Archivo del Autor: admin

Unas elecciones que agravan la crisis

Carta Semanal 874 en catalán

Carta Semanal 874 para descargar en PDF

La decisión de la dirección nacional del PP de adelantar las elecciones regionales en Castilla y León buscaba aprovechar la victoria de Ayuso en Madrid el 4 de mayo pasado para ir preparando las elecciones legislativas que, según el calendario, si se mantiene, se realizarán en noviembre del 2023, reforzando por ello el liderazgo de Casado amenazado desde el interior del PP y desde el exterior por el trasvase de votos a Vox.

Ello suponía, a la vez, mantener al actual Gobierno, aunque debilitándolo, respetando el calendario electoral, porque es el único que puede en estos momentos realizar la agenda del capital financiero y la monarquía. El rifirrafe de la reforma laboral, el alineamiento total con las aventuras militares de la OTAN y su disponibilidad a continuar con la reforma de pensiones y otros ataques lo certifica.

Los resultados de las elecciones no han satisfecho las expectativas del PP. A pesar de la debacle de Ciudadanos, ha sacado, incluso, menos votos que en 2019 (algo menos de 380.000 votos ahora, frente a 433.905 en 1989). Gana 2 escaños y se queda a 10 de la mayoría absoluta que pretendía. Sólo ha ganado en 4 de las 9 provincias. Y, si buscaba no depender de Vox, no lo ha conseguido, ya que este partido ha pasado de un procurador a 13, ha casi triplicado sus votos y ahora el PP depende de ellos para gobernar en Castilla y León.

En todo caso, la suma de las derechas de PP, Cs y Vox ha sacado ahora 646.000 votos, frente a unos 716.000 en 2019. 70.000 votos, que son casi un 10% menos.

El PSOE pierde 118.000 votos con respecto a 2019. Y Unidas Podemos ha cosechado unos resultados que decepcionan todas sus expectativas: en 2019 se presentaron por separado IU y Podemos, y sacaron entre ambos casi 100.000 votos. Ahora, yendo unidos, han sacado menos de 62.000, y han perdido uno de sus dos procuradores. Los partidos provinciales han sacado 92.000 votos (frente a unos 38.000 en 2019). Y han sido la fuerza más votada en Soria. 

El descrédito de las instituciones regionales

A pesar de que todos los dirigentes nacionales han hecho campaña en la región, la elevada abstención muestra el desinterés de la población respecto de las instituciones artificiales de la Comunidad, así como el descrédito creciente de los partidos que han asegurado hasta este momento la estabilidad del régimen.

La autonomía de Castilla y León tiene un carácter absolutamente artificial: Fue creada reuniendo provincias dispares como las de Castilla la Vieja (de la que se separó a Cantabria y la Rioja), y León. La provincia de Segovia hubo de ser incluida a la fuerza por el Congreso de los Diputados, cuando la mayoría de sus ayuntamientos llegó a abogar por una autonomía uniprovincial. El resultado: un ente  incapaz de consolidarse como región, a pesar de que la autonomía ha cumplido ya los cuarenta años, y que provoca en la población el no reconocimiento de estas instituciones.

En última instancia, es la constatación del carácter artificial de Estado de las autonomías, diseñado en 1978 para dividir  a los trabajadores y desviar las reivindicaciones nacionales de las nacionalidades históricas: Cataluña, País Vasco, Galicia, e incluso de las regiones con clara identidad.

La oposición a la política antisocial del gobierno ha tomado a veces la forma de “reivindicaciones regionales”: En estas elecciones, el voto a los partidos que se han venido en llamar “de la España vaciada” expresa el hartazgo de la población con todos los partidos, a pesar de que los nuevos partidos locales no ofrecen una vía de salida.

Una región destruida por las políticas de la Unión Europea

A la vez que se va construyendo esta autonomía, se van dando los pasos que preparan la entrada de España en la Unión Europea. Un hecho trascendental, porque la aplicación de las políticas impulsadas por la UE –Política Agraria Común y desindustrialización en nombre de la “libre competencia”- es responsable del importante declive de la región. 

En este marco, las instituciones regionales han sido incapaces de responder a los problemas de la población. En los últimos diez años, esta comunidad autónoma ha perdido 175.000 habitantes, un 7% de su población. La región ha perdido casi medio millón de residentes (471.093 habitantes menos) desde los años 50, a diferencia de la expansión demográfica que sí se ha dado en el conjunto del país, que ha sumado a casi 20 millones más de habitantes. El 82% del territorio de Castilla y León tiene una densidad poblacional inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado –por debajo de 10 se considera desierto demográfico–, y la región encabeza junto con Aragón el ranking de la despoblación en España. 

La huida de habitantes afecta especialmente a la mano de obra más cualificada: el 35,5% de los universitarios nacidos en esta autonomía han emigrado a otra comunidad, un porcentaje superior al de cualquier otra región en España.

Una situación agravada por el cierre de la minería del carbón –sobre todo en León-  que ha dejado en el camino más de 5.000 puestos de trabajo en la última década. Los 23 municipios con más relación con la minería perdieron en tres años, según el padrón del Instituto Nacional de Estadística, 2.804 habitantes.

Casi 40 años de autonomía no han servido para desarrollar la región. Las infraestructuras son muy deficientes, con carreteras que llevan casi 30 años en obras y que parcialmente van abriendo tramos inconexos, como la Autovía del Duero, que fue declarada de interés estratégico por la Junta de Castilla y León en el año 1993, o sea, hace 28 años. Y su primera piedra se puso en el año 1997, hace 24 años. Todavía hay tramos que ni siquiera están proyectados.

Con los años, se han agravado los problemas. El transporte público es cada vez más escaso, no hay redes de internet rural, los consultorios locales de sanidad se van cerrando, como las escuelas. Pueblos enteros sin acceso a una sucursal bancaria o incluso a un cajero automático. 

Además, ninguna de las fuerzas en campaña –por llamar de algún modo el espectáculo organizado por unos y otros- ha dado respuesta a los problemas que sufre la región y a los que se avistan en el futuro. 

Por ejemplo, la gran mayoría de la producción industrial de la región corresponde a la fabricación de automóviles, que contribuye al 25% del PIB de Castilla y León: son 4 factorías: Renault (Valladolid y Palencia), FIAT-IVECO (Valladolid) y Nissan (Ávila) con 26.000 trabajadores directos y 70.000 indirectos, que generan un volumen de facturación de 12.300 millones de euros. Varias de ellas se enfrentan ya a una “reestructuración”, y la implantación del coche eléctrico puede reducir aún más las plantillas o poner fin a todo. 

