(Publicado en la Carta Semanal 428. También podéis leerla en catalán)
La crisis abierta en el gobierno portugués –y, como todo parece indicar, cerrada en falso– ha sacudido las Bolsas y el Mercado de deuda. El ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, al dimitir el lunes 1 de julio, ha explicado claramente que el problema que le ha llevado esa decisión es “la erosión del apoyo popular a las reformas”, es decir, la resistencia de las masas trabajadoras a la destrucción de todos sus derechos y conquistas.

