Francia y Gran Bretaña en elecciones

En esta Carta Semanal hacemos un repaso sobre dos elecciones importantes, las legislativas de Francia y las generales del Reino Unido. En ambos casos, una victoria del izquierda. Pero con una diferencia importante: mientras en Francia el Nuevo Frente Popular se ha construido a iniciativa y con predominio de una fuerza rupturista como es la Francia Insumisa, en el reino Unido no existe esa fuerza, aunque los elementos para ella empiezan a reunirse con las movilizaciones por Palestina y la elección de algunos candidatos independientes.

Descarga en PDF, carta 999

Declaración del POI (Partido Obrero Independiente)
tras la segunda vuelta de las elecciones francesas

8 de julio de 2024 a las 17:30 h.

Democracia

De nuevo, después de haber utilizado el terreno directo de la lucha de clases (Chalecos Amarillos por el poder adquisitivo, semanas de manifestaciones contra la reforma de las pensiones, innumerables huelgas y numerosos preavisos con resultados, en particular para los Juegos Olímpicos…), por segunda vez en ocho días, los trabajadores, los jóvenes, la población en su conjunto han aprovechado la oportunidad del terreno electoral para expresarse. Desmontando todos los pronósticos de los medios de comunicación parciales, el RN no obtiene la ansiada mayoría absoluta y el NFP supuestamente moribundo logra más de 180 escaños.

Preocupando a toda la esfera político-mediática y a los defensores del orden, el 67% de los electores –  un nivel récord desde 1997- se ha movilizado ignorando todas las trampas. Es decir, 20 puntos más que en las elecciones legislativas de 2022. Sin la menor ambigüedad, hayan votado lo que hayan votado, el veredicto de la inmensa mayoría de ellos es claro. Han dicho: «Macron, ya basta». La mayoría presidencial pierde más de un millón y medio de votos en comparación con la segunda vuelta de las elecciones legislativas de 2022.

¡Basta ya de Macron!

¡Basta ya de esta política!

Basta ya de Macron, es decir, basta ya de esta política: rechazo de la regresión social y política, rechazo del desguace sistemático de la escuela, del sistema sanitario, de la miseria que crece mientras capitalistas y financieros se atiborran, rechazo de la destrucción de todas las conquistas, empezando por las pensiones…

Rechazo de toda la política de Macron, que no ha cesado de profundizar los ataques ya iniciados por los Gobiernos de la V República, en particular el quinquenio de Hollande, Valls, Cazeneuve, El Khomri… Los trucos y subterfugios con los que un puñado de ellos han sido elegidos cambiando oportunamente de chaqueta ya no engañan a nadie.

Ya han comenzado su pequeña danza con los que mintieron sobre sus investiduras, los que fueron elegidos por un acuerdo directo de Macron y con el visto bueno de la RN, o incluso los que cambian de etiqueta para crear otro grupo en la Asamblea Nacional (después de haber sido elegidos, claro)… Así va la vida de estos pequeños bailarines mundanos de la política.

En este rechazo, en defensa de los valores democráticos y republicanos, contra el racismo y el antisemitismo, por la defensa intransigente de las reivindicaciones obreras y sociales vitales, LFI ha confirmado su papel central y una vez más indiscutible, a través de la excepcional movilización de decenas de miles de personas que se comprometieron con la campaña. Y ello a pesar de los llamamientos a obstaculizar a LFI lanzados por Edouard Philippe, Aurore Bergé, Les Républicains, el RN… A pesar de los apaños entre los macronistas y el RN para hacer perder a los candidatos de LFI en varias circunscripciones… A pesar de las campañas de difamación, acusándoles de antisemitismo por manifestar su apoyo inquebrantable al alto el fuego inmediato y el fin de las masacres en Palestina.

Ahora, inmediatamente, la democracia exige que la voz de esos millones sea escuchada y respetada

Hoy, ahora, inmediatamente, la democracia exige que la voz de esos millones sea escuchada y respetada. Las palinodias, las tretas febriles de los políticos de todas las tendencias, aparecidas para la ocasión o reveladas en el curso de esta batalla no van a cambiar nada. En el peor de los casos, su intento de salvar las instituciones de la V República para continuar con la misma política, podrán provocar retrasos, pero no lograrán hacer desaparecer el fondo de la cuestión: ¡basta ya de esta política! ¡Ruptura!

Los que, ya candidatos a intentarlo, se acomoden a ello, sufrirán el mismo destino que ya han sufrido o están a punto de sufrir, cualquiera que sea su partido o la formación política (PS, PCF, EELV, LR, RN…). Muchos comentaristas y políticos espantados muestran su preocupación por una Francia ingobernable. Y tienen razón.

Gobernar con pequeñas artimañas, giros de veleta, utilizando los artificios de la agónica V República, alinearse con los «caballos viejos» al borde de la extenuación… contra la voluntad del pueblo, burlando la democracia, es misión imposible. La movilización ha asestado un golpe decisivo a la moribunda V República y producirá choques de una nueva intensidad.

Tanto más cuanto que las fuerzas empeñadas en fracturar la sociedad y salvar el capitalismo no han logrado el éxito que esperaban, y han medrado sobre la base de todas las traiciones y renuncias pasadas y futuras de la «izquierda de gobierno responsable». Lo que está lejos de ser una fatalidad.

«Ser razonable», «tener en cuenta el equilibrio de fuerzas», «no impulsar el caos»: las preocupaciones inmediatas de los medios al conocer los resultados. La respuesta es clara: respetar la democracia.