Por la República, por la Unión Libre de Repúblicas

La Monarquía y sus gobiernos han querido, y lo siguen haciendo, enfrentar a los pueblos, fomentando los agravios comparativos, con fiscalidades diferenciadas para fomentar la competencia entre ellas. Desde el punto de vista de los trabajadores y sus organizaciones es más que nunca necesario afirmar los intereses comunes de los trabajadores de todo el país.

El interés común de la clase trabajadora, desde Valladolid a Sevilla, exige la derogación completa de las reformas laborales, la defensa del sistema público de pensiones, de la sanidad pública y la escuela pública, de todos los elementos que realizan la igualdad de derechos.

Al mismo tiempo que exigen la defensa de todas las reivindicaciones particulares, desde la lengua a la cultura y la posibilidad de decidir soberanamente las relaciones a establecer con los demás pueblos del Estado.

El enemigo de todos los pueblos, y el principal obstáculo a las reivindicaciones, es la Monarquía y demás instituciones heredadas del franquismo.

Es por ello que la lucha por la República aúna las exigencias de todos los pueblos y regiones del Estado.

Unes eleccions que agreugen la crisi

Carta Setmanal 874 per descarregar en PDF

La decisió de la direcció nacional del PP d’avançar les eleccions regionalsa Castella i Lleó buscava aprofitar la victòria d’Ayuso a Madrid el 4 de maig passat per anar preparant les eleccions legislatives que, segons el calendari, si es manté, es faran al novembre del 2023, reforçant per això el lideratge de Casado amenaçat des de l’interior del PP i des de l’exterior pel transvasament de vots a Vox.

Això suposava, alhora, mantenir l’actual Govern, tot i que debilitant-lo, respectant el calendari electoral, perquè és l’únic que en aquests moments pot fer l’agenda del capital financer i la monarquia. La picabaralla de la reforma laboral, l’alineament total amb les aventures militars de l’OTAN i la seva disponibilitat a continuar amb la reforma de pensions i altres atacs ho certifica.

Els resultats de les eleccions no han satisfet les expectatives del PP. Tot i la desfeta de Ciutadans, ha tret, fins i tot, menys vots que el 2019 (una mica menys de 380.000 vots ara, davant de433.905 el 1989). Guanya 2 escons i es queda a 10 de la majoria absoluta que pretenia. Només ha guanyat a 4 de les 9 províncies. I, si buscava no dependre de Vox, no ho ha aconseguit, ja que aquest partit ha passat d’un procurador a 13, ha gairebé triplicat els vots i ara el PP en depèn per governar a Castella i Lleó.

En tot cas, la suma de les dretes del PP, Cs i Vox ha tret ara 646.000 vots, davant d’uns 716.000 el 2019. 70.000 vots, que són gairebé un 10% menys.

El PSOE perd 118.000 vots respecte al 2019. I Unidas Podemos ha aconseguit uns resultats que deceben totes les seves expectatives: el 2019 es van presentar per separat IU i Podemos, i van treure entre tots dos gairebé 100.000 vots. Ara, anant units, n’han tret menys de 62.000, i han perdut un dels seus dos procuradors. Els partits provincials han tret 92.000 vots (enfront d’uns 38.000 el 2019). I han estat la força més votada a Sòria. Sigue leyendo

Portugal: a propòsit de la victòria del PSP

Carta Setmanal 873 per descarregar en PDF

La victòria per majoria absoluta a les eleccions legislatives del 30 de gener del Partit socialista portuguès (per la llei electoral aconsegueix amb el 41,7% dels vots la meitat més un dels diputats) pot aparèixer com un cas únic a Europa.

Tot i això, aquesta «victòria» és més aviat la derrota dels seus adversaris i fins i tot dels seus aliats. En efecte, l’enfonsament del Bloc d’esquerres (l’equivalent de Podem) té una explicació política. Segons un històric del Bloco, Mario Tomé, es deu a l’error estratègic del Bloco de “estendre la mà al PSP per fer acords en comptes de presentar-se com una alternativa. El Partit Comunista de Portugal segueix l’evolució de tots els PC que han desaparegut o estan en crisi de desaparició.I això és el producte diferit de la caiguda de l’URSS el 1991, ja que tots els PCs depenien de l’estructura internacional del Kremlin.El PC portuguès segueix mantenint-se perquè continua dirigint la CGTP, el principal sindicat de masses del país.

I el que és més que significatiu és la gairebé desaparició d’un partit tradicional de la burgesia, el Centre Democràtic i Social (CDS) i la incapacitat del partit principal, el PSD, de guanyar a cap província excepte Madeira el PSP.

D’una banda, el vot obrer s’ha concentrat al PSP en no veure tampoc cap diferència amb el Bloc i el PCP, i els partits burgesos s’han fragmentat (amb una extrema dreta sense estructura ni organització).

L’aspecte principal és que contràriament a la tornada a una socialdemocràcia reformista en un sentit progressista, el que emergeix són partits sota l’ordre del “logiciel” marcat per la Unió Europea… aquests “nous” partits no ofereixen cap renovació ideològica emancipadora sinó el consens entorn de les polítiques econòmiques marcades per la UE i en particular la transició energètica, és a dir la desindustrialització. Tot això amanit per mesures d’acompanyament social.

I tot això en contradicció amb les veritables reivindicacions. L’exemple preclar és el SPD alemany que de fet es proclama com el continuador de Merkel.

Sens dubte les mobilitzacions i la resistència que s’anuncia a tot Europa xoquen obertament contra aquesta «socialdemocràcia» que aspira a ser ja no només partits de govern, sinó d’Estat.

Publiquem a continuació la declaració de la secció portuguesa de la Quarta Internacional.

El significat dels resultats de les eleccions legislatives

Por el Secretariat de l´Associació per una Política Obrera d´Unitat Socialista

El president de la República – en connivència amb António Costa[1]– va aconseguir consumar un cop de Palau i convocar noves eleccions legislatives, davant de la manca de mobilització davant de l’Assemblea de la República de les forces que representen la població treballadora organitzada, per exigir un Pressupost de l’Estat capaç de satisfer les necessitats de la seva majoria .

Tancada la sortida de la mobilització de la població treballadora, va ser fàcil col·locar els treballadors i la població davant d’un xantatge: o la continuïtat del govern del PS, o un govern de la dreta pura i dura.

