{"id":5865,"date":"2021-08-02T11:55:37","date_gmt":"2021-08-02T09:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=5865"},"modified":"2021-08-09T16:52:27","modified_gmt":"2021-08-09T14:52:27","slug":"annual-1921-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/annual-1921-2\/","title":{"rendered":"Annual, 1921"},"content":{"rendered":"<h3><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/annual-1921\/\">Carta Semanal 846 en catal\u00e1n<\/a><\/h3>\n<h3><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846.pdf\">Carta Semanal 846 para descargar en PDF<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846.pdf\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-5870\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846.jpg 595w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846-212x300.jpg 212w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Carta_846-106x150.jpg 106w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>Se cumplen 100 a\u00f1os del llamado \u201cdesastre de Annual\u201d, la batalla en la que los combatientes del pueblo marroqu\u00ed del Rif, al mando de Abd el-Krim, derrotaron y pr\u00e1cticamente aniquilaron a un contingente espa\u00f1ol muy superior en n\u00famero. En su <em>Historia de la Incompetencia Militar<\/em>, Geoffrey Regan explica c\u00f3mo las tropas espa\u00f1olas sufrieron una aplastante derrota frente a unas fuerzas militares rife\u00f1as 7 veces inferiores a las suyas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la gestaci\u00f3n del desastre militar influyeron muchos factores, pero el m\u00e1s determinante fue, sin duda, la incompetencia de los mandos militares y la corrupci\u00f3n generalizada de los mismos. El diputado socialista Indalecio Prieto, enviado a Marruecos por el diario <em>El Liberal<\/em>, de Bilbao, escrib\u00eda que la Comandancia militar de Melilla era <em>\u201cuna charca pestilente formada por toda clase de inmoralidades y vicios\u201d<\/em>. Y citaba las palabras de un comerciante local intentando vender un tejido lujoso: <em>\u201caqu\u00ed s\u00f3lo lo <\/em><em>usan las esposas de militares del cuerpo de Intendencia\u201d.<\/em><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, hay que se\u00f1alar el papel del rey Alfonso XIII incitando al jefe de las tropas, el general Silvestre, a avanzar imprudentemente en un territorio hostil. Pocos d\u00edas antes del desastre militar, ante el sepulcro del Cid, en la catedral de Burgos, <strong>Alfonso XIII<\/strong> pronunci\u00f3 un entusiasta discurso donde se manifestaba radicalmente a favor de seguir con la \u201ccruzada\u201d en el Norte de \u00c1frica. El Rey promet\u00eda que con las conquistas africanas tendr\u00eda Espa\u00f1a <em>\u201cbastante para figurar entre las primeras naciones del mundo\u201d<\/em>. Al rey le obsesionaba la pretensi\u00f3n de rehacer el imperio colonial a costa de tierras africanas. En ese discurso dijo que <em>\u201c<\/em><em>Espa\u00f1a no siente codicia de bienes ajenos; le basta con el propio solar y con los territorios que leg\u00edtimamente le corresponden allende el Estrecho\u201d. <\/em>En esta l\u00ednea, y salt\u00e1ndose la cadena de mando, el rey animaba por telegrama a Silvestre a llegar a Alhucemas al 25 de julio, d\u00eda de Santiago, patr\u00f3n de Espa\u00f1a, y aplaud\u00eda sus supuestas haza\u00f1as diciendo <em>\u201col\u00e9 los hombres\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Animado por el rey, Silvestre actu\u00f3 de manera temeraria y cometiendo un error tras otro. Como establecer\u00eda el informe de la comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n formada tras la derrota, las l\u00edneas militares eran de excesiva extensi\u00f3n en relaci\u00f3n con las fuerzas disponibles. El avance se produjo de forma temeraria, no se tuvo en cuenta la posibilidad de un contraataque del pueblo de Marruecos. Las cabilas (tribus marroqu\u00edes) supuestamente amigas situadas a retaguardia permanecieron armadas cuando su fidelidad a Espa\u00f1a era muy dudosa. El territorio tomado qued\u00f3 defendido por posiciones dispersas mal abastecidas y organizadas, lo que las hac\u00eda dif\u00edcilmente defendibles frente a un ataque <span style=\"text-decoration: line-through;\">enemigo<\/span>. No se previeron l\u00edneas escalonadas de apoyo bien dotadas en retaguardia para organizar una retirada si esta era necesaria. Y, una vez iniciado el ataque rife\u00f1o se mandaron todas las tropas disponibles a Annual, dejando la ciudad de Melilla y la retaguardia desguarnecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello termin\u00f3 con las tropas espa\u00f1olas acantonadas en una posici\u00f3n avanzada, Igueriben, tan mal planteada que estaba a cinco kil\u00f3metros de la aguada m\u00e1s