{"id":4840,"date":"2020-08-24T22:05:48","date_gmt":"2020-08-24T20:05:48","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=4840"},"modified":"2020-08-24T22:21:28","modified_gmt":"2020-08-24T20:21:28","slug":"ue-desindustrializacion-y-precariedad-segunda-parte-que-hacer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/ue-desindustrializacion-y-precariedad-segunda-parte-que-hacer\/","title":{"rendered":"UE, desindustrializaci\u00f3n y precariedad (segunda parte): \u00bfqu\u00e9 hacer?"},"content":{"rendered":"<p><em>(Publicado en la <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CartaSemanal797es.pdf\">Carta Semanal 797<\/a>\u00a0&#8211; ver en <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/ue-desindustrialitzacio-i-precarietat-segona-part-que-fer\/\">catal\u00e1n<\/a>)<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/cs797es.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-4841\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/cs797es.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"215\" srcset=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/cs797es.jpg 419w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/cs797es-210x300.jpg 210w, http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/cs797es-105x150.jpg 105w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera parte de esta Carta Semanal explicamos el problema que supone el desmantelamiento del sector industrial, cuyo peso en el PIB se redujo de m\u00e1s del 30% a solamente el 12,1% (el 11,5% del empleo total), complementado con el cierre de la miner\u00eda, as\u00ed como de una parte considerable de la agricultura, la ganader\u00eda, la pesca, las oficinas bancarias, etc. Explicamos tambi\u00e9n que la desindustrializaci\u00f3n fue una exigencia de las \u201cinstituciones europeas\u201d, que act\u00faan al servicio del capital financiero, especialmente estadounidense. Incluso ya estamos viendo como el supuesto contraejemplo de la industria del autom\u00f3vil est\u00e1 amenazada, una vez que se agota la coyuntura que aprovecharon las multinacionales, bien subvencionadas con dinero p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><br \/>\nDesde el punto de vista de la mayor\u00eda, quienes vivimos de nuestro trabajo, es una falacia que la desindustrializaci\u00f3n fuera solamente un peque\u00f1o peaje para la entrada en la CEE, globalmente ventajosa gracias a la llegada de ciertos fondos, etc.\u00a0 El balance es que sus efectos demoledores se dejan ver cada d\u00eda en esa \u201ceconom\u00eda de sol y playa\u201d, donde el turismo, la construcci\u00f3n y otras actividades de bajo valor a\u00f1adido ocupan el lugar que desaloja la industria, con la consiguiente extensi\u00f3n de la precariedad laboral, impulsada por las sucesivas contrarreformas laborales y especialmente las de los gobiernos de Zapatero en 2010 y de Rajoy en 2012. Es el caso de la agricultura intensiva orientada a la exportaci\u00f3n, que se asienta en un enorme grado de explotaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n inmigrante. Precariedad que alcanza nuevas cotas con la llamada uberizaci\u00f3n, que niega incluso la condici\u00f3n de asalariados de los trabajadores, provoc\u00e1ndoles una vulnerabilidad extrema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, la desindustrializaci\u00f3n muestra que la pertenencia a la CEE-UE es la forma a trav\u00e9s de la cual el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico heredado de la dictadura institucionaliza su subordinaci\u00f3n al FMI, que es el camino seguro hacia nuevos retrocesos sociales. Conviene precisar que, sin perjuicio de que la burgues\u00eda alemana se haya visto m\u00e1s o menos favorecida por esta suerte de \u201cdivisi\u00f3n europea del trabajo\u201d, la idea de que \u201cAlemania manda\u201d es tan ilusoria como la pretensi\u00f3n del capataz que se cree el due\u00f1o del cortijo cuando \u00e9ste se ausenta, ya que a la hora de la verdad, el due\u00f1o vuelve, da un pu\u00f1etazo en la mesa y deja claro qui\u00e9n manda realmente; como ha ocurrido con la troika como caballo de Troya para la direcci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica por el FMI en econom\u00edas europeas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La resistencia de la clase obrera a la destrucci\u00f3n que impone la UE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta un punto decisivo para completar esta cuesti\u00f3n que abordamos: la resistencia obrera. A lo largo de todo el periodo comentado, su lucha alcanz\u00f3 niveles heroicos. Para recordarlo, basta mencionar el combate en astilleros