I en aquest context imposat, els treballadors i la població -incloent-hi una gran part de l’electorat del Partit Comunista Portuguès (PCP) i Bloco de Esquerdas (BE)- no van veure una altra alternativa, per «anar al que és segur», que la de concentrar el seu vot al Partit Socialista, encara més amb l’agreujant de les enquestes que anunciaven el creixement, dia rere dia, de les intencions de vot als principals partits de la dreta.

Els resultats electorals són clars.

  • El PS obté la majoria absoluta de diputats (117 de 230, més dos possibles escons dels emigrants) amb 41,68% dels vots, en detriment del PCP i en particular del BE.
  • Per la seva banda, els partits de la burgesia continuen en un procés de fragmentació: el PSD[2] és derrotat en totes les circumscripcions, a excepció de la Regió Autònoma de Madeira, mentre que la CDS[3] no va obtenir ni un sol representant; alhora, els partits que n’han sortit (Chega[4] i Iniciativa Liberal) tenen augments significatius, multiplicant el seu nombre de diputats per 12 i per 8, respectivament.

Una primera interpretació d’aquests resultats

  • – La nova derrota del PSD i l’enfonsament del CDS – partits històrics de la burgesia nacional – mentre alliberen del seu si forces «més radicals» que competeixen pel mateix electorat, es pot interpretar com a expressió de les contradiccions en què els diferents sectors de la burgesia nacional, cada cop més laminats i fins i tot condemnats a la desaparició, estan immersos en el context de la crisi global del sistema capitalista, en aquest context la necessitat destruir tots els èxits de la Revolució d’Abril. Per assolir aquests objectius de supervivència, aquestes forces, en lloc d’unir-se, semblen cada cop més fragmentades.
  • – El marc del “consens de geometria variable”, practicat a l’Assemblea de la República en les dues legislatures anteriors, és a dir, a través dels acords amb el PS del BE i el PCP, d’una banda, i el PSD, per un altre, va ser responsable de la sanció electoral històrica que han patit el PCP i, en particular, el BE. Sobre la situació creada, els militants d’aquests partits trauran les seves conclusions.
  • – El PS concentra així la majoria de l’electorat; però per fer quina política?

El periodista del setmanari Expresso, Daniel Oliveira, va escriure en un dels dos articles que ha publicat sobre la majoria absoluta del PS, que gran part dels seus vots eren «prestats», vots de l’esquerra per impedir una victòria de la dreta.

La pregunta és: com es cobraran aquests vots, lliurats al PS, sense il·lusions al seu Govern?

I també, per part dels votants socialistes hi ha els que han dit que: «Voto al PS, gairebé tapant-me els ulls, tal és el meu descontent amb la manera com ha estat tractat el meu sector de treball (la infermeria); però, passi el que passi, no abandonaré mai la lluita per les polítiques socialistes, les úniques que poden garantir la justícia social».

Aquesta és la base electoral del Partit que ara té una majoria absoluta.

“L’estabilitat» que defensa el capital financer

En total contradicció amb aquells a qui António Costa els deu la majoria absoluta, veiem el president de la CIP[5], António Saraiva, dir que estarien per fi creades les condicions «(d’estabilitat política) perquè el país pugui superar els desafiaments i finalment iniciar el veritable camí de convergència dins de la Unió Europea». En llenguatge codificat, el CIP espera que António Costa i el seu Govern posin èmfasi en la política que augmentarà encara més els guanys del gran capital, asfixiant les petites empreses i accentuant les condicions d’explotació dels treballadors. Una política que seria la continuació de les demandes del capital financer, en compliment dels tractats europeus

També el PS es troba al centre de la contradicció. Qui la pot resoldre?

Els treballadors i el poble de tot el país diran a la Direcció del PS:

«Tens una majoria absoluta aconseguida amb el nostre vot. Què t’impedeix fer-lo servir en el nostre nom?

Què t’impedeix derogarles lleis antilaborals, garantint els drets dels treballadors a tots els sectors, el públic i el privat? Què t’impedeix de garantir el respecte de les condicions de treball i de vida dels professionals de la salut i les escoles públiques?

 Què t’impedeix actuar per garantir que la riquesa produïda al nostre país es posi al servei del seu desenvolupament, en lloc de ser desviada a paradisos fiscals?»

Els activistes de l’Associació Política Obrera d’Unitat Socialista (POUS), Secció Portuguesa de la 4a Internacional, impulsors del diari El Militante Socialista, participaran en les iniciatives dels treballadors i la població que ajudin a resoldre positivament aquesta contradicció.

 

[1]President del govern

[2]Partit Socialdemòcrata, considerat de centre

[3]Centre Democràtic Social, partit “democristià”, de dreta amb vinculacions amb la dictadura salazarista

[4]Considerat ultradreta

[5] Confederação Empresarial de Portugal, la patronal

Portugal: A propósito de la victoria del PSP

Carta Semanal 873 en catalán

Carta Semanal 873 para descargar en PDF

La victoria por mayoría absoluta en las elecciones legislativas del 30 de enero del Partido socialista portugués(por la ley electoral consigue con el 41,7 por ciento de los votos la mitad más uno de los diputados) puede aparecer como un caso único en Europa.

Sin embargo, esta «victoria» es más bien la derrota de sus adversarios e incluso sus aliados. En efecto el hundimiento del Bloque de izquierdas (el equivalente de Podemos) tiene una explicación política. Según un histórico del Bloco, Mario Tomé, se debe al error estratégico del Bloco de «extender la mano al PSP para hacer acuerdos en vez de presentarse como una alternativa». El Partido Comunista de Portugal sigue la evolución de TODOS los PCs que o han desaparecido o están en crisis de desaparición. Y esto es el producto diferido de la caída de la URSS en 1991, pues todos los PCs dependían de la estructura internacional del Kremlin. El PC portugués sigue manteniéndose porque continúa dirigiendo la CGTP, el principal sindicato de masas del país . Sigue leyendo

Ante las amenazas de guerra en Europa

Carta Semanal 872 en catalán

Carta Semanal 872 para descargar en PDF

Los Estados Unidos, la OTAN, la Unión Europea, entre otros, vienen denunciando desde hace semanas que Rusia se estaría preparando para invadir Ucrania concentrando más de 100.000 soldados en la frontera común. El gobierno ruso y el presidente Putin afirman lo contrario, declarando que el peligro es que Ucrania pase a formar parte de esta alianza militar.

