(Publicado en la Carta Semanal 424)
A lo largo de toda la legislatura, la política oficial de las direcciones de UGT y CCOO se ha basado en la búsqueda de un “Pacto de Estado”. Las movilizaciones, incluso las mismas huelgas generales, son consideradas por esas direcciones como medios para conseguir sentar al gobierno y la patronal a la mesa para negociar ese hipotético pacto.
