Archivo de la etiqueta: OTAN

Declaración del Secretariado Internacional de la IV Internacional

Carta Semanal 1040 en catalán

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Los anuncios de Trump sobre los aranceles atestiguan, ante todo, la crisis generalizada del capitalismo mundial y, en particular, de su eje, el imperialismo estadounidense.

El sistema de la propiedad privada de los medios de producción se ha agotado. Sus únicas soluciones, en todos los continentes y países, son atacar los derechos y garantías de los trabajadores y la soberanía de las naciones, provocando la guerra en Ucrania, el genocidio en Palestina y numerosos conflictos en África, Oriente y Asia. Según el presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca: «comercio y defensa están inextricablemente ligados: (el comercio mundial, principalmente representado en dólares) solo puede prosperar gracias al poder militar estadounidense, que garantiza nuestra estabilidad financiera y la credibilidad de nuestros préstamos». Cabe señalar que, al mismo tiempo que Trump toma estas decisiones «económicas», que marcan una verdadera convulsión mundial, presta un apoyo incondicional a B. Netanyahu que masacra al pueblo palestino y que pretende ser el garante del orden en toda esta región del mundo.

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Entrevista a Xabier Arrizabalo, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP)

Carta Semanal 1035 en catalán

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A poco más de un mes de su toma de posesión, Donald Trump pronunció su primer discurso ante el Congreso el miércoles 5 de marzo, en el que recordó los primeros días de su mandato, «las 100 órdenes ejecutivas» y «las 400 medidas ejecutivas». ¿Cuáles son los impactos de estos decretos y medidas para la economía mundial y para los pueblos?

Las formas grotescas e insultantes de Trump no deben hacernos creer que sus políticas son ilógicas. Para entender cualquier medida siempre hay que diferenciar su impacto específico en cada clase social, porque el rasgo fundamental de toda sociedad clasista, como la capitalista, radica en que los intereses de las distintas clases no son sólo diferentes sino también opuestos.

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¡800.000 millones para la guerra!

Carta Semanal 1034 en catalán

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El pasado día 5, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, dirigía un mensaje a la nación, que El País describe como “un dramático discurso televisado con tintes de guerra”, en el que anunciaba que “entramos en una nueva era”, en la que “la inocencia de los últimos 30 años, tras la caída del muro de Berlín, ha llegado a su fin”. La Unión departamental de Force Ouvrière de Paris lo calificó de “discurso de sangre y lágrimas”, como la alocución de Churchill a los británicos al comienzo de la II Guerra Mundial. 

El discurso pone de manifiesto el giro de los gobiernos europeos hacia el aumento del gasto militar, hacia la economía de guerra, un camino que lleva hacia el abismo de la guerra.

El 6 de marzo, los jefes de gobierno de los 27 países de la Unión Europea aprobaban, en una cumbre extraordinaria, un “plan de rearme diseñado por el Ejecutivo comunitario que abre la puerta al endeudamiento sin penalización para el gasto en defensa y emitirá, por vez primera, deuda común —además, bajo garantías del presupuesto comunitario— para pagar material militar. Y es solo el inicio del camino.” (El País).

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¿Es inevitable el crecimiento electoral de la extrema derecha?

Carta Semanal 1032 en catalán

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La pregunta es de plena actualidad, tras las elecciones alemanas. Para abordar esta cuestión, hemos de partir de una primera consideración: vivimos situaciones políticas inéditas. Toda comparación, sin más, con los años 30 del siglo pasado en los que surgieron y se desarrollaron fuerzas directamente fascistas financiadas por el gran capital, debe tomarse con absoluta precaución. La historia no se repite y, sobre todo, al margen de algunas analogías -que no deben tomarse como identidades- no toma las mismas formas. Sin embargo, hay una cuestión que sí es la misma: el profundo grado de descomposición del sistema de dominación capitalista, su incapacidad para resolver los problemas de la humanidad. la contradicción existente entre el progreso científico y técnico, la enorme cantidad de medios materiales, y su apropiación privada, que se acompaña de la creciente miseria de las masas.

