Delimitaciones ante la guerra de Ucrania – ¿Hacia dónde va el NPA?

Carta Semanal 948 en catalán

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Las consecuencias internacionales de la guerra de Ucrania, no merecen discusión. Asistimos a una modificación cualitativa de todas las relaciones, sociales, económicas, Militares, a escala internacional desde antes de la guerra, pero ella ha amplificado el movimiento en curso.

Y esto tiene un efecto directo en las organizaciones, en particular las que se reclaman del movimiento obrero, del socialismo, del derecho de los pueblos o de la defensa del ecosistema…

Asistimos a un espectáculo inédito, la mayoría de las direcciones de las organizaciones que inscriben en sus programas bellas declaraciones de paz, justicia, derechos, se han alineado con “armas y bagajes” detrás de la OTAN, la mayor Alianza imperialista de la historia, al servicio de la administración norteamericana.

No olvidamos tampoco a algunos pocos nostálgicos de Stalin que quieren ver en Putin a un continuador de la URSS, a pesar de ser un oligarca saqueador de los bienes del pueblo y que reniega de Lenin por la mañana, por la tarde y por la noche.

Algunas organizaciones, pocas, pretenden aparcar el problema para concentrarse en los problemas nacionales, y otras con un pasado de lucha antiimperialista contra la OTAN, la guerra del Vietnam o contra  Irak, no han resistido la presión.

La Conferencia Europea Contra la guerra, contra la guerra social, que se realizó el 8 de julio desde Berlín muestra al mismo tiempo que se está operando, sin duda con dificultades, una recomposición política que establece la tradicional relación entre la guerra y la guerra social.

Es dar continuidad a la lucha de los internacionalistas desde la Primera Guerra Mundial, a los bolcheviques en 1917 que consideraban inseparables la lucha por “el pan, la tierra, la libertad a la lucha por la paz”.

Es por ello que publicamos este documento elaborado en Francia que traza la “evolución” del Nuevo Partido Anticapitalista, con el cual se reconocen diversas organizaciones en España y a escala internacional.

¿Hacia dónde va el NPA? *

Por Lucien Gauthier

Conoces bien el NPA y su política. ¿Qué piensas de su posición sobre la guerra de Ucrania?

Lucien Gauthier: Conozco desde hace mucho tiempo la corriente política que dio origen al NPA. Durante mucho tiempo hemos tenido desacuerdos. Pero en este punto debo admitir que estoy estupefacto por la política actual del NPA sobre Ucrania.

¿Puedes explicarlo?

Conocí a los militantes de la LCR, luego del NPA, denunciando al imperialismo, en particular a Estados Unidos, así que estoy estupefacto por el cambio de tono. En una de sus octavillas, leemos que «la resistencia ucraniana armada y la no armada merecen el apoyo de la izquierda y de los anticapitalistas del mundo, más allá de lo que podamos pensar del Gobierno ucraniano, más allá de las segundas intenciones de las potencias occidentales a las que Zelensky no deja de pedir ayuda militar para repeler los asaltos del ejército de Putin». ¿Más allá de las segundas intenciones de las potencias occidentales? ¿Más allá? Como si la política estadounidense fuera secundaria. ¡Como si Estados Unidos y la OTAN no estuvieran instrumentalizando la cuestión ucraniana! Como si Estados Unidos y la OTAN pudieran apoyar al pueblo ucraniano, o a cualquier pueblo en realidad. Fueron a Afganistán para «defender» al pueblo afgano y ya conocemos el resultado. Fueron a Irak para «defender» al pueblo y a las poblaciones kurdas, y el resultado es la desarticulación de Irak. Francia intervino en el Sahel para “defender” a sus pueblos, y ya conocemos el resultado.

El NPA denuncia la agresión rusa.

