(Publicado en la Carta Semanal 625)
No hay un día que pase sin que salga a la luz –a pesar de los esfuerzos de fiscales, ministros y prensa– un nuevo episodio del cáncer corrupto, sin que se descubra una nueva de las verdaderas metástasis que recorren el cuerpo del PP, así como el cuerpo del aparato de Estado.
