Archivo por días: 20/12/2021

Una reivindicación democrática elemental: SEPARACIÓN DE LA IGLESIA Y DEL ESTADO A TODOS LOS NIVELES

 

Carta Semanal 866 en catalán

Carta Semanal 866 para descargar en PDF

La religión cristiana surgió como un instrumento de emancipación contra el imperio romano. Después de tres siglos de persecución el emperador Constantino la legaliza y de hecho la transformó en una Religión de Estado en el año 313.

Podemos decir que desde entonces la religión cristiana se transformó en una institución al servicio de las clases dominantes.

En la Europa occidental podemos decir que la propia Iglesia Católica era un poder feudal en si misma al dominar la tercera parte del territorio y tener entre sus privilegios el derecho al diezmo. Es decir, el derecho a cobrar el 10% de las cosechas.

Setecientos años más tarde, cuando la burguesía se desarrolla como clase social en las ciudades y para desarrollarse plenamente necesita acabar con el Antiguo Régimen feudal no tiene otro remedio que tomar medidas contra las iglesias propietarias de tierras y multitud de otras propiedades.

Podemos afirmar que es el surgimiento del estado basado en relaciones capitalistas, como sucede en Francia desde 1785, capitaneado por una burguesía revolucionaria en ascenso lo que está en el origen de lo que conocemos como laicismo, sistema administrativo que propone la completa separación de la Iglesia y el estado basado en el argumento del carácter privado de las creencias religiosas.

Este proceso tendrá sus mayores desarrollos en el occidente europeo, paralelo al más o menos intenso desarrollo de la burguesía y la profundidad de su revolución desmantelando el régimen feudal: el 26 de agosto de 1789 en Francia se proclama la Declaración de los Derechos del Hombre y el ciudadano, que dedica un artículo, el 10, a la libertad religiosa 1.

En 1871, cuando ya la burguesía se enfrenta a otra clase social insurgente, la clase obrera, la Comuna de París en su efímera aunque profunda acción establece que el laicismo es una cuestión de los trabajadores. Ponemos a vuestra disposición el decreto de la Comuna de París que decreta la separación de la Iglesia y el estado 2.

Tras la derrota de la Comuna este decreto será anulado y no será hasta 1905 que se aprobará la ley de Separación de la Iglesia y el estado en Francia 3.

Podemos afirmar con los hechos históricos probados en la mano que también en el terreno del laicismo la burguesía, en su fase imperialista y por tanto ya siendo una clase social (…) reacción en toda la línea (…) buscará alianzas cada vez más estrechas con las Iglesias retrocediendo en todo aquello que como el laicismo nació de sus propias necesidades como clase social.

El estado español y el laicismo

España será y es una unidad económica que en Europa occidental destacará por la extrema integración de la Iglesia y el estado y la brutal opresión y explotación al que someterán al campesino en territorios propios como en las colonias, hasta el punto de que incluso las organizaciones obreras históricas 4 no podían sino reflejar el masivo e intenso odio que grandes sectores del pueblo y sobre todo que los trabajadores organizados ya desde mediado el siglo XIX tenían a terratenientes y obispos por igual.

Durante la guerra civil (cuando la Iglesia declara que la sublevación militar es una “cruzada”), bajo el franquismo, la cooperación entre la dictadura y la Iglesia es estrecha, y la Iglesia domina la enseñanza, obtiene pingües asignaciones y beneficios y apoya al régimen (hasta su última etapa, cuando juega a dos barajas y permite que algunos sectores apoyen a las fuerzas de oposición)

El encarnizamiento de la Iglesia e incluso de los curas de pueblo o barrio en los asesinatos, las tortura, las masacres de los años 1930 y la dictadura, su misoginia brutal contra las mujeres y otras atrocidades han marcado sin ninguna duda el estado de la Monarquía actual y la dependencia mutua entre ambas.

