns fets que han estat exculpats per l’aparell judicial. El Tribunal Suprem va donar per bona la sentència de l’Audiència Provincial de Cadis, que va concloure que l’operatiu de la Guàrdia Civil es va realitzar “amb la utilització de mitjans de control de masses de forma adequada i proporcional a les circumstàncies del cas”.

Acusen el Govern, però exculpen els guàrdies civils

Per la seva banda, el PP arremet contra el Govern, alhora que defensa l’actuació dels guàrdies civils. Ana Vázquez, parlamentària del PP que va participar en la comissió, parla de “falta de previsió de l’executiu”, però exculpa de qualsevol responsabilitat la GC.  “La seva actuació va ser impecable”.  Curiosament, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, ha demanat el cessament de Grande-Marlaska si es confirma que el 24 de juny a la tanca fronterera “s’han traslladat cadàvers de la frontera d’Espanya a la frontera marroquina” (per tant, els va traslladar Marlaska, però els guàrdies civils allà presents no van veure res). Alhora, Bendodo ha defensat l’actuació de la policia i la guàrdia civil, “que donen el millor de si” i ha demanat a l’Executiu que “no es parapeti” darrere d’ells.  “Ni tan sols hi ha els efectius necessaris per cobrir totes les cabines de control”. “Els nostres guàrdies civils han entrat desprotegits per falta d’efectius i volem saber si han rebut alguna ordre indigna per part dels seus superiors polítics”, ha dit Bendodo.

Per la seva banda, Enrique Santiago, secretari del PCE, i un dels parlamentaris que va participar en la visita, ha assegurat que va poder comprovar que “l’allau que va produir la mort i els ferits més greus van ser a les instal·lacions de la frontera espanyola i sota control de l’autoritat espanyola”. I ha qüestionat també “per què no es va prestar atenció mèdica quan hi havia un dispositiu a tan sols 100 metres”.  Tot això com si el seu partit no formés part del Govern, en el qual ell mateix s’asseia, com a secretari d’Estat, quan van succeir els fets.

Altres portaveus parlamentaris han demanat la dimissió del ministre de l’interior, Grande Marlaska, i la creació d’una comissió d’investigació.

Els fets són tossuts. Ceuta i Melilla són dos enclavaments colonials espanyols en territori del Marroc (on Espanya controla també diverses illes i pinyons situats en aigües marroquines).

Per “protegir” ambdues ciutats, s’han erigit enormes tanques. A la frontera de Melilla hi ha tres tanques amb filferro i “concertines”, la més alta de 8 metres. Per ajudar a defensar aquestes tanques que tracten d’impedir l’arribada d’emigrants, la UE va signar un acord migratori amb el Marroc, pel qual li paga a aquest país 100 milions a l’any perquè la seva gendarmeria vigili la frontera. I permeti al govern espanyol rentar-se les mans –sense gaire èxit, pel moment, com hem vist- del que succeeixi a les tanques.

Un rebuig sense pal·liatius

Al seu dia, en una Carta setmanal, denunciàvem l’acció “brutal i despietada” de les policies espanyola i marroquina. Agreujada per l’actuació del Govern de coalició en defensa de la professionalitat de les policies davant l’assalt a la nostra frontera d’uns centenars de migrants desarmats, famolencs, aterrits, desesperats per l’assetjament de la gendarmeria marroquina als seus campaments. Gent que només buscaven salvar les seves vides, emigrar per poder viure. Dos cossos policials actuant en comú per defensar unes fronteres heretades del període colonial. Dèiem llavors que “actituds i fets com els ocorreguts caracteritzen un govern i més quan no només no hi ha la mínima recriminació, no parlem d’empatia, és que es justifica, certifica i aplaudeix la brutal actuació de gendarmeria i Guàrdia Civil com si no hagués passat res, quan la gent comuna se sent horroritzada per les imatges de la massacre“.

Les imatges de la BBC i les que ha rebut la comissió parlamentària, marquen el fracàs dels intents d’alguns –incloent-hi els que s’anomenen “d’esquerres”- que tracten de descarregar totes les culpes sobre el govern marroquí, i en última instància sobre el poble del Marroc. Res més injust. Què té a veure el poble del Marroc, o el milió llarg de treballadors marroquins a Espanya, amb el fet que les potències europees i l’administració estatunidenca hagin convertit el regne del Marroc en un gendarme per a l’Àfrica?

