(publicado en la Carta Semanal 481)
33 diputados socialistas se niegan a votar
El 3 de julio, el FMI se felicitaba del “conjunto coherente de reformas” puesto en marcha por el gobierno francés de Hollande-Valls, así como por “el ritmo y los medios de ajuste presupuestario”. Pero le preocupaban las presiones políticas y sociales que podrían oponerse a esas medidas y llamaba al gobierno francés a no ceder.
El día 7, las confederaciones sindicales obreras CGT y CGT-FO decidían no participar en la “conferencia social” convocada para ese día. El objetivo de esa conferencia era formar un comité de seguimiento del “pacto de responsabilidad”, que cabe resumir en: regalar 41.000 millones de euros más a los empresarios en forma de exenciones y bonificaciones fiscales, y recortar 50.000 millones en los servicios públicos y la protección social.