La transición y la Iglesia

Siendo la Iglesia Católica un pilar del franquismo y uno de los grandes privilegiados en cuanto a propiedades y capitales el acuerdo de 1978 entre los dirigentes de las organizaciones obreras reconstruidas en el franquismo y este mismo debía establecer como en todos los ámbitos la continuidad de sus privilegios, y efectivamente así es.

Si el estado franquista había firmado en 1953 el llamado concordato con la Iglesia Católica el 3 de enero de 1979, recién aprobada la Constitución que convertía a la dictadura en democracia este es reformado por medio de los acuerdos entre el Estado y la Iglesia.

Los acuerdos fueron negociados en secreto por el entonces ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Adolfo Suárez, el católico propagandista Marcelino Oreja, y el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Jean-Marie Villot. Las negociaciones comenzaron antes de que se aprobara la nueva Constitución democrática e incluso de que se acordara la redacción del artículo 16 en el que finalmente se introdujo la frase “libertad religiosa y de culto” y se estable- ciera en el apartado 3:2 que ninguna confesión religiosa tendría carácter estatal.

Los acuerdos fueron firmados en la Ciudad del Vaticano el 3 de enero de 1979, sólo cinco días después de que entrara en vigor la nueva Constitución al ser publicada en el BOE el 29 de diciembre de 1978. Establecen la financiación de la Iglesia por parte del Estado, así como numerosas exenciones de impuestos para los bienes e ingresos de la Iglesia, y la obligación del Estado de que se imparta una asignatura de religión en todos los colegios, con profesores paga- dos por el Estado y designados libremente por los obispos.

Hasta el día de hoy el nacionalcatolicismo que definía esta estructura política y económica no solo no ha sufrido merma alguna a pesar de las docenas de años de gobiernos de izquierdas o progresistas sino que ha visto aumentado tanto sus privilegios como su poder económico. Tan solo hay que ver los datos económicos que con todo de- talle analiza la asociación Europa Laica de los informes de la Conferencia Episcopal Española y que permiten estimar en 11.000 millones de € anuales los que recibe la Iglesia Católica del erario público 5.

Actualidad de la lucha por el laicismo

A pesar de que la colaboración derecha – izquierda (es decir, PSOE, PCE, nacionalismos y regionalismos, PP, etc) ha sido casi absoluta durante todos estos años o quizás por eso resulta hasta complicado aportar los datos que indiquen por ejemplo cuantos son los millones de euros de dinero público que mantienen los innumerables negocios de las Iglesias, sobre todo de la Católica.

Once mil catequistas de religión llamados profesores cobran del presupuesto público en las escuelas públicas mientras al menos un 12,5 % del presupuesto global de la enseñanza se destinaba ya en 2018 a la enseñanza privada y la también privada llamada concertada. Y es solo uno de los aspectos en que el poder y el negocio de la Iglesia se ha visto incrementado muy notoriamente.

Si aplicáramos una lógica formal al análisis de los últimos meses en este campo, ya con Pedro Sánchez en el gobierno o con el gobierno de coalición PSOE-IU-Podemos deberíamos haber visto una contención en este camino, sobre todo cuando los datos estadísticos oficiales 6 dicen que la sociedad se seculariza y que especialmente los jóvenes dejan de ser creyentes.

Es más, las medidas para recortar los privilegios y avanzar en la separación de Iglesia y Estado deberían ser prioritarias ante los constantes ataques de la Iglesia contra los derechos sociales y democráticos de distintos sectores sociales y especialmente las mujeres y los niños.

Lejos de eso asistimos al escándalo de las inmatriculaciones de las que la Plataforma Recuperando 7, la propia Europa Laica y sindicatos como UGT Euskadi, STEE – EILAS, CCOO Euskadi o CGT denuncian:

  • Desde 1946 hasta hoy la Iglesia se ha apropiado, bien directamente por las leyes nacidas de la dictadura o por las aprobadas ya en la transición de más de 100.000 propiedades públicas.
  • De todas ellas el gobierno de coalición solo ha reconocido en un listado de 34.961 inmuebles entre 1998 y 2015 negándose a tomar medidas políticas y legislativas para recuperar el patrimonio esquilmado.