como Euskalduna, los de Ferrol o Puerto Real; o en la miner\u00eda; o en Reinosa y un largo etc\u00e9tera. O en un caso emblem\u00e1tico, Sagunto, donde la resistencia se extendi\u00f3 por m\u00e1s de un a\u00f1o, entre febrero de 1983 y abril de 1984, incluyendo nueve huelgas generales en la comarca, veinticuatro huelgas generales en la f\u00e1brica, numerosas marchas a Valencia y a Madrid, junto con la ocupaci\u00f3n de la f\u00e1brica por los trabajadores durante tres meses, en los que mantuvieron encendidos los hornos neg\u00e1ndose a obedecer las \u00f3rdenes de pararlos. Los trabajadores de Sagunto recogieron 700.000 firmas para una proposici\u00f3n de ley en el Congreso, que \u00e9ste deneg\u00f3. Los trabajadores de Sagunto discutieron convocar una conferencia estatal de trabajadores de distintas empresas en defensa de la industria, pero los dirigentes sindicales amenazaron con boicotearlo y expulsarles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, sin menospreciar algunas medidas arrancadas, como en Nissan hoy, los planes de desmantelamiento industrial se abrieron camino, la resistencia no triunf\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9?.\u00a0 Como marxistas, para nosotros es innegociable la fidelidad a los hechos. En consecuencia, no ocultamos la responsabilidad de las direcciones pol\u00edticas y sindicales que, bloqueando la extensi\u00f3n de la movilizaci\u00f3n a otros sectores y provincias y por tanto manteniendo las luchas atomizadas, impidieron su triunfo. A la vez, con el Acuerdo Social y Econ\u00f3mico (ASE) de 2011 aceptaron una contrarreforma del sistema de pensiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sucesoras de aquellas direcciones nos proponen hoy otro fetiche: \u201cun nuevo modelo productivo\u201d. Pero no dicen qui\u00e9n lo va a poner en marcha. Y sabemos que el capital dominante, que es el capital financiero, no lo va a hacer porque el lugar que reserva a la econom\u00eda espa\u00f1ola descarta la producci\u00f3n industrial, que se reserva a pa\u00edses donde los salarios son a\u00fan m\u00e1s bajos. \u00bfY el Estado? Imposible en el marco de la UE, porque est\u00e1 expresamente prohibido que los Estados financien actividades productivas: \u201c<em>(\u2026) ser\u00e1n incompatibles con el mercado interior (\u2026) las ayudas otorgadas por los Estados o mediante fondos estatales, bajo cualquier forma, que falseen o amenacen falsear la competencia, favoreciendo a determinadas empresas o producciones<\/em>\u201d (art\u00edculo 107 del Tratado de Funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La UE no hace honor a su nombre: ni es europea porque, de Marshall a la troika, en todos los momentos importantes se subordina al imperialismo estadounidense; ni es uni\u00f3n porque nunca se pueden conciliar los intereses de la clase trabajadora y la clase capitalista (tampoco los de las distintas burgues\u00edas, salvo puntualmente). Su car\u00e1cter reaccionario se revela en las exigencias para la entrada del Estado espa\u00f1ol y en toda la trayectoria posterior, hasta el acuerdo del pasado 28 de julio, calificado como hist\u00f3rico por esos dirigentes, pero cuyo contenido es m\u00e1s de lo mismo: que los trabajadores paguen la transferencia de recursos al capital financiero, con todo su corolario de regresi\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfAnomal\u00eda de la historia o norma incuestionable del capitalismo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA qu\u00e9 obedece esta situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo es posible que, por ejemplo en la agricultura, los gobiernos subvencionen la destrucci\u00f3n de cultivos y multen la producci\u00f3n? \u00bfSe trata acaso de un error, de un lamentable malentendido? En realidad no es ninguna novedad. En 1939, Trotsky escribe un texto, conocido como <em>El pensamiento vivo de Marx<\/em>, en el que aborda expresamente esta cuesti\u00f3n: \u201c<em>el marasmo ha adquirido un car\u00e1cter particularmente degradante en la esfera m\u00e1s antigua de la actividad humana, en la m\u00e1s estrechamente relacionada con las necesidades vitales del hombre: la agricultura. No satisfechos ya con los obst\u00e1culos que la propiedad privada, en su forma m\u00e1s reaccionaria, la de los peque\u00f1os terratenientes, opone al desarrollo de la agricultura, los gobiernos capitalistas se ven obligados con frecuencia a limitar la producci\u00f3n artificialmente con la ayuda de medidas legislativas y administrativas que hubieran asustado a los artesanos de los gremios en la \u00e9poca de su decadencia. Deber\u00e1 ser recordado por la