Recordem que el president de Melilla, Eduardo de Castro, va declarar llavors que l’OTAN s’havia d’implicar en la defensa de Ceuta i Melilla. Com si es fes ressò de les seves paraules, el secretari general de l’OTAN, Jens Stoltenberg, qui declarava, pel que fa a Ceuta i Melilla, que estava “absolutament convençut que els aliats de l’OTAN estaran al costat d’Espanya si s’enfronta a amenaces i desafiaments”. I el Govern espanyol, va demanar, davant la cimera de l’OTAN, més implicació d’aquest aparell militar al nord d’Àfrica.

Poc després de succeir els fets, la Trobada Obrera Europea contra la guerra i l’explotació que es va celebrar a Madrid, el 25 de juny, en vigílies de la manifestació contra la Cimera de l’OTAN, aprovava per unanimitat una declaració, que assenyalava l’actuació del Govern espanyol: “Denunciem la política del govern espanyol de Pedro Sánchez i Yolanda Díaz,  que eleva tanques de més 6 metres, erissades de ganivetes que desgarren la carn dels qui intenten travessar-les, per tancar el pas als qui només volen fugir de la destrucció dels seus països.

Sense cap solidaritat o compassió pels morts i ferits, Pedro Sánchez alabava la “cooperació” de la gendarmeria marroquina, declarant que es tractava d’un “assalt violent, ben organitzat i ben resolt per part dels dos cossos de seguretat”. Ben resolt quan hi ha més de 100 ferits i desenes de morts!”

 La declaració concloïa amb aquestes paraules: “ens repugnen aquests fets. Exigim la lliure acollida de tots els immigrants, la fi del saqueig d’Àfrica per les multinacionals, el reconeixement de tots els drets als treballadors immigrants que viuen a Espanya, incloent-hi el milió de treballadors marroquins, l’enderroc de les tanques de la infàmia de Ceuta i Melilla i la devolució al Marroc de tots els enclavaments colonials. I justícia per a les víctimes de la massacre de Melilla”. Justícia que tampoc van tenir els 15 morts a la platja del Tarajal.

De nuevo, sobre la barbarie en el enclave colonial de Melilla

Carta Semanal 913 en catalán

Carta Semanal 913 para descargar en PDF

Un documental de la BBC y los videos e informaciones difundidos tras la visita de un grupo de diputados de la Comisión de Interior del Congreso (que incluía a parlamentarios de PSOE, PP, PODEMOS, ERC, PNV y BILDU) han puesto de nuevo de actualidad la masacre ocurrida el 24 de junio en la valla de la infamia que separa de Marruecos el enclave colonial español de Melilla. La Guardia Civil ha facilitado a los diputados imágenes grabadas por un dron y un helicóptero, y dice que no funcionaban las demás cámaras de seguridad.

Las imágenes demuestran la colaboración de la policía española y la gendarmería marroquí en los hechos que condujeron a la muerte de 23 inmigrantes, según la policía marroquí, o de 37, según las organizaciones de derechos humanos marroquíes. También demuestran que al menos parte de esas muertes se produjeron en territorio controlado por España y que policías marroquíes sacaron de allí varios cadáveres para devolverlos a territorio de Marruecos. También entraron en territorio bajo control español para llevar a la gente de vuelta a Marruecos, sin que tuvieran la oportunidad de pedir asilo. Sigue leyendo

Sahra Wagenknecht, una veu contra la política de guerra i destrucció social

Carta Setmanal 912 per descarregar en PDF

Reproduïm un article publicat al diari alemany SOPODE

El discurs de Sahra Wagenknecht[1]davant el Bundestag (parlament alemany) a principis de setembre va ser vist per més de 2,5 milions de persones a YouTube. Sahra Wagenknecht és popular. En el seu discurs, explica que si Alemanya vol continuar sent un país industrialitzat, necessita matèries primeres russes i, malauradament, també energia russa, en un futur proper.

La guerra a Ucraïna està sent utilitzada pel govern dels Estats Units per intensificar la guerra econòmica contra la potència industrial més gran d’Europa, Alemanya. Les sancions econòmiques mortals contra Rússia, la demanda del president nord-americà Biden que Alemanya deixi d’importar gas i petroli russos, estan sumint milions de famílies a Alemanya en la pobresa i destruint la indústria alemanya.