Es, como han dicho la inmensa mayoría y las «fuerzas vivas» del país (sindicatos, asociaciones, demócratas, LFI, hombres y mujeres progresistas…), unirse, sea cual sea la forma, pero a partir de la satisfacción de las reivindicaciones: derogación de la reforma de las pensiones, aumento del salario mínimo a 1.600 euros, derogación de la reforma del seguro de desempleo, recursos inmediatos para la escuela y la sanidad, derogación de la Ley de Asilo e Inmigración…

Así es como las derivas racistas, antiinmigrantes, represivas que siempre están presentes en esos momentos de alta intensidad, retrocederán y quedarán reducidas a la mínima expresión. Unir a todos y a todas en un objetivo común es escuchar a la democracia y comprometerse a cambiarlo todo.

Es posible.

Elecciones generales 2024 Reino Unido

Los cronistas describen las elecciones del Reino Unido como una gran victoria del partido Laborista, que obtiene, con 412 escaños, una holgada mayoría absoluta. Pero un análisis más detallado nos indica otras cuestiones importantes. Para comenzar, hay que señalar la importante abstención, del 40%. Sobre 48.214.128 votantes registrados, han votado  28.753.772. En 2019 votaron  32.014.110 (3.250.000 más).

Los Laboristas han obtenido 9.698.409 votos. A pesar de su enorme victoria en escaños (debida a la brutal desproporcionalidad del sistema electoral anglosajón), han perdido un 5.6 % con respecto a las elecciones de 2019, a las que concurrieron bajo el liderazgo de Corbyn, y cuyos  resultados fueron calificados de catastróficos. Pero con Corbyn sacaron entonces 10.269.051   votos (600.000 más que en 2024). Pese a la pérdida de votos, obtienen ahora 412 escaños (+210). Pero hay que destacar que sufren elección tras elección, una caída en el número de votos. En 2015, -también bajo liderazgo de Corbyn, tuvieron 12.878.460.

La clave de la victoria laborista no está, por tanto, en un aumento de votantes, sino en el hundimiento de los conservadores y del Partido Nacionalista Escocés

Los Conservadores sacan 6.824.809 (pierden un  51.1 % con respecto a 2019, cuando obtuvieron 13.966.454 votos, es decir, 7 millones más que en 2024). Sacan 121 escaños, perdiendo 244.

Los Liberal-Demócratas han obtenido 3.501.040 (un  5.3 % menos que en 2019, cuando sacaron 3.696.419 votos) Pero el hundimiento de los conservadores hace que saquen ahora  72 escaños, 61más que en 2019.

Los Nacionalistas Escoceses han tenido 685.405 votos (un 44.8 % menos que en 2019, en que obtuvieron 1.242.380 votos, 530.000 más que ahora). Obtienen 9 escaños  (pierden  39). El hundimiento del SNP permite a los laboristas recuperar su tradicional predominio en Escocia.

Reform UK, el partido de Nigel Farage, ha sacado 4.114 .87, aumenta un 538.6 %. Obtiene 5 escaños (+5)

Los Verdes han tenido 1.931.887  votos, (aumentan un  131.2 %), y sacan  4 escaños (+3)

Plaid Cymru (nacionalista galés) ha tenido 194.811 votos, un  27.1 % más, y saca 4 escaños (=)

Sinn Féin ha tenido 210.891 votos, un 16 % más que en 2019, y 7 escaños (=)

El Social Democratic & Labour Party (Irlanda del Norte) obtiene 86.861 (baja un  26.8 %) y saca  2 escaños (=)

Alianza (Irlanda del Norte),  117 191 votos (un  12.6 % menos). 1 escaño (=)

El Partido Unionista Democrático ha tenido 172.058 votos y 5 escaños (pierde un  29.5 % y 3 escaños)

Unionista del Ulster 94.779 votos (sube un  1.8 %)  1 escaño (+1)

Voz Unionista Tradicional,  48.685 votos (aumenta un  1383.4 %) 1 escaño (+1)

Se puede afirmar que en Irlanda del Norte hay una reordenación del voto de la comunidad católica, con un  aumento del voto a Sinn Féin y bajada de otros partidos, pero que no se traduce en cambio de escaños. Y una reordenación del voto de la comunidad protestante, que hace que el Partido Unionista Democrático ceda la mayoría global a Sinn Féin

Otros e independientes obtienen 1.072.659 votos. Los resultados de este grupo tienen un importante significado político. Aquí hay que destacar que ganan escaño 5 candidatos que se presentan contra el Labour Party con un programa de defensa de Gaza. La mayoría de ellos habían sido excluidos por el Partido Laborista (como Jeremy Corbyn, acusado de “antisemita”), o abandonaron el Partido Laborista debido a su posición sobre Gaza.

Una cuestión que tiene una importancia política, pues señala el camino hacia la constitución de una fuerza de ruptura (en especial, teniendo en cuenta que muchos de los cientos de miles que se afiliaron al Labour cuando Corbyn fue elegido líder lo han abandonado después). El diario The Guardian señala el peligro que supone para el Labour Party su política sobre Gaza, y compara esas pérdidas con las que sufrió en el “muro rojo”, viejo territorio industrial en acelerado declive del norte de Inglaterra, y feudo laborista durante decenios, en 2019. El Guardian cita un Twit del antiguo asesor de Tony Blair, John McTernan: “El Labour necesita tomarse los votos perdidos a cuenta de Gaza tan seriamente como nos tomamos la pérdida del muro rojo.”

También son políticamente importantes los 210.194 votos del Workers Party de George Galloway, a pesar de que éste no haya renovado su escaño obtenido en una elección parcial hace unos meses. En 6 circunscripciones el WP ha superado el 10% de votos, en una ha sacado el 18%, y en tres ha sacado entre el 26,5 y el 29,3% de los votos. En Rochdale, donde se presentaba Galloway a la relección, obtuvo un 29,2% de los votos, y le superó el candidato laborista por sólo 1.440 votos.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.