{"id":2315,"date":"2016-07-07T12:08:37","date_gmt":"2016-07-07T10:08:37","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=2315"},"modified":"2016-07-07T12:08:54","modified_gmt":"2016-07-07T10:08:54","slug":"la-revolucion-y-el-sistema-de-rehenes-capitulo-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/la-revolucion-y-el-sistema-de-rehenes-capitulo-12\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n y el sistema de rehenes (cap\u00edtulo 12)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 12: La revoluci\u00f3n y el sistema de rehenes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stalin manda prender y fusilar a los hijos de sus adversarios, despu\u00e9s de ordenar que ellos mismos sean fusilados con acusaciones falsas. Las familias le sirven de rehenes, para obligar a volver del extranjero a los diplom\u00e1ticos sovi\u00e9ticos que quisieren permitirse alguna duda sobre la probidad de Yagoda o de Yezhov. Los moralistas de la Neuer Weg creen necesario y oportuno recordar con este motivo que \u201ctambi\u00e9n Trotski\u201d utiliz\u00f3 en 1919, de una Ley de Rehenes. Y aqu\u00ed es preciso citar textualmente: \u201cla aprehensi\u00f3n de familias inocentes por Stalin es de una barbarie repugnante. Pero semejante cosa sigue siendo una barbarie cuando es Trotski el que manda\u201d (1919). \u00a1He ah\u00ed la moral idealista en toda su belleza! Estos criterios son tan falaces como las normas de la democracia burguesa: se supone en ambos casos una igualdad donde no hay ni sombra de igualdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No insistamos aqu\u00ed en que el decreto de 1919 muy probablemente no provoc\u00f3 el fusilamiento de parientes de oficiales, cuya traici\u00f3n no solo costaba p\u00e9rdidas humanas innumerables, sino que amenazaba con llevar directamente la revoluci\u00f3n a la ruina. En el fondo, no se trata de eso. Si la revoluci\u00f3n hubiera manifestado desde el principio menos generosidad in\u00fatil, se habr\u00edan ahorrado centenares de miles de vidas en lo que sigui\u00f3. Sea lo que fuere, asumo toda la responsabilidad del decreto de 1919. Fue una medida necesaria en la lucha contra los opresores. Este decreto, como toda la guerra civil, que tambi\u00e9n podr\u00edamos llamar con justicia \u201cuna repugnante barbarie\u201d, no tiene m\u00e1s justificaci\u00f3n que el objeto hist\u00f3rico de la lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos a Emil Ludwig y a sus semejantes la tarea de pintarnos retratos de Abraham Lincoln adornados con alitas de color de rosa. La importancia de Lincoln reside en que para alcanzar el gran objetivo hist\u00f3rico asignado para el desarrollo del joven pueblo norteamericano, no retrocedi\u00f3 ante las medidas m\u00e1s rigurosas, cuando fueron necesarias. La cuesti\u00f3n ni siquiera reside en saber cu\u00e1l de los beligerantes sufri\u00f3 o infligi\u00f3 el mayor n\u00famero de v\u00edctimas. La historia tiene un patr\u00f3n diferente para medir las crueldades de los sudistas y las de los nordistas de la Guerra de Secesi\u00f3n. \u00a1Que no vengan eunucos despreciables a sostener que el esclavista que con violencia o astucia encadena a un esclavo es igual, ante la moral, que el esclavo que rompe sus cadenas con astucia o violencia!