“A més, els Estats Units s’han convertit recentment en ‘el destí preferit per a les deslocalitzacions, perquè el preu del gas a Alemanya és ara vuit vegades més alt que a l’altra banda de l’Atlàntic.Make America great again? Una estratègia dubtosa per a un govern alemany! »

(Sahra Wagenknecht al Bundestag).

El discurs va atreure l’odi de totes les forces polítiques que se sotmeten a la política de guerra del govern de Scholz. De què tracten les “crítiques” d’aquests “esquerrans”? Val la pena aturar-se a analitzar-ho.

Primer se l’acusa d’haver acceptat complaentment els aplaudiments de l’AfD[2]. Aquesta acusació torticera té l’objectiu d’encobrir el veritable escàndol que suposa el fet que tots els partits establerts, inclosos els grans sectors de la direcció del Partit d’Esquerra, donen suport a les sancions econòmiques contra Rússia malgrat les seves conseqüències catastròfiques per a la població i la economia a Alemanya.

No és Putin, sinó l’imperialisme nord-americà, el que està lliurant una guerra econòmica despietada que condueix a la desindustrialització d’Alemanya. Això no és nou: ja el 1945, el Secretari del Tresor dels Estats Units, Henry Morgenthau, havia proposat desindustrialitzar l’Alemanya de la postguerra i convertir-la en un país agrícola.

A causa dels alts preus de l’energia i la inflació, moltes empreses, especialment a l’est d’Alemanya, estan travessant dificultats i estan al límit de la fallida. Això afecta especialment els artesans i les petites i mitjanes empreses. És precisament aquesta realitat la que les gents d’esquerra neguen.

La ideologia transmesa pel govern federal i les burocràcies sindicals s’aferra a la il·lusió d’una “transició energètica” progressista i amb visió de futur, quan en realitat, a tot el món, l'”economia verda” està destruint sectors industrials sencers, no rendibles per al capital, cosa que va acompanyada d’acomiadaments massius i el qüestionament de totes les conquestes socials.

La població de l’est d’Alemanya, però, té una experiència molt concreta de desindustrialització. Només entre 1990 i 1991 es van perdre entre el 80 i el 90% de les feines a la indústria. Les regions industrials d’aquesta part del país han esdevingut un veritable desert i han provocat un èxode massiu. I sobretot l’efecte “secundari però central” va ser que amb la destrucció de llocs de treball van ser les conquestes socials del moviment obrer les que van desaparèixer. Alemanya Oriental ha esdevingut una zona franca, sense convenis col·lectius ni sindicats.

En aquest context, Sahra Wagenknecht va ser acusada, en una sèrie de comentaris, de mantenir un “discurs nacional alemany” perquè va posar al centre les conseqüències de la guerra econòmica a la “indústria alemanya” i no en els interessos de la classe obrera internacional .

Totes les conquestes de l’”estat de benestar”, el codi laboral, la seguretat social, tot el que el moviment obrer alemany ha guanyat, ha estat consagrat a les lleis nacionals. Defensar-los és la tasca elemental del moviment obrer alemany. Són precisament aquestes conquestes les que estan sent atacades i aixafades per la desindustrialització. Si tanquem els ulls al fet que la política militarista i bèl·lica imposada per la coalició de govern està estretament vinculada a la guerra de destrucció social, ens catapultem fora de la lluita.

Els Estats Units han armat Ucraïna perquè volen controlar el petroli, el gas i les matèries primeres… L’imperialisme nord-americà està organitzant la guerra econòmica contra Europa a través de la política de sancions contra Rússia.

I a això és al que es va oposar Sahra Wagenknecht, i té raó. Cal treure’s el barret davant aquest valent discurs!

[1]Diputada de Die Linke (L’Esquerra), és portaveu de la fracció d’aquest partit que, en ruptura amb direcció s’oposa a la guerra

[2]Alternativa per a Alemanya. Partit d’ultradreta

Presentació d’Informació Obrera núm. 374

Aquest número d’IO fa una crida a ampliar la resistència a la política de guerra del Govern: Prou a la guerra d’Ucraïna! No a la pèrdua del poder adquisitiu de salaris i pensions! Són les consignes que encapçalen la portada, unint la guerra imperialista a Europa a la guerra contra treballadors i pobles, necessàriament lligades, totes dues inseparables, per les necessitats del capital financer i de l’imperialisme nord-americà que disciplina els altres.