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“Misiles en lugar de pensiones”

Carta Semanal 1031 en catalán

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Publicamos esta semana en nuestra Carta un texto firmado por un responsable del movimiento de pensionistas en Alemania, que relaciona las propuestas de incremento del gasto militar con el futuro del gasto social en Alemania (y, señalemos, lo mismo sucede en toda Europa).

La exigencia de Trump está relacionada con la guerra comercial que ha emprendido a todos los niveles, incluyendo a sus supuestos aliados y, claro está, a China.

Someterse a las exigencias del gobierno USA sobre gasto militar tendría graves consecuencias. En el caso de España, un 3% del PIB – que varios miembros del gobierno han declarado ya que apoyan- supondría 48.000 millones en gasto militar, un 5% serían 80.000 millones. Dinero detraído del gasto social y las inversiones, donde esos fondos son absolutamente necesarios.

Como señala el texto del militante alemán, la supuesta “amenaza rusa” no justifica el aumento del gasto en armamento. Los países europeos de la OTAN ya tienen un poderío militar muy superior al de la Federación Rusa. De lo que se trata es de avanzar hacia la guerra. Y, a la vez, arrasar las conquistas sociales.

La cumbre de la OTAN que se va a celebrar en La Haya los días 24 y 25 de junio tiene en el centro de su programa el aumento del gasto militar. Organizaciones de Holanda preparan una contracumbre. La respuesta a las propuestas de incremento del gasto militar no es algo que incumba sólo a organizaciones pacifistas o antimilitaristas. Todas las organizaciones sociales, partidos, sindicatos, plataformas en defensa de la sanidad, la enseñanza y los servicios públicos, organizaciones de pensionistas, deberían ayudar a organizar movilizaciones para expresar el rechazo al aumento del gasto militar en nuestro país y en toda Europa, y a preparar potentes delegaciones del Estado español a la contracumbre.

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2024, la marcha hacia la guerra, el combate contra la guerra

Carta Semanal 1024 para descargar en PDF

El X Congreso Mundial de la IV Internacional, celebrado en diciembre de 2023, aprobó por unanimidad una moción de urgencia en la que se decía: «Una guerra genocida y una limpieza étnica están en curso en Gaza y Cisjordania (…) El X Congreso Mundial de la Cuarta Internacional condena al Estado de Israel como responsable (…) condena al gobierno de Joe Biden que, en nombre del imperialismo estadounidense, financia, arma y apoya diplomáticamente los crímenes del Estado de apartheid de Israel (…) condena a los cómplices europeos del imperialismo (…) expresa su indignación ante la actitud de los dirigentes de las grandes organizaciones obreras y populares que, más allá de sus declaraciones, en los hechos no hacen nada para salvar al pueblo palestino amenazado de exterminio.

(…) incondicionalmente solidario con el pueblo palestino, se dirige a los trabajadores y a los pueblos del mundo:

– ¡Alto a los bombardeos!

– ¡Levantamiento incondicional del bloqueo de Gaza!».

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El hundimiento del régimen de Bachar Al Assad

Carta Semanal 1022 para descargar en PDF

La caída sin combate del régimen encabezado por Bachar Al Assad se enmarca en la sucesión de guerras, genocidios, intervenciones directas de las potencias imperialistas en particular después del fin de la colonización europea (franco/británica) y la proclamación del Estado de Israel en abril de 1948 (después de que en noviembre de 1947 fuera votada en la ONU la partición de Palestina bajo una propuesta del embajador del Kremlin). A lo largo de estos decenios hemos asistido a la ofensiva del imperialismo norteamericano por controlar la región -por su importancia económica en recursos energéticos, y estratégica- en detrimento de todos los pueblos y excluyendo a sus «aliados» europeos (de hecho la Unión Europea y sus países  incluyendo los viejos colonizadores, Francia e Inglaterra- prácticamente ya no tienen ninguna influencia). Ofensiva de la que el estado sionista es una pieza clave, pero no la única.
En el corazón de la resistencia a la política del imperialismo se encuentra la resistencia casi centenaria del pueblo palestino, desde antes de la creación del Estado de Israel y la expulsión de una buena parte del pueblo palestino de sus tierras, tanto bajo la dominación otomana como bajo el mandato británico. El imperialismo yanki, tiene allí su mayor destacamento militar; Israel, el estado genocida, sionista y de apartheid.