Recordemos que la OTAN se fundó hace más de 70 años, con el propósito declarado de hacer frente a la URSS. De creer esa justificación, la dislocación de la URSS en diciembre de 1991 y la disolución del pacto de Varsovia ese mismo año hacían obsoleta esta Alianza. Es más, en 1990 la administración norteamericana presidida en la época por Bush padre acordó con Gorbachov que si éste no se oponía a la unificación de Alemania «ni la jurisdicción ni las tropas de la OTAN se extenderían a territorios situados al este de la Alianza en aquel momento». Sigue leyendo

Davant les amenaces de guerra a Europa

Carta Setmanal 872 per descarregar en PDF

Els Estats Units, l’OTAN, la Unió Europea, entre d’altres, denuncien des de fa setmanes que Rússia s’estaria preparant per envair Ucraïna concentrant més de 100.000 soldats a la fronteracomuna. El govern rus i el president Putin afirmen el contrari, declarant que el perill és que Ucraïna passi a formar part d’aquesta aliança militar.

Recordem que l’OTAN es va fundar fa més de 70 anys, amb el propòsit declarat de fer front a l’URSS. De creure aquesta justificació, la dislocació de l’URSS el desembre del 1991 i la dissolució del pacte de Varsòvia aquell mateix any feien obsoleta aquesta Aliança. És més, el 1990 l’administració nordamericana presidida a l’època per Bush pare va acordar amb Gorbachov que si aquest no s’oposava a la unificació d’Alemanya «ni la jurisdicció ni les tropes de l’OTAN s’estendrien a territoris situats a l’est de l’Aliança en aquell moment».

Acord incomplert per totes les administracions nordamericanes, que van comprendre ràpidament la utilitat de l’OTAN, d’una banda per controlar militarment els països europeus i, de l’altra, per donar cobertura a totes les aventures militars de l’administració nordamericana…per exemple, els bombardejos a Iugoslàvia i Líbia, la invasió durant més de 20 anys de l’Afganistan es van fer sota el paraigua de l’OTAN, quan al principi l’àmbit de l’OTAN estava reduïda a Europa Occidental i Amèrica del Nord, com el seu nom indica, “Atlàntic Nord”.

És més, segons el Tractat de Maastricht, article 17, que crea la Unió Europea, aquesta institució és solidària de les accions militars de l’OTAN. I l’actual exigència dels governs nordamericans, inclòs Obama, Trump i actualment Biden als governs europeus de participar en més proporció en les despeses militars, tant augmentant els pressupostos militars com enviant tropes només correspon als interessos de l’Estat nord-americà.

Les amenaces de guerra no serveixen els pobles, els ataquen

És un fet incontestable i que es verifica amb el temps.

D’una banda, el llenguatge bel·licista de Biden té una relació directa amb la crisi mateixa als Estats Units, la brutal crisi econòmica, l’augment de la inflació, l’abismal dèficit comercial (més de 80.000 milions de dòlars al mes de desembre) , la divisió que travessen les institucions nord-americanes, la continuïtat de les mesures antisindicals i l’opressió brutal a les minories i, en particular, la minoria negra. En aquesta situació, Biden intenta fer pinya, en nom de la «unitat de la pàtria» contra l’enemic exterior.

Convé recordar que Biden va ser elegit president després de la mobilització electoral més gran de la història als Estats Units, per tancar el pas a Trump, recolzant-se en la minoria negra i en promeses d’ampliació de les assegurances sanitàries que han quedat totalment aparcades al servei de una política militarista marcada pels grans consorcis armamentístics nord-americans.

També influeix la necessitat dels EUA de vendre la seva producció de gas natural a Europa, on el seu major competidor és el gas rus.

Però el govern dels EUA ataca a Europa amb l’ull posat a la Xina. En efecte, necessita tenir els governs europeus sotmesos per alinear-los a la guerra comercial contra la Xina. Guerra necessària per intentar reduir el seu dèficit comercial, però impossible de guanyar per la seva dependència de l’economia xinesa, i pels propis interessos de la quasi totalitat de les multinacionals nord-americanes que n’han deslocalitzat la producción als països estrangers i, especialment a la Xina.

Darrere del conflicte a Europa, en última instància, hi ha les contradiccions del mercat mundial capitalista que floreixen.

Els pobles europeus no volen la guerra

Aquesta és una evidència. Ni el poble rus, ni el ucraïnès, ni l’alemany, ni els pobles d’Espanya volen la guerra. Saben que aquesta seria contrària a la preservació o conquesta dels drets socials i democràtics. Saben que aquesta seria utilitzada per justificar nous atacs als salaris, a les pensions, a les llibertats. Atacs que se sumarien als que ja pateixen amb l?excusa de la suposada lluita contra una pandèmia.

Però és més, ni tan sols els governs capitalistes europeus no estan interessats en la guerra. No és casual que el president Macron i el canceller Scholtz insisteixin en una via de negociació. I no només perquè Alemanya, i bona part d’Europa, siguin dependents del gas rus (i del carbó després de l’apagada nuclear, per suposats motius ecològics) sinó perquè si la guerra esclata, les víctimes seran majoritàriament europees, i els pobles sense dubte demanaran comptes als seus governs.

Però el poble rus també és més que escèptic davant la política de Putin. Aquest es presenta com a defensor dels russòfons d’Ucraïna i de les fronteres de Rússia, però, en realitat, per a ell la guerra és una ocasió per forçar a la població a unir-se al voltant de la seva política, en un moment en què multiplica les seves. accions repressives i antiobreres a tot el país. Fa poc ressaltem la campana per la llibertat d’Igor Kuznetsov, que se suma a la repressió de múltiples activistes obrers o demòcrates.

La injustificable actitud del govern espanyol

Hi ha un principi que actúa gairebé sempre: la política exterior és el reflex o projecció de la política interior.

Un govern que irrespecta fins i tot les seves vagues promeses electorals com la derogació de les reformes laborals o la llei Mordassa no ha «fallat» tampoc a la seva política exterior.

La submissió als Estats Units és total. Afegim-hi que malgrat l’administració americana ni tan sols agraeix l’esforç. En una cimera internacional, no el rep i li concedeix que l’acompanyi durant un minut pels passadissos, aquesta setmana Biden saluda la col·laboració bèl·lica d’altres països, però no d’Espanya.

