– Declaración XXIV Congreso – A todo el movimiento obrero, a la juventud, a todas y todos los partidarios de la democracia

Carta Semanal 854 en catalán

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El congreso de la sección de la IV Internacional en España se ha celebrado en un momento extremadamente difícil para los trabajadores y los pueblos. Todo el mundo ha podido comprobarlo: en medio de la incapacidad de todos los gobiernos para proteger la salud de la población, la pandemia ha sido  utilizada para recortar derechos y como excusa para no derogar la ley mordaza y demás leyes antiobreras.  

La situación de tantos trabajadores y trabajadoras privados de trabajo, de atención sanitaria resume la situación de desvalimiento que amenaza a la mayoría de la población, sobre todo mujeres, jóvenes y emigrantes.

La crisis del capitalismo, amplificada por la crisis pandémica, encuentra hoy un desarrollo en la agonía imperialista cuyo último episodio -la salida de Afganistán- es la expresión del atolladero en el que se encuentra el imperialismo dominante, producto de la descomposición del mercado mundial. Arrastrando tras de sí a todos los imperialismos secundarios, a lanzar todos ellos una agresión tras otra contra los trabajadores. 

La crisis del sistema de la propiedad privada de los medios de producción es patente. Se revela por ejemplo en el fracaso histórico del principal partido de la burguesía alemana, la CDU de Merkel, en las últimas elecciones, y en el aislamiento total de Macron en Francia contestado cada semana por cientos de miles en las calles, abriendo una época de inestabilidad más acusada de todo el edificio llamado Unión Europea y de todos los gobiernos que lo componen, que se basa en la destrucción de los logros históricos del movimiento obrero, de la ofensiva contra los derechos democráticos y de la especulación. Es un terremoto. Las bases mismas de la civilización, de millones y millones de familias están en peligro. Solo en la industria del automóvil, y con el pretexto de la llamada «economía verde», los grandes grupos capitalistas quieren despedir a 4 millones  de trabajadores de los 12 millones que trabajan en este sector, en los países europeos. Nunca, después de la Segunda Guerra Mundial, el destino de los trabajadores y de los pueblos han estado tan ligados  en Europa,cuna del capitalismo.

En España, el régimen de la Monarquía, que forma parte del dispositivo mundial del imperialismo, se ve cada día más cuestionado entre amplios sectores de trabajadores y jóvenes, envuelto en la corruptela del emérito y atrincherado tras los capitalistas, los jueces y el aparato de Estado franquista, para cerrar el paso a una salida democrática. 

El gobierno PSOE-UP, abandonando promesas electorales y posicionándose al servicio del capital financiero y preservando los privilegios de la Monarquía heredada del franquismo, mantiene las reformas laborales, y de pensiones, la ley mordaza … mientras se destruyen miles de puestos de trabajo, se desertizan zonas enteras, y los servicios públicos esenciales como la sanidad y la enseñanza continúan deteriorándose como consecuencia de años  de recortes no revertidos.

Los miles de millones de los envenenados fondos europeos, en lugar de defender y desarrollar la industria como prometían, sirven para acelerar la destrucción industrial. Además de la condicionalidad con que se imponen y sus consecuencias futuras de su parte computada como deuda. Un ejemplo incontestable: el fraude del coche eléctrico liquidaría la única gran industria del país. La destrucción del sistema público de sanidad se agrava día tras día, y los únicos beneficiarios son las multinacionales.

Para la immensa mayoría es una situación insoportable. Más aún cuando se combina con la campaña franquista de enfrentamiento de los pueblos, y los estragos represivos contra los centenares de represaliados catalanes y de todo el Estado. ¿No es necesario que el conjunto de los trabajadores, sus organizaciones y colectivos digan a una «Ya basta»? Organicémonos para luchar por esa unidad para detener la liquidación de derechos, para defender la libertad de los trabajadores y de los pueblos, para evitar lo que se nos viene encima. La sección de la IV Internacional, convencida de la urgencia de aunar en un mismo combate político todas las resistencias a la ofensiva liquidadora, ha decidido volcar todas sus fuerzas en promover la acción del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos. Proponemos a los compañeros y compañeras de diversas luchas, de distintos ámbitos y pensamientos, compartir la lucha del CATP. 

Cuando se cumplen cuatro años del mayor desafío de masas al régimen monárquico expresado en la movilización masiva del 1 de octubre de 2017 en Catalunya, y después en la movilización multitudinaria de protesta contra las sentencias, cuando crece como nunca hasta ahora el sentimiento republicano, es decir, la consciencia de que la continuidad del Borbón es un obstáculo para cualquier solución democrática, el congreso de la sección española de la IV Internacional hace un llamamiento a todos los trabajadores, organizaciones, colectivos, etc., a unir fuerzas , a luchar por  la República del pueblo y para los pueblos.

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