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L’ OTAN, al seu 75è aniversari

Carta Setmanal 1000 per descarregar en PDF

El 9 i 10 de juliol de 2024, l’OTAN ha celebrat a Washington, una Cimera en la qual celebrava el seu 75 aniversari i en la qual han participat, a més dels seus 32 membres, representants dels governs del Japó, Austràlia, Corea del Sud i Nova Zelanda

En aquests 75 anys, els 12 membres originals han crescut fins als 32 actuals, i s’anuncia l’ampliació futura a diversos països fronterers amb Rússia, incloent-hi Ucraïna.

La declaració final de la cimera es congratula de l’enorme increment de la despesa militar dels seus membres: “celebrem que més de dos terços dels aliats hagin complert el seu compromís de destinar almenys el 2% del PIB a la despesa anual en defensa i felicitem els aliats que l’han superat. Els aliats estan fent un pas endavant: la despesa en defensa dels aliats europeus i Canadà ha crescut un 18% el 2024, el major augment en dècades.”. Però no es contenta amb això i demana més: “reafirmem que, en molts casos, es necessitarà una despesa superior al 2% del PIB per remeiar els dèficits existents i satisfer les necessitats en tots els àmbits”.

L’OTAN està compromesa en la guerra d’Ucraïna, però apunta –i d’aquí els convidats de l’Indo-Pacífic- més enllà. D’aquí la cita de la declaració: “Les ambicions declarades i les polítiques coercitives de la República Popular de la Xina (RPC) continuen posant en perill els nostres interessos, la nostra seguretat i els nostres valors”.

Els tractats de la UE parteixen del fet que bona part dels seus membres ho són de l’OTAN, i estableixen una política en relació amb això. Això ha assolit un nivell sense precedents en actuar la UE com a agència de l’OTAN en relació amb Ucraïna. Pedro Sánchez ha estat en primera línia, així com en la relació d’Europa amb Netanyahu, en la qual després va frenar sense deixar de donar-li suport.

No obstant això, ni una paraula en la declaració sobre el genocidi de Gaza. En el comunicat final de la cimera, el nom d’Ucraïna va ser citat en més de 60 vegades mentre que no hi va haver ni una sola menció a les massacres perpetrades pel règim sionista a la Franja. En el paràgraf dedicat a Orient Mitjà només s’ esmenta un país: “Les accions desestabilitzadores de l’Iran estan afectant la seguretat euroatlàntica”.

Fins a Pedro Sánchez s’ha vist obligat a censurar “el doble raser” de l’OTAN pel que fa al respecte al dret internacional a la Franja de Gaza i Ucraïna. El que no li ha impedit subscriure igualment la declaració final de la Cimera.

Al nostre país la mobilització contra la pertinença a l’OTAN va obligar a un referèndum, els termes del qual no ha estat ni tan sols respectats.

El govern Sánchez/Díaz ha fins i tot ofert una nova base (a Mahón) per a la seva utilització. La pertinença a l’OTAN fa del govern espanyol còmplice d’aquesta Aliança i els seus crims.

El combat contra la guerra és inseparable del combat per sortir de l’OTAN i contra la utilització de les bases.

La contracimera

En vigílies de la Cimera, nombroses organitzacions dels cinc continents celebraven al mateix Washington una concorreguda contracimera. Entre les intervencions més citades d’aquesta reunió destaca el discurs de la parlamentària alemanya Sevim Dagdelen, membre de l’Aliança Sahra Wagenknecht, de la reproduïm amplis extractes.

