Archivo del Autor: admin

Encuentro estatal promovido por el CATP: Alto a la Guerra, por la auditoría de la Seguridad Social y la defensa de la sanidad pública

Carta Semanal 938 en catalán

Carta Semanal 938 para descargar en PDF

El 6 de mayo cien delegados de Álava, Ávila, Barcelona, Granada, Madrid, Toledo, Valencia, Vizcaya, se reunieron en Madrid, en el salón de actos de la Fundación de los Abogados de CCOO asesinados por el franquismo. La reunión fue presidida y presentada por Roberto Tornamira, portavoz del CATP. Hubo intervenciones telemáticas de Canarias y de Tarragona.

¿Como en Francia?

François Livartowski, sindicalista de CGT en los servicios públicos, responde a esa pregunta. Es un movimiento social por completo atípico contra la reforma de las pensiones que quiere el gobierno Macron, que impone dos años más de trabajo al conjunto de los asalariados franceses y suprime los regímenes de pensiones especiales y de alto nivel del que se benefician varias profesiones, especialmente en el sector de la energía, los ferroviarios…

Es el mayor movimiento social en Francia en decenios, quizás desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, por su duración y por la participación popular en las manifestaciones, las más numerosas en nuestro país en los últimos 60 años. Ha habido huelgas muy potentes en numerosos sectores (en todo el mundo se ha visto el resultado de la huelga de los basureros en París, en las refinerías, en los puertos, las centrales nucleares, y en numerosas administraciones, empresas, fábricas).

El movimiento es también atípico porque el empuje de la base ha impuesto una unidad sindical completa, sin precedentes, sobre una reivindicación común. Desde comienzos de año vemos radicalizarse contra todo pronóstico a los militantes de las centrales más reformistas, aun de las más integradas en los engranajes del Estado. En este periodo ha tenido lugar el congreso de la CGT, en el que yo era delegado. Hecho sin precedentes, el informe de gestión de la dirección saliente ha sido rechazado, reprochándose sobre todo el secretario general saliente, Philippe Martinez, el hecho de haber apoyado una vergonzosa demanda de mediación con el Gobierno cuando acababa de abrirse el congreso y toda la organización se situaba en la línea de la movilización hasta la retirada de la reforma de las pensiones. Este congreso que ha acabado con el núcleo dirigente y sus compromisos con el poder ha estado marcado por una gran exigencia democrática y por un movimiento de los delegados para recuperar su organización sindical.

Sin embargo, si bien las centrales sindicales se han mantenido unidas en la reivindicación de retirada de la reforma –realmente no tenían elección- en ningún momento han llamado a bloquear el país, mediante la huelga indefinida. Pero todas las jornadas nacionales han tenido un seguimiento considerable en cientos de ciudades, en pueblos, en lugares donde jamás ha habido manifestaciones, y en esas jornadas ha habido en todas partes multitud de iniciativas, bloqueos, concentraciones, marchas…

La Constitución francesa otorga plenos poderes al presidente de la República para aprobar leyes sin en voto del Parlamento. Pero la utilización el 7 de marzo del artículo 49.3 por Macron para hacer pasar su ley provocó una nueva oleada de indignación y ese movimiento social se ha ido transformando en movimiento de rechazo del sistema, de las propias instituciones, con la comprensión ca- da vez más generalizada de que lo legal no necesariamente es legítimo. Asistimos a la fusión de un movimiento reivindicativo, sindical, con un movimiento ciudadano, político, muy profundo, que se sitúa en la continuidad de los Chalecos Amarillos y del rechazo del sistema materializado en las elecciones presidenciales de abril de 2022 mediante el voto a Jean Luc Mélenchon.

La última jornada de manifestación era el 1 de mayo, y fue también el mayor 1 de mayo de nuestra historia reciente, un 1 de mayo antiMacron. Desde hace varias semanas, los ministros, los diputados y el propio Macron son recibidos con caceroladas allá donde van y esto no se ha terminado.

Se da asimismo una radicalización del poder con una deriva de seguridad muy violenta y el recurso sistemático del Estado a la violencia policial, especialmente contra los jóvenes, con detenciones masivas en las manifestaciones, provocaciones policiales, intentos de prohibir las concentraciones.

Si bien las huelgas casi han terminado en el momento en que os hablo –los huelguistas prefieren hablar de aplazamiento- no hay sentimiento de derrota. Para evitar una situación similar, el Gobierno alemán ha decidido responder a las reivindicaciones salariales de los funcionarios alemanes con su sindicato VERDI, concediéndoles un 15 % de aumento. Todos los Gobiernos tienen miedo de lo que sucede en Francia.

