Archivo por meses: agosto 2025

Monarquía de las autonomías o Unión Libre de Repúblicas soberanas

Carta Semanal 1059 en catalán

Carta Semanal 1059 para descargar en PDF

Más de tres Semanas

En el momento que escribimos esta Carta Semanal hace ya más de tres semanas que decenas de incendios arrasan nuestras tierras. Concentrados en particular en Castilla y León, Galicia y Extremadura, pero con puntos importantes en Andalucía, Asturias, antes en Catalunya y también en Valencia. Como decíamos en una declaración de Información Obrera hace más de quince días, esta trágica oleada de incendios parecía una crónica política de un desastre anunciado. Todas las instituciones del Estado sabían que más de la tercera parte de los bosques (cuya masa total representa el 36 por ciento de la superficie del Estado) eran pura dinamita, por la inmensa biomasa acumulada –especialmente tras un año de lluvias importantes- sin ningún mantenimiento o limpieza llevado a cabo por los poderes públicos o/y por los propietarios privados (biomasa que casi no está explotada por las grandes empresas energéticas, pues es más rentable importar petróleo y gas. Se calcula que esta biomasa es equivalente a diez mil millones de toneladas de petróleo).

Unánimemente todas las instituciones del Estado atribuyen la proliferación de incendios al «cambio climático» (para los más mayores esto nos recuerda el discurso monocorde de la Dictadura cuando achacaba las dificultades a la «pertinaz sequía»). Sin duda hay cambio climático y aumento de las temperaturas, pero la humanidad tiene los medios para combatirlo, paliarlo e incluso utilizarlo en su provecho, a condición de que la sociedad y los gobiernos se guíen por la búsqueda del bien público y no por la protección de los poderosos, como las multinacionales de la alimentación, la agroindustria, la ganadería industrial, la especulación inmobiliaria, planificación urbanística al servicio del turismo, contra su industria y la producción al servicio de la población.

No son palabras, son hechos.

Sigue leyendo

En el aniversario del asesinato de Trotsky en 1940: el manifiesto de alarma de la IV Internacional ante la guerra imperialista

Carta Semanal 1058 en catalán

Carta Semanal 1058 para descargar en PDF

El 21 de agosto de 1940, León Trotsky era asesinado en Coyoacán por un agente de Stalin. Su muerte formaba parte de la persecución de la burocracia que usurpó el poder en la URSS contra los que permanecieron fieles a los principios del bolchevismo. En esta Carta Semanal, que hemos preparado tomando partes de la Lettre de la Vérité, que edita la sección francesa de la IV Internacional, rendimos homenaje a Trotsky llamando la atención sobre uno de sus últimos escritos: el Manifiesto de Alarma de la IV Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial, publicado el 23 de mayo de 1940. Manifiesto que lo lectores pueden encontrar completo en

La permanencia del combate contra la guerra

Nuestro pasado, nuestra tradición, está inscrito en la lucha de los militantes que, en 1943, en condiciones difíciles y peligrosas, a veces a costa de sus vidas, emprendieron la tarea de organizar el contacto con los obreros alemanes alistados en el ejército alemán, soldados que, bajo el uniforme, seguían siendo obreros.

Mientras todos los que se habían reivindicado de las Internacionales anteriores, la II y la III, se sumergían en la unión sagrada, en la guerra, los militantes de la IV Internacional levantaban la bandera del internacionalismo, la bandera de la independencia de la clase.

Sigue leyendo

¿A dónde va el Estado de Israel?

Carta Semanal 1057 en catalán

Carta Semanal 1057 para descargar en PDF

La Proclamación del Estado de Israel en abril de 1948 significó la negación misma desde el principio del derecho del pueblo palestino a vivir en su tierra. No es por casualidad que este hecho es calificado como la Nakba (la catástrofe). En estos 77 años el hecho determinante ha sido la resistencia del pueblo palestino a ser aniquilado.

No podemos entender lo que ocurre sin recordar que el Estado de Israel fue creado a partir de la partición de Palestina votada por la ONU a propuesta de las potencias imperialistas (Gran Bretaña, EEUU) y el concurso imprescindible de la burocracia estalinista del Kremlin. Fue el delegado de Moscú quien presentó el 29 de noviembre de 1947 en la ONU la resolución sobre la «partición», que entregaba a las poblaciones judías un porcentaje de territorio muy superior al de su población, incluyendo decenas de miles de kilómetros cuadrados habitados por árabes palestinos. Organizaron, por tanto, el traslado a Palestina de centenares de judíos de Europa (que en realidad querían emigrar sobre todo a los Estados Unidos, que les cerró sus fronteras: apenas 200.000 judíos encontraron refugio en los Estados Unidos desde 1933 a 1945; la gran mayoría antes de finalizar el año 1941), y, después, del Magreb.

La partición de Palestina la dividía en dos territorios con fronteras inviables, y era, por tanto, una invitación a la guerra. En la primera guerra, en el mismo 1948, los israelíes fueron fuertemente armados gracias a sus compras en Checoslovaquia, Yugoslavia y Polonia, sobre todo (ventas que no podían realizarse sin autorización de Moscú): Tras la guerra, Israel se organizó como un Estado supermilitarizado (con un 9% del PIB destinado a defensa), portaaviones de las potencias imperialistas en una región estratégica desde todos los puntos de vista (ya en 1956 apoyó el ataque franco-británico a Egipto, que fue lanzado en represalia por la nacionalización del canal de Suez). Pero un estado «artificial», que vive bajo perfusión de la Administración americana, con el apoyo militar y comercial de las potencias europeas y -con el tiempo- con la complicidad de la mayoría de los regímenes árabes y afines.

