{"id":2324,"date":"2016-07-07T12:14:02","date_gmt":"2016-07-07T10:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=2324"},"modified":"2016-07-07T12:14:02","modified_gmt":"2016-07-07T10:14:02","slug":"interdependencia-dialectica-del-fin-y-de-los-medios-capitulo-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/interdependencia-dialectica-del-fin-y-de-los-medios-capitulo-16\/","title":{"rendered":"Interdependencia dial\u00e9ctica del fin y de los medios (cap\u00edtulo 16)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 16: Interdependencia dial\u00e9ctica del fin y de los medios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El medio s\u00f3lo puede ser justificado por el fin. Pero \u00e9ste, a su vez, debe justificarse. Desde el punto de vista del marxismo, que expresa los intereses hist\u00f3ricos del proletariado, el fin est\u00e1 justificado si conduce a acrecentar el poder del hombre sobre la naturaleza y a abolir el poder del hombre sobre el hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSignifica eso que para alcanzar tal fin todo est\u00e9 permitido?, nos preguntar\u00e1 sarc\u00e1sticamente el filisteo, revelando que no ha comprendido nada. Est\u00e1 permitido \u2013responderemos\u2013, todo lo que conduce realmente a la liberaci\u00f3n de la humanidad. Y puesto que este fin s\u00f3lo puede alcanzarse por caminos revolucionarios, la moral emancipadora del proletariado posee \u2013indispensablemente\u2013, car\u00e1cter revolucionario. Se opone irreductiblemente no s\u00f3lo a los dogmas de la religi\u00f3n, sino tambi\u00e9n a los fetiches idealistas de toda especie, gendarmes filos\u00f3ficos de la clase dominante. Deduce las reglas de conducta de las leyes del desarrollo de la humanidad, y por consiguiente, ante todo, de la lucha de clases, ley de leyes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSignifica eso, a pesar de todo, que en la lucha de clases contra el capitalismo todos los medios est\u00e9n permitidos: la mentira, la falsificaci\u00f3n, la traici\u00f3n, el asesinato, etc.?, insiste todav\u00eda el moralista. S\u00f3lo son admisibles y obligatorios \u2013le responderemos\u2013, los medios que aumentan la cohesi\u00f3n revolucionaria del proletariado, inflaman su alma con un odio implacable a la opresi\u00f3n, le ense\u00f1an a despreciar la moral oficial y a sus s\u00fabditos dem\u00f3cratas, le impregnan de la conciencia de su misi\u00f3n hist\u00f3rica, aumentan su bravura y su abnegaci\u00f3n en la lucha. Precisamente de eso se desprende que no todos los medios est\u00e1n permitidos. Cuando decimos que el fin justifica los medios, de ah\u00ed se deriva para nosotros la conclusi\u00f3n de que el gran fin revolucionario rechaza, como medios, todos los procedimientos y m\u00e9todos indignos que enfrentan a una parte de la clase obrera contra las otras; o que intentan hacer la dicha de las dem\u00e1s sin su propio concurso; o que reducen la confianza de las masas en ellas mismas y en su organizaci\u00f3n, substituy\u00e9ndola por la adoraci\u00f3n de los \u201cjefes\u201d. Por encima de todo, irreductiblemente, la moral revolucionaria condena el servilismo para con la burgues\u00eda y la altaner\u00eda para con los trabajadores, es decir, uno de los rasgos m\u00e1s hondos de la mentalidad de los pedantes y de los moralistas peque\u00f1oburgueses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos criterios no dicen, naturalmente, lo que est\u00e1 permitido y lo que es inadmisible en cada caso dado. Semejantes respuestas autom\u00e1ticas no pueden existir. Los problemas de la moral revolucionaria se confunden con los problemas de la estrategia y de la t\u00e1ctica revolucionarias. La respuesta correcta a esos problemas \u00fanicamente puede encontrarse en la experiencia viva del movimiento, a la luz de la teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El materialismo dial\u00e9ctico desconoce el dualismo de medios y fines. El fin se deduce naturalmente del movimiento hist\u00f3rico mismo. Los medios est\u00e1n org\u00e1nicamente subordinados al fin. El fin inmediato se convierte en medio del fin ulterior. En su drama, Franz von Sickingen, Ferdinand Lassalle pone las palabras siguientes en boca de uno de sus personajes :<br \/>\nNo muestres s\u00f3lo el fin, muestra tambi\u00e9n la ruta, &#8211; Pues el fin y el camino tan unidos se hallan &#8211; Que uno en otro se cambian, &#8211; Y cada nueva ruta descubre nuevo fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los versos de Lassalle son muy imperfectos. Y peor a\u00fan, en la pol\u00edtica pr\u00e1ctica Lassalle se separ\u00f3 de la regla enunciada por \u00e9l: baste recordar que lleg\u00f3 a mantener negociaciones secretas con Bismarck. La interdependencia de fin y medios, sin embargo, est\u00e1 expresada, en los versos reproducidos, de modo enteramente exacto. Es preciso sembrar un grano de trigo para cosechar una espiga de trigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El terrorismo individual, por ejemplo, \u00bfes o no admisible, desde el punto de vista de la \u201cmoral pura\u201d? En esta forma abstracta, la pregunta, para nosotros, carece de sentido. Los burgueses conservadores suizos conceden todav\u00eda