Archivo del Autor: Iñaki Merino Montes

Informe presentado en la conferencia del POSI

Carta Semanal 1066 en catalán

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El POSI ha celebrado el fin de semana pasado una conferencia política en la que una treintena de delegados y delegadas hemos debatido sobre la situación política y sobre cómo una organización revolucionaria puede ayudar a construir en el Estado español el movimiento de ruptura que la clase trabajadora, la juventud y los pueblos necesitan para realizar sus aspiraciones de libertad y de mejora social.

Publicamos en esta Carta Semanal un amplio extracto del informe presentado por el responsable político del partido, que abrió los trabajos de la conferencia y, con ello, queremos invitar a todos los que leen esta carta semanal a participar en el debate.

Voy a comenzar citando las palabras con las que John Rees, responsable de Stop The War de Gran Bretaña, cerraba el mitin de París contra la guerra y el genocidio: “creo, sinceramente, que estamos en los albores de una renovación obrera”. Unas palabras que resumían el contenido del mitin internacionalista en el que participaron, en condiciones de igualdad, fuerzas de 19 países que combaten en cada uno de ellos contra la guerra y por la construcción de una alternativa política de ruptura.

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Francia: crisis de régimen y lucha de clases

Carta Semanal 1065 en catalán

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En el momento en que escribimos esta carta nadie puede realizar ninguna hipótesis creíble sobre el desarrollo de los acontecimientos en Francia en las próximas semanas incluso días. En efecto, ante el estupor general, el viernes 10 de octubre a las 22 horas el presidente Macron vuelve a encargar a Sebastián Lecornu la formación de un nuevo gobierno y la aprobación de un presupuesto para 2026 (recordemos que, en el sistema bonapartista de la V República, es el presidente el que nombra el primer ministro, el cual debe buscar una mayoría parlamentaria). Lecornu, que había sido ministro de defensa en el anterior gobierno, ya había sido designado primer ministro y estuvo en el cargo durante 27 días y había fracasado en la formación de una mayoría que apoyara su gobierno. El lunes 6 de octubre presentó su dimisión, y después de días intensos de «consultas» y maniobras diversas Macron insistió en que Lecornu intentara de nuevo formar gobierno.

Según la legalidad vigente, el presupuesto para 2026 debe ser presentado y aprobado por la Asamblea de la República (parlamento) antes de fin de año. Y según la normativa son necesarios 70 días para su debate y aprobación. Se abren, por tanto, unos días frenéticos para intentar llegar a acuerdos en un arco parlamentario extremadamente fragmentado, en que ninguna fuerza es mayoritaria (extrema derecha de Le Pen, Los Republicanos -partido del antiguo gaullismo, el bloque central macronista y la izquierda en la cual la Francia Insumisa (LFI) de Mélenchon es mayoritaria, y en la que los socialistas, comunistas y verdes rompieron la plataforma electoral, el Nuevo Frente Popular (NFP), con la que. bajo un programa de ruptura, fueron elegidos. De hecho, hoy solo LFI defiende este programa, que plantea, entre otras cuestiones, acabar con la V república y, de hecho, abrir un periodo constituyente. Es en este sentido que 104 diputados, a iniciativa de la FI, presentaron el jueves 9 de octubre un procedimiento de destitución del presidente Macron. De hecho, según los sondeos oficiales, solo el 14% del electorado apoya a Macron. Estamos, más allá de la crisis de gobierno, en una verdadera crisis de régimen. La V República fue el producto de un golpe de estado en 1958 por parte del general De Gaulle para intentar salir del impasse provocado por la guerra de Argelia. De Gaulle instauró un régimen bonapartista con amplios poderes para el presidente, y con la posibilidad de aprobar las leyes sin mayoría parlamentaria por medio del artículo 49 tres de la constitución, que obliga a la oposición a presentar una alternativa de gobierno. Así, el 16 de marzo de 2023 fue «aprobada» la ley de reforma de las pensiones, una de las cuestiones centrales que explican la fractura actual.

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El “plan de paz” de Trump

Carta Semanal 1064 en catalán

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La resistencia del pueblo palestino a la ocupación, que se mantiene desde 1948 (y aún antes, desde la gran revuelta Árabe de 1936) es una fuente de inspiración para la clase trabajadora, los pueblos y la juventud de todo el mundo. En los últimos años, un poderoso movimiento de solidaridad se ha levantado a lo largo y ancho de todo el planeta.