La clase obrera francesa ha sabido hasta ahora desmontar todas las divisiones e imponer la continuidad del movimiento. Esta movilización popular masiva contra el poder autoritario de Macron, contra las instituciones antidemocráticas, no ha terminado. Los militantes lucha de clases en sus sindicatos siguen convocando asambleas generales y planteando la cuestión del bloqueo del país mediante la huelga, para hacer recular a Macron, que además de las pensiones, ataca el conjunto de las conquistas de la clase obrera francesa.

Macron que ha metido a Francia en la economía de guerra dedicándole un presupuesto de 413.000 millones de euros de aquí a 2030, emprende al mismo tiempo una verdadera guerra social contra la clase obrera francesa, contra los servicios públicos. Macron ha intentado instaurar una unión sagrada para apoyar su compromiso con la guerra de la OTAN en Europa pero no lo ha conseguido. Macron nos declara la guerra, ¡no va a ganarla!

¡Parad la guerra!

Juan Uriondo, miembro de la Comisión Permanente Federal de Izquierda Socialista interviene como portavoz del equipo de coordinación de la campaña para parar la guerra. Representa a los más de novecientos firmantes del Manifiesto. A todos los que se han reunido en decenas de ciudades para extender la campaña, con participación de representantes políticos y electos, a título individual. Para el conjunto del movimiento obrero y democrático, ante todo, sin ninguna condición previa, hay que parar la guerra.

Haciéndose eco de ello, las declaraciones de los delegados abordan la lucha contra la guerra desde todos los ángulos. Partiendo de la defensa de las pensiones, de la Seguridad Social, llega a la conclusión: «aumentar el presupuesto militar es desmantelar los presupuestos sociales. Nos amenaza una ofensiva a todos los niveles. Así pues, la lucha contra la guerra es la lucha por las reivindicaciones».

La defensa de la sanidad pública

Blas Ortega dice que las movilizaciones para defenderla recorren el país. Los recortes, las reestructuraciones llevan a un desmantelamiento insoportable para los profesionales y para el pueblo. Es el resultado de una política de 25 años de todos los Gobiernos.

Nos dicen que «hemos gastado demasiado, no hay dinero para la sanidad: el capital quiere los 90 000 millones para sus negocios, desvía miles de millones para la guerra.

En Madrid, por dos veces se ha manifestado la población por cientos de miles, incluso un millón, por un presupuesto público de urgencia para la sanidad pública (no para las privadas), mejora de salarios y condiciones laborales, evitando la fuga de profesionales, apertura de centros, recuperar los hospitales privatizados. Pero el Gobierno deja esto en manos de las autonomías, sin apenas financiación y sometidas a los planes de estabilidad. Ningún Gobierno puede ignorar sus responsabilidades.

La disposición de los profesionales y trabajadores nada tiene que ver con la de los dirigentes.

Hay manifestaciones por todas partes. Las de Madrid las han organizado asociaciones de vecinos, de barrios. Los dirigentes políticos y sindicales participan en ellas pero se niegan a utilizar su fuerza para unificar la movilización, como exigimos los afiliados. Hemos realizado dos encuentros, editado dos boletines, pero esto no basta.

Os propongo ampliar este grupo vinculado al CATP, multiplicar las informaciones, las iniciativas, y las reuniones aprovechando las del CATP.

La defensa de las pensiones es la exigencia de la auditoría

Tomaron la palabra a continuación las compañeras María José García Lucas e Iris Mateos en nombre del colectivo Sindicalistas por la Auditoría. En su exposición recordaron cómo el Congreso aprobó la ley sobre la auditoría como resultado de una larga y sostenida lucha, principalmente de los colectivos de jubilados. Y cómo esa ley no se ha aplicado y no parece que se vaya a aplicar si no se continúa el combate en la calle. Es imprescindible, dicen, no solo por la necesidad obvia de recuperar lo que nos ha sido sustraído, sino para acabar con la falacia repetida mil veces de la supuesta inviabilidad de la Seguridad Social. Plantearon las compañeras la necesidad de seguir recogiendo firmas para que se aplique la ley, apelar a los parlamentarios que votaron favorablemente a que insten al Congreso a cumplir con lo que el propio Congreso votó y exigir a los sindicatos que asuman toda su responsabilidad en esta lucha.
Tras años de lucha, las plataformas de pensionistas son una componente esencial del combate obrero.

Juan Miguel Fernández, de Coespe, indica que la responsabilidad del Gobierno incluye un conjunto de medidas que desmantelan el sistema de pensiones.

Una conquista esencial, a partir de la movilizaciones, ha sido la ley que confirma que la pensión de jubilación alcanzará siempre el 89 % del salario, lo que estaba amenazado. La acción del diputado Jordi Salvador para agrupar y hacer frente a la presiones del establishment de la sanidad. Hablará más adelante.