hoy honores oficiales al terrorista Guillermo Tell. Nosotros simpatizamos enteramente con el bando de los terroristas irlandeses, rusos, polacos, hind\u00faes, en su lucha contra la opresi\u00f3n nacional y pol\u00edtica. Kirov, s\u00e1trapa brutal, no suscita ninguna compasi\u00f3n. Nos mantenemos neutrales frente a quien lo mat\u00f3 solo porque ignoramos los m\u00f3viles que lo guiaron. Si lleg\u00e1ramos a saber que Nicolaiev le hiri\u00f3 conscientemente para vengar a los obreros cuyos derechos pisoteaba Kirov, nuestras simpat\u00edas estar\u00edan enteramente al lado del terrorista. Sin embargo, lo que decide para nosotros no son los m\u00f3viles subjetivos, sino la adecuaci\u00f3n objetiva. \u00bfPuede ese medio conducir realmente al fin? En el caso del terror individual, la teor\u00eda y la experiencia atestiguan que no. Nosotros decimos al terrorista: es imposible reemplazar a las masas; solo dentro de un movimiento de masas podr\u00e1s emplear \u00fatilmente tu hero\u00edsmo. Sin embargo, en una situaci\u00f3n de guerra civil, el asesinato de ciertos opresores deja de ser un acto de terrorismo individual. Si, por ejemplo, un revolucionario hubiese dinamitado al general Franco y a su Estado Mayor, es dudoso que semejante acto hubiera provocado una indignaci\u00f3n moral, siquiera entre los eunucos de la democracia. En tiempo de guerra civil, un acto de ese g\u00e9nero ser\u00eda hasta pol\u00edticamente \u00fatil. As\u00ed, aun en la cuesti\u00f3n m\u00e1s aguda \u2013 el asesinato del hombre por el hombre\u2013, los absolutos morales resultan enteramente inoperantes. La apreciaci\u00f3n moral, lo mismo que la apreciaci\u00f3n pol\u00edtica, se desprende de las necesidades internas de la lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La emancipaci\u00f3n de los trabajadores s\u00f3lo puede ser obra de los trabajadores mismos. Por eso no hay mayor crimen que enga\u00f1ar a las masas, que hacer pasar las derrotas por victorias, a los amigos por enemigos, que corromper a los jefes, que ama\u00f1ar leyendas, que montar procesos falsos, en una palabra, que hacer lo que hacen los estalinistas. Esos medios s\u00f3lo pueden servir a un \u00fanico fin: prolongar la dominaci\u00f3n de una pandilla condenada ya por la historia. No pueden servir, sin embargo, para la emancipaci\u00f3n de las masas. He ah\u00ed por qu\u00e9 la IV Internacional desarrolla una lucha a muerte contra el estalinismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las masas, naturalmente, no carecen de pecado. La idealizaci\u00f3n de las masas nos es extra\u00f1a. Las hemos visto en circunstancias variadas, en diversas etapas, en medio de los mayores trastornos pol\u00edticos. Hemos observado su lado fuerte y su lado d\u00e9bil. El fuerte, la decisi\u00f3n, la abnegaci\u00f3n, el hero\u00edsmo, encontraron siempre su expresi\u00f3n m\u00e1s alta en los per\u00edodos de ascenso de la revoluci\u00f3n. En esos momentos, los bolcheviques estuvieron a la cabeza de las masas. Se abri\u00f3 luego otro cap\u00edtulo de la historia, en el que se revelaron los lados d\u00e9biles de los oprimidos: heterogeneidad, falta de cultura, horizontes limitados. Fatigadas, distendidas, desilusionadas, las masas perdieron la confianza en ellas mismas y dieron paso a una nueva aristocracia. En este per\u00edodo, los bolcheviques (los \u201ctrotskistas\u201d) se hallaron aislados de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00e1cticamente, hemos recorrido dos de esos grandes ciclos hist\u00f3ricos: 1897-1905, a\u00f1os de ascenso; 1907-1913, a\u00f1os de reflujo; 1917-1923, a\u00f1os de ascenso, sin precedente en la historia; despu\u00e9s, un nuevo per\u00edodo de reacci\u00f3n, que todav\u00eda hoy no ha terminado. De esos grandes acontecimientos, los \u201ctrotskistas\u201d han aprendido el ritmo de la historia; en otros t\u00e9rminos la dial\u00e9ctica de la lucha de clases. Han aprendido y parece, hasta cierto grado, que han acertado a subordinar a ese ritmo objetivo sus planes y sus programas subjetivos. Han aprendido a no desesperar porque las leyes de la historia no dependen de nuestros gustos individuales o no se someten a nuestros criterios morales. Han aprendido a subordinar sus gustos individuales a las leyes de la historia. Han aprendido a no temer ni a los enemigos m\u00e1s poderosos, si su poder se halla en contradicci\u00f3n con las necesidades del desarrollo hist\u00f3rico. Saben nadar contra la corriente, con la honda convicci\u00f3n de que el poderoso impulso de un nuevo flujo hist\u00f3rico los llevar\u00e1 hasta la orilla. No todos arribar\u00e1n: muchos se ahogar\u00e1n. Pero tomar parte en ese movimiento con los ojos abiertos y con la voluntad tensa, \u00a1s\u00f3lo eso puede dispensar la satisfacci\u00f3n moral suprema atribuible a un ser pensante!<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Coyoac\u00e1n, 16 de febrero de 1938.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su moral y la nuestra -Le\u00f3n Trotsky Cap\u00edtulo 16: Interdependencia dial\u00e9ctica del fin y de los medios El medio s\u00f3lo puede ser justificado por el fin. Pero \u00e9ste, a su vez, debe justificarse. 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