{"id":4813,"date":"2020-08-17T11:41:07","date_gmt":"2020-08-17T09:41:07","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=4813"},"modified":"2020-08-18T23:52:47","modified_gmt":"2020-08-18T21:52:47","slug":"ue-desindustrializacion-y-precariedad-primera-parte-de-aquellos-polvos-estos-lodos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/ue-desindustrializacion-y-precariedad-primera-parte-de-aquellos-polvos-estos-lodos\/","title":{"rendered":"UE, desindustrializaci\u00f3n y precariedad (primera parte): de aquellos polvos, estos lodos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>(Publicado en la <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CartaSemanal796.pdf\">Carta Semanal 796<\/a> &#8211; <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/ue-desindustrialitzacio-i-precarietat-primera-part-daquella-pols-aquests-llots\/\">ver en catal\u00e1n<\/a>)<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta-796.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-4819\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta-796.jpeg\" alt=\"\" width=\"147\" height=\"215\" srcset=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta-796.jpeg 449w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta-796-206x300.jpeg 206w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta-796-103x150.jpeg 103w\" sizes=\"auto, (max-width: 147px) 100vw, 147px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta ya un lugar com\u00fan afirmar que la espa\u00f1ola es una \u201ceconom\u00eda de sol y playa\u201d, aludiendo a los cambios en la estructura productiva de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Cambios cuya concreci\u00f3n principal ha sido el desmantelamiento de la industria, sustituida por servicios de muy bajo valor agregado, como el tur\u00edstico, en los que la precariedad laboral es la norma. Pero se oculta su causa, como si fuera una casualidad. No es as\u00ed.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las econom\u00edas capitalistas, el proceso de acumulaci\u00f3n lo dirige el capital. Es la acumulaci\u00f3n del capital, la capitalizaci\u00f3n de plusval\u00eda (el trabajo no pagado resultado de la explotaci\u00f3n laboral); es decir, la conversi\u00f3n de la plusval\u00eda en nuevo capital, que se hace con el objetivo de producir nueva plusval\u00eda, de la que una parte sirve para pagar el ostentoso nivel de vida de los capitalistas y la otra parte se convierte en nuevo capital, para producir m\u00e1s plusval\u00eda y as\u00ed sucesivamente. Este proceso tiene lugar a escala mundial, pero se concreta en las econom\u00edas nacionales, cuyos gobiernos conducen la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Con la pol\u00edtica econ\u00f3mica se busca facilitar el proceso de acumulaci\u00f3n, que presentan como la forma de generar empleo y bienestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La industrializaci\u00f3n y el movimiento obrero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La econom\u00eda espa\u00f1ola siempre ha tenido peculiaridades, ligadas en particular al fracaso de distintos intentos de modernizaci\u00f3n, en gran medida por la exitosa alianza de los sectores m\u00e1s reaccionarios que integran el capital m\u00e1s especulador y parasitario y la oligarqu\u00eda terrateniente en buena parte del pa\u00eds, conjuntamente con la Iglesia cat\u00f3lica y el aparato de Estado, especialmente la judicatura y las Fuerzas Armadas, etc. Adem\u00e1s de la bendici\u00f3n del capital extranjero, gran beneficiario de todo ello. Sin embargo, aunque de manera limitada y fragmentada, se dio un proceso de industrializaci\u00f3n, en distintas fases, materializado no s\u00f3lo en la producci\u00f3n de bienes de consumo (alimentaci\u00f3n, textil y calzado, etc), sino tambi\u00e9n en sectores de base como la metalurgia, la siderurgia, los astilleros y la qu\u00edmica entre otros, particularmente la automoci\u00f3n. Todo ello se complementaba con otros sectores productivos importantes, como la miner\u00eda, la pesca y la agricultura