Les fotos de la portada envien a les pàgines i als articles on s’informa de la resistència: pàgina 4 (sanitat), pàgina 8 (pensions), pàgina 12 (contra la guerra a escala internacional) i, per descomptat, de l’homenatge al nostre camarada José Luis Sánchez, Joli, el 18 de novembre.

L’editorial, titulat  No als pressupostos de guerra!, aborda els pressupostos per al 2023 en conjunt, fets al servei de la indústria de l’armament i dels especuladors, principalment nord-americans; pressupostos que empitjoren la situació dels treballadors i de la majoria de la població, fins i tot dels de rendes més baixes; pressupostos que intenten amagar la corrupció i el saqueig d’un aparell d’Estat heretat de la dictadura.

Les pàgines centrals, la 6 i la 7, estan dedicades a la discussió i les propostes del CATP, en particular sobre els pressupostos, i a la publicació de la declaració de la coordinadora del CATP després de la manifestació del 15-O.

La pàgina 8 parteix de la resistència dels pensionistes, dels treballadors i de sectors sindicals a les retallades de les pensions i inclou l’activitat i les propostes de continuïtat en defensa de l’auditoria als comptes de la Seguretat Social, com la de fer un trobada de sindicalistes per l’auditoria; també publiquem extractes de la valoració que fa la COESPE de la manifestació per l’auditoria i en defensa del poder adquisitiu de salaris i pensions a Madrid el dia 15.

La pàgina 5 és un valuós instrument per llançar a tots els fronts la campanya per la retirada de la LOSU, tant entre els estudiants com entre els professors.

Les pàgines 11 i 12 destaquen la crisi política a Europa, producte de la resistència dels treballadors i de la joventut a les polítiques de guerra impulsades pels governs (França, Itàlia, Anglaterra, Alemanya) i una primera valoració de la victòria del poble brasiler i del PT i en donar la presidència a Lula.

Les pàgines 2, 3, 4, 9 i 10 es dediquen a combatre el retrocés de les llibertats polítiques i les retallades del salari real, el desmantellament de la sanitat i dels serveis públics, amb el brutal empitjorament de les condicions de vida de les masses treballadores que comporta, ia mostrar la resistència, cada cop més massiva, defensant les reivindicacions davant de les «almoines» socials del Govern. Veure article de Jordi Salvador, sobre el delicte de sedició, les mobilitzacions a Lebrija i Madrid en defensa de la sanitat pública, l’article sobre el sector del taxi…

Sahra Wagenknecht, una voz contra la política de guerra y destrucción social

Carta Semanal 912 en catalán

Carta Semanal 912 para descargar en PDF

Reproducimos un artículo publicado en el periódico alemán SOPODE

El discurso de Sahra Wagenknecht[1] ante el Bundestag (parlamento alemán)  a principios de septiembre fue visto por más de 2,5 millones de personas en YouTube. Sahra Wagenknecht es popular. En su discurso, explica que si Alemania quiere seguir siendo un país industrializado, necesita materias primas rusas y, desafortunadamente, también energía rusa, en un futuro próximo.

La guerra en Ucrania está siendo utilizada por el gobierno de Estados Unidos para intensificar la guerra económica contra la mayor potencia industrial de Europa, Alemania. Las sanciones económicas mortales contra Rusia, la demanda del presidente estadounidense Biden de que Alemania deje de importar gas y petróleo rusos, están sumiendo a millones de familias en Alemania en la pobreza y destruyendo la industria alemana. Sigue leyendo

¿Por qué el gobierno de coalición oculta el verdadero gasto militar?

Carta Semanal 909 en catalán

Carta Semanal 909 para descargar en PDF

La señora ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentó la semana pasada el proyecto de presupuestos, a discutir en Cortes, para el año 2023. Este presupuesto, presentado como el más social, o casi, de la historia, contempla oficialmente un aumento del 26 por ciento del gasto militar, que asciende a 12.825 millones en 2023 frente a los 10.152 millones de 2022.

