{"id":6905,"date":"2022-08-23T09:51:17","date_gmt":"2022-08-23T07:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/?p=6905"},"modified":"2022-08-23T09:54:17","modified_gmt":"2022-08-23T07:54:17","slug":"aniversarios-ensenanzas-para-el-movimiento-obrero-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/aniversarios-ensenanzas-para-el-movimiento-obrero-hoy\/","title":{"rendered":"Aniversarios de la Liga de los Comunistas, la Internacional Comunista y el asesinato de Trotsky:  ense\u00f1anzas para el movimiento obrero hoy"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/aniversaris-ensenyaments-per-al-moviment-obrer-avui\/\">Carta Semanal 901 en catal\u00e1n<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas.pdf\">Carta Semanal 901 para descargar en PDF<\/a><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas.pdf\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6907\" src=\"http:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas.jpg 1240w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-212x300.jpg 212w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-724x1024.jpg 724w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-106x150.jpg 106w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-768x1086.jpg 768w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-1086x1536.jpg 1086w, https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Carta_901_Aniversarioshuelgas-624x883.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan datos de Oxfam, \u201c<em>573 personas se convirtieron en milmillonarias durante la pandemia, a raz\u00f3n de un nuevo milmillonario cada 30 horas. En el lado opuesto, este a\u00f1o [2022] se espera que 263 millones de personas m\u00e1s se vean sumidas en la pobreza extrema, a un ritmo de un mill\u00f3n de personas cada 33 horas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. No es resultado de la casualidad, sino consecuencia natural del capitalismo, de la ley general de la acumulaci\u00f3n capitalista, identificada por Marx hace m\u00e1s de 150 a\u00f1os: \u201c<em>la acumulaci\u00f3n de riqueza en un polo es al propio tiempo, pues, acumulaci\u00f3n de miseria, tormentos de trabajo, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento y degradaci\u00f3n moral en el polo opuesto<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. El capitalismo no es reformable. M\u00e1s all\u00e1 de una forma u otra de intentar conducirlo, la realidad revela que inevitablemente los problemas se agravan cada d\u00eda, la pobreza amenaza a amplios sectores de la poblaci\u00f3n y se verifica cada vez m\u00e1s. Esto ocurre a trav\u00e9s de distintos mecanismos, como el ataque al salario indirecto que conforman los servicios p\u00fablicos o, especialmente, la inflaci\u00f3n, superior al 10% interanual, ante la que los p\u00edrricos aumentos en los salarios nominales consagran el empobrecimiento de quienes vivimos de vender nuestra fuerza de trabajo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la soluci\u00f3n de los problemas de la clase trabajadora s\u00f3lo podr\u00e1 ser obra de su acci\u00f3n consciente, desplegada mediante su organizaci\u00f3n, independiente de todo compromiso con todas y cada una de las instituciones del capital y, por tanto, de sus Estados. En esta l\u00ednea la historia del movimiento obrero es muy rica en experiencias y no tenemos nada que perder conoci\u00e9ndolas, conociendo nuestra historia; sino al contrario, tenemos mucho que ganar. No porque nos aporte de c\u00f3mo actuar en cada momento. Pero s\u00ed porque se pueden aprender lecciones importantes, para lo que conmemorar determinados hitos puede ser un aporte. En este a\u00f1o 2022 se cumplen aniversarios redondos de dos acontecimientos de primer\u00edsima importancia en la historia del movimiento obrero. En 1847 se constituy\u00f3 la Liga de los Comunistas, sucediendo a la Liga de los Justos de 1836 -que hab\u00eda reemplazado la Liga de los Proscritos de 1834-, a la que se integraron otros agrupamientos. En 1922 se celebr\u00f3 el IV Congreso de la Internacional Comunista, tras los tres primeros celebrados anualmente desde la creaci\u00f3n de la IC en el inicial, que hab\u00eda tenido lugar en marzo de 1919.