{"id":3989,"date":"2019-06-10T13:38:09","date_gmt":"2019-06-10T11:38:09","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=3989"},"modified":"2019-06-10T13:47:08","modified_gmt":"2019-06-10T11:47:08","slug":"con-el-poder-judicial-hemos-topado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/con-el-poder-judicial-hemos-topado\/","title":{"rendered":"Con el Poder judicial hemos topado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>(Publicado en la <a href=\"http:\/\/www.posicuarta.org\/pdf\/Carta733.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Carta Semanal 733<\/a> &#8211; <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/i-ara-topem-amb-el-poder-judicial\/\">ver en catal\u00e1n<\/a>)<\/em><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Carta-733.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3991\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Carta-733.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"215\" srcset=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Carta-733.jpg 419w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Carta-733-105x150.jpg 105w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Carta-733-210x300.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>Mientras en la sala IV del Tribunal Supremo, bajo la presidencia del magistrado Manuel Marchena, contin\u00faa el juicio contra los republicanos catalanes, en la sala III del mismo tribunal, un auto paralizaba cautelarmente la salida de los restos del dictador Franco de la bas\u00edlica del Valle de los Ca\u00eddos, que estaba prevista para el 10 de junio. Merece la pena, a la luz de ambos procesos, reflexionar sobre la verdadera naturaleza del poder judicial y, con \u00e9l, del aparato de Estado del que forma parte.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Franco, Jefe del Estado desde 1936<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sentencia de la sala III, adoptada por unanimidad de sus miembros, ha despertado encendidas protestas, especialmente, sobre los t\u00e9rminos en que estaba redactada una frase de la misma, en que los magistrados del Supremo dec\u00edan que Francisco Franco hab\u00eda sido \u00abJefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936 hasta su fallecimiento\u00bb, reconociendo as\u00ed la legitimidad del r\u00e9gimen desde el mismo momento del golpe militar del 18 de julio de 1936. Y todo ello apoyado en los acuerdos de reforma, que no de ruptura, de 1978, fraguados entre el r\u00e9gimen y los responsables de las organizaciones obreras mayoritarias del momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No seremos nosotros quienes nos rasguemos las vestiduras ante esta frase. No hace m\u00e1s que confirmar una doctrina reiteradamente expresada, sentencia tras sentencia, por el Tribunal Supremo, que se ha negado sistem\u00e1ticamente a anular los juicios del franquismo, reconociendo la legitimidad de los mismos, desde el mismo 18 de julio de 1936 hasta las \u00faltimas condenas de muerte de luchadores antifranquistas dictadas por un Consejo de Guerra el 28 de agosto de 1975 y ejecutadas el 27 de septiembre de ese mismo a\u00f1o, unos pocos meses antes de la muerte del dictador. Los jueces del Supremo han dicho una y otra vez que esos \u201cjuicios\u201d con jueces y fiscales militares y supuestos abogados defensores, tambi\u00e9n militares, no elegidos por los acusados y que la mayor\u00eda de las veces se limitaban a reconocer la culpabilidad de los acusados y a pedir -con la boca chica- clemencia al \u201ctribunal\u201d, eran tribunales leg\u00edtimos que emitieron sentencias leg\u00edtimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Baltasar Garz\u00f3n -que, como juez \u201cestrella\u201d de la Audiencia Nacional, fue pionero en vulneraciones del derecho de defensa como las escuchas a las conversaciones entre los acusados de delitos terroristas y sus defensores, algo que jalearon muchos- tuvo la ocurrencia de admitir a tr\u00e1mite denuncias contra los cr\u00edmenes del franquismo, el poder judicial no tard\u00f3 en perseguirlo y dictar una sentencia que le expulsaba de la carrera judicial. Lo