historia que los gobiernos de los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s poderosos concedieron premios a los agricultores para que redujeran sus plantaciones, es decir, para disminuir artificialmente la renta nacional ya en disminuci\u00f3n. Los resultados son evidentes por s\u00ed mismos: a pesar de las grandiosas posibilidades de producci\u00f3n, aseguradas por la experiencia y la ciencia, la econom\u00eda agraria no sale de una crisis putrescente, mientras que el n\u00famero de hambrientos, la mayor\u00eda predominante de la humanidad, sigue creciendo con mayor rapidez que la poblaci\u00f3n de nuestro planeta<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es una anomal\u00eda hist\u00f3rica sino ad\u00f3nde conduce inevitablemente el capitalismo, como afirmaba el propio Trotsky en dicho texto, del que tomamos el t\u00edtulo de este apartado. Es la exigencia del capital, cada vez m\u00e1s destructiva. Este pasado jueves d\u00eda 20 se han cumplido ochenta a\u00f1os del asesinato, por orden de Stalin, del que fuera te\u00f3rico y militante marxista, as\u00ed como uno de los principales dirigentes -con Lenin- de la Revoluci\u00f3n rusa<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Y como el mejor homenaje que se le puede rendir a un revolucionario es aprender de su legado, vamos a recuperar m\u00e1s elementos de este texto cuya lectura recomendamos con todo \u00e9nfasis, por su plena vigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El trasfondo de los problemas es la crisis cr\u00f3nica del capitalismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Toda la problem\u00e1tica de la desindustrializaci\u00f3n, el desempleo, la precariedad y la propia crisis anteceden a la pandemia del coronavirus. De hecho, no es s\u00f3lo que la pandemia no sea la causante de la crisis sino que, al contrario, la crisis capitalista y las pol\u00edticas que la acompa\u00f1an son la causa de la magnitud que alcanza la pandemia. Obviamente la situaci\u00f3n habr\u00eda sido muy distinta si no se hubieran desmantelado los servicios p\u00fablicos de salud, si no se hubiera precarizado y tambi\u00e9n destruido empleo en el sector, si la investigaci\u00f3n se orientara a las necesidades de la mayor\u00eda y no al negocio de unos pocos, si la industria farmac\u00e9utica no estuviera en manos de multinacionales sino que fuera un servicio p\u00fablico, etc. Todo ello sin perjuicio de que, efectivamente, la pandemia hace aflorar la crisis latente y la acelera y dispara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 81 a\u00f1os Trotsky explicaba ya esta cuesti\u00f3n, en los siguientes t\u00e9rminos: \u201c<em>la vida del capitalismo monopolista de nuestra \u00e9poca es una cadena de crisis. Cada una de las crisis es una cat\u00e1strofe. La necesidad de salvarse de esas cat\u00e1strofes parciales por medio de murallas aduaneras, de la inflaci\u00f3n, del aumento de los gastos del gobierno y de las deudas prepara el terreno para otras crisis m\u00e1s profundas y m\u00e1s extensas. La lucha por conseguir mercados, materias primas y colonias hace inevitables las cat\u00e1strofes militares<\/em>\u201d. Y a\u00f1ade: \u201c<em>todo ello prepara las cat\u00e1strofes revolucionarias<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se nos sigue proponiendo una vuelta atr\u00e1s, a un supuesto \u201ccapitalismo bueno\u201d, plasmado en el llamado \u201cEstado del bienestar\u201d (que en realidad eran conquistas arrancadas por la clase obrera, las cuales permit\u00edan un bienestar s\u00f3lo relativo, que no comprometiera la rentabilidad del capital y que, por eso mismo, bajo el capitalismo ten\u00eda \u201cfecha de caducidad\u201d). Trotsky explica as\u00ed el car\u00e1cter ilusorio de tales propuestas: \u201c<em>la libertad de comercio, como la libertad de competencia, como la prosperidad de la clase media, pertenecen al pasado irrevocable. Traer de vuelta el pasado es ahora la \u00fanica prescripci\u00f3n de los reformadores democr\u00e1ticos del capitalismo: traer de vuelta m\u00e1s \u201clibertad\u201d a los industriales y hombres de negocios peque\u00f1os y medianos, cambiar en su favor el sistema de cr\u00e9dito y de moneda, liberar al mercado del dominio de los \u2018trusts\u2019, eliminar a los especuladores profesionales de la Bolsa, restaurar la libertad del comercio internacional, y as\u00ed por el estilo, <\/em>ad infinitum\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La \u00fanica salida: la organizaci\u00f3n pol\u00edtica independiente de la clase trabajadora, para la lucha incondicional por las reivindicaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el