En esta línea de actuación se debe entender la visita para pedir permiso de Carmen Calvo, entonces Vicepresidenta del Gobierno, al Vaticano, con acuerdos nunca explicados públicamente y que nos trasladan al esperpento de la reciente visita de Yolanda Díaz, también Vicepresidenta, al mismo.

Laicismo y república, unidad indisoluble

Hay tantos argumentos para hacer esta afirmación que no caben en decenas de libros que se escribieran, y por mucho que muchos presuntos laicistas y republicanos nos vendan humo intentando desgastar el ansia de libertad y cambio social profundo que sigue creciendo a base de “memorialismo”, “interreligiosidad” y otros palabros parecidos los militantes de la Cuarta Internacional os invitamos a defender juntos la reivindicación de un sistema administrativo que separe la Iglesia y el Estado, que separe a la escuela de la Iglesia, bandera que como otras tantas cuestiones democráticas solo interesa a los trabajadores y los pueblos que abrazan la lucha por su emancipación.


6 En los 43 años que el CIS lleva haciendo esta pregunta el porcentaje de personas que se definen como católicas ha bajado desde el 90,5% en mayo de 1978 hasta el 55,4% en octubre de 2021, la cifra más baja de la historia. En cambio, el número de personas que se declaran no creyentes (ateos, agnósticos, indiferentes, etc.) se ha multiplicado por cinco: de un 7,6% a un 39,9%. Barómetro del CIS de octubre 2021.

7 https://www.recuperando.es/

Una reivindicació democràtica elemental: SEPARACIÓ DE L’ESGLÉSIA I DE L’ESTAT A TOTS ELS NIVELLS

 

Carta Setmanal 866 per descarregar en PDF

La religió cristiana va sorgir com a instrument d’emancipació contra l’imperi romà. Després de tres segles de persecució, l’emperador Constantí la legalitzà i de fet la va transformar en una Religió d’Estat l’any 313.

Podem dir que des de llavors la religió cristiana es va transformar en una institució al servei de les classes dominants.

A l’Europa occidental podem dir que la mateixa Església Catòlica era un poder feudal en ella mateixa en dominar la tercera part del territori i tenir entre els seus privilegis el dret al delme. És a dir, el dret a cobrar el 10% de les collites.

Set-cents anys més tard, quan la burgesia es desenvolupa com a classe social a les ciutats i per desenvoluparse plenament necessita acabar amb l’Antic Règim feudal no té cap altre remei que prendre mesures contra les esglésies propietàries de terres i multitud d’altres propietats.

Podem afirmar que és el sorgiment de l’estat basat en relacions capitalistes, com passa a França des de 1785, capitanejat per una burgesia revolucionària en ascens allò que està a l’origen del que coneixem com a laïcisme, sistema administratiu que proposa la completa separació de l’Església i l’estat basat en l’argument del caràcter privat de les creences religioses.

Aquest procés tindrà els seus desenvolupaments més grans a l’occident europeu, paral·lel al més o menys intens desenvolupament de la burgesia i la profunditat de la seva revolució desmantellant el règim feu- dal: el 26 d’agost de 1789 a França es proclama la Declaració dels Drets de l’Home i el ciutadà, que dedica un article, el 10, a la llibertat religiosa 1.

El 1871, quan la burgesia ja s’enfronta a una altra classe social insurgent, la classe obrera, la Comuna de París en la seva efíme- ra encara que profunda acció estableix que el laïcisme és una qüestió dels treballadors. Posem a la vostra disposició el decret de la Comuna de París que decreta la separació de l’Església i l’estat 2.

Després de la derrota de la Comuna aquest decret serà anul·lat i no serà fins al 1905 que s’aprovarà la llei de Separació de l’Església i l’estat a França 3.

