(Publicado en la Carta Semanal 693 – ver en catalán)
El nuevo gobierno de Pedro Sánchez, cuando fue constituido a primeros de junio, anunció que estaba obligado a respetar el presupuesto para 2018 de Rajoy formalmente aún no aprobado y negociado con Ciudadanos y el PNV a cambio de algunas medidas parciales favorables a los pensionistas, con la contrapartida de nuevos “dineros” para la CAV y de romper el sistema de pensiones de reparto introduciendo impuestos finalistas.