Del discurs de Sevim Dagdelen

Els tres grans mites de l’OTAN s’estan esvaint. En primer lloc, hi ha el mite central d’una OTAN organitzada com una comunitat de defensa compromesa amb el dret internacional. No obstant això, si interroguem les polítiques reals de l’OTAN, què trobem?

El 1999, la mateixa OTAN va dur a terme una guerra d’agressió, en violació del dret internacional, contra la República Federativa de Iugoslàvia. Els crims de guerra de l’OTAN van incloure el bombardeig d’una estació de televisió a Belgrad i un bombardeig presumptament accidental de l’ambaixada xinesa que va matar tres periodistes xinesos. El 2011, l’OTAN va atacar Líbia. Va fer un ús indegut d’una resolució del Consell de Seguretat de l’ONU per lliurar una guerra pel canvi de règim, un dels resultats del qual va ser que part del país va quedar sota el domini dels islamistes; En general, Líbia es va sumir en un estat de misèria espantosa, i fins i tot va patir el retorn de l’esclavitud.

A l’Afganistan, l’OTAN es va involucrar des del 2003 en una guerra lluny del territori de l’Aliança, només per entregar el poder, 20 anys després, als talibans, el derrocament dels quals havia estat l’objectiu declarat de la invasió. Aquesta guerra de 20 anys a l’Afganistan va estar marcada per nombrosos crims de guerra.

La Universitat Brown calcula que el nombre de morts per les guerres dels Estats Units a Orient Mitjà en els últims 20 anys només en 4,5 milions de persones, guerres com la d’Irak, basades en mentides i que no van ser més que violacions atroces del dret internacional.

L’OTAN és una comunitat d’il·legalitat i de violadors del dret internacional que, ja sigui per separat o com a organització, duen a terme guerres d’agressió sobre una base políticament oportunista.

Un segon mite és el de l’OTAN com una comunitat de democràcies basades en l’imperi de la llei. Però si examinem el passat, aquesta amable autopresentació es desinfla immediatament. Fins al 1974, Portugal, membre de l’OTAN, estava governada per una dictadura feixista que va llegir sagnants guerres colonials a Angola i Moçambic. Igual que el Portugal feixista, Grècia i Turquia van ser membres de l’OTAN després dels seus respectius cops militars.

La mateixa OTAN, com ara sabem, va posar en marxa l’Operació Gladio, una organització clandestina que s’activava cada vegada que les majories democràtiques amenaçaven de votar en contra de la pertinença a l’OTAN.

Acords bilaterals de seguretat, com els assolits amb l’Espanya de Franco, estan ara en vigor amb Aràbia Saudí i Catar, fins i tot sabent que aquests Estats són declaradament antidemocràtics. Clarament, l’únic criteri significatiu per tractar amb l’Aliança és l’avantatge geopolític. L’OTAN no és una comunitat de democràcies, ni existeix per defensar la democràcia.

Tercer: L’OTAN afirma actualment que està salvaguardant els drets humans. Fins i tot si passéssim per alt com les accions de l’OTAN trepitgen un milió de vegades els drets al treball, la salut i l’habitatge adequat, una imatge tan interessada no resisteix l’escrutini en els assumptes internacionals.

Mentre debatem aquí, els presoners capturats en l’anomenada “Guerra Global contra el Terror” dels Estats Units encara llanguien a la Badia de Guantánamo, on han estat sense judici durant gairebé un quart de segle. Aquesta és la realitat dels “drets humans” en el principal estat de l’OTAN. Pel que fa a la llibertat d’opinió i de premsa, Estats Units, recolzat pels seus auxiliars de l’OTAN, va intentar fer de Julian Assange un exemple astorant-lo durant 14 anys. El seu únic delicte va ser haver revelat al públic els crims de guerra dels Estats Units.

No només s’estigui esmorzejant el suport a l’OTAN a tot el món, sinó que són precisament els més exposats a la seva propaganda els que es mostren cada vegada més escèptics amb el pacte militar.

Als Estats Units, l’aprovació pública de l’OTAN ha anat caient contínuament en els últims anys, mentre que les majories a Alemanya qüestionen el principi de defensar tots els membres; és a dir, ja no estan disposats a comprometre’s amb l’article 5 del Tractat de l’Atlàntic Nord.