El banco quiere ese dinero. En las instituciones, responsables del PSOE, PCE, Podemos han capitulado. Es la continuidad del pacto de la Transición para mantener las costumbres del franquismo. Frente a esta presión, los pensionistas exigimos desde hace 4 años una auditoría pública sobre el desfalco de la caja de la Seguridad Social. Se ha ganado una ley por la auditoría, pero el Gobierno no la cumple.

Seguimos reclamando cada derecho amenazado.

Por todos los derechos de los jóvenes

La clase trabajadora y los jóvenes sienten una realidad de miseria con la guerra que este Gobierno nos impone plegándose al Gobierno de los Estados Unidos y a la OTAN, en estos momentos de guerra contra los pueblos, los trabajadores, no solo en Ucrania o en Rusia sino en toda Europa. No tengo otro deseo que reunirme con nuestros militantes de lucha, sobre todo jóvenes, en la Internacional.

Me llamo Víctor Iniesta, pertenezco al Comité Nacional por la Pública, trabajamos en la universidad contra la nueva ley de universidades impuesta por este Gobierno, que se supone el más progresista de la historia y que, sin embargo, nos impone una ley que es continuidad de la de Aznar. Se sigue privatizando las universidades, hay que pagar miles de euros para acceder a ellas, siguen dejan a miles y miles de jóvenes trabajadores fuera de la enseñanza superior, siguen entregando a los bancos, a la multinacionales el dinero que pertenece a todos y todas, a los trabajadores que se matan trabajando para pagar los servicios públicos. Y nos meten en la guerra. Nosotros no solo decimos que la universidad es decadente, que están destruyéndola, sino que están destruyendo el futuro del país, de nuestro país. La clase trabajadora ante la guerra se expresa en la guerra social que se impone a todos los pueblos de Europa, y aquí en España descubrimos que, de la noche a la mañana, el presupuesto militar aumenta en miles de millones, cuando tres años después de la pandemia no han sido capaces de resolver toda la crisis y los recortes. Conozco a camaradas de un centro hospitalario que no pueden ni siquiera hacer huelga porque no hay ni siquiera personal para cubrir el 30 % de servicios mínimos.

Los jóvenes estamos en una enorme precariedad porque liquidan la industria, en la que podíamos participar, encontrar una ocupación, pero ahora solo nos queda el sector terciario, más dividido que nunca, peor pagado que nunca, porque se ha pasado de un 40 % a un 15 %.  Servir a los turistas, ese es el trabajo que nos proponen. Y con la guerra, la destrucción es aún mayor. Con las reformas de las leyes laborales, se cierran fábricas para pagar menos impuestos y menos salarios. Deslocalizan para pagar menos.

De modo que, tras 4 años de legislatura, no es que las cosas no cambien, es que empeoran.

¿Tenemos que aceptar el cuento de que vienen los fascistas y será aún peor? Pero ya es malo. Con el Gobierno de izquierdas estamos mal. ¿Qué alternativa puede tener la clase obrera para defender nuestros intereses?

No tenemos que aceptar que la reforma de las leyes laborales es buena para todo el mundo. No, si es buena para el patrón, es mala para los trabajadores.

Estamos aquí para que el CATP nos ayude a combatir por un instrumento político que defienda nuestros intereses.

Ademas los jovenes vivimos el agravante de la represión. Un joven pasa ante una manifestación y le cae una condena de 6 años de prisión, puesto que la palabra de dos agentes de policía tiene más valor que todas las pruebas que puedas presentar en sentido contrario. Es el sistema de la opresión.

Así pues, hay que tomar el mismo rumbo que Francia. El pensionista, el trabajador, el joven, todos unidos contra el régimen del capital, que hoy es el régimen monárquico.

El combate en los sindicatos

Pablo García, responsable sindical en John Deere.
En mi fabrica hemos vivido el conflicto siguiente: el año pasado un preacuerdo de una parte de los sindicatos con el patrón fue rechazado por la mayoría. Hemos conseguido que durante 6 años el salario aumentará según el aumento real del coste de la vida más un 1 % (dejando de lado otros conceptos). Al mismo tiempo, el patrón ha abandonado la pretensión de despedir a los trabajadores que han sufrido un tratamiento médico. Seguirán asalariados pero en un puesto adaptado a sus condiciones presentes.

Tuvimos la suerte de que el Presidente del Gobierno visitó ayer la fábrica con un séquito de 120 colaboradores. Tuvimos ocasión de transmitirle reivindicaciones de los trabajadores.

Por un lado, el año pasado decretaron tener aún un año de jubilacion anticipada. Las ventajas son importantes. ¿Es posible tener un nuevo decreto ley para este año ? Es una mejora de la edad real de jubilación.

