¿Soberanía? Los quintos presupuestos de ajuste dictados por la Unión Europea

(publicado en la Carta Semanal 440)

Carta-440Por quinto año consecutivo, el gobierno del Reino de España ha aprobado un proyecto de Ley de Presupuestos del Estado basado en la austeridad. Es decir, unos presupuestos de ajuste elaborados siguiendo las órdenes de la Troika y que van a  contribuir a profundizar el hundimiento económico, la destrucción de los servicios públicos. Otro 4,5% de recorte en los gastos de los ministerios, una nueva congelación salarial para los empleados públicos (que no han visto una subida de salario desde 2009, y han tenido varias rebajas desde entonces), más recortes de personal en la sanidad, la enseñanza y todas las administraciones públicas (a las que se impone, por cuarto año consecutivo, la prohibición de cubrir las vacantes que se produzcan, excepto un mísero 10%  en algunos casos), recortes en el gasto por prestaciones de desempleo… y, según ha desvelado la prensa, una subida del 0,25% para los pensionistas, aplicando ya la nueva reforma del Gobierno mientras finge negociar con los sindicatos, y que legalmente no ha sido aprobada.

Unos presupuestos elaborados al dictado de instituciones antidemocráticas, negación de cualquier soberanía, y que suponen la perpetuación de la miseria para trabajadores públicos y privados, parados y pensionistas, y la destrucción de los servicios públicos esenciales para la población.

No basta criticar estos presupuestos, cualquier partido que se reclama de la clase obrera, cualquier dirigente sindical que dice defender la más mínima reivindicación, ¿no debería exigir la retirada de estos presupuestos?

¿No debería poner en estado de alerta a toda la clase obrera, la juventud y la población para organizar la más amplia movilización para hacer retroceder al gobierno corrupto?

Y la política militar dictada por los Estados Unidos

Mientras el ministro de Asuntos Exteriores hace campaña sobre Gibraltar en nombre de la “soberanía nacional”, el nuevo embajador de los Estados Unidos pone las cosas en su sitio hablando de cuestiones militares.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, se ha tirado todo el verano hablando de Gibraltar, una colonia británica en territorio español, base militar de la OTAN visitada una y otra vez por buques con armamento y propulsión nuclear, y lugar destacado de evasión fiscal y blanqueo de capitales. Un “nacionalista español”, se diría… si ese aparente soberanismo no se viera cruelmente desmentido por las declaraciones que, sin ningún tapujo, ha hecho el nuevo embajador de los Estados Unidos, James Costos, al diario El País el pasado 24 de septiembre. Costos, ejecutivo de una multinacional audiovisual antes de venir a Madrid, ha hablado, naturalmente, de la defensa de los productos  made in USA frente a la “piratería”, pero ha hablado, y mucho, de las bases militares. A este respecto, ha dicho que “Mi principal foco de atención en estos momentos es el terreno militar, por supuesto, la defensa y la seguridad. Y esto es algo que el Presidente quiso que dejara muy claro a los españoles: que sepan lo mucho que les agradecemos su situación estratégica y el hecho de que nos acojan aquí”. Recordemos que fue el dictador Franco quien, en 1953, entregó a las fuerzas armadas de los Estados Unidos cuatro bases militares en suelo español, de las cuales se mantienen dos, ambas en Andalucía, la base aérea de Morón de la Frontera, a 50 km. de Sevilla, y la base aeronaval de Rota, a 30 km. de Cádiz. Costos, que  viajó la semana pasada a ambas bases para celebrar el 60º aniversario de los acuerdos que en 1953 permitieron su apertura, declaraba que  “es muy importante para nosotros, en especial en este momento, con 500 marines que tenemos estacionados aquí para vigilar la situación en el norte de África y dispuestos a colaborar para proteger los intereses españoles en la región. El momento más emocionante será la llegada de los cuatro destructores y me sentiré muy honrado de estar presente en la entrega”. El colmo del cinismo. ¿Qué derecho tienen los Estados Unidos a “vigilar” a los pueblos del Magreb? Y encima la referencia a que los marines van a “colaborar” en la protección de los “intereses españoles” en el Magreb. Los trabajadores del Estado español no tienen más que un interés: vivir en paz con sus hermanos trabajadores del norte de África.

La posición del movimiento obrero

Mientras Costos se permite hablar abiertamente del contingente de 500 marines y 8 aviones destinado a intervenir militarmente contra los pueblos del norte de África, y más probablemente contra Argelia, los dirigentes de las organizaciones que hablan en nombre de los trabajadores guardan, en líneas generales, un respetuoso silencio. Algo contrario a todas las tradiciones del movimiento obrero español, que siempre se ha pronunciado contra las guerras de África.

Y la potencia imperialista que usa las bases se permite, al mismo tiempo, tratar con todo el desprecio a los trabajadores españoles de las bases militares. El mismo día en que James Costos visitaba las bases, Vinnell-Brown & Root Spain (VBR), la compañía gestora del mantenimiento y los servicios civiles de la base aérea de Morón de la Frontera, anunciaba a sus trabajadores un ERE con 66 despidos con indemnizaciones de 20 días por año de servicio. Dicha medida sería efectiva el 1 de octubre. “Los americanos ni siquiera dan la cara cuando nos despiden como a perros”, ha declarado José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de estas instalaciones militares, a quien VBR le ha comunicado la posible destrucción de otros 375 puestos de trabajo, dependiendo del contenido final de los presupuestos de Estados Unidos para el próximo ejercicio. Los 66 despidos actuales suceden a los 119 despidos del ERE consumado en 2010. El gobierno español, propietario –teórico, es evidente– de la base, no ha intervenido en absoluto para defender a esos trabajadores españoles.

¿A quién sirven los 500 marines y los cuatro destructores?

Dejando aparte la cínica referencia del embajador Costos a los “intereses españoles”, hay algo claro: el despliegue militar de los Estados Unidos en Rota y Morón es parte del proyecto de “Gran Oriente Medio” de la presidencia USA, que se basa en desmantelar todas las naciones surgidas de la lucha por la descolonización, para crear entidades sometidas directamente al imperialismo, y saquear los recursos naturales. La intervención en Libia es el más reciente ejemplo y el estallido de Argelia, con sus enormes reservas de petróleo y gas, uno de sus objetivos prioritarios.

Los militantes de la IV Internacional, partidarios del desmantelamiento de las bases militares de los Estados Unidos y la OTAN en la península ibérica, consideramos que es deber de todas las organizaciones que se reclamen del movimiento  obrero o simplemente de la democracia exigir unidos al Gobierno que no acepte el uso de esas bases para intervenir en el norte de África y la retirada de los 500 marines, los 8 aviones y los 4 destructores de los Estados Unidos.

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