L’impuls de l’organització cap a l’escalada a Ucraïna i la seva expansió a Àsia està superant les pròpies capacitats de l’Aliança. Una convicció està guanyant terreny dins de l’OTAN que no només s’ha d’enfrontar a Rússia i la Xina, sinó que també s’ha d’involucrar en el Mitjà Orient. Es tracta d’una reivindicació de l’hegemonia global que s’està formulant. L’OTAN es veu a si mateixa lliurant una guerra en tres fronts.

Tenint en compte això, és lògic que es prevegin tres reunions concretes per a la cimera de l’OTAN d’aquesta setmana. La primera és una sessió de treball dedicada a intensificar encara més el rearmament de la mateixa Aliança. El Consell OTAN-Ucraïna és el següent en l’ordre del dia. Es tracta de debatre com es poden augmentar les generoses transferències financeres i les promeses de l’OTAN a Ucraïna, amb un augment de les entregues d’armes i una eventual adhesió a l’OTAN d’Ucraïna. En tercer lloc, hi haurà una sessió amb els socis d’AP4 (Àsia-Pacífic) (Austràlia, Japó, Nova Zelanda i Corea del Sud) i una reunió amb els líders de la UE.

Setanta-cinc anys després de la seva fundació, l’OTAN impulsarà una major bel·ligerància a Ucraïna i s’expandirà a Àsia. La intenció és avançar en l’OTAN d’Àsia i posar en marxa allà l’estratègia que creu que ja ha desplegat amb èxit contra Rússia.

Igual que Ucraïna es va erigir com un estat de primera línia contra Rússia, l’OTAN espera transformar països asiàtics com Filipines en estats rivals davant

Xina. L’objectiu inicial és participar en una guerra freda de poder, però alhora preparar-se per a una guerra de poder calent d’EUA i l’OTAN a Àsia.

Aquests esdeveniments van acompanyats d’una guerra econòmica, que ara també es dirigeix contra la Xina i la principal càrrega de la qual recau sobre les economies dels Estats clients dels Estats Units.

I amb el seu suport incondicional al govern d’extrema dreta de Benjamín Netanyahu, l’OTAN està perdent tota legitimitat moral al Sud Global, ja que és vista com a còmplice dels crims de guerra israelians. El suport públic a una OTAN compromesa amb l’escalada i l’expansió s’està esmorzant a Occident. A Alemanya, el 55% de la població rebutja l’adhesió d’Ucraïna a l’OTAN. La majoria s’oposa al subministrament d’armes a Ucraïna i desitja un alto el foc immediat. Als Estats Units, l’ajuda financera a Ucraïna, 200.000 milions de dòlars fins ara, s’ha tornat extremadament impopular. Un nombre creixent de persones vol que s’aturi el flux de diners a un sistema a Kiev que no només és corrupte, sinó que honora un culte estatal d’extrema dreta al voltant del col·laborador nazi Stepan Bandera.

El que necessitem ara és la fi immediata de les entregues d’armes a Ucraïna i, per fi, un alto el foc allà. Els qui busquen la pau i la seguretat per a les seves pròpies poblacions han de posar fi a la política agressiva d’expansió cap a Àsia. I amb més urgència si cap el cessament de l’entrega d’armes a Israel.

En última instància, la lluita contra l’OTAN és una lluita per la pròpia sobirania. Com a aliança d’Estats clients, Europa corre el perill de col·lapsar. L’emancipació, tal com es veu a Amèrica Llatina, encara no s’ha materialitzat. Un primer pas seria deixar de deixar-se enganyar per una aliança militar que finança la seva estratègia agressiva amb una guerra social deslliurada pels seus governs constituents contra la seva pròpia població.