Podem afirmar amb els fets històrics provats a la mà que també en el terreny del laïcisme la burgesia, en la seva fase imperialista i per tant ja sent una classe social (…) reacció en tota la línia (…) buscarà aliances cada cop més estretes amb les Esglésies retrocedint en tot allò que com el laïcisme va néixer de les seves pròpies necessitats com a classe social.

L’estat espanyol i el laïcisme

Espanya serà i és una unitat econòmica que a Europa occidental destacarà per l’extrema integració de l’Església i l’estat i la brutal opressió i explotació a què sotmetran el pagès en territoris propis com a les colònies, fins al punt que fins i tot les organitzacions obreres històriques 4 no podien sinó reflectir el massiu i intens odi que grans sectors del poble i sobretot que els treballadors organit- zats ja des de mitjan el segle XIX tenien terratinents i bisbes per igual.

Durant la guerra civil (quan l’Església declara que la revolta militar és una “creuada”), sota el franquisme, la cooperació entre la dictadura i l’Església és estreta, i l’Església domina l’ensenyament, obté assignacions i beneficis pingües i dóna suport al règim (fins a la seva última etapa, quan juga a dues baralles i permet que alguns sectors donin suport a les forces d’oposició)

L’acarnissament de l’Església i fins i tot dels capellans de poble o barri als assassinats, les tortura, les matances dels anys 1930 i la dictadura, la seva misogínia brutal contra les dones i altres atrocitats han marcat sens dubte l’estat de la Monarquia actual i la dependència mútua entre totes dues.

La transició i l’Església

L’Església Catòlica és un pilar del franquisme i un dels grans privilegiats quant a propietats i capitals l’acord de 1978 entre els dirigents de les organitzacions obreres reconstruïdes en el franquisme i aquest mateix havia d’establir com en tots els àmbits la continuïtat dels seus privilegis. , i efectivament així és.

Si l’estat franquista havia signat el 1953 l’anomenat concordat amb l’Església Catòlica el 3 de gener de 1979, aprovada recentment la Constitució que convertia a la dictadura en democràcia aquest és reformat per mitjà dels acords entre l’Estat i l’Església.

Els acords van ser negociats en secret pel llavors ministre d’Afers Exteriors del govern d’Adolfo Suárez, el catòlic propagandista Marcelino Oreja, i el secretari d’Estat de la Santa Seu, cardenal Jean-Marie Villot. Les negociacions van començar abans que s’aprovés la nova Constitució democràtica i fins i tot que s’acordés la redacció de l’article 16 on finalment es va introduir la frase “llibertat religiosa i de culte” i s’estableix a l’apartat 3:2 que cap confessió religiosa tindria caràcter estatal.

Els acords van ser signats a la Ciutat del Vaticà el 3 de gener de 1979, només cinc dies després que entrés en vigor la nova Constitució en ser publicada al BOE el 29 de desembre del 1978.Estableixen el finançament de l’Església per part de l’Estat, així com nombroses exempcions d’impostos per als béns i els ingressos de l’Església, i l’obligació de l’Estat que s’imparteixi una assignatura de religió a tots els col·legis, amb professors pagats per l’Estat i designats lliurement pels bisbes.

Fins al dia d’avui el nacionalcatolicisme que definia aquesta estructura política i econòmica no només no ha patit cap minva malgrat les dotzenes d’anys de governs d’esquerres o progressistes sinó que ha vist augmentat tant els seus privilegis com el seu poder econòmic. Només cal veure les dades econòmiques que amb tot detall analitza l’associació Europa Laica dels informes de la Conferència Episcopal Espanyola i que permeten estimar en 11.000 milions d’euros anuals les que rep l’Església Catòlica de l’erari públic 5.

