GUERRAS, CRISIS, RESISTENCIA

Carta Semanal 1111 para descargar en PDF

 

Ni España ni ningún país escapa a la inmensa desarticulación de todo el equilibrio mundial establecido después de la Segunda Guerra Mundial

Sintetizamos algunos de los elementos esenciales:

-La capacidad del imperialismo dominante de los USA para mantener el orden mundial capitalista está ampliamente cuestionada, en primer lugar por el hundimiento de la URSS y la ruptura de la «coexistencia pacífica» (es decir, de la colaboración entre el imperialismo y la burocracia de la URSS en el mantenimiento del statu quo). Los USA son incapaces de mantener por si solos la garantía del «orden mundial». Es más, el esfuerzo económico, militar, diplomático de los USA ha provocado una crisis existencial que se traduce, entre otras cosas, por la desindustrialización del país y la crisis de todas la instituciones y, en particular, de los dos partidos garantes del Estado: el Partido republicano y el partido demócrata, que ha llevado a la formación o desarrollo de nuevas fuerzas como la DSA.

-La crisis económica que sacude los USA -en la que las medidas para paliarla de Trump no han hecho más que acelerarla- es el punto más elevado de la crisis de descomposición del mercado mundial, o sea, de la base de la economía capitalista.

-La guerra, el rearme, la multiplicación de conflictos –más de 60- son una necesidad del capitalismo para intentar sobrevivir. Y, al mismo tiempo, la marcha a la guerra se traduce por una modificación de todas las relaciones sociales y económicas, en especial, en todos los países imperialistas donde la clase obrera consiguió conquistas y libertades, punto de apoyo para la clase obrera y todos los pueblos del mundo.

– Al imperialismo le sobran las organizaciones internacionales que durante años han dado cobertura “democrática y social” a su dominación (ONU, OIT, OMS, OMC, Tribunal Internacional…). Hoy, todas están sumidas en una crisis financiera y de prestigio.

-Las viejas organizaciones obreras que han ligado su suerte al mantenimiento del sistema están en gran proceso de descomposición, tanto a nivel de partidos como de sindicatos. Frente a ello, surgen nuevas organizaciones que, con múltiples contradicciones, intentan ordenar la resistencia ante la barbarie del capital. La IV internacional se construye insertándose en todos los elementos de resistencia. Este es el núcleo central de la resolución del Congreso Mundial abierto que se ha traducido en la participación en los Mítines y Conferencias de París en octubre de 2025 y Londres en junio de 2026. Fenómenos paralelos se realizan en las Américas y en África

-Todos los regímenes están en proceso de descomposición, producto del reame, con ritmos distintos pero en una misma dirección.

-La clase obrera mundial, que cuantitativamente nunca ha sido tan numerosa, intenta utilizar sus organizaciones, particularmente los sindicatos, y choca con el carácter conservador, apegado al mantenimiento de los regímenes, incluso de las burocracias que dirigen los sindicatos.

-Para dividir a la clase, el capital, sus representantes políticos, y los gobiernos, utilizan todos los medios. En particular, golpeando contra el sector más oprimido de la clase trabajadora, los inmigrantes. Con ello buscan dividir a la clase, al mismo tiempo que se aseguran la mano de obra de este sector, que necesitan, con el mínimo o sin derechos…como vemos en España, a lo que se suma el racismo y la salvaguarda de los vestigios coloniales, eje central del ejército y la Monarquía.

España: la fractura del pacto del 78

La «visita» de Aznar a Ceuta, en el momento en que las bandas de «españoles» agredían a los migrantes y a los periodistas, quemaban sus tiendas, bloqueaban a los convoyes de la Cruz Roja –imitando a los colonos israelíes en Gaza- es una buena imagen de lo que es Ceuta y su pretendida «españolidad»: un refugio de lo más reaccionario y parasitario del país, cuna de la legión y las fuerzas de regulares (de nefasta memoria para el pueblo español en 1934 y en el guerra civil), reserva del régimen de la monarquía presta a intervenir contra cualquier enemigo del interior, recordando el pasado. La propuesta de Feijoo de confinar a todos los inmigrantes “para evitar epidemias” recuerda a los argumentos de los nazis para establecer el gueto de Varsovia en 1939.

Sin ánimo complotista que llevaría a constatar que «el que pueda hacer que haga», expresa de hecho cómo la herencia franquista es más viva que nunca y dispuesta a jugársela por la preservación de un sólido pilar como son los enclaves coloniales. Lo más patético del caso es la «capitulación» total de la supuesta izquierda, la incapacidad del gobierno de mantener una mínima línea de clase, que le lleva a estar acorralado por la reacción. El gobierno pagará muy caro el incumplimiento de una parte mayoritaria de sus promesas electorales -ya de por si mínimas- como la derogación de la Ley de Extranjería.

Los anteproyectos de ley para modificar esta ley y la de asilo en un sentido aún más restrictivo no van a contentar al franquismo político e institucional. Y más aún cuando éste se ve apoyado por la Unión Europea, en aplicación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo del 12 de junio de 2026.

Como había declarado Aznar, no se trata ahora de cambiar de gobierno, sino de sistema. O sea, poner incluso en cuestión los pactos de la transición del 78 y los mínimos derechos conquistados a la muerte del dictador.