La OTAN, en su 75 aniversario

Carta Semanal 1000 en catalán

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El 9 y 10 de julio de 2024, la OTAN ha celebrado en Washington, una Cumbre en la que celebraba su 75 aniversario y en la que han participado, además de sus 32 miembros, representantes de los gobiernos de Japón, Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda

En estos 75 años, los 12 miembros originales han crecido hasta los 32 actuales, y se anuncia la ampliación futura a varios países fronterizos con Rusia, incluyendo Ucrania.

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Biden y Putin: discursos simétricos

Carta Semanal 928 en catalán

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El pasado día 21, el presidente de los EEUU, Joe Biden, pronunciaba un discurso en Varsovia. El día siguiente, ante la Duma (parlamento de la Federación Rusa), Vladimir Putin exponía su discurso del “estado de la nación”. Puede decirse que ambos discursos son simétricos: tanto los EEUU como Rusia declaran su decisión de proseguir la guerra de Ucrania “hasta la victoria final”. Es decir, hasta la destrucción completa de Ucrania. Todo ello al coste de casi mil muertos diarios, de la destrucción de la industria europea y del empobrecimiento de la clase trabajadora de toda Europa.

Biden -que el día anterior hizo una visita sorpresa a Kiev, donde prometió al presidente ucraniano, Vladimir Zelensky, más apoyo-, decía en Varsovia que “Cuando Rusia invadió Ucrania, no era sólo una prueba para Ucrania, sino para todo el mundo. También era una prueba para Europa, para Estados Unidos. Para la OTAN. Para todas las democracias”. Y presume de la unidad conseguida (es decir, de la sumisión de todos los miembros de la OTAN a los intereses de los EEUU): “No tiene que haber ninguna duda: nuestro apoyo a Ucrania será inquebrantable. La OTAN no se va a dividir y no nos vamos a cansar (…) Ucrania se sigue defendiendo contra el asalto ruso. Y nosotros seguiremos ayudándoles cuando haya días amargos y difíciles. Pero Ucrania seguirá luchando. EEUU y nuestros aliados seguiremos ayudando a Ucrania a autodefenderse”. Y Putin responde: “Quiero repetir esto: fueron ellos quienes desencadenaron la guerra, y nosotros usamos la fuerza y ​​la usamos para detenerla”.

Cada uno de ellos habla de las amenazas que supone el otro: Para Biden, existe “una brutalidad extraordinaria de las fuerzas y del ejército ruso. Han cometido atrocidades, crímenes contra la Humanidad, sin vergüenza. Han atacado a civiles con muerte, con destrucción. Han utilizado la violación como arma de guerra. Han atacado a los niños ucranianos y siguen atacando a Ucrania. Hospitales, orfanatos, estaciones de tren… nadie puede mirar hacia otro lado ante las atrocidades que Rusia está cometiendo contra los ciudadanos ucranianos”. Para Putin, “es bien conocido por todos: ningún país en el mundo tiene tal cantidad de bases militares en el extranjero como los Estados Unidos de América. Hay cientos de ellos, quiero enfatizar esto, cientos de bases en todo el mundo, todo el planeta está lleno de basura, solo necesitas mirar el mapa (…) Según los propios expertos estadounidenses, a raíz de las guerras (…) que Estados Unidos desató después de 2001, casi 900 mil personas murieron, más de 38 millones se convirtieron en refugiados”

Ambos presidentes, embarcados en una escalada militar que no parece tener fin, amenazan al contrario. Biden decía “que no haya ninguna duda: el compromiso de EEUU con la alianza de la OTAN y con el artículo 5 es algo tan sólido como una roca. Todos los miembros de la alianza lo saben, y Rusia también lo sabe: un ataque contra uno de nosotros, es un ataque contra todos. Es un juramento sagrado. Un juramento sagrado para defender cada centímetro del territorio de la OTAN”. Y Putin señalaba que “las élites de Occidente no ocultan su objetivo: infligir, como dicen, este es un discurso directo, «la derrota estratégica de Rusia». ¿Qué significa? Para nosotros, ¿qué es? Esto significa acabar con nosotros de una vez por todas, es decir, pretenden trasladar un conflicto local a una fase de confrontación global. Así entendemos todo esto y reaccionaremos en consecuencia, porque en este caso estamos hablando de la existencia de nuestro país”.

