(Publicado en la Carta Semanal 606)
El gobierno Rajoy no cuenta con una mayoría en el Congreso de los Diputados, y la mayoría absoluta que tiene en el Senado sólo le permitiría demorar la aplicación de eventuales resoluciones del Congreso y, eso sí, bloquear cualquier propuesta de reforma constitucional que no cuente con su apoyo.
Sobre la base de esta relación de fuerzas parlamentaria se ha organizado una serie de juegos parlamentarios que podría dar la ilusión a un sector de la clase trabajadora de que es posible algún cambio real sin cuestionar al régimen de la Monarquía súbdito de la Unión Europea (que es, probablemente, lo que pretenden algunos de los que animan desde el interior del Parlamento esas maniobras).