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Junio de 1847: \u00a1proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos! <\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como explica Engels,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) en la primavera de 1847 se present\u00f3 Moll en Bruselas a visitar a Marx, y en seguida en Par\u00eds a visitarme a m\u00ed, para invitarnos nuevamente, en nombre de sus camaradas, a ingresar en la Liga. Nos dijo que estaban convencidos, tanto de la justeza general de nuestra concepci\u00f3n, como de la necesidad de liberar a la Liga de las viejas tradiciones y formas conspirativas. Que si quer\u00edamos ingresar, se nos dar\u00eda la ocasi\u00f3n, en un congreso de la Liga, para desarrollar nuestro comunismo cr\u00edtico en un manifiesto, que luego se publicar\u00eda como manifiesto de la Liga; y que nosotros podr\u00edamos contribuir tambi\u00e9n a sustituir la organizaci\u00f3n anticuada de la Liga por otra nueva, m\u00e1s adecuada a los tiempos y a los fines perseguidos\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. (&#8230;)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Marx y Engels, respectivamente en Bruselas y en Par\u00eds, ingresaron en la Liga. En junio de 1847 se celebra en Londres un congreso de la Liga de los Justos. En \u00e9l, con la integraci\u00f3n del Comit\u00e9 Comunista de Correspondencia impulsado por ellos dos, se bautiza la organizaci\u00f3n resultante como Liga de los Comunistas. El nuevo nombre denota una intencionalidad pol\u00edtica expl\u00edcita, que se refrenda en el remplazo del viejo lema de \u201cTodos los hombres son hermanos\u201d por el de \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d, que a su contenido de clase incorpora la vocaci\u00f3n internacionalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La declaraci\u00f3n expresamente comunista de esta organizaci\u00f3n supone abandonar la ingenua visi\u00f3n idealista previa, en favor de una concepci\u00f3n materialista del mundo, lo que constituye un hito en la trayectoria hist\u00f3rica del movimiento obrero. En el congreso se encarga a Marx y Engels que elaboren el programa del partido, que ver\u00e1 la luz en febrero de 1848. Es el Manifiesto del Partido Comunista, cuyo comienzo dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) Un fantasma amenaza Europa: el fantasma del comunismo. Contra este espectro se han conjurado en santa jaur\u00eda todas las potencias de la vieja Europa, el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>No hay un solo partido de oposici\u00f3n a quien los adversarios gobernantes no motejen de comunista, ni un solo partido de oposici\u00f3n que no lance al rostro de las oposiciones m\u00e1s avanzadas, lo mismo que a los enemigos reaccionarios, la acusaci\u00f3n estigmatizante de comunismo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De este hecho se desprenden dos consecuencias:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La primera es que el comunismo se halla ya reconocido como una potencia por todas las potencias europeas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La segunda, que es ya hora de que los comunistas expresen a la luz del d\u00eda y ante el mundo entero sus ideas, sus tendencias, sus aspiraciones, saliendo as\u00ed al paso de esa leyenda del espectro comunista con un manifiesto de su partido. (&#8230;)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que finaliza planteando que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) Los comunistas no tienen por qu\u00e9 guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos s\u00f3lo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revoluci\u00f3n comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos! (&#8230;)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el estallido de la oleada revolucionaria de 1848, \u201c<em>como no era dif\u00edcil prever, la Liga result\u00f3 ser una palanca demasiado d\u00e9bil para encauzar el movimiento desencadenado de las masas populares<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Pero a\u00f1ade Engels, \u201c<em>sin embargo, ahora se demostraba que la Liga hab\u00eda sido una excelente escuela de actuaci\u00f3n revolucionaria<\/em>\u201d. Lo era gracias a su condici\u00f3n de organizaci\u00f3n de la clase explotada s\u00f3lo comprometida con las aspiraciones leg\u00edtimas de la mayor\u00eda, como se recog\u00eda en las \u201cReivindicaciones del Partido Comunista en Alemania\u201d, que firman a finales de marzo los cinco miembros del nuevo Comit\u00e9 Central, integrado adem\u00e1s de por Marx y Engels por Bauer, Moll, Schapper y Wolff. Entre ellas se encuentran las de armamento general del pueblo, expropiaci\u00f3n de las posesiones feudales, nacionalizaci\u00f3n