Biden presume de haber eliminado al competidor ruso en la lucha por hacerse con el mercado del gas, diciendo que Putin “creía que podía utilizar la energía como un arma. Pues al contrario: estamos trabajando juntos para ser independientes. Para que Europa sea independiente de los combustibles fósiles de Rusia”. Y, señalamos nosotros, pague el doble por el gas licuado extraído en los EEUU por medio de fracking y transportado a Europa en barcos que liberan miles de toneladas de CO2. Y Putin responde explicando que la economía rusa ha sobrevivido al boicot y las sanciones, ha buscado nuevos mercados y se propone nuevas inversiones.

Biden acusa a Rusia de atrocidades, y denuncia la “brutalidad extraordinaria de las fuerzas y del ejército ruso”. Y Putin contraataca explicando que “entre las Fuerzas Armadas de Ucrania y la Guardia Nacional de Ucrania son especialmente populares los galones de Das Reich, «Dead Head», «Galitzia» y otras unidades de las SS, que también tienen sangre en las manos hasta el codo. Las marcas de identificación de la Wehrmacht de la Alemania nazi se aplican a los vehículos blindados ucranianos”.

Finalmente, ambos recurren a la religión para justificar su escalada militar. Biden dice “que dios os bendiga a todos. Que dios proteja nuestras tropas y que dios bendiga a los héroes de Ucrania y a todos aquellos que defienden la libertad en el mundo”. Putin no se queda atrás en su referencia a la religión: “no dejan de atacar nuestra cultura, la Iglesia Ortodoxa Rusa y otras organizaciones religiosas tradicionales de nuestro país. Ahora, allí, en el frente, luchan combatientes de todas las regiones y rezan en idiomas diferentes, pero todos están unidos por el deseo de ganar por la patria”.

Ni el representante de los intereses de Wall Street ni el defensor de los intereses de los oligarcas rusos van a cesar en la escalada militar del conflicto que mantienen, cuyo motivo no es otro que el control del mercado de las materias primas. No les va a detener la destrucción de Ucrania, la muerte de miles de jóvenes rusos y ucranianos y la ruina creciente de Europa. Sólo los pueblos, con su movilización, pueden parar la guerra. Como en 1914-18. Y como entonces, hay gente que se reclama de la izquierda, pero que se pone del lado del militarismo de sus gobiernos.

Desconcierto total en algunas organizaciones de la izquierda

En particular entre las secciones europeas del antiguo Secretariado Unificado (SU) de Mandel, Krivine, Besancenot: La mayoría han tomado una posición de apoyo de hecho a la OTAN, llegando a movilizarse para que haya más envíos de armas a Ucrania. Lo que les coloca, de hecho, junto a los gobiernos de sus respectivos países.

Hay una pregunta elemental que exige una respuesta: Cómo se puede uno llamar revolucionario o ecologista y apoyar la política de guerra que destruye las principales fuerzas productivas: el hombre y la naturaleza.

Véase, por ejemplo, una hoja del “Comité francés de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania” que llama a  movilizaciones “en toda Francia”, para  “afirmar nuestro apoyo a Ucrania y  nuestra oposición a Putin y su guerra criminal”. Entre los firmantes de ese texto, ATTAC Francia, la FSU, Solidaires y el NPA, organización de los partidarios en Francia del SU, así como el órgano de prensa del SU, Inprecor.  Forman parte de esa “red europea” varias de las secciones europeas del SU, aunque no la sección española, Anticapitalistas, que mantiene diferentes posiciones sobre la guerra de Ucrania según las regiones.

Según esa hoja, “El único camino hacia la paz es el apoyo a los ucranianos”, y  “La vía de la paz pasa, por tanto, por el apoyo a la resistencia ucraniana armada y no armada ¡Sí, armada también!”. Ese apoyo incluye la entrega de armas a Ucrania: “exigimos a Francia que, en lugar de vender armas a las dictaduras ayude seriamente a la resistencia ucraniana, sin hacer subir los gastos militares”. De este modo, los autores de la hoja se sitúan en el mismo campo que Macron, Biden, y la OTAN, por la entrega de armas a Ucrania.