cercana, a la que hab\u00eda que acceder bajo el fuego de los combatientes marroqu\u00edes, y una segunda posici\u00f3n, en Annual, en una hondonada dominada por las alturas ocupadas por los luchadores rife\u00f1os. El ataque de las fuerzas marroqu\u00edes llev\u00f3 a la ca\u00edda de Igueriben y una fuga descontrolada de las tropas acantonadas en Annual, azotadas por la sed y perseguidas implacablemente por los combatientes de Abd el-Krim. Angustiosa fuga relatada magistralmente por Ram\u00f3n J. S\u00e9nder en su novela <em>Im\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n, presidida por el general Juan Picasso Gonz\u00e1lez, elabor\u00f3 un voluminoso informe lleno de datos y t\u00e9rminos militares, pero que dejaba sin tocar las responsabilidades pol\u00edticas y de la Corona. Seg\u00fan el\u00a0<em>Expediente Picasso<\/em>, la derrota cost\u00f3 13.363 muertos (10.973 espa\u00f1oles y 2.390 ind\u00edgenas). El n\u00famero de bajas rife\u00f1as es desconocido. Hab\u00eda tantos cad\u00e1veres que se dec\u00eda que, del segundo d\u00eda en adelante, los buitres solo com\u00edan\u00a0\u201c<em>de comandante para arriba\u201d<\/em>. A las p\u00e9rdidas humanas se a\u00f1adieron las de material militar (20.000 fusiles, 400 ametralladoras, 129 ca\u00f1ones, aparte de municiones y pertrechos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doce d\u00edas antes de abrirse en Cortes el debate sobre el expediente, el rey anim\u00f3 el golpe de Primo de Rivera, evitando as\u00ed un debate p\u00fablico que hubiera puesto al descubierto las responsabilidades del rey y la podredumbre del r\u00e9gimen de la Restauraci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>La colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola de Marruecos<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque nominalmente Espa\u00f1a ejerc\u00eda un \u201cprotectorado\u201d en el norte de Marruecos que inclu\u00eda el Rif, en 1921, buena parte del territorio a\u00fan no estaba bajo su control. De ah\u00ed la expedici\u00f3n de Silvestre. S\u00f3lo se control\u00f3 de manera efectiva el territorio tras la campa\u00f1a militar iniciada con el desembarco de Alhucemas, en septiembre de 1925, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de Annual. Esa campa\u00f1a militar se llev\u00f3 a cabo a sangre y fuego, incluyendo bombardeos de la poblaci\u00f3n civil con armas qu\u00edmicas. A\u00fan as\u00ed, la feroz resistencia de los rife\u00f1os s\u00f3lo fue vencida tras la intervenci\u00f3n militar de Francia desde el sur de Marruecos. En esa guerra hacen armas Francisco Franco y muchos de los futuros golpistas de 1936.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cobra\u201d de Espa\u00f1a en Marruecos dej\u00f3 pocos avances. Lo m\u00e1s destacable son muchos cuarteles, como el que a\u00fan eleva sus ruinas sobre Tetu\u00e1n, y una carretera sinuosa, que atraviesa el Rif por lo alto de los valles, por razones militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las organizaciones obreras espa\u00f1olas fueron contrarias a la colonizaci\u00f3n. Citemos, por ejemplo, la posici\u00f3n del PSOE ante el desastre de Annual. El 4 de agosto de 1921 se puede leer en <em>El Socialista<\/em> destacado tipogr\u00e1ficamente: <em>\u201cLa voz del pueblo llega pidiendo: castigo a los responsables, repatriaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, abandono total del territorio marroqu\u00ed\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hay que recordar c\u00f3mo abord\u00f3 la II Rep\u00fablica la cuesti\u00f3n de Marruecos. Los trabajadores y el pueblo de Marruecos ve\u00edan en el movimiento revolucionario espa\u00f1ol un punto de apoyo para su lucha por los derechos sociales y nacionales. El 3 de mayo de 1931, en Tetu\u00e1n, se declararon huelgas de distintos sectores pidiendo que se les aplicara la legislaci\u00f3n laboral espa\u00f1ola que anunciaba el nuevo ministro de trabajo, Largo Caballero. El jefe militar del protectorado, el futuro golpista general Sanjurjo, declar\u00f3 el estado de guerra. Hubo un muerto y varios heridos entre los manifestantes. En todo el Marruecos espa\u00f1ol se multiplicaron las peticiones de libertades democr\u00e1ticas, de escuelas de ense\u00f1anza primaria, pr\u00e9stamos agr\u00edcolas para el campesino, igual salario que el de los espa\u00f1oles, ayudas sociales, aumento de las instituciones sanitarias\u2026 Pero de ninguna manera admiti\u00f3 la Rep\u00fablica, ni con los gobiernos de derechas ni con el Frente Popular, conceder la igualdad jur\u00eddica entre espa\u00f1oles y marroqu\u00edes. Por ejemplo, en junio de 1931 el primer Alto Comisario para Marruecos que no era militar, Luciano L\u00f3pez Ferre, dec\u00eda en el diario <em>El Sol<\/em> que el problema de Marruecos no era m\u00e1s que de orden y paz, y que <em>\u201cexist\u00eda cierta agitaci\u00f3n nacionalista, que con buenas tropas \u00e9l se encargaba de que hubiera calma\u201d<\/em>. En diciembre de 1931 el gobierno Aza\u00f1a, publica un decreto de reordenaci\u00f3n administrativa del protectorado, sin responder a ninguna de las peticiones de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>La Gaceta de \u00c1frica<\/em>, \u00f3rgano oficial del Alto Comisario, el gobierno del Frente popular recuerda el 3 de junio de 1936 que en Marruecos no est\u00e1 reconocido el derecho de huelga, con estas palabras: <em>\u201centendemos <\/em><em>que las circunstancias econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas del Marruecos espa\u00f1ol no aconsejan, ni mucho menos, dar paso a la legislaci\u00f3n del Protectorado un derecho tan discutido y peligroso como la huelga. Esta es un peligro real para la paz y la seguridad p\u00fablica en la zona\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al estallar la revoluci\u00f3n obrera en 1936, los independentistas marroqu\u00edes ofrecieron: si la Rep\u00fablica declara la independencia de Marruecos, nosotros levantamos Marruecos privando al ej\u00e9rcito de Franco de su retaguardia. La delegaci\u00f3n marroqu\u00ed, concertada con la CNT, alg\u00fan trotskista y otros republicanos acudi\u00f3 a Barcelona logrando el apoyo de todas las fuerzas obreras y republicanas, pero el gobierno central se neg\u00f3, prefiriendo no enemistarse con Francia, que era neutral, en ese sentido presionaba Stalin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La clase trabajadora espa\u00f1ola pagar\u00eda muy cara esta decisi\u00f3n. Tropas marroqu\u00edes actuaron en la represi\u00f3n del movimiento revolucionario de Asturias en 1934. En la guerra civil, Franco cont\u00f3 con la retaguardia magreb\u00ed, m\u00e1s de 75.000 marroqu\u00edes lucharon en las filas de Franco. La mayor\u00eda eran rife\u00f1os.<\/p>\n<h3><strong>Cien a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centenario de Annual, el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol sigue plagado de golpistas. Las revelaciones sobre el origen de la fortuna del rey <em>em\u00e9rito <\/em>aportan un esc\u00e1ndalo tras otro (nuevas cuentas en Suiza, tr\u00e1fico de armas\u2026), mientras se niega la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n en Cortes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, hoy, el pueblo marroqu\u00ed no ha recuperado a\u00fan su plena soberan\u00eda. El Estado espa\u00f1ol se aferra a la defensa de los \u00faltimos bastiones coloniales en \u00c1frica (Ceuta, Melilla, los pe\u00f1ones y algunas islas). Mientras tanto, cerca de un mill\u00f3n de inmigrantes marroqu\u00edes viven en Espa\u00f1a, trabajadores que sufren una terrible explotaci\u00f3n (en 2019, menos de 250.000 estaban dados de alta en Seguridad Social).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La solidaridad con los trabajadores y el pueblo de Marruecos y los trabajadores marroqu\u00edes en Espa\u00f1a debe presidir la acci\u00f3n de todo militante obrero. Los militantes internacionalistas espa\u00f1oles luchan porque Marruecos recupere su integridad territorial sin injerencias imperialistas y son solidarios con el movimiento obrero marroqu\u00ed y sus exigencias democr\u00e1ticas y sociales. Mientras, el gobierno \u00abprogresista\u00bb de la Monarqu\u00eda continua con la tradici\u00f3n del Frente Popular que neg\u00f3 la independencia a Marruecos, ahora con los enclaves de Ceuta y Melill y sus sangrientas vallas, y apoyando contra el pueblo al r\u00e9gimen mon\u00e1rquico sometido al imperialismo. Esa pol\u00edtica refuerza en Espa\u00f1a a las multinacionales, al militarismo y las bases, y a la Monarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta Semanal 846 en catal\u00e1n Carta Semanal 846 para descargar en PDF Se cumplen 100 a\u00f1os del llamado \u201cdesastre de Annual\u201d, la batalla en la que los combatientes del pueblo marroqu\u00ed del Rif, al mando de Abd el-Krim, derrotaron y pr\u00e1cticamente aniquilaron a un contingente espa\u00f1ol muy superior en n\u00famero. En su Historia de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[10,22,1153,9],"class_list":["post-5865","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas","tag-autodeterminacion","tag-imperialismo","tag-marruecos","tag-soberania"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5865"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5865\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5888,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5865\/revisions\/5888"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}