y ganader\u00eda. Aunque es cierto que con grandes desigualdades regionales, no es cierta la creencia generalizada de que la industria se concentrara exclusivamente en el Pa\u00eds Vasco, Catalu\u00f1a y Madrid, sino que exist\u00edan actividades industriales en gran parte del territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La industrializaci\u00f3n capitalista no es la panacea que resuelva todos los problemas, desde luego, pero aqu\u00ed s\u00ed hizo posible un cierto desarrollo de las fuerzas productivas, aunque no fuera id\u00edlico ni pudiera haberlo sido, al basarse en la explotaci\u00f3n y estar restringido por las necesidades de la rentabilidad, adem\u00e1s del retroceso que supuso la guerra civil y la dictadura franquista. En todo caso, al calor de la industrializaci\u00f3n se extiende mucho m\u00e1s ampliamente el proceso de asalarizaci\u00f3n, base del crecimiento del movimiento obrero. Y es el movimiento obrero quien, actuando de acuerdo a sus intereses, logra conquistas importantes para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, como la Seguridad Social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bf\u201cConstrucci\u00f3n europea\u201d o subordinaci\u00f3n a Estados Unidos? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n de la burgues\u00eda, con la colaboraci\u00f3n de dirigentes de las organizaciones obreras, han promovido dos grandes mitos que se retroalimentan mutuamente. Uno ya pr\u00e1cticamente superado: el de una supuesta transici\u00f3n id\u00edlica que, en realidad, literalmente dej\u00f3 decenas de miles de cad\u00e1veres en las cunetas. Cuya c\u00faspide, la monarqu\u00eda borb\u00f3nica, es hoy un ejemplo de corrupci\u00f3n a escala mundial. El otro mito radica en que la UE es un factor de progreso, que representa los avances que la clase trabajadora ha arrancado hist\u00f3ricamente. Y que, por tanto, la entrada del Estado espa\u00f1ol en 1986 en la entonces Comunidad Econ\u00f3mica Europea (CEE) supuso un avance para el conjunto de la poblaci\u00f3n. Pero la realidad es la contraria: la UE, desde sus inicios como CEE, est\u00e1 al servicio de los intereses del capital financiero dominante, el de EEUU. Dado que se hace un tab\u00fa de esto, merece la pena explicarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estados Unidos, al heredar la condici\u00f3n de potencia dominante tras la Segunda Guerra Mundial, hereda tambi\u00e9n las brutales contradicciones brutales de la econom\u00eda capitalista mundial. Entonces, en 1945, en Europa hay una gran explosividad social resultado de la devastaci\u00f3n b\u00e9lica y el desprestigio de los Estados burgueses, que han mostrado su debilidad frente a la agresi\u00f3n nazifascista e incluso han sido c\u00f3mplices de ella (por ejemplo, el r\u00e9gimen de Vichy en Francia, que puso la gendarmer\u00eda al servicio de la Gestapo, lo que padecieron especialmente los exiliados republicanos espa\u00f1oles). Para decirlo con claridad, se viven multitud de procesos revolucionarios, en los que los obreros tienen las armas y se han adue\u00f1ado de las f\u00e1bricas, abandonadas por sus due\u00f1os. Y se apoyan en la victoria de los obreros y campesinos de la URSS sobre\u00a0el nazismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto, la colaboraci\u00f3n de las direcciones de los partidos socialdem\u00f3cratas y estalinistas se sella en 1945, en las conferencias de Yalta y Potsdam, en las que la vieja potencia dominante, Reino Unido, se subordina a la nueva, EEUU, ante la que la URSS acepta no s\u00f3lo un reparto de \u00e1reas de influencia, sino tambi\u00e9n que los partidos que controla en otros pa\u00edses colaboren en el restablecimiento del orden burgu\u00e9s, para \u00a0contener la oleada revolucionaria, como la griega, aplastada gracias a la colaboraci\u00f3n de la URSS estalinista. Al precio, eso s\u00ed, de que las burgues\u00edas, sobre todo europeas, tienen que pagar el precio de grandes conquistas sociales. Pero para lograrlo necesitan el apoyo del imperialismo estadounidense, al que