(publicado en la Carta Semanal 445)
Embarullando con el “derecho a decidir”
El martes 29 de octubre, el Congreso de los Diputados decidió que los pueblos del Estado español no tienen capacidad ninguna para decidir su futuro. Que están atados, y no por una Constitución que se pueda cambiar o sustituir, sino por una entidad previa a la propia Constitución a la que llaman “nación española”, cosa incomprensible pues una nación es precisamente un sujeto soberano con capacidad plena para decidir en cada momento. Con ello, el Congreso niega de raíz la democracia, que sólo existe en el marco de la soberanía.
