Archivo de la etiqueta: sanidad

La ley 15/97 y la privatización de la Sanidad

Carta Semanal 1083 en catalán

Carta Semanal 1083 para descargar en PDF

El Consejo de ministros ha aprobado el pasado día 10 un anteproyecto de Ley que deroga la ley 15/97, aunque no pone fin a la privatización de la Sanidad pública.

En 1986, siendo ministro de Sanidad Ernest Lluch, se aprueba la Ley General de Sanidad. Sus artículos 66, 67 y 90 abrían una vía de privatización, los conciertos y conciertos singulares. Se trataba, en buena medida, de legalizar lo que ya estaban haciendo numerosas autonomías, y sobre todo Cataluña, que ya destinaba un 36.5% de gasto sanitario público a conciertos con la sanidad privada.

En 1996 –primer gobierno de Aznar- Alberto Núñez Feijoo, presidente del Insalud, hace aprobar el decreto 10/96, de gestión del Insalud, cuyo texto es reproducido literalmente poco después en la ley 15/97. Según el artículo único de esa ley, “en el ámbito del Sistema Nacional de Salud, garantizando y preservando en todo caso su condición de servicio público, la gestión y administración de los centros, servicios y establecimientos sanitarios de protección de la salud o de atención sanitaria o sociosanitaria podrá llevarse a cabo directamente o indirectamente a través de la constitución de cualesquiera entidades de naturaleza o titularidad pública admitidas en Derecho”. La aprobaron PP, PSOE, PNV, CiU y CC. Sólo IU y BNG votaron en contra. Contó con el apoyo de la Federación de Sanidad de CCOO, pero, pronto, el rechazo de muchos sindicalistas obligó a la Confederación de CCOO a corregir esa posición.

Amparándose en la 15/97, el ingenio privatizador crea muchas figuras para ello (conciertos, consorcios, fundaciones, concesiones administrativas…)

Sigue leyendo

¿Aumentar el gasto militar sin tocar el gasto social? Veamos los datos

Carta Semanal 1082 en catalán

Carta Semanal 1082 para descargar en PDF

El gobierno presume de haber triplicado su gasto en defensa. España dedica, según cifras oficiales, 34.000 millones anuales al gasto militar, 22.000 millones más que cuando Sánchez llegó al gobierno. Pero según el Centro Delás de Estudios para la paz, el gasto militar real de 2025 hasta los 40.457 millones, casi el 2,5% del PIB.

El gobierno ha hecho del gasto militar su prioridad, y asegura que ese aumento del presupuesto militar se ha hecho sin tocar el gasto social. Cierto es que, por el momento, se ha limitado a dedicar la inmensa mayoría del superávit recaudatorio al rearme. Pero ese ingente desvío de fondos supone dejar desatendidas necesidades urgentes de la población. Enumeraremos algunas.

Necesidades en infraestructuras

Desde el año 2010 se acumulan recortes en la inversión en infraestructuras. Según el Instituto de Estudios Económicos (IEE), el déficit de inversión en infraestructuras supera los 60.000 millones de euros. Sólo para compensar el desgaste por uso y envejecimiento de infraestructuras. Las infraestructuras acumulan un descenso en la inversión pública del 63% desde 2010 hasta el cierre de 2024, según el histórico de ejecución presupuestaria publicado por el Ministerio de Hacienda, haría falta una inversión mínima anual cercana a los 11.700 millones de euros. La Dana de Valencia y los accidentes ferroviarios han puesto de manifiesto las consecuencias de esta carencia.

Sigue leyendo

A propòsit de les vacunes contra el coronavirus

Carta Setmanal 817 per descarregar en PDF

Aquesta Carta Setmanal no és una publicació de ciència mèdica. Per tant, no ens correspon valorar l’efectivitat o els efectes secundaris de les vacunes, però sí comentarem els aspectes polítics lligats a tot el procés.

El desastre de l’aplicació

La Unió Europea ha comprat vacunes a diferents laboratoris, signant fins a sis acords, en condicions secretes (incloent el preu), amb un cost total de 12.600 milions d’euros entre 2020 i 2021, i un cost afegit possible de 7.020 milions.

Sigue leyendo

A propósito de las vacunas contra el coronavirus

Carta Semanal 817 en catalán

Carta Semanal 817 para descargar en PDF

Enlace a la Carta Semanal 817 en pdfEsta Carta Semanal no es una publicación de ciencia médica. Por tanto, no nos corresponde

valorar la efectividad o los efectos secundarios de las vacunas, pero sí vamos a comentar los aspectos políticos ligados a todo el proceso.

El desastre de la aplicación

La Unión Europea ha comprado vacunas a distintos laboratorios, firmando hasta seis acuerdos, en condiciones secretas (incluyendo el precio), con un coste total de 12.600 millones de euros entre 2020 y 2021, y un coste añadido posible de 7.020 millones.

Sigue leyendo

El colapso de la sanidad

(Publicado en la Carta Semanal 805 – veure en català)

El colapso de la Sanidad

Durante años, muchos han dicho que teníamos “la mejor sanidad del mundo”. Aunque lo mismo se decía en Francia, en Canadá, el Reino Unido… Es cierto que tenemos un sistema sanitario universal y prácticamente gratuito. Pero siempre ha habido datos que señalaban que ese sistema sanitario estaba al límite.