I dins del govern, potser més patètic és l’actitud d’Unidas Podemos i del PCE. Tenen quatre ministres al govern que envia vaixells, avions i tropes a les fronteres d’Ucraïna. D’una banda, difonen un comunicat contra la guerra, i de l’altra mostren la seva solidaritat amb el Govern i la ministra de defensa Robles. Així, el dimarts 25, el president del grup confederal d’UP, Jaume Asens va declarar que, després del canvi de to del GOvern, “ja no hi ha discrepàncies”. Aquell mateix dia Margarita Robles anunciava que Espanya desplegarà avions de caça a Bulgària en comptes de Romania. Quin és, doncs, el canvi de to? Només que, mentre manté les unitats militars enviades a l’Est d’Europa, el Govern declara estar a favor d’una «sortida diplomàtica». Com el president Biden, que també acaba d’oferir una «via diplomàtica»: el secretari d’Estat Antony Blinken va anunciar que Biden va respondre per escrit a les demandes de Moscou. Però sense renunciar a l’adhesió d’Ucraïna a l’OTAN, i anunciant alhora la possibilitat de sancions contra Moscou. Sancions que, és clar, repercutiran contra els països europeus.

El govern Sánchez canvia de to segons la llum que ve de Washington. I Unidas Podemos s’hi escuda per mantenir un perfil deliberadament baix en les seves objeccions al desplegament de tropes, que són purament retòriques, no inclouen cap mesura, cap convocatòria, res.

El combat per la pau

És l’interès dels pobles,i, al nostre país, forma part del nostre ADN. No només és el record de la guerra civil, és el rebuig de formar part del joc de les grans potències.

Només cal recordar que Felipe González va guanyar les eleccions el 28 d’octubre de 1982 amb el lema d’“OTAN, d’entrada, NO”, i prometent la convocatòria d’un referèndum per sortir de l’OTAN. El referèndum que va ser convocat, encara que de forma tramposa, i en què el PSOE va fer campanya a favor de la permanència a l’OTAN amb una sèrie de condicions que després va incomplir, ho va guanyar perquè va preguntar “Qui representa políticament el NO?”, i això va fer que un sector important de la població preferís el govern González a un hipotètic govern de la dreta.

Aquesta batalla es va perdre, però les mobilitzacions del 2003 i el 2004 contra la presència de tropes espanyoles a l’Iraq, juntament amb altres aspectes, van portar a una victòria la derrota del PP a les urnes i el govern Zapatero elegit el 14 de març de 2004 va haver de retirar les tropes.

El no a la guerra és present. És sens dubte el sentiment majoritari, però qui ho representa?,

La secció de la Quarta Internacional a l’Estat espanyol, que participa al Comitè per l’Aliança dels Treballadors i els Pobles, combat per ajudar a expressar políticament la majoria que s’oposa a la guerra.

Oposició que obre la via a la lluita per la unió lliure dels treballadors i els pobles d’Europa lliures de tota opressió i explotació.

 

 

França: eleccions presidencials i lluita de classes

Carta Setmanal 871 per descarregar en PDF

El 10 d’abril vinent tindrà lloc a França la primera volta de les eleccions presidencials (la segona volta tindrà lloc el 17). En el règim polític existent a França, de caràcter bonapar­tista, les eleccions presidencials són determinants. Normalment la precampanya electoral s’utilitza per fer pressió en la lluita de classes directa i intentar imposar la «pau social», i tot i això:

13 de gener, vaga a l’Educació Nacional, un moviment profund

El ministre d’Educació Nacional, Jean Michel Blanquer, va dictar des del lloc de vacances de cap d’any (Eivissa) un nou protocol sanitari per a l’inici del curs escolar el 3 de gener. Nou protocol que se sumava als 49 anteriors des de l’inici de la pandèmia. El caos i la desorganització total que ha creat la política del ministeri (que no n’és una excepció, sinó del mateix to que tota la política del govern Macron), va ser la gota que va desbordar el got i va provocar una onada d’indignació entre els treballadors de l’ensenyament i pares d’alumnes (12 milions de joves, sense comptar l’ensenyament superior)

La quasi totalitat de les organitzacions sindicals d’aquest sector van cridar a la vaga aquest 13 de gener, als quals s’hi van sumar la FCPA (pares d’alumnes) i els sindicats d’alumnes d’institut. El 75% del personal va anar a la vaga, inclòs en molts casos el personal de direcció i inspecció acadèmica.

Aquesta vaga expressava el rebuig massiu a la política de reducció d’efectius docents, a l’atemptat contra l’escola pública desenvolupat per l’actual govern Macron, en continuïtat amb els antecessors (del socialista Hollande al dretà Sarkozy o els governs anteriors de l’esquerra plural) ).

La vaga va trencar amb el suposat «consens sanitari» o el pretès «tots units contra el virus» que el Govern, d’acord amb l'»esquerra oficial», pretenien imposar.

El primer ministre Castex i els ministres d’Educació, Blanquer i de Sanitat, Véran, es van veure obligats a rebre els sindicats, sense respondre a cap de les reivindicacions: creació de places, augment de salaris, suficients mitjans sanitaris…

Al contrari, durant aquests 5 anys de govern Macron s’han tancat 17.800 llits d’hospital i s’ha accelerat la desorganització de l’atenció primària, l’Assemblea Nacional va aprovar el 16 de gener noves mesures repressives com l’obligació del Certificat de Vacunació, qüestionat inútil per combatre la pandèmia però que permet provocar la divisió entre els ciutadans… i el president Macron declara que «fotrà fins al final els que no es vacunin, que com que no són responsables no són ciutadans».

Per posar-li la cirereta al pastís el mateix Macron va declarar el dia 16 com era de negatiu el fet que “l’Ensenyament Superior sigui gairebé gratuït».

La lluita contra la pandèmia serveix per a tot, en particular per intentar dur a terme les exigències del capital financer de privatització de la sanitat, l’educació, els serveis públics…

Tampoc no és casualitat que la Intersindical, que agrupa tots els sindicats convocants de la vaga del dia 13, decidís convocar una nova vaga de tots els sectors el 27 de gener. I convocar una manifestació el dia 20 (prohibida pel cap de policia de París, el Prefecte Lallement). Els sindicats van mantenir la manifestació, i el govern es va veure obligat a tolerar-ne la celebració.

Ningú no pot preveure avui com continuarà la mobilització, recordem simplement que al desembre el president Macron va anunciar que retirava la Reforma del sistema de pensions fins després de les eleccions. Mesura que va ser interpretada com una victòria de la mobilització que es va iniciar el novembre del 2018 amb les Armilles Grogues i que van continuar el 2019 els sindicats de transport públic de París contra aquesta reforma i que va tenir un abast nacional.

