Combate Socialista 17 para descargar en PDF

La extrema descomposición del imperialismo, cuya ofensiva pone en el centro la destrucción de las naciones y del conjunto de conquistas sociales y democráticas, obliga a que los aparatos actúen directamente para aplicar su política por medio de la colegislación. Así vemos que después del potente movimiento que en Francia ha hecho retroceder al Gobierno sobre el Contrato de Primer Empleo, éste organiza el contraataque planteando el acuerdo con los aparatos. Los cuales a nivel político preparan la alternancia, desde el Partido Socialista al grupo de Krivine-Besancenot. Esto no impide que se profundice la descomposición política de todos los regímenes ligados a las instituciones de Bruselas y, en general, al régimen de propiedad privada. Lo cual crea situaciones de aparente callejón sin salida. Los imperialismos, los aparatos no pueden permitirse ningún elemento de independencia política o sindical. Este es el significado del ataque actual contra la sección brasileña, que es un ataque contra toda la Internacional por intentar impedir que ésta exista y combata. ¿Cuál es el eje de este ataque? En la forma es la adaptación al castrismo-chavismo –que sabotea la revolución venezolana sometiendo el país al Mercosur– a través de Militant, que plantea que sería posible un supuesto socialismo sin expropiar el capital. Lo cual se substituye por la supuesta cogestión revolucionaria sin derechos sindicales. Ver a este respecto el contenido real del cooperativismo como lo conocemos en España. Esto se combina con el altermundialismo, que tiene como fondo el combate contra la organización obrera disuelta en una supuesta sociedad civil. Las diferencias con las corrientes que se reclaman fraudulentamente del trotskismo no son diferencias entre hermanos adversarios, sino que nos sitúan en lados distintos de la barricada, en todos los puntos esenciales de la lucha de clases. La realización de la conferencia extraordinaria de la sección brasileña el 15 de abril, que ha agrupado el 72% de la militancia real, es un punto de apoyo para toda la Internacional que prepara su VI Congreso Mundial, reclamando la continuidad y la actualidad de la Revolución de Octubre, o sea del combate por la expropiación
del capital, que se identifica con el combate contra la ofensiva imperialista de desmantelamiento de las naciones, de alienación de la independencia sindical por medio del proyecto de fusión mundial de la CMT y la CIOSL.
1.- Nuestra orientación En el Comité Central del 5 de marzo, y en la resolución posterior del Comité Ejecutivo, precisamos nuestra orientación por la Unión de Repúblicas Libres del Estado Español. Citamos esta última resolución, del 24 de marzo:
“a) (…) Pero en una situación de extremada complejidad, en la que los trabajadores se encuentran confrontados al falso dilema entre dos formas de balcanización: mayor dislocación regional y división de los trabajadores en el marco de la Europa de las Regiones o enfrentamiento entre las regiones para proteger el poder de las instituciones franquistas también a las órdenes de Bruselas, hay que continuar la clarificación política, porque se mantienen una serie de ambigüedades.
b) Ante todo, repitámoslo, partimos de la defensa del “marco económico común” del que hablaba Marx, constituido en el Estado español, marco en el que se ha constituido la clase
obrera como clase única, con sus conquistas, sus tradiciones, sus organizaciones, sus formas de lucha comunes y la tendencia de todo movimiento importante a tomar una dimensión
estatal. Por eso hay una relación directa, y no una yuxtaposición (como podía desprenderse de la resolución del CC) entre el combate por la unidad de la clase y de sus organizaciones y los derechos de los pueblos y de las naciones. Uno es condición de lo otro. No podemos defender y garantizar los derechos, la democracia, el derecho de autodeterminación, sin partir de la unidad de la clase obrera.

Cuando se escriben estas líneas, la lucha contra la llamada “Constitución Europea” continúa en toda Europa. En ella se agrupan las mejores fuerzas de las organizaciones obreras del continente, tanto en los sindicatos como en los partidos en que la clase trabajadora se organizó. Y es que lo que está en juego es el conjunto de conquistas obreras, resultado de la lucha de clases, e inscritas en la legislación nacional de cada estado nacional (Códigos del Trabajo, Estatutos de los trabajadores y de los funcionarios, seguridad social, servicios públicos…). Y con ellos, la democracia política, ya que el proyecto de “constitución” elimina toda soberanía de los parlamentos y los estados nacionales, y somete a todos los pueblos de Europa al dictado delas instituciones antidemocráticas de la Unión Europea, y en particular a la Comisión Europea y el
La clase obrera sólo puede intervenir en política por medio de su organización. Por eso la clase se organiza en sindicatos, en partidos y en asambleas y soviets. De manera consciente o inconsciente, los obreros sienten que su fuerza está en su organización, en el peso de la acción de miles, de cientos de miles, de millones. Por eso, la clase trabajadora siente una profunda aspiración hacia la unidad de sus filas, y también hacia la unidad de sus organizaciones. La primera Internacional, que agrupaba en su filas a organizaciones políticas y sindicales, y a los elementos marxistas y