capitalismo no hay salida, es ficticia toda ilusi\u00f3n de reformar el capitalismo porque los problemas no son circunstanciales sino que proceden de su l\u00f3gica misma. Por tanto, la soluci\u00f3n a los problemas exige la superaci\u00f3n del capitalismo. Como plantea Trotsky en el texto que estamos citando:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>en consecuencia, para salvar a la sociedad no es necesario detener el desarrollo de la t\u00e9cnica, cerrar las f\u00e1bricas, conceder premios a los agricultores para que saboteen la agricultura, pauperizar a un tercio de los trabajadores, ni llamar a los man\u00edacos para que hagan de dictadores. Ninguna de estas medidas, que constituyen una burla horrible para los intereses de la sociedad, es necesaria. Lo que es indispensable y urgente es separar los medios de producci\u00f3n de sus actuales propietarios par\u00e1sitos y organizar la sociedad de acuerdo con un plan racional. Entonces ser\u00e1 realmente posible por primera vez curar a la sociedad de sus males. Todos los que sean capaces de trabajar deben encontrar un empleo. La jornada de trabajo debe disminuir gradualmente. Las necesidades de todos los miembros de la sociedad deben asegurar una satisfacci\u00f3n creciente. Las palabras \u2018pobreza\u2019, \u2018crisis\u2019, \u2018explotaci\u00f3n\u2019, deben ser arrojadas de la circulaci\u00f3n. La humanidad podr\u00e1 cruzar finalmente el umbral de la verdadera humanidad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso tiene algo de anacr\u00f3nico este p\u00e1rrafo, escrito hace 81 a\u00f1os? Basta un ejemplo para mostrar su dram\u00e1tica vigencia: la FAO, un organismo intergubernamental, reconoce que hoy la humanidad produce comida para alimentar a 12 000 millones de personas, a raz\u00f3n de 2700 calor\u00edas diarias, pero pese a que la poblaci\u00f3n mundial s\u00f3lo es de 7 500 millones, 821 millones pasan hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La UE y la monarqu\u00eda, instituciones al servicio del capital, son el pasado, son obst\u00e1culos para todas las reivindicaciones sentidas por los trabajadores y los pueblos. Para satisfacerlas es imprescindible romper con ambas. Y de igual modo que no se trata simplemente de sustituir un Jefe de Estado mon\u00e1rquico por uno republicano, sino que se necesita una Rep\u00fablica liberada de toda subordinaci\u00f3n a los intereses del capital, tampoco se trata de que tal o cual Estado salga de la UE, sino de la ruptura de los pueblos europeos del cors\u00e9 de esta instituci\u00f3n del capital financiero, para abrir una salida a los problemas actuales verdaderamente digna de este nombre. La absoluta descoordinaci\u00f3n de la UE ante la grave crisis sanitaria actual lo revela con claridad, de igual modo que el Brexit y tantos otros ejemplos: en el capitalismo no puede haber una uni\u00f3n europea real, s\u00f3lo unos Estados Unidos Socialistas de Europa podr\u00edan serlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para avanzar hacia la salida necesaria s\u00f3lo hay un camino: la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de la clase trabajadora, independiente de todo compromiso con el capital y todas sus instituciones, para luchar incondicionalmente, hasta el final, por las reivindicaciones leg\u00edtimas de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Estaban Volkov, nieto de Trotsky, nos explic\u00f3, en una entrevista en marzo de 2019, que el asesino, Ram\u00f3n Mercader, hab\u00eda estado preguntando previamente, de forma insistente, cu\u00e1nto avanzaba la biograf\u00eda de Stalin que Trotsky estaba escribiendo por encargo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en la Carta Semanal 797\u00a0&#8211; ver en catal\u00e1n) En la primera parte de esta Carta Semanal explicamos el problema que supone el desmantelamiento del sector industrial, cuyo peso en el PIB se redujo de m\u00e1s del 30% a solamente el 12,1% (el 11,5% del empleo total), complementado con el cierre de la miner\u00eda, as\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[57,30,22,187,72,15,54],"class_list":["post-4840","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas","tag-capitalismo","tag-clase-obrera","tag-imperialismo","tag-monarquia","tag-reforma-laboral","tag-republica-2","tag-union-europea"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4840","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4840"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4859,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4840\/revisions\/4859"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}