De ahí la necesidad del imperialismo de derrotar al pueblo palestino, para escarmiento de todo pueblo que ose resistirse a su designios. En esta línea se inscribe el mal llamado “plan de paz” presentado por Donald Trump. Un plan que ha sido calificado por Awad AbdelFattah, árabe israelí y Coordinador de la Campaña por un solo Estado Democrático (Palestina) como “un intento de imponer una capitulación total a todo el pueblo palestino y a la nación árabe, desde el océano hasta el golfo, a través de sus regímenes y sus dirigentes sometidos y controlados desde el exterior”. Para AbdelFattah, si bien “en el plano humanitario se vislumbra un rayo de esperanza: el fin de las masacres y la destrucción, algo a lo que aspiran con todo su corazón y con toda su alma los habitantes de Gaza, (…) su objetivo es consolidar a Israel como un Estado colonialista y racista de apartheid, bajo la tutela colonial estadounidense y occidental que impone a los palestinos las condiciones de su supervivencia, sin concederles el mínimo reconocimiento de un Estado o de una soberanía”.

Hamás, enfrentado a la masacre de su pueblo, ha decidido entrar a negociar el plan de Trump. Los gobiernos europeos (incluyendo el gobierno “progresista” de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz), se han apresurado a dar su apoyo al plan de Trump. Como han hecho buena parte de los gobiernos árabes y musulmanes sometidos al imperialismo: los ministros de Exteriores de 8 de ellos han hecho público un comunicado en que saludan el “liderazgo del presidente Donald Trump , y sus sinceros esfuerzos para poner fin a la guerra en Gaza”.

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Sobre el reconocimiento del “Estado Palestino”

Carta Semanal 1063 en catalán

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A lo largo de este año han sido varios los países europeos que, presionados por opinión pública que rechaza su apoyo activo o pasivo al genocidio de Gaza y por la movilización popular, han decidido reconocer el Estado Palestino. Todos saben que se trata de un mero gesto sin repercusiones prácticas, pero quienes tienen mayor capacidad de análisis ponen de manifiesto otras cuestiones. Citaremos algunos de esos comentarios

El nacimiento imposible de un Estado palestino

En La Vanguardia del 14 de septiembre encontramos un artículo con el título “la quimera del Estado palestino”, que explica que Palestina no controla su territorio, ya que el 82% de la franja de Gaza y el 60% de Cisjordania están bajo control israelí, e Israel tiene planes de anexión para ambas zonas.

François Lazar escribe en Informations Ouvrières, periódico del Partido Obrero Independiente de Francia, que “Este reconocimiento viene acompañado de condiciones y mandatos que colocan a la población palestina ante una disyuntiva bastante simple: aceptar o desaparecer. Defender la idea y la perspectiva de un Estado de Palestina, desprovisto de todas las prerrogativas de un Estado, confinado y controlado desde fuera, es un reconocimiento consciente y deliberado de la realidad colonial israelí. Si Macron y los líderes europeos realmente quisieran imponer la descolonización de Cisjordania, condición para establecer allí un Estado palestino, sea cual sea su contenido, suspenderían todas las relaciones políticas, económicas y culturales con el genocida Estado israelí”.

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Llamamiento de militantes rusos y ucranianos contra la guerra

Carta Semanal 1062 en catalán

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Desde hace más de tres años y medio, la guerra en Ucrania se mantiene. La OTAN, los EEUU y la Unión Europea la alimentan con las entregas de armas al gobierno de Zelensky. En estos tres años, cerca de millón y medio de jóvenes rusos y ucranianos han muerto o han sido heridos. Reproducimos en esta Carta Semanal un llamamiento de militantes ucranianos y rusos, que participarán en la Conferencia Europea contra la guerra que se celebrará el 4 de octubre en parís, y en el mitin internacionalista del 5 de octubre, llamamiento que se publica en Informations Ouvrières n.º 875, también publicado en L’Insoumission (órgano de La Francia Insumisa.). Lo firman conjuntamente militantes rusos y ucranianos que, en unidad, denuncian a los promotores de guerra de ambas partes, y llaman a la paz entre los pueblos. Este llamamiento tiene enorme importancia en el momento actual.

