{"id":3489,"date":"2018-09-24T11:56:25","date_gmt":"2018-09-24T09:56:25","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=3489"},"modified":"2018-09-24T11:58:55","modified_gmt":"2018-09-24T09:58:55","slug":"diez-anos-despues-del-hundimiento-de-lehman-brothers-balance-de-la-crisis-para-la-clase-trabajadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/diez-anos-despues-del-hundimiento-de-lehman-brothers-balance-de-la-crisis-para-la-clase-trabajadora\/","title":{"rendered":"Diez a\u00f1os despu\u00e9s del hundimiento de Lehman Brothers: balance de la crisis para la clase trabajadora"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>(Publicado en la <a href=\"http:\/\/www.posicuarta.org\/pdf\/Carta697.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carta Semanal 697<\/a> &#8211; <a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=3493&amp;preview=true\">ver en catal\u00e1n<\/a>)<\/em><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Carta-697.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3491\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Carta-697.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Carta-697.jpg 419w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Carta-697-105x150.jpg 105w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Carta-697-210x300.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>Justo hace diez a\u00f1os, el 15 de septiembre de 2018, quebr\u00f3 Lehman Brothers, emblem\u00e1tica compa\u00f1\u00eda financiera estadounidense. Habitualmente se identifica con esta fecha el estallido de la crisis mundial por su contenido simb\u00f3lico, pese a que sus detonantes son previos, en particular agosto de 2007 con la crisis de las hipotecas subprime o de mayor riesgo (aquellas cuyos pagos superan el 55% de los ingresos familiares y\/o el cr\u00e9dito es mayor al 85% del valor de la vivienda). Inmediatamente la crisis se extendi\u00f3 a escala mundial, por la elevada internacionalizaci\u00f3n del capital financiero, especialmente especulativo, que se hab\u00eda favorecido por las pol\u00edticas desreguladoras desde la presidencia de Reagan en los primeros ochenta y a\u00fan m\u00e1s impulsada por Clinton en los noventa.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias de la crisis para la clase trabajadora<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consecuencias de la crisis son devastadoras. Cae la producci\u00f3n y se suceden las quiebras, ante lo que los Estados acuden en socorro del capital con los rescates, sobre todo bancarios, efectuando una masiva transferencia de recursos. S\u00f3lo en EEUU casi medio bill\u00f3n de d\u00f3lares, alegando que son bancos o empresas \u201cdemasiado grandes para quebrar\u201d (\u201ctoo big to fail\u201d), en cuyo caso habr\u00eda que decir m\u00e1s bien que son \u201cdemasiado grandes para ser privados\u201d. La clase trabajadora sufre la crisis en sus carnes: se dispara el desempleo y la precarizaci\u00f3n, caen los salarios y empeoran las condiciones laborales, recrudeci\u00e9ndose los ataques a los servicios p\u00fablicos, como la sanidad y la ense\u00f1anza. A pesar de todo y salvo excepciones puntuales, la posici\u00f3n oficial siempre acaba cerrando filas en torno a una interpretaci\u00f3n benevolente de las causas de la crisis: se trata de un tropez\u00f3n, resultado de una mala gesti\u00f3n. Pretenden vendernos que el problema no es por tanto el capitalismo, sino \u00fanicamente c\u00f3mo se ha conducido, promoviendo as\u00ed el mito de que hay salida a nuestros problemas dentro del modo de producci\u00f3n capitalista. Mito al que se adhieren, como sabemos y padecemos, las direcciones pol\u00edticas y sindicales que, por ejemplo aqu\u00ed, promueven el espantajo de un \u201cnuevo modelo productivo\u201d, al que nunca le faltan amables calificativos (con empleo de calidad, desarrollo tecnol\u00f3gico, medioambientalmente respetuoso, etc.). O que en el terreno electoral declaran pomposamente que, si les votamos a ellos, resolver\u00e1n los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, la clase trabajadora tiene todo el inter\u00e9s en conocer las causas profundas de la crisis, m\u00e1s all\u00e1 de sus detonantes inmediatos, as\u00ed como las perspectivas futuras y, en definitiva, qu\u00e9 alternativas reales tiene ante s\u00ed. Por eso es importante se\u00f1alar que la crisis no fue un mero tropez\u00f3n, sino que tiene un contenido mucho m\u00e1s profundo. En efecto, las crisis forman parte del proceso de acumulaci\u00f3n capitalista. Tanto las crisis aparentemente m\u00e1s acotadas (bancarias, cambiarias, de impagos o reestructuraci\u00f3n de deuda), de las que el FMI reconoce que desde 1971 ha habido cientos y cientos, como las crisis generales, a escala mundial y concretamente la crisis que estalla en 2007-2008, de la que en rigor dif\u00edcilmente puede sostenerse que ha quedado plena y definitivamente atr\u00e1s.