de los transportes, limitaci\u00f3n de la herencia, fuertes impuestos progresivos y abolici\u00f3n de los indirectos, organizaci\u00f3n de talleres nacionales, instrucci\u00f3n p\u00fablica general y gratuita. La derrota de la revoluci\u00f3n y la represi\u00f3n, junto a otros problemas, llevaron a la disoluci\u00f3n de la Liga en 1852, pero qued\u00f3 un legado que tomar\u00e1 forma en particular apenas doce a\u00f1os despu\u00e9s en Londres, donde el 28 de septiembre se proclama la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, la I Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La I Internacional desempe\u00f1ar\u00eda un papel muy importante, aunque acabar\u00eda languideciendo tras la derrota militar de la Comuna de Par\u00eds (experiencia revolucionaria que, en todo caso, dejar\u00eda asimismo un gran legado). Despu\u00e9s se crear\u00eda la II Internacional, en 1889, cuya bancarrota se verific\u00f3 con la gran traici\u00f3n de la mayor parte de sus dirigentes en 1914, apoyando la Primera Guerra Mundial. La devastaci\u00f3n de la guerra imperialista es el contexto en el que triunfa la Revoluci\u00f3n rusa en octubre de 1917, aunque se produce la derrota de otros procesos revolucionarios y especialmente el alem\u00e1n, refrendada con el asesinato de Karl Liebcknecht y Rosa Luxemburg el 15 de enero de 1919, con la criminal complicidad directa de la direcci\u00f3n socialdem\u00f3crata de Ebert, Noske y Scheidemann.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Noviembre de 1922: \u201cLa Internacional Comunista, partido mundial\u201d<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas un mes y medio despu\u00e9s, el 2 de marzo de 1919, Lenin inaugura el congreso fundacional de la III Internacional con estas palabras: \u201c<em>El comit\u00e9 central del partido comunista ruso me ha encomendado inaugurar el I Congreso Comunista Internacional. Ante todo, quiero pedir a los presentes que rindan homenaje a la memoria de los mejores representantes de la III Internacional, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg<\/em>\u201d. La creaci\u00f3n de la III Internacional est\u00e1 ligada al triunfo de la Revoluci\u00f3n rusa, pero tambi\u00e9n a las conferencias contra la guerra que se hab\u00edan desarrollado en Zimmerwald en 1915 y en Kienthal en 1916. Tras el primer congreso, los tres siguientes tuvieron lugar sucesivamente en 1920, 1921 y 1922 (tras la muerte de Lenin se celebr\u00f3 el quinto en 1924 y el sexto ya fue en 1928, con la oposici\u00f3n expulsada y el proceso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica plenamente en curso).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto congreso, del que este 2022 se cumple el centenario, se realiz\u00f3 en Mosc\u00fa entre noviembre y diciembre. El listado de las decisiones adoptadas en \u00e9l muy elocuente, pues incluye, entre otras, resoluciones referidas a la t\u00e1ctica de la Internacional, la unidad del frente proletario, el programa de la Internacional, el movimiento sindical, la acci\u00f3n agraria, la juventud, la mujer, la educaci\u00f3n, la Revoluci\u00f3n rusa y la asistencia proletaria a la Rusia Sovi\u00e9tica, la ayuda a las v\u00edctimas de la represi\u00f3n capitalista, la cuesti\u00f3n de Oriente, la cuesti\u00f3n negra y la situaci\u00f3n en un buen n\u00famero de pa\u00edses<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el congreso se refrenda y profundiza la orientaci\u00f3n pol\u00edtica en el terreno organizativo y en el program\u00e1tico: a diferencia de la II Internacional, m\u00e1s bien coordinadora de partidos, \u201c<em>La Internacional comunista debe ser organizada cada vez m\u00e1s como un partido comunista mundial, encargado de la direcci\u00f3n de la lucha en todos los pa\u00edses<\/em>\u201d. Es la m\u00e1xima expresi\u00f3n del viejo lema de la Liga de los Comunistas, \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d. Se enfatiza el m\u00e9todo del frente \u00fanico obrero, la uni\u00f3n del conjunto de quienes quieren luchar contra la explotaci\u00f3n capitalista, frente \u00fanico que requiere sus \u00f3rganos, como lo fueron los s\u00f3viets en Rusia. Tambi\u00e9n se formula expresamente la concreci\u00f3n de esta pol\u00edtica por la unidad, antisectaria, en las econom\u00edas dominadas: el frente \u00fanico antiimperialista. Previamente, en septiembre de 1920, la Internacional hab\u00eda promovido el Congreso de los Pueblos del Oriente, celebrado en Bak\u00fa, en el que participaron dos mil