Por supuesto, hay que exigir la retirada de las tropas rusas, pero también las de la OTAN. El NPA, en un largo artículo titulado «Por una bifurcación internacionalista», escribe: “En efecto, existen diferencias muy concretas entre el neoliberalismo de Zelensky y el fascismo del régimen ruso (…). Consideramos que este “mundo multipolar” corresponde al auge de los regímenes neofascistas y que es urgente la derrota militar y política de Putin, vanguardia del fascismo en el siglo XXI. Negar esto es borrar las diferencias entre la democracia liberal burguesa y el régimen autoritario fascista». Así que lo que marca de la situación mundial es el auge de los regímenes neofascistas, de los que Rusia es la vanguardia, ¡no el hecho de que Estados Unidos quiera ser el gendarme del mundo! Frente al fascismo de Putin, como dice el NPA, ¿deberíamos apoyar la democracia liberal burguesa de Estados Unidos?

¿Es esa la razón por la que el NPA apoya la entrega de armas a Ucrania por parte de Estados Unidos y la OTAN?

En una entrevista a Mediapart, Olivier Besancenot explica: «Nos parece comprensible que los ucranianos reclamen armas, sobre todo defensivas, que les permitan controlar el espacio aéreo. (…) Sobre la cuestión de las sanciones económicas, abogamos por que se sancione a los oligarcas». ¡Hemos conocido a un Olivier Besancenot más inspirado! Apoyo a la entrega de armas y apoyo a las sanciones contra el pueblo ruso; los oligarcas se mofan de las sanciones, ellos siguen enriqueciéndose, como destaca la prensa, pero el pueblo ruso las sufre.

El NPA critica a las organizaciones de izquierda que no apoyan a Zelensky. Efectivamente, dice: «Entre los movimientos de izquierda en el mundo, todavía hay demasiados que, al tiempo que condenan la política de Putin, intentan excusar esta invasión con las “provocaciones” de la OTAN y de Estados Unidos». Y una vez más, hay que exculpar a la OTAN y a Estados Unidos y hacer recaer la culpa exclusivamente sobre Putin. Putin es un dictador terrible que masacra a los ucranianos y aplasta al pueblo ruso. Pero ¿quién puede creer ni por un momento que Estados Unidos y la OTAN tienen la más mínima consideración por los derechos nacionales del pueblo ucraniano? Su intervención en Ucrania se fundamenta en el lugar que el imperialismo estadounidense pretende ocupar en el mundo contra Rusia, pero también China está en su punto de mira.

El NPA escribe: «¿Había que exigir el desarme del pueblo argelino para poner fin a la guerra de Argelia debida a la colonización francesa? ¿Había que impedir el armamento del pueblo vietnamita para poner fin a la guerra de Vietnam provocada por la intervención estadounidense? ¿Fue acertado negar aviones y armas a la República española contra Franco? En nombre de la paz, ¿debemos exigir a los pueblos kurdo y palestino que dejen de luchar contra las agresiones que sufren?». ¿Qué piensas de esto?

¡Es alucinante! El pueblo argelino se levantó contra el imperialismo francés ¡y no con su apoyo! Y para lograr la victoria, el pueblo argelino contabilizó un millón quinientos mil mártires, que murieron para que Argelia pudiera vivir.

Millones de vietnamitas murieron en la lucha primero contra el imperialismo francés, derrotado en Dien Bien Phu, y luego contra el imperialismo norteamericano, derrotado en Saigón. El pueblo palestino fue expropiado de su tierra por decisión de las potencias imperialistas, encabezadas por Estados Unidos, y con el acuerdo de la burocracia de Stalin para organizar la partición de Palestina en 1948. Conocí a los militantes de la corriente que dio origen al NPA, que en su momento lucharon para apoyar al pueblo argelino, al pueblo vietnamita contra el imperialismo y también al pueblo palestino. ¿Qué pensarán esos militantes de las posiciones actuales del NPA?

¿Cómo se atreve a comparar la guerra por poderes que Estados Unidos está librando en Ucrania con las luchas de los pueblos vietnamita y argelino? ¿Hasta dónde va a llegar el NPA?