Actualitat de la lluita pel laïcisme

Tot i que la col·laboració dreta-esquerra (és a dir, PSOE, PCE, nacionalismes i regionalismes, PP, etc) ha estat gairebé absoluta durant tots aquests anys o potser per això resulta fins i tot complicat aportar les dades que indiquin per exemple quants són els milions d’euros de diners públics que mantenen els innombrables negocis de les Esglésies, sobretot de la Catòlica.

Onze mil catequistes de religió anomenats professors cobren del pressupost públic a les escoles públiques mentre que almenys un 12,5 % del pressupost global de l’ensenyament es destinava ja el 2018 a l’ensenyament privat i el també privat anomenat concertat. I només és un dels aspectes en què el poder i el negoci de l’Església s’ha vist incrementat molt notòriament.

Si apliquéssim una lògica formal a l’anàlisi dels últims mesos en aquest camp, ja amb Pedro Sánchez al govern o amb el govern de coalició PSOE-IU-Podem hauríem d’haver vist una contenció en aquest camí, sobretot quan les dades estadístiques oficials 6 diuen que la societat se secularitza i que especialment els joves deixen de ser creients.

És més, les mesures per retallar els privilegis i avançar en la separació d’Església i Estat haurien de ser prioritàries davant dels atacs constants de l’Església contra els drets socials i democràtics de diferents sectors socials i especialment les dones i els nens.

Lluny d’això assistim a l’escàndol de les immatriculacions de què la Plataforma Recuperant 7 , la mateixa Europa Laica i sindicats com UGT Euskadi, STEE – EILAS, CCOO Euskadi o CGT denuncien:

– Des del 1946 fins avui l’Església s’ha apropiat, directament per les lleis nascudes de la dictadura o per les aprovades ja en la transició de més de 100.000 propietats públiques.

– De totes elles el govern de coalició només ha reconegut en un llistat de 34.961 immobles entre el 1998 i el 2015 negantse a prendre mesures polítiques i legislatives per recuperar el patrimoni esquilmat.

En aquesta línia d’actuació cal entendre la visita per demanar permís de Carmen Calvo, aleshores Vicepresidenta del Govern, al Vaticà, amb acords mai explicats públicament i que ens traslladen a l’esperpent de la recent visita de Yolanda Díaz, també Vicepresidenta, al mateix.

Laïcisme i república, unitat indissoluble

Hi ha tants arguments per fer aquesta afirmació que no caben en desenes de llibres que s’escriguessin, i per més que molts presumptes laïcistes i republicans ens venguin fum intentant desgastar l’ànsia de llibertat i canvi social profund que segueix creixent a força de “memorialisme”, inte- rreligiositat i altres paraules semblants els militants de la Quarta Internacional us con- videm a defensar junts la reivindicació d’un sistema administratiu que separi l’Església i el Estat, que separi l’escola de l’Església, bandera que com d’altres qüestions democràtiques només interessa als treballadors i els pobles que abracen la lluita per la seva emancipació.

(1) https://dhpedia.wikis.cc/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_los_Derechos_de_l’home_i_del_ciutadà
(2) http://www.eglise-etat.org/Commune.jpg
(3) https://www.assemblee-nationale.fr/histoire/eglise-etat/sommaire.asp#loi
(4) https://laicisme.org/pablo-iglesias-en-el-mitin-anticlerical-del-fronton-central-1901/177997
(5) https://www.europapress.es/sociedad/noticia-europa-laica-calcula-iglesia-recibe-11000-millones-estado-20150424143414.html
(6) En els 43 anys que el CIS fa aquesta pregunta el percentatge de persones que es defineixen com a catòliques ha baixat des del 90,5% al maig de 1978 fins al 55,4% en octubre de 2021, la xifra més baixa de la història. En canvi, el nombre de persones que es declaren no creients (ateus, agnòstics, indiferents, etc.) s’han multiplicat per cinc: del 7,6% al 39,9%. Baròmetre del CIS d’octubre del 2021
(7) https://www.recuperando.es/