En esa hoja, ni una sola referencia a la OTAN y a su papel en la guerra. Para los que la difunden, la OTAN, en el fondo, debe de estar en el “lado bueno”, en el de los que suministran armas al gobierno de Ucrania.

Todo ello pretenden presentarlo con un tono “progresista” y “solidario”, aunque ¡ay! unilateral. Así, proclaman su  “apoyo a los hombres y mujeres que desobedecen en Rusia”, así como su “apoyo al pueblo bieloruso oprimido y a sus sindicalistas independientes”. Pero, claro está, sin ni una sola mención a la prohibición de huelgas y movilizaciones sindicales en Ucrania, ni a las infames leyes laborales de Zelensky, que permiten a las empresas incumplir los convenios colectivos o no pagar los salarios a sus trabajadores, y que eliminan los convenios colectivos en toda empresa con menos de 250 trabajadores. 

Más de la mitad de la hoja es un alegato contra el llamamiento internacional contra la guerra y contra otros llamamientos como el de los estibadores de Génova o Sara Wagenknecht, que piden un alto el fuego inmediato. Así podemos leer en esa hoja que “En el primer aniversario de la invasión de Ucrania aparecen llamamientos que dicen ‘Alto a la guerra, alto el fuego inmediato, solución diplomática’. ¿Alto a la guerra? Sí, si Rusia para, no habrá más guerra. Si Ucrania para, no habrá más Ucrania y probablemente habrá más guerras”.

Y añaden: “¿Alto el fuego inmediato? Esto quiere decir que las zonas ocupadas sigan así, así como  como la guerra con: terror, deportación de poblaciones, violaciones, secuestro de niños”. Claro, que continuar la guerra, como señala el llamamiento de Sara Wagenknecht, supone que “cada día cueste 1000 vidas suplementarias y nos acerca a una tercera guerra mundial”.

Señala el texto que “la verdadera vía de la paz, es la retirada de las tropas rusas de toda Ucrania”, y que “si Putin gana, no habrá más Ucrania”. Exactamente lo mismo que ha dicho Biden en su discurso de Varsovia: «El presidente Putin eligió esta guerra y que podría ponerle fin fácilmente. Si Rusia dejara de invadir Ucrania pondría fin a la guerra, pero si Ucrania dejara de defenderse significaría el fin de Ucrania».

Sean cuales fueren las diferencias que tuvimos con ellos en el pasado, debemos desgraciadamente constatar que hoy han dado un paso cualitativo, situándose en el terreno de Biden, Macron y la OTAN.

¡Alto el fuego inmediato!

Las manifestaciones de este fin de semana en toda Europa muestran que el viento está cambiando. Hay que destacar, en especial, las masivas manifestaciones en Alemania desde los más de 50.000 en Berlín a los casi 10.000 en Colonia, convocados por el Manifiesto por la paz de Sahra Wagenknecht y Alice Schwarcer (representante del tradicional movimiento feminista).

Para amplios sectores de trabajadores la prioridad es Alto a la guerra, cese el fuego. Aparecen, también, posiciones «intermedias» que insisten en una «solución diplomática».

En estas condiciones, hay que redoblar los esfuerzos para dar a conocer y alimentar las movilizaciones contra la guerra  en torno al manifiesto que comparten hoy miles de responsables y militantes de cuarenta países. Debemos trascender una nueva etapa en esta batalla, para ayudar a que la movilización popular contra la guerra, contra la política de guerra de cada gobierno, imponga una solución de paz y fraternidad entre los pueblos.

Y, repitamos:

«(…) LA LUCHA CONTRA LA GUERRA ES INSEPARABLE DE LA LUCHA CONTRA LA INFLACIÓN, CONTRA LA AUSTERIDAD,  POR LAS REIVINDICACIONES (…)»