Recordemos que este aumento conllevó un rifirrafe con el socio de coalición Podemos que, en palabras de su portavoz parlamentario Echenique, pretende ignorar este aumento. Aumento que según la ministra no contabilizaba en el “techo de gasto”. Extraña ingeniería contable porque al fin y al cabo el gasto es el gasto, venga de donde venga. Al parecer viene del “Fondo de Contingencia”. Hablaremos después de esto. Lo que aparece por el momento públicamente es que oficialmente hay un aumento del 26 por cien. Justificado según Pedro Sánchez por los compromisos adquiridos en La Cumbre de la OTAN en Madrid los 29 y 30 de junio pasados. Sigue leyendo

Per què el govern de coalició amaga la veritable despesa militar?

Carta Setmanal 909 per descarregar en PDF

La senyora ministra d’Hisenda, María Jesús Montero, va presentar la setmana passada el projecte de pressupostos, a discutir a Corts, per a l’any 2023. Aquest pressupost, presentat com el més social, o gairebé, de la història, contempla oficialment un augment del 26 per cent de la despesa militar,que ascendeix a 12.825 milions el 2023 davant dels 10.152 milions del 2022.

Recordem que aquest augment va comportar una picabaralla amb el soci de coalició Podem que, en paraules del seu portaveu parlamentari Echenique, pretén ignorar aquest augment. Augment que segons la ministra no comptabilitzava al “sostre de despesa”. Estranya enginyeria comptable perquè al cap ia la fi la despesa és la despesa, vingui d’on vingui. Pel que sembla ve del “Fons de Contingència”. Parlarem després d’això. El que apareix de moment públicament és que oficialment hi ha un augment del 26%. Justificat segons Pedro Sánchez pels compromisos adquirits a La Cimera de l’OTAN a Madrid els 29 i 30 de juny passats.

Fins aquí el relat oficial.

Els darrers dies diversos diaris, en particular La Vanguardia, fidel representant de la fracció catalana de la burgesia defensora del règim monàrquic, van publicar diferents articles detallant la despesa militar, la voluntat del govern és operar la concentració de les grans empreses d’armament amb una pluja de milions. Una necessitat, sense dir-ho, de “competir” al mercat mundial en un moment en què l’administració americana (les multinacionals americanes), que posseeix el 40 per cent del mercat, utilitza a fons la guerra d’Ucraïna per aixafar els seus competidors europeus -teòricament aliats-. De fet, més del 60 per cent de l’armament del nou exèrcit d’Ucraïna, format el 2014, és d’origen nord-americà, cosa que va unida, és clar, a l’enviament d’un exèrcit d’instructors i tècnics,

La política del govern de coalició és clara: intenta mantenir un petit espai al mercat mundial. En realitat, les guerres serveixen per això, en nom de la democràcia, la sobirania nacional, els drets humans, es lliura el combat entre els gàngsters capitalistes, entre ells els oligarques corruptes, per controlar parts del mercat mundial, en aquest cas pel control de lenergia, i també de larmament dúltima generació.

Quina és la veritable despesa militar?

Dimecres 12 d’octubre (coincidint amb la desfilada militar a Madrid) el diari en català ARA publica un llarg article i l’editorial sobre l’ocultació de la despesa militar. ARA no és ni de prop ni de lluny un pamflet esquerrà, ni tan sols independentista. És un diari partidari de l’ordre, políticament correcte. La prova és que la conclusió de la seva editorial és clara: “Si Pedro Sánchez vol augmentar el pressupost, el primer que ha de fer és ser honest i abandonar les pràctiques opaques dels seus antecessors”. En efecte, tots els governs han amagat els veritables despeses, com diu l’article de La Veritat núm. 111 dedicat a l’economia de guerra “el mercat armamentístic per la seva pròpia naturalesa és opac”.

Resumint, el contingut és el següent: la veritable despesa prevista per al 2023 seria de 24.058 milions, el doble del que s’ha anunciat. El més significatiu són els 1.601 milions destinats a innovació del sector de la defensa, despesa inclosa en el pressupost del Ministeri d’Indústria i que l’any passat va ser de 708 milions; és a dir, aquesta despesa en “R+D militar” augmenta amb relació al 2022 un 126 per cent. Tenint en compte els interessos del deute atribuïts al Ministeri de Defensa que en portaria un total del 27.617. O sigui, més del 2% del Producte Interior Brut. Això dels interessos del deute explicaria d’on ve el “Fons de Contingència”, o sigui de més deute.

