Combate Socialista 21 para descargar en PDF
Combate Socialista 21 en catalán
En la fase de derrumbe general del sistema imperialista a una escala mundial, asistimos en todos los paises a una crisis generalizada del sistema en todos los terrenos (económico, social, político, institucional). Todos los regímenes que garantizan la propiedad privada de los medios de producción están inadaptados a las exigencias del capital financiero de destrucción de la producción, el empleo y las conquistas sociales. Los viejos aparatos, miembros de la Internacional Socialista o provenientes del antiguo aparato estalinista están enteramente entregados a la supervivencia del régimen de propiedad privada de los medios de producción y propugnan la “humanización de la mundialización” y una nueva gobernanza mundial, mediante la reforma de las instituciones internacionales. Este derrumbe provoca que todas las cuestiones no resueltas por la burguesía en la época precedente vuelvan a surgir agravadas y combinadas con los efectos de la crisis capitalista; en Europa mediante los dispositivos de dislocación y corporativismo de la UE. En el Estado español en la forma particular de la descomposición del régimen monárquico restaurado después de la muerte de Franco gracias a la política contrarrevolucionaria de los viejos partidos que se reclaman del movimiento obrero y de la emancipación de los pueblos, que ha ayudado a preservar el antiguo aparato franquista garante del mantenimiento de la propiedad privada y totalmente sometido a las instituciones internacionales, en particular a la Unión Europea y a la OTAN. En este derrumbe, la clase obrera ha demostrado su capacidad, su disponibilidad para la lucha, arrastrando varias veces detrás de sí a sus organizaciones, a pesar de la política de sus dirigentes, y uniendo a todas las capas oprimidas de la sociedad.



A últimas horas del 3 de octubre de 1934 el Presidente de la II República nombra un gobierno con ministros de la CEDA, próximos al fascismo y dispuestos a erradicar el movimiento revolucionario de las masas obreras y campesinas que había traído la República, eliminar las conquistas logradas y aplastar a las organizaciones. Antes de que el nombramiento sea público se declara el estado de guerra contra las organizaciones obreras. El Partido Socialista, la UGT y las Alianzas Obreras -coaliciones unitarias formadas en diversas zonas con composición diversa- convocan huelga general revolucionaria contra el golpe de Estado. La amplitud y duración de la huelga muestra la eterminación de las masas. Pero los dirigentes socialistas se demoran, vacilan y eso permite que el ejército asalte las casas del pueblo, acuartele a las tropas y desbarate el levantamiento insurreccional en Madrid y a escala estatal. Los dirigentes de la CNT1 combaten la huelga, lo que impide una insurrección en Barcelona (entonces, la capital obrera) y en el conjunto de Cataluña.
1.- Cuál es nuestra responsabilidad y qué problemas debemos superar La actividad que hemos desplegado en el último periodo, en particular tras la discusión que tuvimos en torno al Congreso Mundial sobre la necesidad de dar a toda nuestra orientación un eje claro, la Unión libre de Repúblicas Libres del Estado español, adolece de Contradicciones evidentes. Tenemos que afirmar claramente que hemos cabal- gado en realidad dos líneas diferentes: una que deriva todo de la lucha por la unión libre de Repúblicas Libres del Estado español, y otra que, sufriendo las enormes presiones de los aparatos (y del Estado de las Autonomías), nos desvía de la lucha por la unidad. Así, durante meses no hemos realizado la campaña por una solución democrática en el País Vasco, porque las cúpulas sindicales apoyaban al aparato de Estado y a Zapatero.
Cuando se escriben estas líneas, la lucha contra la llamada “Constitución Europea” continúa en toda Europa. En ella se agrupan las mejores fuerzas de las organizaciones obreras del continente, tanto en los sindicatos como en los partidos en que la clase trabajadora se organizó. Y es que lo que está en juego es el conjunto de conquistas obreras, resultado de la lucha de clases, e inscritas en la legislación nacional de cada estado nacional (Códigos del Trabajo, Estatutos de los trabajadores y de los funcionarios, seguridad social, servicios públicos…). Y con ellos, la democracia política, ya que el proyecto de “constitución” elimina toda soberanía de los parlamentos y los estados nacionales, y somete a todos los pueblos de Europa al dictado delas instituciones antidemocráticas de la Unión Europea, y en particular a la Comisión Europea y el
La clase obrera sólo puede intervenir en política por medio de su organización. Por eso la clase se organiza en sindicatos, en partidos y en asambleas y soviets. De manera consciente o inconsciente, los obreros sienten que su fuerza está en su organización, en el peso de la acción de miles, de cientos de miles, de millones. Por eso, la clase trabajadora siente una profunda aspiración hacia la unidad de sus filas, y también hacia la unidad de sus organizaciones. La primera Internacional, que agrupaba en su filas a organizaciones políticas y sindicales, y a los elementos marxistas y
