Ante la catástrofe sanitaria del Ébola en Madrid

(publicado en la Carta Semanal 494)

EL GOBIERNO ES EL UNICO RESPONSABLE

La ministra de Sanidad, Ana Mato, y el Consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, han demostrado claramente su incompetencia y su cinismo con ocasión del contagio de Ébola de Teresa Romero, auxiliar de enfermería del Hospital Carlos III-La Paz.

La ministra organizó una operación de propaganda disparatada y despilfarradora para evacuar a España a dos misioneros, trayéndolos a un hospital que no contaba con medios para atenderlos, precisamente porque estaba siendo desmantelado por el Gobierno de Madrid en su política de recortes y privatización de la Sanidad para convertirlo en un centro de media estancia. El resultado de esa actuación: las dos personas evacuadas han fallecido, se ha contagiado al menos una trabajadora y se ha puesto en peligro a muchas más.

Los trabajadores del Carlos III han abucheado a Rajoy e Ignacio González al grito de “cobardes, sinvergüenzas, dimisión”, lanzándoles guantes de látex. En todos los rincones del país ha habido concentraciones de sanitarios exigiendo la dimisión de la Ministra y culpando al Gobierno –silenciadas por los medios, para proteger al Gobierno–.

Se ha creado una alarma social en todo el país por una catástrofe que es resultado de los recortes en la sanidad de un Gobierno que actúa con desprecio de los sanitarios y de la población. Y todavía el consejero de Sanidad y los medios controlados por el PP han tenido el cinismo de echar la culpa a la trabajadora contagiada. En lugar de dimitir, sacrifican al perro Excalibur.

Echar a este gobierno, una exigencia de salud pública

Rajoy ha anunciado que toma las cosas “en mano” para intentar controlar la situación. El mismo día que hacía pública esta decisión, el Consejo de Ministros decide enviar 300 militares (que llama “instructores”) a Irak y poner las bases de Morón y Rota al servicio de las operaciones militares del imperialismo. Es decir, que hay dinero para la guerra, hay dinero para pagar cantidades inmensas a los bancos en nombre de una deuda artificial, pero no para la sanidad pública ni para proteger a la población.

Precisamente en 2014 el Ministerio de Sanidad de Ana Mato es el que tuvo menos presupuesto, apenas 1.900 millones, y el mayor recorte, un 35,6%. Excluyendo las aportaciones a la Seguridad Social y las obligaciones de otros años, el presupuesto se recortó un 6,6%, quedando sólo 377,71 millones. Lo cual se añade al recorte en el gasto sanitario de las autonomías (en Madrid 131 millones menos en 2014). Sin embargo, tras la reforma del artículo 135 de la Constitución en 2011, lo primero que debe pagar el Estado es la deuda pública que se multiplicó tras la impresionante ayuda a los bancos. Este mismo año se han destinado 38.000 millones de euros.

El gobierno responsable de esta situación es el mismo que continúa aplicando los peores ataques contra los trabajadores y que organiza el enfrentamiento entre pueblos negando a todos ellos el derecho elemental a decidir democráticamente su futuro.

¿Cómo pueden los dirigentes de las organizaciones que representan a los trabajadores seguir apoyando a este gobierno y negociando con él? ¿Cómo puede el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, declarar que exigirá responsabilidades “cuando la crisis amaine”? ¿Cómo pueden todos los gobiernos autonómicos suscribir una declaración de unidad con el Gobierno y llamar con él a la “responsabilidad” para evitar una alarma “injustificada”? La alarma la crea la irresponsabilidad del gobierno.

Además, Rajoy puede seguir atacando derechos sociales y democráticos por el apoyo directo (Pedro Sánchez) e indirecto (paz social) que los dirigentes políticos y sociales de los trabajadores prestan al Gobierno en su ataque a los derechos del pueblo catalán.

Cada día que el gobierno Rajoy sigue en el poder trae un nuevo desastre al pueblo trabajador. Este Gobierno no merece ni el pan ni la sal, no merece ninguna tregua ni por parte de los sindicatos ni por parte de los partidos de la izquierda. Ningún pacto con este gobierno. Lo que demandan las movilizaciones de los sanitarios es que las organizaciones de los trabajadores convoquen manifestaciones unitarias contra los responsables de este desastre y por la retirada de todos los recortes y privatizaciones en la sanidad pública.

Es imprescindible y urgente la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales de los trabajadores para exigir la dimisión inmediata del gobierno Rajoy

¡FUERA EL GOBIERNO, YA!

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