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ya estaba ahogada en sangre la Comuna de Par\u00eds y la canalla reaccionaria del mundo entero se hab\u00eda puesto a arrastrar su estandarte por el cieno, no faltaron numerosos filisteos dem\u00f3cratas que difamaron, al lado de la reacci\u00f3n, a los comuneros que hab\u00edan ejecutado a 64 rehenes, empezando por el arzobispo de Par\u00eds. Marx no vacil\u00f3 un instante en defender esta acci\u00f3n sangrienta de la Comuna. En una circular del Consejo General de la Internacional, bajo cuyas l\u00edneas creer\u00eda uno escuchar lava que hierve, Marx recuerda primero que la burgues\u00eda us\u00f3 el sistema de rehenes en su lucha contra los pueblos de las colonias y contra su propio pueblo, para referirse en seguida a las ejecuciones sistem\u00e1ticas de comuneros prisioneros por los encarnizados reaccionarios. Y contin\u00faa: \u201cPara defender a sus combatientes prisioneros, la Comuna no ten\u00eda m\u00e1s recurso que la toma de rehenes, habitual entre los prusianos. La vida de los rehenes se perdi\u00f3 y volvi\u00f3 a perderse porque los versalleses continuaban fusilando a sus prisioneros. \u00bfHabr\u00eda sido posible salvar a los rehenes despu\u00e9s de la horrible carnicer\u00eda con que marcaron su entrada en Par\u00eds los pretorianos de Mac Mahon? \u00bfHabr\u00eda que reducir a una burla el \u00faltimo contrapeso del salvajismo implacable de los gobiernos burgueses, la toma de rehenes?\u201d. Eso escrib\u00eda Marx sobre la ejecuci\u00f3n de rehenes, a pesar de que tras \u00e9l hubiese en el Consejo General no pocos Fenner Brockways, Norman Thomas y gente como Otto Bauer. Sin embargo, la indignaci\u00f3n del proletariado mundial por las atrocidades de los versalleses era todav\u00eda tan grande que los confusionistas reaccionarios prefirieron callar, esperando tiempos mejores para ellos, que \u2013desgraciadamente\u2013 no tardaron en llegar. S\u00f3lo despu\u00e9s del triunfo definitivo de la reacci\u00f3n fue cuando los moralistas peque\u00f1oburgueses, en uni\u00f3n con los bur\u00f3cratas sindicales y los charlatanes anarquistas, causaron la p\u00e9rdida de la I Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la Revoluci\u00f3n de Octubre se defend\u00eda contra las fuerzas de todo el imperialismo en un frente de ocho mil kil\u00f3metros, los obreros del mundo entero segu\u00edan el desarrollo de esta lucha con una simpat\u00eda tan ardiente que hubiese sido peligroso denunciar ante ellos el sistema de rehenes como una \u201crepugnante barbarie\u201d. Fue precisa la completa degeneraci\u00f3n del Estado sovi\u00e9tico y el triunfo de la reacci\u00f3n en una serie de pa\u00edses para que los moralistas salieran de sus agujeros&#8230; en ayuda de Stalin. En efecto, si las medidas de represi\u00f3n tomadas para defender los privilegios de la nueva aristocracia tienen el mismo valor moral que las medidas revolucionarias tomadas en la lucha libertadora, entonces Stalin est\u00e1 plenamente justificado, a menos que\u2026 se condene en bloque la revoluci\u00f3n proletaria. Al tiempo que buscan ejemplos de inmoralidades en los acontecimientos de la guerra civil de Rusia, los se\u00f1ores moralistas se ven obligados a cerrar los ojos ante el hecho de que la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola restableci\u00f3 tambi\u00e9n el sistema de rehenes, por lo menos, durante el per\u00edodo en que fue una verdadera revoluci\u00f3n de masas. Si los detractores todav\u00eda no se han atrevido a atacar a los obreros espa\u00f1oles por su \u201crepugnante barbarie\u201d, es \u00fanicamente porque el terreno de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica est\u00e1 a\u00fan demasiado candente para ellos. Es mucho m\u00e1s c\u00f3modo remontarse a 1919. Eso es ya historia: los viejos lo habr\u00e1n olvidado ya y los j\u00f3venes todav\u00eda no lo han aprendido. Por esa misma raz\u00f3n, los fariseos de cualquier matiz retornan con tanta insistencia a Kronstadt y Majno: \u00a1sus emanaciones de moral pueden exhalarse aqu\u00ed libremente!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky Cap\u00edtulo 12: La revoluci\u00f3n y el sistema de rehenes Stalin manda prender y fusilar a los hijos de sus adversarios, despu\u00e9s de ordenar que ellos mismos sean fusilados con acusaciones falsas. 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