delegados de todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo se puede hablar de lucha por las leg\u00edtimas reivindicaciones de la mayor\u00eda si lo es de verdad, esto es, incondicional, yendo hasta el final y, por tanto, aspirando a la toma del poder. En el IV Congreso, Trotsky afirma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) La tarea principal de todo partido revolucionario es la conquista del poder. Si empleamos la terminolog\u00eda filos\u00f3fica del idealismo, la tarea de la II Internacional era considerada simplemente como una \u201cidea normativa\u201d; es decir, que manten\u00eda escasa relaci\u00f3n con la pr\u00e1ctica. S\u00f3lo en estos \u00faltimos a\u00f1os hemos aprendido, a escala internacional, a convertir la conquista del poder pol\u00edtico en una meta revolucionaria pr\u00e1ctica. La revoluci\u00f3n rusa ayud\u00f3 a ello en gran medida. Que, en Rusia, pueda darse una fecha (25 de octubre-7 de noviembre de 1917) en la que el Partido Comunista, a la cabeza de la clase obrera, arranca el poder de las manos de la burgues\u00eda, prueba m\u00e1s decididamente que cualquier argumento, que la conquista del poder no es una \u201cidea normativa\u201d para los revolucionarios, sino una tarea pr\u00e1ctica<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. (&#8230;)<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>El combate por la IV Internacional, el asesinato de Trotsky y nuestras tareas hoy<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica estalinista, ya plenamente lanzada desde la expulsi\u00f3n de la Oposici\u00f3n de Izquierda en 1927, ratificada tr\u00e1gicamente por la pol\u00edtica que llev\u00f3 a la derrota ante el nazismo, se completa con los Procesos de Mosc\u00fa realizados entre 1936 y 1938. Ante la constataci\u00f3n de que la III Internacional es irrecuperable, en septiembre de 1938 se constituye la IV Internacional, heredera directa de la mejor tradici\u00f3n de la historia del movimiento obrero, en la que destaca la constituci\u00f3n de la Liga de los Comunistas en 1847 y la primera etapa de la III Internacional. Su programa fundacional concluye as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) La Cuarta Internacional goza ya desde ahora del justo odio de los estalinistas, de los social-dem\u00f3cratas, de las liberales burgueses y de los fascistas. No tiene ni puede tener lugar alguno en ning\u00fan frente popular. Combate irreductiblemente a todos los grupos pol\u00edticos ligados a la burgues\u00eda. Su misi\u00f3n consiste en aniquilar la dominaci\u00f3n del capital, su objetivo es el socialismo. Su m\u00e9todo, la revoluci\u00f3n proletaria. Sin democracia interna no hay educaci\u00f3n revolucionaria. Sin disciplina no hay acci\u00f3n revolucionaria. El r\u00e9gimen interior de la Cuarta Internacional se rige conforme a los principios del centralismo democr\u00e1tico: completa libertad en la discusi\u00f3n, absoluta unidad en la acci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La crisis actual de la civilizaci\u00f3n humana es la crisis de la direcci\u00f3n proletaria. Los obreros revolucionarios agrupados en torno a la Cuarta Internacional se\u00f1alan a su clase el camino para salir de la crisis. Le proponen un programa basado en la experiencia internacional del proletariado y de todos los oprimidos en general, le proponen una bandera sin m\u00e1cula.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Obreros y obreras de todos los pa\u00edses, agrupados bajo la bandera de la Cuarta Internacional.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Es la bandera de vuestra pr\u00f3xima victoria!<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prueba de la pertinencia de su creaci\u00f3n es que en 1943 Stalin disuelve la III Internacional, justo antes de la Conferencia de Teher\u00e1n, como se\u00f1al de su voluntad de colaboraci\u00f3n con el imperialismo, representado por la nueva potencia dominante, Estados Unidos, y la previa, Reino Unido. Menos de dos a\u00f1os despu\u00e9s, el 20 de agosto de 1940, Trotsky es asesinado por un agente estalinista, Mercader, tras un intento previo en mayo, dirigido por el estalinista mexicano Siqueiros (fallece el d\u00eda 21). Es evidente lo que se pretende liquidar con este asesinato, del que se cumplen 82 a\u00f1os: el legado de toda la tradici\u00f3n consignada en los p\u00e1rrafos anteriores. Una tradici\u00f3n que no es ret\u00f3rica, sino pr\u00e1ctica, concretada hoy en la lucha por una representaci\u00f3n