La situación límite del sistema sanitario se ponía en evidencia, al menos, por tres cuestiones: las listas de espera cada vez mayores para consultas de especialistas y para intervenciones quirúrgicas, que sacaban a la luz la falta de personal y de quirófanos en los hospitales, la masificación de los centros de salud, que ponía de manifiesto la falta de médicos de familia, pediatras, enfermeros y otros profesionales, y la saturación de las urgencias, que traducía la falta de medios en los centros de salud y la falta de camas hospitalarias. Había cosas que funcionaban, más o menos, en situaciones “normales”, pero la fragilidad del sistema se evidenciaba cada año con la epidemia de gripe, que ponía al límite las urgencias y los centros de salud a la vez.

Sigue leyendo

La crisis pandémica pone al descubierto la bancarrota social, económica y  política

(Publicado en la Carta Semanal 803 – veure en català)

Las cifras de la pandemia de COVID-19 son cada vez más alarmantes. Y no sólo en Madrid, sino en todas las autonomías. Madrid va un paso por delante, pero de las 10 regiones europeas con mayor índice de contagios, 9 son españolas, y la única no española es el departamento francés de ultramar de Guadalupe, un enclave colonial en el Caribe.

La enfermedad se ceba con la clase trabajadora, que difícilmente puede evitar los “contactos estrechos” cuando una familia entera vive en un piso de 40 ó 60 metros cuadrados, cuando tienen que ir a trabajar hacinados en el transporte público y cuando tienen los parques cerrados.

En todas partes, la población trabajadora ve cómo sus servicios públicos están colapsados. Dentro de los recortes sanitarios a todos los niveles, la Atención Primaria ha sido llevada al desastre.  Conseguir una cita telefónica en un Centro de Salud es muchas veces una proeza, y conseguir una cita presencial un verdadero milagro. En la educación, aulas masificadas, recurso generalizado a la “enseñanza telemática”, que destruye la calidad de la enseñanza, bibliotecas cerradas y, a pesar de esa medida, cada vez hay más aulas cerradas. La epidemia vuelve a entrar en las Residencias de Mayores, amenazando con otra ola de fallecimientos masivos. En cuanto a las demás administraciones, el servicio público se ve gravemente deteriorado por el recurso generalizado al teletrabajo y la población no puede acceder a las oficinas por el rígido sistema de citas (hasta para echar un papel en el registro se está exigiendo cita en muchos lugares).

Sigue leyendo

Ante la epidemia de coronavirus y las medidas del gobierno

(Publicado en la Carta Semanal 773ver en catalán)

Declaración del Comité Ejecutivo del POSI – 15 de marzo de 2020

La población trabajadora vive estos momentos con grave preocupación.

Preocupación por la enfermedad, que puede afectarles a ellos, y arrebatarles a sus familiares enfermos o mayores.

Preocupación por el futuro de sus puestos de trabajo. Por sus salarios. Por si podrán hacer frente a los pagos de su hipoteca y sus suministros.

Sigue leyendo

Unos Presupuestos que ponen de manifiesto una política

(Publicado en la Carta Semanal 673)

El gobierno Rajoy, abrumado por los escándalos de corrupción, de los que el affaire Cifuentes es la última manifestación, minoritario en Cortes, hundido en las encuestas, cercado por la movilización de los pensionistas que amenaza con abrir paso a la movilización generalizada, incapaz de salir del “embrollo catalán”, parece haber hecho de la aprobación del proyecto de Ley de Presupuestos del Estado su tabla de salvación.

Sigue leyendo

Al cabo de 9 meses de derrotar a Rajoy, ¿acaso pueden los trabajadores resignarse?

(Publicado en la Carta Semanal 590)

Carta-590Van a hacer nueve meses que los trabajadores y los pueblos derrotaron al gobierno Rajoy y nada ha cambiado en la situación de la mayoría. Dicen que hay más empleo, pero es imposible saberlo cuando cuentan como empleo un contrato de una hora, y se sustituye empleo indefinido a jornada completa por empleo parcial precario. Lo seguro es que la reforma laboral sigue hundiendo los salarios y las condiciones de trabajo. Lo seguro es que la sanidad está en una situación límite y continúa el desmantelamiento de la enseñanza pública. Los trabajadores y los pueblos no han votado al PSOE, ni a Podemos-IU ni a “nacionalistas de izquierda” para que en las Cortes un juego de trileros pisotee la voluntad popular expresada en las mayores movilizaciones y luego en las urnas. Las televisiones y todo tipo de personajes dan por hecho que el infame Rajoy tiene que volver a formar gobierno, como si hubiese sacado mayoría. Y los banqueros exigen que las organizaciones obreras y populares le apoyen.

Sigue leyendo

«El problema sigue siendo el PSOE»

(Publicado en la Carta Semanal 589)

Carta-589El día en que Rajoy y Rivera sellaban su acuerdo, el editorial de ABC (órgano directo de la Monarquía) sentenciaba con esta frase el nudo de la crisis de gobierno. El mismo editorial, lejos de echar las campanas al vuelo con otros órganos del capital financiero como El País o El Mundo, se interrogaba sobre la timidez de las 6 propuestas de Rivera, meras generalidades ya dichas y repetidas y en algún caso aplicadas, alejadísimas de las preocupaciones, necesidades y reivindicaciones de los trabajadores, los pueblos y la mayoría trabajadora. En efecto, cualquier trabajador puede constatar que las «exigencias» de Rivera soslayan cualquier cuestión que ataña a las necesidades más elementales de la población.

Sigue leyendo