Unes eleccions diferents

Al règim presidencialista francès, les eleccions a president determinen la resta. De fet es tria un personatge amb poders gairebé absoluts, que nomena o destitueix el govern… una monar­quia sense corona. Un règim definit el 1964 per François Mitterrand com a “cop d’Estat permanent” (cosa que no li va impedir governar per a aquest sistema entre 1981 i 1995)

És molt difícil presentar candidatures, cal la signatura de 500 alcaldes o diputats. En ser pública aquesta signatura, molts càrrecs públics tenen por de signar (cosa que no implica acord polític) perquè no els retirin les subvencions.

L’aparell mediàtic vol reduir la batalla electoral a una pugna entre dreta/ultradreta/govern… quan tenen al fons programes idèntics.

Els partits tradicionals d’esquerra –el PS, el PFC i fins i tot els verds– apareixen davant de les masses desprestigiats per haver exercit durant decennis el poder (des de la victòria de Mitterrand el maig del 81) aplicant les pitjors polítiques antisocials i privatitzadores. Avui aquests partits, com a molts altres països, són només una ombra del passat. Per això agiten sobre una suposada «unitat de l’esquerra».

No obstant això, en aquest panorama s’està afirmant una candidatura independent: la de Jean-Luc Mélenchon, el qual ha presentat un programa titulat «el futur en comú». Segons les seves pròpies paraules, és un programa de transició entre la societat que vivim i la que volem, i no pretén esmenar el capitalisme, sinó trencar amb el sistema, acabar amb la V República convocant una Assemblea Constituent, que es regeixi pel principi de la «revocabilitat dels càrrecs» seguint l’estela de la Comuna de París de fa 150 anys.

Mélenchon es va negar el juny passat a participar a la manifestació de suport a la policia impulsada per la dreta, l’extrema dreta i l’esquerra oficial. No va oblidar el comportament brutal de la policia contra les Armilles Grogues i contra les manifestacions sindicals, i fins i tot quan van envair la seva pròpia seu.

No és una simple campanya electoral, el moviment de Mélenchon ha constituït un Parlament Popular format per responsables polítics, sindicals, armilles grogues, associats a diferents tendències obreres i democràtiques per configurar des de la base la UNIÓ POPULAR al voltant del programa de ruptura i per ajudar a la mobilització actual.

No és casualitat que a la vaga del 13 de gener les forces polítiques que donen suport a Mélenchon estiguessin a primera línia (dada significativa: una delegació del PS amb la seva candidata Hidalgo pretenia participar en la Manifestació de París sent esbroncada i apartada pels professors que es manifestaven).

Quan pregunten a Mélenchon per què no està per la unitat de l’esquerra respon: Com unir-me amb els que des del govern han aprovat la reforma laboral, volen reformar les pensions, han limitat el subsidi de desocupació, han privatitzat, han donat suport a les lleis repressives? EL QUE FA FALTA ÉS CLARITAT I MOBILITZACIÓ»

La Política del Partit Obrer Independent

El POI, en el si del qual milita el Corrent Comunista Internacionalista, secció francesa de la IV Internacional, ha decidit al seu VIII Congrés celebrat l’11 i 12 de desembre participar plenament a la campanya Mélenchon i al Parlament Popular. La xarxa de Comitès de Reconquesta (dels drets obtinguts a la vaga general del 1936 i el 1945) i Resistència impulsada pel POI discuteix en les seves reunions sobre el suport a la campanya Mélenchon.

Al congrés esmentat es va aprovar una Carta als Abstencionistes perquè s’impliquin a la campanya.

En aquesta carta es diu:

“Junts, homes i dones de totes les tendències, militants sindicalistes o polítics, simples ciutadans, laics, republicans, més enllà de les nostres diferències o fins i tot de les nostres divergències, ens hem unit per resistir i lluitar.

A l’acció, a les vagues, les manifestacions, les protestes de tota mena, en aquest moviment pràctic, concret, de llibertat de consciència, de llibertat d’elecció i de lliure confrontació…

Amb les armilles grogues, amb les nostres organitzacions sindicals, contra la reforma de pensions, per rebutjar la vergonyosa utilització de la crisi sanitària per Macron i aquest govern per als seus propis fins. Per la laïcitat, contra les lleis lliberticides… contra la destrucció dels serveis públics, l’escola, i la universitat, contra els acomiadaments i la destrucció d’hospitals, contra la repressió de l’Estat, amb els joves que es manifesten al crit de ‘fi del món, fi de mes, el mateix combat’.

Els esdeveniments de Guadalupe i Martinica donen una idea del que madura al fons. Però passi el que passi, després de tots els combats que hem lliurat junts, no ens abstindrem i intentarem unir-nos. Votarem Mélenchon.

Tenim una ocasió, fins i tot a través de les eleccions, d’unir-nos, d’agrupar-nos, per dir: som aquí, resistim, rebutgem, intentem agrupar les nostres forces conscientment, amb total llibertat de crítica, per fer-los fora a ells ia les seves institucions, per resistir, per viure. I mostrar així la força i el poder d’aquest rebuig, amb què tothom haurà de comptar.”

És un moviment que relaciona plenament i no subordina la mobilització, la lluita de classes i les eleccions. Que busca organitzar una força que, sigui quin sigui el resultat electoral, ajudi a dotar la classe obrera, la joventut d’instruments polítics i organitzatius per combatre les reivindicacions, contra el sistema.

Els mítings gairebé diaris amb participació entusiasta de milers, sobretot joves, són un signe clar de la utilitat d’aquesta campanya i de l’encert del POI d’integrar-s’hi plenament, ajudant a organitzar-la, multiplicant la utilització del seu setmanari Informations Ouvrières.

Sens dubte, pel seu impacte a Espanya i per la incidència a l’avantguarda obrera francesa, aquesta campanya serà una ajuda per al nostre combat de resistència.