pol\u00edtica independiente de la clase trabajadora que ayude decisivamente a su acci\u00f3n consciente para abrir una salida a la grave situaci\u00f3n actual, irresoluble bajo el capitalismo. No son grandes palabras vac\u00edas, sino que expresan la voluntad de combatir hasta el final por todas y cada una de las reivindicaciones leg\u00edtimas de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, que es la clase trabajadora: la defensa del empleo, del salario directo, indirecto y diferido (en particular frente a la inflaci\u00f3n desatada), de los derechos de la mujer trabajadora, de los derechos de la juventud, del derecho a la educaci\u00f3n, a la sanidad, a la vivienda, de todos los derechos obreros y democr\u00e1ticos, incluido el derecho de autodeterminaci\u00f3n de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ello, quienes militamos en la IV Internacional en el Estado espa\u00f1ol participamos en el Comit\u00e9 por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), que es el agrupamiento en el que confluyen a igual t\u00edtulo sectores que buscan una v\u00eda de salida. Esa v\u00eda, que exige una Rep\u00fablica del pueblo, supone inevitablemente situarse fuera de los aparatos que constituyen un sost\u00e9n del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, sometido a la OTAN y al FMI a trav\u00e9s de la UE. Apostamos por la construcci\u00f3n de comit\u00e9s pol\u00edticos del CATP en sectores, empresas, centros de estudio, localidades, barrios, etc. que ayuden a la constituci\u00f3n de la representaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria, por tanto independiente, que ayude a la clase obrera, a la juventud y a los pueblos a conquistar su propia emancipaci\u00f3n. Todo esto ya va tomando forma, como ilustran las conferencias contra la guerra, contra la OTAN y contra la explotaci\u00f3n del 9 de abril y del 25 de junio. O el apoyo a la preparaci\u00f3n en unidad con todo el movimiento estatal de pensionistas de la Marcha a Madrid, el 15 de octubre, de trabajadores, j\u00f3venes y pensionistas por la recuperaci\u00f3n del poder adquisitivo seg\u00fan el IPC real y la exigencia de auditor\u00eda de las cuentas de la Seguridad Social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> https:\/\/www.oxfam.org\/es\/notas-prensa\/cada-30-horas-la-pandemia-genera-un-nuevo-milmillonario-mientras-que-al-mismo-ritmo-un.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Marx, Karl (1867); <em>El capital (Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica)<\/em>, Libro I, Siglo XXI, Buenos Aires, 1975, p\u00e1g. 805.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Engels, Friedrich (1885); \u201cContribuci\u00f3n a la Historia de la Liga de los Comunistas\u201d, en Marx, K y Engels, F. (varios a\u00f1os); Obras escogidas en tres tomos, Tomo III, Progreso, Mosc\u00fa, 1974, p\u00e1g. 104.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Engels, ob. cit.; p\u00e1g. 106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Internacional Comunista (1919-1922); <em>Manifiestos, tesis y resoluciones de los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista<\/em>,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Trotsky (1922); \u201cInforme sobre la NEP sovi\u00e9tica y la perspectiva de la revoluci\u00f3n mundial\u201d, en https:\/\/ceip.org.ar\/Informe-sobre-la-NEP-sovietica-y-la-perspectiva-de-la-revolucion-mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Programa de Transici\u00f3n, disponible en https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1938\/prog-trans.htm.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta Semanal 901 en catal\u00e1n Carta Semanal 901 para descargar en PDF Seg\u00fan datos de Oxfam, \u201c573 personas se convirtieron en milmillonarias durante la pandemia, a raz\u00f3n de un nuevo milmillonario cada 30 horas. En el lado opuesto, este a\u00f1o [2022] se espera que 263 millones de personas m\u00e1s se vean sumidas en la pobreza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[1133,31,988],"class_list":["post-6905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas","tag-resistencia","tag-guerra","tag-movimiento-obrero"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6905"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6912,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6905\/revisions\/6912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/posicuarta.org\/cartasblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}