Declaración para descargar en PDF
¡Después de Palestina, Venezuela!
La barbarie y la crueldad del capitalismo quedan al descubierto para salvar un sistema en decadencia y unos regímenes en crisis.
Los pueblos, a pesar de los golpes recibidos, no quieren eso.
Resistir, movilizar, unir y organizar… para ayudar a actuar y ganar.
La intervención de las fuerzas armadas estadounidenses en Venezuela, que se ha saldado con 100 muertos entre civiles y militares y cientos de heridos, el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, así como la rueda de prensa del presidente estadounidense, Donald Trump, exigiendo la sumisión total de Venezuela a los intereses del capital financiero estadounidense, han provocado una estupefacción mundial.
Crisis del imperialismo estadounidense y marcha hacia la guerra
El 3 de enero, Trump dirigió un mensaje al mundo. Este mensaje expresa el hecho de que la crisis de dominación del imperialismo estadounidense ya no puede resolverse ni siquiera aplazarse por los medios habituales de la política exterior y las relaciones internacionales, surgidos tras la guerra de 1945, ni por los medios extraordinarios movilizados desde hace un año por la administración estadounidense:
– La expulsión masiva de inmigrantes del territorio estadounidense: 605 000 solo en el año 2025, el doble que en 2024 bajo Joe Biden, que ya fue un año récord desde hacía una década, y la salida «voluntaria» de 1,9 millones de inmigrantes debían liberar miles de puestos de trabajo para los estadounidenses nacidos en Estados Unidos. Sin embargo, hoy en día hay más desempleados que hace un año.






Incapaces de frenar la expansión incontrolable de la pandemia de COVID-19, los gobiernos autonómicos y el gobierno central se han puesto de acuerdo para declarar un nuevo Estado de Alarma, con nuevas restricciones de movilidad y recortes de derechos y libertades. Y nada menos que para seis meses. Una imposición que muchos desconfían de que sea eficaz contra el virus a falta de otras medidas, pero que va a profundizar gratuitamente la ruina económica y a sumir aún más en la miseria a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que han agotado su ERTE o que se han quedado en paro.