RUSIA/UCRANIA

«La guerra nunca conducirá a la paz: restituir a los pueblos su derecho a la autodeterminación»

Es infinitamente ingenuo creer que la guerra conduce a la paz. Ni Putin, ni Trump, ni Zelenski, ni los dirigentes europeos han sido capaces de aportar lo esencial a los pueblos: la paz. Los cálculos basados en una victoria militar se han venido abajo, así como los intentos de «toma y daca» entre dirigentes a costa de los pueblos. Hoy, no solo la izquierda, sino cualquier fuerza democrática debe unirse, pero no en torno a un programa de militarización y violencia, sino bajo la bandera de la paz inmediata.

Nosotros, militantes pacifistas rusos y ucranianos, hemos sido privados de nuestra patria por esta guerra. Cientos de miles de compatriotas nuestros han muerto, hay millones de mutilados, decenas de millones reducidos a la desolación y privados de esperanza. Esta carnicería multiplica cada día el sufrimiento y nos arrebata, a nosotros y a nuestros países, cualquier futuro. Se encarcela a nuestros compañeros y se reprime con brutalidad cualquier disidencia. Conocemos el precio de la guerra: nos ha privado de nuestra voz y del derecho a decidir nuestro destino. La única posibilidad de poner fin a esta pesadilla es devolver a nuestros pueblos ese derecho, el derecho a la autodeterminación.

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Ante los acontecimientos de Francia

Carta Semanal 1061 en catalán

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Los acontecimientos de los últimos días en Francia tienen una gran importancia para toda Europa. El 8 de septiembre, el gobierno de Bayrou perdió la votación de una moción de confianza en la Asamblea Nacional y tuvo que dimitir. Se vio obligado a presentar la moción en un vano intento de hacer pasar su propuesta de presupuestos, que suponía unos recortes de 40.000 millones de euros en la sanidad, la enseñanza, las pensiones, el empleo público. Lo único que no se recortaba –y que, incluso, aumentaba de manera vertiginosa- era el gasto militar. El 10 de septiembre, convocada “desde abajo” una jornada de movilización sacudía todo el país. Una huelga general se prepara para el 18 de septiembre.

El presidente Macron, cuya popularidad es de menos del 20%, ha decidido nombrar un nuevo primer ministro, Sébastien Lecornu, que era ministro de Defensa con Bayrou. Pero, según las encuestas, una abrumadora mayoría de los franceses (entre un 60 y un 70%) reclaman la dimisión del propio Macron. La prensa habla abiertamente de crisis del régimen, de la V república establecida por el golpe de De Gaulle en 1958.

Frente al peligro de la ultraderecha del RN, sólo la movilización unida puede salvar las conquistas sociales del pueblo francés. Esta movilización unida que defiende las conquistas sociales tiene como referente político y electoral la Francia Insumisa, que abre una perspectiva política, planteando el fin de la V República presidencialista, de dar la palabra al pueblo y, por medio de una Asamblea Constituyente, erigir instituciones democráticas: la VI república. Es por ello que LFI es atacada desde todas partes, los medios de comunicación, e incluso la supuesta izquierda que intenta mantener a Macron.

Reproducimos en esta Carta Semanal los contenidos de un número especial del semanario Informations Ouvrières, órgano del Partido Obrero Independiente de Francia

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11 DE SEPTIEMBRE Por la amnistía, más recursos para los servicios públicos y no para gastos militares

Carta Semanal 1060 en catalán

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No sin razón muchos medios de comunicación han calificado el encuentro en Bruselas del martes 2 de septiembre entre Carles Puigdemont y Salvador Illa como la amnistía política que aquél reclamaba, ya que la amnistía legal, la que debería haberse implementado en aplicación de la ley desde hace más de un año, no se ha producido. La razón es conocida de todos: la herencia franquista que impregna algunas de las instituciones y poderes del Estado, particularmente el poder judicial, encabezado por el CGPJ, y la obstaculización vehiculizada a través del Tribunal Supremo, han impedido hasta este momento aplicar totalmente la amnistía, especialmente a los principales dirigentes del «procés». No se trata de una simple anomalía. Es la enésima constatación de la aversión que tienen a la democracia y a cualquier solución política, y de su apuesta por el enfrentamiento. Sin duda, tiene razón Pedro Sánchez cuando afirma que “hay jueces haciendo política que no cumplen la ley”. Pero someterse a ellos, o “sufrirlos en silencio” como hace el gobierno que preside, no es ninguna solución. Al contrario, les da cuerda.