juzgaron, aparentemente, por otros hechos, pero el mensaje qued\u00f3 claro para todos: el poder judicial se declara heredero y defensor del aparato judicial (y del r\u00e9gimen) franquista y no consiente que se le toque ni un pelo. Precisamente, uno de los siete jueces responsables de la sentencia -dictada por unanimidad- que expulsaba a Garz\u00f3n de la judicatura fue&#8230;Manuel Marchena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA qui\u00e9n puede extra\u00f1ar todo esto? La Audiencia Nacional, tribunal especializado en perseguir los \u201cdelitos de terrorismo\u201d y otros delitos pol\u00edticos, es la heredera directa del Tribunal de Orden P\u00fablico del franquismo, y el aparato judicial que padecemos es el mismo aparato judicial del franquismo, que se ha mantenido desde entonces por m\u00faltiples lazos de afinidad y parentesco. El juez de Madrid Yusti Basterreche, primero que decret\u00f3 la suspensi\u00f3n cautelar de la exhumaci\u00f3n de Franco, es el nieto del almirante Basterreche, responsable de la matanza de miles de civiles desarmados que hu\u00edan de M\u00e1laga en 1937 durante la llamada \u201cdesband\u00e1\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo se trata del poder judicial. M\u00e1s de un millar de militares retirados firmaban hace unos meses un manifiesto de apoyo a Franco (los que est\u00e1n en activo no lo hicieron para evitarse posibles sanciones, pero es evidente que en su inmensa mayor\u00eda compart\u00edan su contenido). El Pa\u00eds analizaba recientemente los resultados electorales y se\u00f1alaba que las mesas con m\u00e1s alto porcentaje de votantes de Vox eran aquellas en que votaban los residentes de cuarteles del Ej\u00e9rcito y casas-cuartel de la Guardia Civil.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El juicio del Proc\u00e8s y los juicios contra sindicalistas y activistas sociales<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la vista de todos, el magistrado Manuel Marchena dirige con mano de hierro las sesiones del proceso por rebeli\u00f3n contra los republicanos catalanes. Se permite interrumpir a los letrados, prohibir preguntas, tratar con distintas varas de medir los testimonios, seg\u00fan sean polic\u00edas que declaran a petici\u00f3n de la acusaci\u00f3n o ciudadanos apaleados testigos de las defensas, admitir o inadmitir videos y otras pruebas&#8230; El aparato judicial, en connivencia con las dem\u00e1s instituciones de la Monarqu\u00eda, han asignado a Marchena la misi\u00f3n de dejar claro que la voluntad popular, catalana o espa\u00f1ola, en ning\u00fan caso puede imponerse sobre las instituciones heredadas de la dictadura. Le han encargado una sentencia \u201cejemplar\u201d contra la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo ha sucedido en los cientos de juicios contra sindicalistas en aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 315.3 del C\u00f3digo Penal (art\u00edculo \u201cantipiquetes\u201d, heredado, tambi\u00e9n, del \u00faltimo C\u00f3digo Penal franquista), donde los sindicatos han denunciado, una y otra vez, la colusi\u00f3n de fiscales y polic\u00edas, bajo la mirada benevolente de los jueces, para criminalizar a los sindicalistas acusados. O en el juicio contra Andr\u00e9s B\u00f3dalo, en que el juez se neg\u00f3 a admitir como prueba un video que demostraba la falsedad de las acusaciones (lo mismo que sucedi\u00f3 en el juicio contra los dos sindicalistas de CNT de Logro\u00f1o, condenados por su actuaci\u00f3n durante una huelga). Los \u201c18 de la Macarena\u201d, activistas de la lucha por el derecho a la vivienda de Sevilla, denuncian el mismo tipo de pr\u00e1cticas. En Madrid, la polic\u00eda anima la denuncia presentada por la organizaci\u00f3n fascista \u201cHogar Social Ramiro Ledesma\u201d contra los militantes que formaban parte del servicio de orden de la manifestaci\u00f3n del 16 de marzo por el derecho a decidir, y el fiscal los acusa de \u201cdelito de odio\u201d, apoy\u00e1ndose en una instrucci\u00f3n de la Fiscal\u00eda del Estado (publicada, \u00a1oh, casualidad!, el d\u00eda antes de la fecha prevista de su juicio), en la que se establece que animar al