(publicado en la Carta Semanal 495)
El presidente Mas prometió una “consulta” para el 9 de noviembre para ejercer el derecho a decidir, luego dijo que no era más que una consulta previa en que no se decidiría nada. Ahora, una vez prohibida la consulta por el Gobierno y el Constitucional, declara que aquella consulta que él organizaba no hubiese tenido muchas garantías democráticas. ¿Conclusión? Organiza para el 9N una “consulta” de andar por casa, y después vendría la verdadera consulta, que serían unas elecciones plebiscitarias, en las que pretende presentarse a la cabeza de todos los que estén por la independencia, o por el derecho a decidir, o por lo que se le ocurra.