LAS COSTURAS DEL RÉGIMEN AL DESNUDO

Sí, efectivamente, la herencia franquista representa una amenaza directa contra las libertades y las conquistas democráticas. Pero no menos nocivo resulta la estructura del Estado monárquico basado en las autonomías. La catástrofe producida en Valencia por la DANA el pasado 29 de octubre mostró el aspecto más indecente, e incluso criminal, de una administración incapaz de garantizar la seguridad más elemental de los ciudadanos ante una emergencia como la que se produjo. Incapaz de gestionar los recursos públicos que ayudan a anticiparse a la catástrofe y de facilitar que las zonas inundables estén como están, aún hoy. Tienen razón también los valencianos y valencianas que cada mes exigen, como punto de partida para la reconstrucción, la dimisión de Mazón y su procesamiento.

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Combate Socialista 29. Lucha contra la guerra y combate contra la guerra social.

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Introducción

Participando en el debate del X Congreso Mundial

El jueves 18 de mayo realizamos un primer debate general preparatorio del X Congreso Mundial.

En La Verdad n.o 112 se publican diez preguntas, con sus respuestas para avanzar en el debate. Estas preguntas corresponden a algunas de las cuestiones que los militantes del movimiento obrero y de los movimientos de liberación nacional se plantean. Y, claro está, se concentran en lo que es hoy la cuestión de las cuestiones: la actual guerra de Ucrania, sus implicaciones mundiales, el carácter de los contendientes, su relación con la descomposición del sistema capitalista y la posición de los obreros internacionalistas.
Estas cuestiones son centrales y, al mismo tiempo, abren la vía a otras. En la situación de instrumentos para resistir por un lado la ofensiva del imperialismo para preservar el actual sistema de explotación y opresión y la forma que toma la resistencia son cuestiones centrales.
Desde el estado español procuramos responder a preguntas e interrogantes que se plantean los trabajadores y los pueblos a escala mundial. Nuestro punto de partida es la «crisis de la dirección revolucionaria», en otras palabras «la orfandad política» de las clases explotadas y oprimidas, en primer lugar, de la clase obrera. Cuando los partidos que dicen representarla se contentan con gestionar el capitalismo y sus regímenes y, aún peor, participan plenamente en la guerra y en la economía de guerra que resulta de ello. Hemos iniciado este debate y hemos ampliado algunas cuestiones que nos parecen cruciales.
Las cinco preguntas y las respuestas que aquí presentamos no pretenden ni ser definitivas ni incuestionables. Se deducen de nuestro programa que no es un dogma, sino una guía para la acción. A lo largo del debate surgieron ya dos nuevas cuestiones que desarrollaremos en un siguiente debate: el lugar y la necesidad de tener medios propios de expresión y no depender de los medios del sistema, y la importancia que tiene en nuestro país la defensa de la caja única de la Seguridad Social, expresión de la unidad de la clase obrera de nuestro país, que tiene los mismos intereses de Cádiz a Gerona, de Madrid a Barcelona.
En un próximo folleto desarrollaremos estos temas y otros que surgen en este debate abierto a todos los militantes y trabajadores de vanguardia.

Comité Ejecutivo del POSI (24 de mayo 2023).

Combate Socialista 28. La revolución Portuguesa.

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Dosier básico. Sobre la Revolución Portuguesa

Este 25 de abril, en el 46 aniversario de la revolución portuguesa, tuvo lugar una videoconferencia organizada por el Partido Obrero Socialista Internacionalista. Tras una introducción de Ángel Tubau
intervinieron Carmelinda Pereira y Aires Rodrigues, diputados en la Asamblea Constituyente. Siguió un animado debate. Para que llegue a más compañeros, se confecciona un video recogiendo las intervenciones.

Para alimentar la discusión y continuarla, se edita este folleto que recoge una selección de la abundante documentación de la Cuarta Internacional al respecto.

1. El movimiento hacia los comités y las comisiones de delegados elegidos de trabajadores hasta el 29 de mayo. P. Lambert. Mayo de 1974
2. Resolución de la III Conferencia del Comité de Enlace de militantes revolucionarios portugueses por la reconstrucción de la IV Internacional. Agosto de 1974
3. Portugal: treinta años después de la Revolución, A. Camps. Marzo de 2004
4. Portugal: 42 años de revolución y contrarrevolución, P. Nunes. Junio de 2016

25 de abril: se derrumba la dictadura fascista en Lisboa

Problemas de la revolución portuguesa

Extractos de un artículo de Pierre Lambert de ese folleto publicado en Francia, en 1974 por la Organización Comunista Internacionalista

El movimiento hacia los comités y las comisiones de delegados elegidos de trabajadores hasta el 29 de mayo.

