{"id":2285,"date":"2016-07-07T11:51:57","date_gmt":"2016-07-07T09:51:57","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=2285"},"modified":"2016-07-07T11:51:57","modified_gmt":"2016-07-07T09:51:57","slug":"crisis-de-la-moral-democratica-capitulo-6","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/crisis-de-la-moral-democratica-capitulo-6\/","title":{"rendered":"Crisis de la moral democr\u00e1tica (cap\u00edtulo 6)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 6: Crisis de la moral democr\u00e1tica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para asegurar el triunfo de sus intereses en las grandes cuestiones, las clases dominantes se ven obligadas a hacer concesiones en las cuestiones secundar\u00edas; claro, solo con tal de que esas concesiones les traigan cuenta. En la \u00e9poca del ascenso del capitalismo, sobre todo en los \u00faltimos decenios anteriores a la guerra, esas concesiones, al menos en lo que concierne a las capas superiores del proletariado, tuvieron un car\u00e1cter enteramente real. La industria progresaba sin cesar. Mejoraba el bienestar de las naciones civilizadas, tambi\u00e9n el de las masas obreras. La democracia parec\u00eda inquebrantable. Las organizaciones obreras crec\u00edan. Y con ellas crec\u00edan tambi\u00e9n las tendencias reformistas. Las relaciones entre las clases se suavizaban, por lo menos exteriormente. As\u00ed se suavizaban las relaciones entre las clases, al menos externamente. Junto a las normas de la democracia y a los h\u00e1bitos de paz social, se establec\u00edan ciertas reglas elementales de moral. Hab\u00eda la impresi\u00f3n de una sociedad cada vez m\u00e1s libre, justa y humana. Al \u201csentido com\u00fan\u201d le parec\u00eda que la curva ascendente del progreso era infinita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de eso estall\u00f3 la guerra, con su cortejo de conmociones violentas, de crisis, de cat\u00e1strofes, de epidemias, de regreso a la barbarie. La vida econ\u00f3mica de la humanidad se encontr\u00f3 en un callej\u00f3n sin salida. Los antagonismos de clase se exacerbaron y se hicieron evidentes. Los mecanismos de seguridad de la democracia comenzaron a saltar uno tras otro. Las reglas elementales de la moral resultaron m\u00e1s fr\u00e1giles a\u00fan que las instituciones de la democracia y las ilusiones del reformismo. La mentira, la calumnia, la corrupci\u00f3n, la violencia, el asesinato cobraron proporciones inauditas. Confundidas, las almas c\u00e1ndidas creyeron que eso eran consecuencias moment\u00e1neas de la guerra. En realidad, eran y siguen siendo manifestaciones de la decadencia del imperialismo. La gangrena del capitalismo pudre la sociedad contempor\u00e1nea, incluidos su derecho y su moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cs\u00edntesis\u201d del horror imperialista es el fascismo, nacido de la bancarrota de la democracia burguesa ante las tareas que el imperialismo le asigna. Solo se conservan a\u00fan restos de democracia en las aristocracias capitalistas m\u00e1s ricas. Por cada \u201cdem\u00f3crata\u201d de Inglaterra, de Francia, de Holanda, de B\u00e9lgica trabajan cierto n\u00famero de esclavos coloniales; la democracia de los Estados Unidos la gobiernan \u201csesenta familias\u201d, etc. Y en todas las democracias crecen r\u00e1pidamente elementos de fascismo. El estalinismo es, a su vez, producto de la presi\u00f3n del imperialismo sobre un Estado obrero atrasado y aislado. En cierto modo, complementa sim\u00e9tricamente al fascismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los filisteos idealistas \u2013y, naturalmente, los anarquistas en primer lugar\u2013 denuncian sin descanso la \u201camoralidad\u201d marxista, los trust norteamericanos\u2013seg\u00fan John Lewis (C.I.O.)\u2013, gastan no menos de ochenta millones de d\u00f3lares anuales en combatir la \u201cdesmoralizaci\u00f3n\u201d revolucionaria, es decir, en espionaje, compra de obreros, falsificaciones judiciales y asesinatos a mansalva. \u00a1El imperativo categ\u00f3rico sigue a veces, para triunfar, caminos muy sinuosos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos \u2013para ser ecu\u00e1nimes\u2013 que los moralistas peque\u00f1oburgueses m\u00e1s sinceros y tambi\u00e9n m\u00e1s limitados de los viven todav\u00eda hoy de los recuerdos idealizados del ayer y de la esperanza de que ese pasado vuelva. No comprenden que la moral es funci\u00f3n de la lucha de clases; que la moral democr\u00e1tica correspond\u00eda a las necesidades del capitalismo liberal y progresista; que la exacerbaci\u00f3n de la lucha de clases que domina toda la \u00e9poca reciente, ha destruido definitiva e irrevocablemente esa moral; que su sitio lo han ocupado, en sentidos opuestos, por un lado la moral del fascismo y por otro la moral de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky Cap\u00edtulo 6: Crisis de la moral democr\u00e1tica Para asegurar el triunfo de sus intereses en las grandes cuestiones, las clases dominantes se ven obligadas a hacer concesiones en las cuestiones secundar\u00edas; claro, solo con tal de que esas concesiones les traigan cuenta. 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