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Las causas profundas de la crisis<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el detonante \u00faltimo de la crisis es la desregulaci\u00f3n financiera, corresponde preguntarse por qu\u00e9 se produce \u00e9sta y la respuesta es sencilla: se trata de una exigencia del capital o, m\u00e1s precisamente, de la fracci\u00f3n dominante del capital a escala mundial que es el capital financiero estadounidense. El capital vive de su valorizaci\u00f3n, basada en la apropiaci\u00f3n del trabajo ajeno, esto es, de la explotaci\u00f3n laboral. Hist\u00f3ricamente la transici\u00f3n al capitalismo hizo posible un enorme desarrollo de las fuerzas productivas, aunque \u00e9ste no fue ni podr\u00eda haber sido id\u00edlico, al basarse en la explotaci\u00f3n laboral, incluso infantil, y en el pillaje colonial. Sin embargo, el modo de producci\u00f3n capitalista desemboca inevitablemente en el estadio imperialista, donde la configuraci\u00f3n de una econom\u00eda mundial como tal y el papel protag\u00f3nico del capital financiero tiene como consecuencia el agotamiento de todo car\u00e1cter progresivo del capitalismo. O dicho de otro modo, tensiones cada vez mayores sobre las fuerzas productivas, que se plasman en procesos cada vez m\u00e1s sistem\u00e1ticos de su destrucci\u00f3n, como son las crisis, las guerras, la esquilmaci\u00f3n de los recursos naturales y, muy especialmente, la desvalorizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo en este cuadro se puede comprender el car\u00e1cter de la crisis que estalla en 2007-2008, como expresi\u00f3n de las contradicciones crecientes del capitalismo, que revelan su car\u00e1cter no ya anacr\u00f3nico sino adem\u00e1s cada vez m\u00e1s destructivo. Esto se observa en la conexi\u00f3n de esta crisis con la de los a\u00f1os setenta, que se suele presentar acotada a un solo factor, la subida de los precios del petr\u00f3leo de octubre de 1973. Sin embargo, se trata en realidad de una crisis mucho m\u00e1s profunda que, puestos a identificar con una fecha precisa, convendr\u00eda referirla a 1971, cuando el gobierno estadounidense reconoce su incapacidad para mantener un cierto orden imperialista, sobre la base de la actuaci\u00f3n del d\u00f3lar como moneda mundial <em>de facto<\/em>. Esta crisis significaba en definitiva la constataci\u00f3n de que toda la ret\u00f3rica de una supuesta edad dorada del capitalismo, tras la Segunda Guerra Mundial, era falaz, ya que el crecimiento posterior, antes que nada recuperaci\u00f3n, obedec\u00eda en realidad al espacio creado por la destrucci\u00f3n de la guerra y la colaboraci\u00f3n de las direcciones de las dos corrientes mayoritarias del movimiento obrero, socialdemocracia y estalinismo. Era un crecimiento con fecha de caducidad.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La huida hacia delante del capital<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta del capital a la crisis de los setenta es conocida: los planes de ajuste fondomonetaristas (privatizaciones, desregulaci\u00f3n, acelerada apertura externa, contrarreformas) que buscan la desvalorizaci\u00f3n directa e indirecta de la fuerza de trabajo, de la que dependen nuestras condiciones de vida. Casi treinta a\u00f1os despu\u00e9s, el estallido de la crisis de 2007-2008 revela que el ajuste no s\u00f3lo no ha podido abrir una fase expansiva en la econom\u00eda mundial, sino que, su contenido de tierra quemada ha contribuido a que la econom\u00eda mundial desemboque en esta nueva crisis, a\u00fan m\u00e1s grave. Es una aut\u00e9ntica huida hacia delante. Desaparece as\u00ed toda ilusi\u00f3n en un supuesto capitalismo con ciclos de largo plazo, para confiar en nuevos redespliegues en los que resolver los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os noventa la crisis ya estaba incubada. Se busc\u00f3 aplazarla con el impulso a las empresas de alto contenido tecnol\u00f3gico, las \u201cpuntocom\u201d. Sin embargo, su principal indicador, el Nasdaq 100 de la Bolsa de Nueva York, se desploma un 68% entre marzo de 2000 y abril de 2001. Entonces le toc\u00f3 el turno a la especulaci\u00f3n inmobiliaria, que desarrolla una enorme burbuja inmobiliaria espoleada por el cr\u00e9dito f\u00e1cil (los precios de la vivienda se multiplican por 2,26 en s\u00f3lo seis a\u00f1os, entre 2000 y 2006). Adem\u00e1s, se relanz\u00f3 