Sigue leyendo

La Unión Europea frente a Trump

Carta Semanal 1056 en catalán

Carta Semanal 1056 para descargar en PDF

Durante decenios, los defensores de la Unión Europea nos han bombardeado con su propaganda. Cientos de entrevistas, artículos, ensayos, que pretendían demostrar la necesidad de que, para el progreso económico y social, era necesario que los Estados renunciaran a su soberanía –y los pueblos, por tanto, a la democracia- para someterse a los dictados de la Comisión Europea, en nombre de la necesidad de que “Europa se uniera” para poder competir con los EEUU, Japón, China…

Del mismo modo, desde hace 40 años, nos han explicado la necesidad de lo que llamaban “libre comercio” y de cómo toda la política económica debía someterse a ese supuesto dogma. En nombre del “libre comercio”, había que aceptar el cierre de los astilleros, la siderurgia integral, la industria textil, la electrónica de consumo y otros muchos sectores industriales, deslocalizados a países donde el capital pudiera obtener mayores beneficios a costa de una mayor explotación de la mano de obra. Ningún Estado podía proteger esas industrias, porque eso suponía violar la “libre competencia no falseada”. Tan sólo se salvó, por motivos de seguridad, la industria militar. Ahora, de un plumazo, Trump elimina el libre comercio e impone aranceles a medio mundo, y la Unión Europea abandona sin combate el dogma del “libre comercio” y los acepta sin rechistar.

También nos dijeron que la supervivencia de las economías europeas exigía limitar el déficit público, aunque ello supusiera recortar fondos a la sanidad, la enseñanza, la atención a los mayores, los servicios sociales en general. Otro “dogma” que se derriba: ahora resulta que ese límite del déficit no debe aplicarse a los gastos militares que exige el imperialismo USA.

Sigue leyendo

El “acuerdo” comercial Estados Unidos-Unión Europa: acentuación brutal de la guerra comercial

Carta Semanal 1055 en catalán

Carta Semanal 1055 para descargar en PDF

Donald Trump recibe en su complejo hotelero de Escocia, en Turnberry, a la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. Tras una supuesta dura negociación llegan a un acuerdo comercial por tres años que afectaría a todo el comercio de los países de la UE y Estados Unidos (acuerdo aún pendiente de la redacción y final). Este intercambio representa anualmente 2 billones de euros. Estados Unidos es un mercado de 330 millones de habitantes, la UE de 440 millones. Esto ocurre el domingo 27 de julio y el lunes Trump “recibe” en el mismo lugar al primer ministro británico, Starmer, huésped en su propio país, que acude solicito al complejo de Trump.

La forma es importante: Trump, al margen de sus groserías como personaje, quiere demostrar ante todo el mundo quién manda aquí. Pero no nos engañemos, esto es también una apariencia que no puede camuflar su fragilidad cuando se sufre una brutal crisis, al menos latente, que sacude la economía capitalista mundial y en particular la estadounidense, en el marco de un mercado mundial completamente dislocado. Que las apariencias no engañen.

El contenido de lo firmado

Un acuerdo por tres años en que los productos europeos tendrán, con carácter general un arancel del 15% en el mercado de EE. UU., frente a la ausencia de aranceles para la producción estadounidense en el mercado europeo. Pero en realidad el proteccionismo de Estados Unidos es mayor, pues hay excepciones al arancel del 15% como el del 50% para el acero y el aluminio. Cuando, recordemos, hasta ahora el gravamen medio era de 1,4%. En otros casos hay indefinición, como el de los productos farmacéuticos, rubro en el que EE.UU. importa la mayoría de lo que consume.

Sigue leyendo

El régimen de la Monarquía y la corrupción

Carta Semanal 1054 en catalán

Carta Semanal 1054 para descargar en PDF

El debate celebrado en el Congreso hace unos días sobre la corrupción ha sido definido por algún comentarista como “Y tú más”, por las acusaciones cruzadas entre el PSOE y el PP. Pocos días después, a los escándalos vinculados al PSOE que motivaron el debate se suma un nuevo caso, que afecta a toda la cúpula del Ministerio de Hacienda bajo Aznar y Rajoy, comenzando por su ministro, Cristóbal Montoro. La población, que se enfrenta cada día a enormes dificultades para sobrevivir, asiste asqueada a este espectáculo, que alimenta a la abstención obrera y a la extrema derecha.

Pretenden convencernos de que se trata de casos aislados, que pueden atajarse con algunas medidas. Otros culpan al “bipartidismo”, para presumir de jimienza y, también, para salvar al régimen. Pero no es así: la corrupción –que es un fenómeno propio del capitalismo- se acentúa en España porque afecta a todo el régimen, que corrompe o ha corrompido a todas las organizaciones que viven de sus instituciones. La corrupción recorre al régimen desde la Casa Real al último ayuntamiento.

Juan Carlos I, el heredero designado por Franco, amasó en sus años de reinado una fortuna que Forbes calcula en 1.800 millones de euros (más de 46 millones al año). Cobraba mordidas y comisiones de todo tipo. La fiscalía le atribuyó, sólo entre 2008 y 2012, cinco delitos fiscales acreditados. En todos los ejercicios fiscales consultados. También le atribuyó un posible blanqueo de capitales por la transferencia ordenada a favor de su amante Corinna. Un posible cohecho pasivo por recibir 100 millones de dólares del rey Abdallah o 1.8 del Sultán de Bahrein. Todo fue archivado, ya sea por prescripción o por la inmunidad que le otorgaba su cargo.

Sigue leyendo