El càlcul és fàcil, segons l’estudi és que partides de despesa s’atribueixen a altres ministeris, al de l’Interior, al d’Indústria, al d’Exteriors.

El document del Centre citat conclou dient: aquesta quantitat pressupostada no és obligatòriament el que es gastarà. Fins ara se n’ha gastat més. O sigui, contràriament amb altres despeses -per exemple, el finançament de les autonomies en què moltes vegades com a Andalusia i Catalunya no es gasta el pressupostat- a Defensa sempre se sobrepassa.
Les dades consignades sobre la veritable suma de la despesa militar no són una mera qüestió administrativa. Tenen una importància econòmica transcendental, més enllà que computin o no dins de l’anomenat “sostre de despesa” (l’antidemocràtic mecanisme pel qual la mal anomenada UE, al servei de l’FMI, imposa quant poden gastar les administracions públiques). Perquè d’alguna banda surten els recursos que suporten aquesta despesa: o bé de la retallada d’altres despeses i, en particular, de disminuir les socials; o bé d’una recaptació fiscal més gran que, vist el que s’ha vist, vindria d’impostos indirectes (els més regressius ja que els paga en la mateixa proporció el conjunt de la població, amb independència del nivell de riquesa); o bé d’un endeutament més gran, amb la conseqüent exigència posterior de retallades socials per afrontar-ne el pagament.

Però a més de la seva importància econòmica, que fa que la despesa militar, ja per si mateixa molt elevada, es dispari en la proporció consignada revela una mica més, molt rellevant políticament: per què es tapa amb un mantell de silenci aquesta situació? Per què no hi ha cap iniciativa de denúncia i combat contra ella per part dels principals responsables polítics que diuen reclamar-se dels interessos de la majoria, que és la classe treballadora? La resposta és inequívoca: perquè fan pinya amb el règim monàrquic que subordina la nostra economia als interessos de la fracció dominant del capital financer a escala mundial, que és la nord-americana. Uns interessos que es vehiculitzen a través d’institucions com, especialment, l’FMI i l’OTAN, a les quals se sotmet el règim monàrquic espanyol, especialment a través de la UE.

La lluita contra la guerra, contra les despeses militars és inseparable del combat per les reivindicacions.

La despesa armamentística no només és parasitària, és la despesa en forces destructives, és expressió de la descomposició del mercat capitalista. És un mitjà de valorització del capital, cosa que demostra el seu veritable caràcter destructor. (Vegeu La Verdad 111)

Es vol defensar en el moviment obrer aquesta despesa en nom dels llocs de treball. Com si no faltessin productes útils i necessaris socialment:

Pressupostos de sanitat i educació colpejats per la pandèmia que amb prou feines van patir modificació en el sentit de reforçar el que és públic i que de fet fa que hi hagi menys metges i infermeres a la xarxa pública ara que a inicis del 2020; una indústria farmacèutica en mans privada malgrat el desastre viscut; mancances mai resoltes descobertes amb el Prestige com la manca de remolcadors d’alçada als ports; milers de places d’escolars encara sota els sostres de pavellons prefabricats o els una vegada i una altra reclamats augments de vies ferroviàries i la seva modernització…

Però si el govern de coalició es veu obligat a amagar els veritables costos és degut a una raó política. El moviment contra la guerra, les despeses militars, l’OTAN, han estat massives al nostre país, fins i tot majoritàries. Encara que avui això no s’expressi encara als carrers (o de manera limitada, com la Manifestació del 26 de juny a Madrid), és evident que pot ressorgir, com va passar als anys 80 contra l’OTAN i el 2003 i 2004 contra la presència de tropes espanyoles a Iraq.

La lluita contra la guerra està unida la lluita contra la guerra social, o sigui al combat -entre altres- per l’augment de salaris i pensions segons la inflació real, contra els acomiadaments a la indústria, en defensa d’ella, i el cessament del desenvolupament de la indústria militar, veritable metàstasi al conjunt de l’aparell productiu.