En los primeros días tras el 25 de abril, en todo el país, los trabajadores presentan sus reivindicaciones. En numerosos sectores, los patrones y las direcciones ceden sin que siquiera sea necesario parar de trabajar. Así, en los bancos, las direcciones dan satisfacción a las reivindicaciones sin huelgas. Los empleados de banca organizan piquetes de control en los aeropuertos para interceptar cualquier fuga de capitales; eligen a sus representantes, que constituyen las comisiones de delegados elegidos de los trabajadores de los bancos. Así el 14 de mayo, los trabajadores del Banco do
Portugal, exigen, al tiempo que el saneamiento de la dirección, la nacionalización del banco. He aquí el relato, escrito sobre el terreno, de los acontecimientos en la primera oleada de luchas, hasta el 29 de mayo.

Combate Socialista 27. Diez meses de Revolución y Contrarevolución.

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Presentación

Autor: Josep Antoni Pozo González

Diez meses separan las jornadas de julio de 1936, de las barricadas levantadas en Barcelona durante los primeros días del mes de Mayo de 1937. Diez meses en los que la revolución social que estalló en respuesta al golpe de Estado de los militares, fue subsistiendo en medio de una guerra civil, sin que los dirigentes de las organizaciones que se reclamaban del movimiento obrero quisieran, unos, o fueran capaces, otros, de conducirla hacia la toma del poder, única forma de garantizar el triunfo pleno de aquella. Durante todo ese período, los obreros y campesinos resistieron con las armas en la mano a los generales facciosos, se apoderaron de fábricas y tierras, establecieron el control obrero en la industria y los servicios, y levantaron organismos de poder revolucionario que substituyeron localmente a las autoridades legales. Y lo hicieron casi intuitivamente. Con el convencimiento de que era la mejor manera de combatir al fascismo. Porque, efectivamente, la mejor estrategia para vencerlo militarmente no era otra que la de desplegar consecuentemente el programa revolucionario de emancipación social. No había arma más poderosa que ésta. Pero durante todo este período, los dirigentes de las principales organizaciones del movimiento obrero hicieron todo lo posible por “encauzar” la revolución, por impedir que traspasara los límites del Estado burgués, y cedieron ante las propias exigencias de los gobiernos imperialistas europeos que con su política de No-Intervención, contribuyeron a aislar a los trabajadores españoles. Unos, como por ejemplo Indalecio Prieto y el ala derechista del PSOE, porque consideraban que España no estaba madura para una revolución de tipo socialista. En esto coincidían con los dirigentes del PCE-PSUC, y con el mismo Stalin, quién en carta al entonces presidente del gobierno de la República, Largo Caballero, le “aconsejaba” sobre la conveniencia de respetar la propiedad privada y la necesidad de no aplicar medidas revolucionarias. Y otros, como los dirigentes de la CNT y la FAI, y también del POUM, por su incapacidad para organizar la revolución de la que se reclamaban, y a la que no ayudaron en absoluto participando en los gobiernos que se propusieron como objetivo político prioritario acabar con ella. El sector caballerista tuvo igualmente mucha responsabilidad en ese sentido. Después de que durante el mes de agosto hubiera explorado –y desechado- la posibilidad de constituir un “gobierno obrero” formado por la UGT y la CNT, se avino finalmente a substituir al gobierno Giral porotro de concentración de fuerzas de tipo frentepopulista. Así, en septiembre de 1936 se constituyó en Madrid un gobierno presidido por el secretario general de la UGT, Largo Caballero, con la participación de seis ministros socialistas –en representación del PSOE y de la UGT-, tres procedentes de los partidos republicanos burgueses –IR y UR-, dos ministros del PCE, y dos ministros que representaban ERC y PNV respectivamente. Como explicó Largo Caballero a Koltsov pocos días después, lo que acababan de constituir era un “un organismo único, con un objetivo único: derrotar al fascismo”. Era lo que querían oír tanto Stalin como los gobiernos “democráticos” de Francia e Inglaterra.