Francia: elecciones presidenciales y lucha de clases

Carta Semanal 870 en catalán

Carta Semanal 870 para descargar en PDF

El próximo 10 de abril tendrá lugar en Francia la primera vuelta de las elecciones presidenciales (la segunda vuelta tendrá lugar el 17). En el régimen político existente en Francia, de carácter bonapar­tista, las elecciones presidenciales son determinantes. Normalmente la precampaña electoral se utiliza para hacer presión en la lucha de clases directa e intentar imponer la «paz social», y sin embargo:

13 de enero, huelga en la Educación Nacional, un movimiento profundo

El ministro de Educación Nacional, Jean Michel Blanquer, dictó desde su lugar de vacaciones de fin de año (Ibiza) un nuevo protocolo sanitario para el inicio del curso escolar el 3 de enero. Nuevo protocolo que se sumaba a los sucesivos 49 anteriores desde el inicio de la pandemia. El caos y la desorganización total que ha creado la política del ministerio (que no es una excepción, sino del mismo tono que toda la política del gobierno Macron), fue la gota que desbordó el vaso y provocó una oleada de indignación entre los trabajadores de la enseñanza y los padres de alumnos (12 millones de jóvenes, sin contar la enseñanza superior). Sigue leyendo

En defensa del poder de compra de salarios y pensiones

Carta Semanal 871 en catalán

Carta Semanal 871 para descargar en PDF

Las cifras del IPC publicadas por el Instituto Nacional de Estadística indican que éste ha sufrido un subida del 6,5%. Si vamos a la inflación media, ésta fue del 3,1%. Los alimentos, que forman parte más importante de la compra de la población trabajadora que otros conceptos, han subido un 5%. Sin embargo, los salarios pactados en convenio subieron de media un 1,47% hasta diciembre de 2021. La subida de salarios queda, incluso, por debajo de las directrices acordadas en el Acuerdo Interconfederal para el Empleo y Negociación Colectiva (AENC) 2018-2020, que proponía subidas salariales del 2%, al que podía sumarse un punto porcentual ligado a la productividad, los resultados empresariales y el absentismo laboral.

Además, de los 2.886 convenios firmados en 2021, sólo el 15,8% (456) tenía una cláusula de garantía salarial según el IPC real,  y, de ellos, sólo 354 contemplan que ésta se aplique con efectos retroactivos.

Es decir, que los asalariados de este país han sufrido en 2021 una pérdida importante del poder de compra de sus salarios (es decir, de sus salarios reales). Para 5 de cada 6 asalariados, va a haber una pérdida del poder de compra de sus salarios reales, que se cifra, nada menos, en un 5% tomando el aumento del IPC acumulado durante el año, pero también hay pérdida, de más de 1,6%, si se toma el IPC medio.

Además, los patronos se resisten con uñas y dientes a reconocer las cláusulas de revisión donde están firmadas. Por ejemplo, en la factoría de Ford en Almusafes, la empresa ha pedido a los trabajadores que renuncien a la revisión salarial, si quieren que la empresa les asigne la fabricación de nuevos modelos. El chantaje supondría renunciar a una media de 2.600 euros anuales por trabajador, a cambio de mantener los empleos. Otro ejemplo que conocemos es el de un hospital de Sevilla, donde la dirección ha anunciado al comité de empresa que va a iniciar un procedimiento de inaplicación de convenio para no pagar la revisión salarial (recordemos que la inaplicación de convenio por decisión unilateral de la empresa no ha sido tocada en el acuerdo “histórico” sobre la reforma laboral). Sigue leyendo

En defensa del poder de compra de salaris i pensions

Carta Setmanal 870 per descarregar en PDF

Les xifres de l’IPC publicades per l’Institut Nacional d’Estadística indiquen que aquest ha patit una pujada del 6,5%. Si anem a la inflació mitjana, aquesta va ser del 3,1%. Els aliments, que formen part més important de la compra de la població treballadora que d’altres conceptes, han pujat un 5%. Tot i això, els salaris pactats en conveni van pujar de mitjana un 1,47% fins al desembre de2021. La pujada de salaris queda,fins i tot, per sota de les directrius acordades a l’Acord Interconfederal per a l’Ocupació i Negociació Col·lectiva (AENC) 2018- 2020, que proposava pujades salarials del 2%, al qual es podia sumar un punt percentual lligat a la productivitat, els resultats empresarials i l’absentisme laboral.

A més, dels 2.886 convenis signats el 2021, només el 15,8% (456) tenia una clàusula de garantia salarial segons l’IPC real, i només 354 consideren que aquesta s’apliqui amb efectes retroactius.

És a dir, que els assalariats d’aquest país han patit el 2021 una pèrdua important del poder de compra dels seus salaris (és a dir, dels seus salaris reals). Per a 5 de cada 6 assalariats, hi haurà una pèrdua del poder de compra dels seus salaris reals, que es xifra, ni més ni menys, en un 5% prenent l’augment de l’IPC acumulat durant l’any, però també hi ha pèrdua, de més de 1,6% si es pren l’IPC mitjà.

A més, els patrons es resisteixen amb dents i ungles a reconèixer les clàusules de revisió on estan signades. Per exemple, a la factoria de Ford a Almusafes, l’empresa ha demanat als treballadors que renunciïn a la revisió salarial, si volen que l’empresa els assigni la fabricació de nous models. El xantatge suposaria renunciar a una mitjana de 2.600 euros anuals per treballador, a canvi de mantenir les feines. Un altre exemple que coneixem és un hospital de Sevilla, on la direcció ha anunciat al comitè d’empresa que iniciarà un procediment d’inaplicació de conveni per no pagar la revisió salarial (recordem que la inaplicació de conveni per decisió unilateral de l’empresa no ha estat tocada a l’acord “històric” sobre la reforma laboral).

Les pujades que depenen del Govern

En els casos en què la pujada salarial depèn directament del Govern, la situació és igualment greu. El salari mínim va pujar el 2021 un 1,55%, amb efectes des del setembre (i no des del gener). La pèrdua és d’un 4,95% considerant les xifres de final de l’any (també pèrdua considerant l’IPC mitjà, en aquest cas del 1,55%). Pel que fa als empleats públics, el Govern els ha imposat, per al 2021, una pujada del 0,9%, que suposa una pèrdua de poder adquisitiu del 5,6%. Per al 2022, el Govern ha imposat, en una cacicada, sense cap negociació, una pujada del 2%.

Cal assenyalar que els únics empleats públics que mantenen, o fins i tot milloren el seu poder adquisitiu són els policies i guàrdies civils, els sous dels quals han pujat una mitjana del 21,5% entre el 2018 i el 2021. Diu molt d’un govern que redueix els salaris reals dels sanitaris, els ensenyants o els bombers, i premia només els cossos repressius.

Pel que fa al salari diferit dels pensionistes, el 2021 el govern els aplicarà una pujada total del 2,5%. La Reforma de les pensions del ministre Escrivá, pactada amb les direccions dels sindicats CCOO i UGT, fa que, en lloc d’aplicar-se la pujada real de l’IPC entre el desembre del 2020 i el novembre del 2021 (un 5,5%), s’apliqui la pujada mitjana de l’IPC en aquest període (un 2,5%). Per tant, els pensionistes perden, entre el novembre del 2020 i el novembre del 2021, un 3% del valor de les seves pensions.