Es una de las expresiones de la política de guerra en España, que se traduce no solo en el gasto piramidal en armamento, en la destrucción de servicios públicos e infraestructuras, sino en la necesidad de dividir a la clase trabajadora, única que puede hacer frente a esta política, y someter a las organizaciones al dictado del capital.

La fractura se extiende al propio gobierno, con el enfrentamiento entre Robles y Marlaska. No es una anécdota Robles, portavoz y defensora del CNI. Marlaska exculpa al gobierno, que no estaba informado, por más que tuviera 25 espías en la zona. Hay que preguntarse si el CNI decidió congelar la información para poner en dificultades al gobierno, como hacen el poder judicial, la UCO, la UDEF…Como dice el editorial de La Vanguardia del 26/08/26 «la cuestión es a quien informaron y cómo».

El gobierno no controla al aparato de Estado y las instituciones, eso es un hecho, y, como declaraba Ester Ortiz, portavoz del grupo parlamentario del PP: el Estado se defiende contra el gobierno. El objetivo de acabar como sea con Sánchez adquiere todo su contenido: acabar con toda libertad o derecho (en este caso, «el superior interés del menor como principio de nuestra legislación»), al lado de la defensa acérrima de los restos coloniales.

Seamos claros: defendemos el derecho a emigrar y el derecho de asilo como un derecho fundamental, base de la democracia. Así como la devolución a Marruecos de Ceuta y Melilla -como la de Gibraltar a España- y esto es independiente del carácter del régimen marroquí (que compete al pueblo de Marruecos), o el carácter de la Monarquía borbónica, defensora del trono a cualquier precio como hizo el bisabuelo Alfonso XIII apoyando el golpe militar de Primo de Rivera, o el abuelo Juan apoyando a Franco.

Este elemento es de delimitación entre todas las fuerzas políticas: no puede haber una política de ruptura con el régimen sin una posición clara al respecto: no es suficiente hablar de los niños y asegurar su defensa, sin duda necesario, pero muy limitado. Y en este saco se incluyen los partidos soberanistas que, curiosamente y en contradicción con el pasado, pasan de puntillas sobre el hecho colonial, es un signo de sumisión al régimen monárquico y a la UE. ¿Cómo se puede defender el derecho a decidir de Catalunya o el País Vasco y no combatir contra las colonias de la Monarquía?

Elecciones y lucha de clases directa

Las derechas franquistas se creen con el viento en popa en este periodo preelectoral. Ceuta les ha permitido echar tierra sobre el desastre de los incendios que han vivido todas las regiones dirigidas por el PP, absolutamente desprovistas de medios, lo cual no excluye la responsabilidad del gobierno central.

La política del gobierno de coalición, inconsecuente y timorata, no permite agrupar a su base social, cuando nadie puede negar el aumento del empleo, 42% de la población. Las revalorizaciones de salarios y pensiones son comidas y sobrepasadas por la inflación real y, para los jóvenes, con el atraco que significa la especulación inmobiliaria. El desconcierto, la desmoralización, empiezan a cundir entre la masa trabajadora y la juventud, y más cuando a la izquierda del PSOE todo se reduce a la mítica «unidad de la izquierda» cuyos resultados se vieron en Andalucía. Los partidos soberanistas han conseguido estar ausentes de todos los grandes temas y parecen acomodarse al lugar que el régimen les deja…a pesar de que la amnistía está sin completarse.

Sin embargo, este año ha vivido un renacimiento espectacular de la lucha de clases. La Enseñanza está en conflicto permanente, y con perspectivas -particularmente en Madrid- de movilización general.

En la industria, la derrota del acuerdo de convenio en AIRBUS firmado por CCOO y otros sindicatos (14000 trabajadores), es una expresión del rechazo de sectores crecientes de la clase obrera a la política de diálogo social, o sea, de aceptación de las condiciones de los empresarios.

Los múltiples conflictos que han estallado y se anuncian tienen el hándicap central de la negativa de los principales dirigentes sindicales a realizar una movilización de conjunto, en nombre de la defensa del gobierno y la lucha contra la extrema derecha.

Pero no hay mejor batalla contra las derechas que plantear las reivindicaciones, que exigir un giro a la izquierda. Lo contrario es dar la partida por perdida.

La agenda de Londres

Los militantes de la Cuarta Internacional participamos en la Conferencia y mitin de Londres buscando la más amplia unidad de fuerzas políticas y sindicales en la lucha contra la guerra, el fenicio y la guerra social.

Las propuestas de Londres- movilización en octubre por Palestina, segunda movilización en los puertos el 30 de octubre, campaña contra el rearme y la conscripción el 21 y 22 de noviembre- son propuestas que defendemos en el movimiento obrero y las organizaciones buscando agrupar, por encima, incluso, de la delegación a Londres.

En este sentido, la iniciativa lanzada desde Barcelona por la libertad de Abu Safiya nutre este agrupamiento de lucha. Insistiendo, como hizo J. Salvador en Londres, la primera batalla es en nuestras organizaciones y situando la responsabilidad de nuestro gobierno

Y la lucha contra la guerra toma múltiples facetas y tenemos todo el interés en el éxito de la manifestación anual de jubilados el 24 de octubre.

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