rechazo contra los nazis puede ser perseguido como delito de odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, todos los \u00f3rganos judiciales han avalado las contrarreformas laborales, los recortes sociales, los recortes de salarios y derechos de los empleados p\u00fablicos (recortes efectuados pasando por encima de acuerdos y convenios colectivos), como han avalado la entrega de miles de millones a los banqueros, a los especuladores de las autopistas radiales o del almac\u00e9n de gas de Tarragona. No cabe duda de que saben bien qu\u00e9 intereses de qu\u00e9 clase social deben defender: los de los explotadores y especuladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos analistas se\u00f1alan que las actuaciones judiciales son algo m\u00e1s que un azar del calendario. En un momento en que est\u00e1n abiertas las negociaciones para formar Gobierno, las demostraciones de \u00abfuerza\u00bb del aparato judicial podr\u00edan ser una advertencia al nuevo gobierno, una advertencia de que la \u201cJusticia\u201d (y el aparato de Estado del que forma parte) no est\u00e1n dispuestos a aceptar ninguna \u00abliberalidad \u00ab, como, por ejemplo, un indulto a los catalanes o la anulaci\u00f3n de las sentencias de los consejos de guerra y tribunales franquistas.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El aparato judicial y los derechos de las mujeres<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la sentencia de \u201cla Manada\u201d, miles de mujeres -y de hombres- han expresado su indignaci\u00f3n contra los jueces que minimizan las agresiones sexuales contra las mujeres (uno de los jueces de Pamplona lleg\u00f3 a decir que ve\u00eda actos sexuales consentidos, en un \u201cambiente de jolgorio\u201d en la brutal agresi\u00f3n de cuatro individuos fornidos, incluyendo a un militar y un guardia civil, contra una joven de 18 a\u00f1os). Otro juez llamaba \u201cbicho\u201d e \u201chija de puta\u201d a una activista en defensa de las mujeres maltratadas. Y pod\u00edamos seguir hasta el infinito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la continuidad de un aparato judicial y policial que, durante d\u00e9cadas, se ha negado a defender a las mujeres contra las agresiones, recomend\u00e1ndoles, incluso, c\u00ednicamente -como hac\u00edan las publicaciones de la <em>Secci\u00f3n Femenina<\/em> de la Falange- resignaci\u00f3n ante esos hechos y sometimiento al var\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el caso de los juicios contra sindicalistas, s\u00f3lo la movilizaci\u00f3n social ha obligado a estos individuos a recular, y a rega\u00f1adientes.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Hay que limpiar toda esta trama<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni el aparato judicial, ni el r\u00e9gimen del que forma parte y al que sustenta, son reformables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La defensa de las libertades y de los derechos de los trabajadores, de las mujeres y de los Pueblos exige acabar con este poder judicial, con este r\u00e9gimen, proclamar la Rep\u00fablica. Porque Rep\u00fablica no es cambiar a un rey por un presidente, sino dar una limpieza radical a las instituciones y dar satisfacci\u00f3n a las principales reivindicaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en la Carta Semanal 733 &#8211; ver en catal\u00e1n) Mientras en la sala IV del Tribunal Supremo, bajo la presidencia del magistrado Manuel Marchena, contin\u00faa el juicio contra los republicanos catalanes, en la sala III del mismo tribunal, un auto paralizaba cautelarmente la salida de los restos del dictador Franco de la bas\u00edlica del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[195,517,789,817,286],"class_list":["post-3989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas","tag-dictadura","tag-franco","tag-poder-judicial","tag-regimen-franquista","tag-tribunal-supremo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3989"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3996,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3989\/revisions\/3996"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}