(Publicado en la Carta Semanal 574)
Las manifestaciones del 1 de mayo han contado con una presencia limitada de trabajadores y trabajadoras, y no sólo por darse en medio de un “puente”, sino como muestra de que ni siquiera los delegados y cuadros han visto la convocatoria como un llamamiento a defender los derechos. No ven por ningún lado que los dirigentes sindicales estén organizando la acción para detener al capital, para lograr un gobierno que satisfaga las reivindicaciones. Y esto vale, incluso reforzado, para los sindicatos “rojos”.