el gasto militar, promoviendo para ello la guerra contra el pueblo iraqu\u00ed de 2003 y tantas otras. Hoy, diez a\u00f1os despu\u00e9s, constatamos de nuevo la huida hacia delante del capital, materializada en la guerra. O m\u00e1s bien podr\u00edamos decir en tres tipos de guerra. En primer lugar las guerras competitivas, que adoptan la forma de guerra comercial ya despleg\u00e1ndose por el gobierno de Trump, pero tambi\u00e9n en el plano puramente b\u00e9lico. Y en segundo lugar, la guerra de clase contra la clase trabajadora que agrupa a la inmensa mayor parte de la poblaci\u00f3n mundial, quienes vivimos de nuestro trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene precisar que en el marco de la econom\u00eda mundial, en la que se integran de forma desigual las econom\u00edas imperialistas y los pa\u00edses semicoloniales, sigue habiendo una sola potencia hegem\u00f3nica, el imperialismo de EEUU, \u201cgigante con pies de barro\u201d s\u00ed, pero \u00fanico verdadero gigante, frente a patochadas como la de que China le impugna ese lugar (el PIB chino no alcanza dos tercios del estadounidense, pese a cuadruplicar su poblaci\u00f3n; el gasto en armamento de EEUU es cuatro veces el chino, etc.). A pesar de la crisis y la guerra por los mercados, que no es por nuevos mercados, sino por expulsar de los ya existentes a los imperialismos de segundo rango.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCrisis o estafa?<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ciertos sectores se dice a menudo de que no es una crisis, sino una estafa. En realidad, hablar de estafa (es decir, robo) no tiene nada de excepcional refiri\u00e9ndose al capitalismo, un modo de producci\u00f3n asentado en el trabajo no pagado. Pero no debe negarse la existencia efectiva de una crisis en su sentido literal: la interrupci\u00f3n o ralentizaci\u00f3n del ritmo de acumulaci\u00f3n, con todo su corolario de destrucci\u00f3n econ\u00f3mica y regresi\u00f3n social. S\u00ed deben calificarse de estafa, y de la mayor gravedad, las promesas de que los problemas pueden resolverse yendo de la mano del capital, porque \u201cesto lo arreglamos entre todos\u201d (eslogan de la campa\u00f1a de las C\u00e1maras de Comercio en 2010, dotada con 4 millones de euros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis no es un mero tropez\u00f3n, sino que expresa las contradicciones crecientes del capitalismo, su car\u00e1cter destructivo. Ninguna pregunta es m\u00e1s f\u00e1cil que aquella que interroga acerca de la posibilidad de una nueva burbuja especulativa, bancaria, inmobiliaria. No es posible, es seguro que ocurrir\u00e1n. Porque no hay salida a los problemas en la econom\u00eda capitalista, tal y como el marxismo explica te\u00f3ricamente de forma impecable, en torno a la ley del descenso tendencial de la tasa de ganancia, y nosotros constatamos cada d\u00eda de forma pr\u00e1ctica. En especial en Europa, referente de desarrollo como regi\u00f3n en la que hist\u00f3ricamente se fue m\u00e1s lejos en la institucionalizaci\u00f3n de conquistas obreras. Aquellas que hoy est\u00e1n en el punto de mira del capital financiero, atacadas a trav\u00e9s de su instrumento principal a tal fin que es la oficina del FMI en la regi\u00f3n, a saber, la UE.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong>La crisis muestra la incompatibilidad entre el capital financiero y las conquistas obreras y democr\u00e1ticas de la clase trabajadora y el conjunto de la poblaci\u00f3n. Esto explica la grave crisis pol\u00edtica actual de todos los reg\u00edmenes y gobiernos, muy particularmente en Europa. Desde nuestra perspectiva, que es la de la clase trabajadora, la constataci\u00f3n del verdadero significado de la crisis debe llevarnos a una conclusi\u00f3n inequ\u00edvoca: no tenemos nada que perder con el conocimiento de las causas profundas de nuestros problemas, ante los que s\u00f3lo tenemos una v\u00eda de salida: nuestra organizaci\u00f3n pol\u00edtica independiente de todo compromiso con el capital y todas y cada una de sus instituciones. Para as\u00ed poder defender incondicionalmente nuestras leg\u00edtimas aspiraciones, construy\u00e9ndonos as\u00ed pol\u00edticamente frente a la barbarie a la que cada vez m\u00e1s abiertamente lleva la supervivencia del capitalismo. En definitiva, es el horizonte del socialismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en la Carta Semanal 697 &#8211; ver en catal\u00e1n) Justo hace diez a\u00f1os, el 15 de septiembre de 2018, quebr\u00f3 Lehman Brothers, emblem\u00e1tica compa\u00f1\u00eda financiera estadounidense. 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