{"id":2270,"date":"2016-07-07T11:48:24","date_gmt":"2016-07-07T09:48:24","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=2270"},"modified":"2016-07-07T11:48:24","modified_gmt":"2016-07-07T09:48:24","slug":"el-fin-justifica-los-medios-capitulo-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/el-fin-justifica-los-medios-capitulo-3\/","title":{"rendered":"\u00abEl fin justifica los medios\u00bb (cap\u00edtulo 3)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 3: \u00abEl fin justifica los medios\u00bb<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La orden de los jesuitas, fundada en la primera mitad del siglo XVI para combatir al protestantismo, jam\u00e1s ense\u00f1\u00f3\u2013dig\u00e1moslo de pasada\u2013 que cualquier medio, aunque fuese criminal desde el punto de vista de la moral cat\u00f3lica, fuera admisible con tal de conducir al \u201cfin\u201d, es decir, al triunfo del catolicismo. Esta doctrina contradictoria y psicol\u00f3gicamente inconcebible fue malignamente atribuida a los jesuitas por sus adversarios protestantes, y a veces tambi\u00e9n cat\u00f3licos, quienes, por su parte, no ten\u00edan escr\u00fapulos al seleccionar medios para alcanzar sus fines. Los te\u00f3logos jesuitas \u2013preocupados como los de otras escuelas por el problema del libre albedr\u00edo\u2013, ense\u00f1aban en realidad que el medio, en s\u00ed mismo, puede ser indiferente y que la justificaci\u00f3n o la condena moral de un medio dado se desprende de su fin. As\u00ed, un disparo es por s\u00ed mismo indiferente; tirado contra un perro rabioso que amenaza a un ni\u00f1o, es una buena acci\u00f3n; tirado para matar o para hacer violencia, es un crimen. Los te\u00f3logos de la orden no intentaron decir otra cosa m\u00e1s que ese lugar com\u00fan. En cuanto a su moral pr\u00e1ctica, los jesuitas no fueron de ning\u00fan modo peores que otros religiosos o que los sacerdotes cat\u00f3licos; por el contrario, m\u00e1s bien fueron superiores; en todo caso, fueron m\u00e1s consecuentes, m\u00e1s audaces y m\u00e1s perspicaces que los otros. Los jesuitas constitu\u00edan una organizaci\u00f3n militante cerrada, estrictamente centralizada, ofensiva y peligrosa no s\u00f3lo para sus enemigos, sino tambi\u00e9n para sus aliados. Por su psicolog\u00eda y por sus m\u00e9todos de acci\u00f3n, un jesuita de la \u00e9poca \u201cheroica\u201d se distingu\u00eda del cura adocenado tanto como los guerreros de la Iglesia se diferenciaban de sus tenderos. No tenemos ninguna raz\u00f3n para idealizar a unos o a otros; pero ser\u00eda totalmente indigno considerar al guerrero fan\u00e1tico con los ojos del tendero est\u00fapido y perezoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos quedamos en el terreno de las comparaciones puramente formales, o psicol\u00f3gicas, s\u00ed podr\u00eda decirse que los bolcheviques son a los dem\u00f3cratas y socialdem\u00f3cratas de cualquier matiz lo que los jesuitas eran a la apacible jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica. Comparados con los marxistas revolucionarios, los socialdem\u00f3cratas y los centristas resultan unos atrasados mentales o, comparados con los m\u00e9dicos, unos curanderos: no analizan a fondo cuesti\u00f3n alguna; creen en la virtud de los exorcismos y eluden cobardemente cualquier dificultad, esperando un milagro. Los oportunistas son los pac\u00edficos tenderos de la idea socialista, mientras que los bolcheviques son sus combatientes convencidos. De ah\u00ed el odio y las calumnias que les deparan quienes abundan en los mismos defectos que ellos, condicionados por la historia, y ninguna de sus cualidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la comparaci\u00f3n de los bolcheviques con los jesuitas es absolutamente unilateral y superficial; m\u00e1s literaria que hist\u00f3rica. Por el car\u00e1cter y los intereses de las clases que les apoyaban, los jesuitas representaban la reacci\u00f3n, los protestantes, el progreso. Los l\u00edmites de ese \u201cprogreso\u201d encontraba, a su vez, expresi\u00f3n inmediata en la moral de los protestantes. As\u00ed, la doctrina de Cristo, \u201cpurificada\u201d no impidi\u00f3 en modo alguno que un burgu\u00e9s urbano como Lutero apoyase el exterminio de los campesinos sublevados, \u201cperros rabiosos\u201d. El doctor Mart\u00edn consideraba sin duda que \u201cel fin justifica los medios\u201d, antes de que esa regla fuese atribuida a los jesuitas. A su vez, los jesuitas, rivalizando con los protestantes, se adaptaron cada vez m\u00e1s al esp\u00edritu de la sociedad burguesa, y de los tres votos \u2013pobreza, castidad y obediencia\u2013 solo conservaron el \u00faltimo, y en una forma muy suavizada. Desde el punto de vista del ideal cristiano, la moral de los jesuitas cay\u00f3 tanto m\u00e1s bajo cuanto m\u00e1s dejaron de ser jesuitas. Los guerreros de la Iglesia se volvieron sus bur\u00f3cratas y, como todos los bur\u00f3cratas, unos pillos redomados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky Cap\u00edtulo 3: \u00abEl fin justifica los medios\u00bb La orden de los jesuitas, fundada en la primera mitad del siglo XVI para combatir al protestantismo, jam\u00e1s ense\u00f1\u00f3\u2013dig\u00e1moslo de pasada\u2013 que cualquier medio, aunque fuese criminal desde el punto de vista de la moral cat\u00f3lica, fuera admisible con tal de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-2270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-folletos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2270"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2271,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270\/revisions\/2271"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}