El conjunt de la classe treballadora ha perdut, per tant, el 2021 poder adquisitiu dels seus salaris en una quantia fins i tot superior al 5% en alguns casos.

El Govern podria, sens dubte, haver aturat aquesta rebaixa generalitzada dels salaris reals, intervenint davant de les pujades desorbitades dels preus. Els aliments han pujat un 3,3% de mitjana. La gasolina ha pujat un 24%, el dièsel un 25%. La llum, un 46,7%. Però, en lloc d’actuar, ha decidit respectar la sacrosanta “llibertat dels mercats”. Pel que fa a l’electricitat, l’únic que ha fet és baixar els impostos que la graven, diners que faltaran per a la sanitat, l’ensenyament, els serveis públics.

La classe treballadora que es mobilitza pel manteniment del poder de compra dels salaris no ha rebut cap suport del govern. Per contra, els metal·lúrgics de Cadis, la vaga dels quals era, bàsicament, per motius salarials, van ser durament reprimits, amb bales de goma, gasos lacrimògens i fins i tot el passeig intimidatori d’una tanqueta per les barriades obreres. Després de finalitzar la vaga, la persecució ha continuat, amb les detencions de diversos treballadors, en operacions amb ampli –i innecessari– desplegament policial seguides d’una campanya de calúmnies per part de la policia pròpia del franquisme més ranci.

Una pèrdua de poder adquisitiu que ve de lluny

Fa anys que els salaris perden poder de compra. Segons dades de l’Agència Tributària, el creixement mitjà ha estat del 10,2% entre el 2007 i el 2020 –inclosos treballadors públics i privats, així com directius i empleats rasos, més vulnerables a l’acomiadament quan ve una crisi–, mentre que en aquest període la inflació va repuntar, segons l’INE, un 20,3%, pràcticament el doble.

El 2007, el salari mitjà anual més baix era a l’hostaleria amb 14.000 euros, un 31% per sota de la mitjana. El 2019, darrer any de què es disposa aquesta dada, amb prou feines havia pujat a 14.561 euros anuals, i la seva distància amb la mitjana s’havia engrandit al 40%.

La participació dels salaris a la Renda Nacional era de més del 60% el 1985, del 55,6% el 1990, el 53,5% l’any 2000, el 50,2% el 2010, del 46% el 2018.

En paral·lel, la rendibilitat del capital no ha deixat de créixer: els que estan al costat oposat de l’escala, els més acabalats, han vist com les inversions a Borsa –els parquets internacionals ja valen el doble que en el pitjor moment de la pandèmia – i, sobretot, el totxo, no ha deixat de créixer.

Les reformes laborals dels diferents governs han estat el principal instrument del capital per imposar aquestes rebaixes salarials. I, tanmateix, el recent acord deixa intactes totes elles, i només modifica alguns aspectes de la de Rajoy, deixant a les mans de la patronal nombrosos instruments de “flexibilitat” que els permeten oposar-se a la recuperació dels salaris i imposar noves rebaixes. A hores d’ara, la prioritat del Govern és imposar la convalidació parlamentària de l’acord. L’interès de la classe treballadora és que aquesta reforma no sigui aprovada.

Tots els defensors del capital, contra la pujada de salaris

Treballadors i pensionistes es plantegen, ara, com recuperar el poder de compra dels seus salaris i pensions. Contra aquesta pretensió legítima s’han aixecat en tromba els defensors dels interessos del capital financer. Els economistes, les institucions i els mitjans de comunicació al servei del capital carreguen contra una eventual pujada de salaris, perquè segons ells, obriria una “espiral de pujada” de salaris i preus. És a dir, que proposen que la classe treballadora sacrifiqui els seus salaris reals fins i tot més del 5% “pel bé comú”, tot esperant que els preus baixin. Cap d’aquests hipòcrites defensa una baixada per llei dels preus, que evitaria aquesta suposada “espiral”.

La patronal CEOE ha defensat que una pujada salarial “desmesurada” generaria atur i tornaria permanent un fenomen com la inflació, que ara consideren transitori. La mateixa opinió que fa mesos que repeteix el Banc Central Europeu.

Tampoc no sembla que els principals dirigents d’UGT i CCOO estiguin per la feina. Chema Martínez, secretari general de la Federació de Serveis de CCOO, opinava que no cal acompanyar la pujada de la inflació pujant els salaris al mateix nivell en un moment en què està disparada, “però sí garantir que els salaris recuperin poder adquisitiu en un horitzó de dos o tres anys vista”, quan els preus es podrien moderar.

Per part seva, el secretari general d’UGT, Pepe Álvarez, reclamava al Govern «que s’estalviï consells: no pot demanar als ciutadans que no es traslladi la inflació als salaris, no els pot demanar que puguin comprar menys, posar menys temps la calefacció perquè els seus salaris perden poder adquisitiu, quan el pes de l’energia ja ho estem pagant tots, i el de l’alimentació, no es pot demanar que no repercuteixin en els salaris els increments de la inflació». Però després de dir que l’augment dels salaris ha de tenir relació amb la inflació, ara del 6,7%, no es tracta de reclamar aquesta pujada, sinó que “el marge el donarà la clàusula de revisió salarial”, una clàusula “pura «, «retroactiva», que, segons la seva opinió, “no pot inquietar” els que defensen que la inflació desbocada és transitòria però que donarà certesa als treballadors si aquesta puja. I proposa una xifra d’alça salarial basada en la inflació mitjana del 2021, del 3,1% amb aquesta clàusula de revisió. En tot cas, el que Álvarez proposa seria perdre diners ara amb l’esperança de recuperar-los després.
Paguen els salaris com paguen les pensions amb l’acord que han signat.

La mobilització per una pujada generalitzada de salaris, una necessitat

A Alemanya, on la inflació el 2021 ha estat del 4,7% – gairebé dos punts menys que a Espanya– la classe treballadora ha iniciat un moviment de vagues per exigir pujades salarials. El sindicat IG Metall, el més gran d’Europa, ha dit que «els treballadors només volen la part del pastís que els correspon». Un moviment similar es desenvolupa als EUA. Els sindicats espanyols haurien de prendre exemple. Per a la classe treballadora, que viu de vendre la seva força de treball a canvi d’un salari, una pujada generalitzada dels salaris i pensions és imprescindible, que, en primer lloc recuperi el poder de compra perdut tots aquests anys i, en segon lloc garanteixi salaris reals dignes per a tots.