Dice que hay que ayudar a Ucrania.

Por supuesto que tenemos que ayudar a los ucranianos. ¿Pero cómo? El 12 de mayo de 2022, en un artículo de L’Anticapitaliste, el periódico del NPA, leemos: «En los próximos años serán necesarias enormes sumas de ayuda de las organizaciones financieras internacionales y de los países occidentales. En una reunión convocada por el FMI y el Banco Mundial, el primer ministro ucraniano estimó que la reconstrucción de su país requeriría 600.000 millones de dólares y que necesita 5.000 millones de dólares al mes en los próximos 5 meses sólo para sostener su presupuesto. Ambas organizaciones ya han tomado cartas en el asunto. A principios de marzo, el FMI aprobó un préstamo de emergencia de 1.400 millones de dólares y el Banco Mundial otros 723 millones, y esto es sin duda sólo el principio de un flujo a largo plazo hacia Ucrania por parte de estos dos prestatarios, al mismo tiempo que los Gobiernos occidentales y la Unión Europea aportarán sin duda sus propios préstamos y subvenciones». ¡Y esto se publica en L’Anticapitaliste! Conocí a los militantes del NPA, y a los de la LCR antes que ellos, luchando contra el FMI y el Banco Mundial, ¡declarando que la deuda no es de los pueblos y que debe cancelarse! ¡Denunciaban la injerencia imperialista so capa de «ayuda financiera»! ¡Y hoy la aprueban y se felicitan por ello!

El NPA participa en una campaña de solidaridad con Ucrania

El 25 de febrero, el presidente de la Unión de Ucranianos en Francia, Jean-Pierre Pasternak, convocó manifestaciones, un año después de la invasión rusa de Ucrania. AFP (20 de febrero), informa: «Representantes de diferentes partidos (PS, EELV, NPA, Renaissance) han anunciado su presencia. También se espera la presencia del embajador ucraniano en Francia, Vadym Omelschenko, y de representantes de diferentes comunidades, en particular georgianas, bálticas y polacas».

Así pues, ¡el NPA se manifiesta con el partido Renaissance de Macron en plena «reforma de las pensiones»! El Gobierno de Macron anuncia un presupuesto militar de 413.000 millones de euros. ¿Qué escribe el NPA al respecto?: «Luchar contra el aumento de los presupuestos militares y la militarización de la sociedad es necesario y va de la mano del apoyo a la resistencia ucraniana armada y no armada. Exijamos que Francia, en lugar de vender armas a dictaduras, ayude seriamente a la resistencia ucraniana sin aumentar su propio gasto militar». Esto es lo que está haciendo el Gobierno de Macron, aprobando en la Asamblea cientos de millones de euros de «ayuda a Ucrania» (a costa de la sanidad, la escuela, etc.) y entregando armas a Ucrania. Y el NPA, cuya tradición es antimilitarista, ¡pide a Macron que entregue armas!

¿Cómo se puede luchar contra la política de Macron en Francia mientras se aprueba su política en la guerra en Ucrania?

Muchos militantes del NPA o militantes que trabajan junto al NPA, o antiguos miembros de la LCR, están consternados por el curso actual que está tomando el NPA sobre Ucrania. Los comprendo. Nadie puede alegrarse de esta deriva, que desvía a cientos de jóvenes militantes del combate claro y neto contra el imperialismo. La campaña «Alto a la guerra», que se lleva en toda Europa, reúne a militantes de todas las tendencias, incluidos militantes próximos al NPA, antiguos militantes de la LCR, y nos congratulamos de ello. ¡Alto a la guerra! ¡Alto el fuego! ¡Ni Putin ni OTAN! ¡Ni Zelensky, ni Macron! ¡Abajo la guerra! Esta es la base del internacionalismo y de la independencia de clase.

* NPA por Nouveau parti anticapitaliste, o sea Nuevo Partido Anticapitalista.

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