quedan subordinadas. Esta subordinaci\u00f3n se concreta en el Plan del General Marshall, m\u00e1xima autoridad militar de EEUU en Europa, en cuyo nombre se dota un fondo que no es para \u201cla reconstrucci\u00f3n\u201d, sino para una determinada modalidad de reconstrucci\u00f3n, la que interesa al capital estadounidense: un mercado europeo sin barreras. Este fondo pasa a gestionarlo la OTAN, fundada en 1949, y entre sus exigencias est\u00e1 la creaci\u00f3n de una uni\u00f3n europea de pagos, antecedente de la Comunidad Europea del Carb\u00f3n y el Acero de 1951 y, finalmente, la firma del Tratado de Roma en 1957, por el que se crea la CEE. Es decir, en el origen de las \u201cinstituciones comunitarias\u201d se halla una exigencia estadounidense. Y as\u00ed sigue siendo hoy, como se revela en el invento de la troika (Comisi\u00f3n Europea, Banco Central Europeo y FMI) durante los a\u00f1os m\u00e1s duros de la crisis: el caballo de Troya para que Estados Unidos, a trav\u00e9s del FMI, controle de manera directa la pol\u00edtica econ\u00f3mica en Europa, al modo como lo hac\u00eda en los a\u00f1os ochenta en Am\u00e9rica Latina y otras regiones, con la excusa de la eterna deuda externa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entrada en la entonces CEE es, en este mundo on\u00edrico, la prueba del car\u00e1cter ejemplar de la transici\u00f3n espa\u00f1ola. Y s\u00ed que son tal para cual, pero en un sentido diametralmente opuesto al que promueve la propaganda del capital: el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico heredero directo de la dictadura es refrendado por las instituciones comunitarias al servicio del capital financiero y, a la inversa, el capital financiero dispone de la monarqu\u00eda, antidemocr\u00e1tica, para imponer sus exigencias, asimismo, antidemocr\u00e1ticas a trav\u00e9s de estas instituciones, en nombre de Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La mal llamada reconversi\u00f3n industrial, peaje para la entrada del Estado espa\u00f1ol en la CEE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual modo que no se puede entender la creaci\u00f3n de la CEE en los a\u00f1os cincuenta sin tener en cuenta la situaci\u00f3n en 1945, tampoco es posible comprender el destructivo proceso que se inicia en 1986 sin conectarlo con la mundializaci\u00f3n de las pol\u00edticas de ajuste fondomonetaristas desde el inicio de los ochenta. Este proceso arranca con el Acta \u00danica para el establecimiento de un singular mercado \u00fanico (plena libertad de circulaci\u00f3n de capitales pero con restricciones al movimiento de personas) y contin\u00faa con el Tratado de Maastricht de 1992, que entra en vigor en 1993, y con la imposici\u00f3n del euro en 1999, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas pol\u00edticas son la respuesta del capital financiero a la crisis que hab\u00eda estallado a principios de los setenta, desmontando la ret\u00f3rica de una supuesta edad dorada del capitalismo. Y en este cuadro se inserta la trayectoria de la econom\u00eda espa\u00f1ola, que parte de los malhadados Pactos de la Moncloa de 1977, que en esencia consistieron en que la crisis la pagara la clase trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de un largo proceso de \u201cnegociaci\u00f3n\u201d, en 1985 se firma la incorporaci\u00f3n del Estado espa\u00f1ol a la CEE, junto con Portugal, que entra en vigor el 1 de enero de 1986. La versi\u00f3n oficial siempre ha insistido en el car\u00e1cter id\u00edlico de esta incorporaci\u00f3n. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Sin menospreciar que algunos fondos de la CEE hayan podido beneficiar, puntualmente, a ciertos segmentos de la poblaci\u00f3n, estos fondos, en realidad orientados en buena parte a abrir mercados al capital extranjero, son irrelevantes en comparaci\u00f3n con su otra cara, ocultada. En particular, la p\u00e9rdida de toda posible soberan\u00eda, concretada en primer lugar en la imposici\u00f3n de un brutal desmantelamiento industrial, cuyas consecuencias se han vuelto a hacer patentes durante la pandemia, al revelar la incapacidad de la econom\u00eda espa\u00f1ola para producir masivamente incluso algunos bienes industriales elementales. Este desmantelamiento fue presentado, sin embargo, como reconversi\u00f3n industrial, sugiri\u00e9ndose que simplemente se trataba de sustituir la industria obsoleta por industria moderna. Pero los planes del gran capital, eran otros: deslocalizar la producci\u00f3n industrial a pa\u00edses donde los salarios son mucho m\u00e1s bajos, como en el Sudeste asi\u00e1tico. Porque un elemento clave de la industria, sin el cual no se podr\u00eda entender el desmantelamiento, es que se trata de un sector en el que el grado de organizaci\u00f3n y conciencia de los trabajadores es mucho m\u00e1s elevado que el promedio. De modo que desmantel\u00e1ndolo tambi\u00e9n se asestaba un duro golpe al movimiento obrero (el caso de Sintel en 1996 es muy elocuente al respecto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los setenta ya cay\u00f3 rl peso de la industria en el PIB, del 30,9% al 28,5%. Y sigue haci\u00e9ndolo despu\u00e9s, especialmente a partir del primer gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez que, en 1983, apenas unos meses despu\u00e9s de asumir en diciembre de 1982, lanza el Libro Blanco de la Reindustrializaci\u00f3n a trav\u00e9s de su ministro de econom\u00eda Carlos Solchaga, autor de la terrible sentencia de que \u201cla mejor pol\u00edtica industrial es la que no existe\u201d. Aunque en ese texto se reconoc\u00eda la p\u00e9rdida de 65.154 empleos, en seguida se vio que la cifra se quedar\u00eda corta. Tambi\u00e9n es suya esta otra frase: \u201cEspa\u00f1a es el pa\u00eds donde se puede ganar m\u00e1s dinero a corto plazo\u201d; gracias al desmantelamiento de las empresas y bancos p\u00fablicos que promovi\u00f3 para las privatizaciones coronadas con la creaci\u00f3n del Ibex en 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trasfondo de toda esta pol\u00edtica era una exigencia para la entrada en la CEE y su balance, en este campo, es que de nuevo en los ochenta cay\u00f3 el peso relativo de la industria, al 25,7%, e igual en los noventa, al 21,7%. En t\u00e9rminos de empleo, se hab\u00edan destruido 1,33 millones de puestos de trabajo entre 1973 y 1984. Y la sangr\u00eda continu\u00f3, bajando el empleo industrial del 20% del total en el a\u00f1o 2000. Entre entonces y 2018 el peso del sector ha ca\u00eddo del 18,4% a solamente el 12,1%, apenas el 11,5% del empleo total. Paralelamente, se produce una centralizaci\u00f3n del capital cada vez mayor: entre 2008 y 2016 se cierran 57.092 empresas, un 24,9% del total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto con la desindustrializaci\u00f3n se dio tambi\u00e9n el desmantelamiento de otros sectores productivos, como la miner\u00eda, la pesca, la ganader\u00eda, desmantelamiento que todav\u00eda est\u00e1 en curso en los restos que sobreviven. Literalmente las pol\u00edticas de la UE subvencionan la liquidaci\u00f3n productiva y multan la producci\u00f3n. No es casual que entre los principales receptores de los fondos de la Pol\u00edtica Agraria Com\u00fan (PAC) se encuentren apellidos como Bot\u00edn, Domecq, Ybarra o la Duquesa de Alba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda parte de este texto, que publicaremos la pr\u00f3xima semana abordaremos qu\u00e9 hacer hoy ante todo esto, nuestras propuestas frente a quienes no invitan m\u00e1s que a la resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta ya un lugar com\u00fan afirmar que la espa\u00f1ola es una \u201ceconom\u00eda de sol y playa\u201d, aludiendo a los cambios en la estructura productiva de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Cambios cuya concreci\u00f3n principal ha sido el desmantelamiento de la industria, sustituida por servicios de muy bajo valor agregado, como el tur\u00edstico, en los que la precariedad laboral es la norma. Pero se oculta su causa, como si fuera una casualidad. 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