También le propusimos que sostenga las propuestas de Lula sobre la guerra de Ucrania. Otro sindicalista, entre otros, exige que se preste atención a estos problemas: ¿Quién representa la Seguridad Social de reparto? En los hechos, no es fácil decirlo. Por ello hay que insistir en la necesidad de una nueva representación de los trabajadores y de los pueblos.
Por lo demás, hay que prestar atención a un aspecto de la experiencia francesa. Los compañeros de Francia están llegando a la siguiente conclusión : mientras sigan ahí las instituciones de la V República, no hay sitio para nuestras reivindicaciones más urgentes.

Y en España hay una incompatibilidad entre las reivindicaciones y derechos que están sobre la mesa, por un lado, y por otro la Monarquía instaurada por la dictadura, que garantiza que se sigan negando los derechos de los trabajadores y de los pueblos.

Propuestas del compañero Angel Tubau (Información Obrera)
Me parece imprescindible dar continuidad a este Encuentro, con las campañas que se han propuesto, particularmente la campaña contra la guerra, porque permite relacionar el conjunto de las medidas que toma el Gobierno sometido al capital financiero.
A lo largo de la reunión hay un debate que en cierta medida está abierto y debemos continuar. Como es lógico, hay diferentes salidas, diferentes apreciaciones de cómo combatir por el instrumento político que pueda unificar a la clase obrera.
El compañero Jordi Salvador (cuya aportación publicaremos la próxima semana) ha hecho una aportación muy autocrítica de porqué ha fracasado el republicanismo catalán, por su unilateralidad, por no buscar la alianza con los trabajadores de todo el Estado. Que, en última instancia, son la fuerza social que puede abrir una salida democrática a este país.

Entonces, hay que avanzar en este debate, impulsar una solución. Los trabajadores y los pueblos, se relacionan en primer lugar porque tienen un enemigo común, el régimen monárquico subsidiario del imperialismo de la OTAN, y compromete a todos los gobiernos, sean de derechas o de izquierdas: Todos los gobiernos que están en el dispositivo monárquico harán la misma política, con más o menos acompañamiento social.

El problema se concentra en esto: cómo romper con esta política.

Y François lo ha explicado muy bien. El Congreso de la CGT ha tenido que expulsar a una dirección que buscaba el acuerdo con el Gobierno. La contradicción en que están las confederaciones sindicales es que por un lado tienen la masa de los militantes y por otro tienen la presión del régimen.

El acuerdo por la negociación que se acaba de firmar en España busca impedir una explosión social y promete una paz social hasta el 2025.

¿Cuál es la diferencia ahora entre España o Francia y Alemania?. El compañero Frank explica el intento de agrupar en Alemania una gran fuerza, sobre todo contra la guerra, levantar un instrumento independiente del Gobierno y del imperialismo de Alemania en la conferencia que se realiza hoy en Hanoberg. No sé si lo van a conseguir. Sería importante para todos porque las formas son distintas pero es por ahí por donde hay que avanzar.

Debemos huir de dos cosas:

Creer que el CATP se va a proclamar como alternativa, nosotros y alguno más.

O esperar que se haga espontáneamente, como si tuviéramos un movimiento político como el de Mélenchon.

¿Vamos a combatir para ayudar que se constituya un movimiento así? Veamos, todo el mundo habla de unidad. Mélenchon plantea la cuestión de la unidad en torno a una política de ruptura con el sistema. No se puede avanzar en construir una nueva representación política si no es con la ruptura, con la ruptura con el regimen, con el sistema, en relación con la defensa de las reivindicaciones… Esa es la clave. En eso debemos comprometernos. Nos comprometemos como CATP no para proclamarnos nada, sino para buscar a los miles de militantes, de responsables, que van en el mismo sentido pero aún no han encontrado un polo de agrupamiento. Es ahí donde estamos, nosotros uno más, queremos ser la vanguardia del movimiento de ruptura con la Monarquía, por la República.

Multiplicar y reforzar los comités por la alianza de trabajadores y pueblos

Es la tarea central, dirigida a todos los militantes, trabajadores, jóvenes que buscan una salida independiente de la Monarquía, de la OTAN, de la UE y de la sumisión del Gobierno a esas instituciones.

Inseparablemente de esto, se trata de multiplicar, extender, los CATP. La Coordinadora de esos comités es la continuidad de este Encuentro, que día a día elabora las medidas precisas a adoptar.

El xoc entre classes a França

Carta Setmanal 937 per descarregar en PDF

Alt a la guerra, fora l’economia de guerra

En ocasió de l’1 de maig ens ha semblat oportú dedicar aquesta Carta a l’economia de guerra aplicada pel President francès Macron i a la mobilització dels treballadors, una i altra vegada per milions per fer avall aquests plans. Per això hem recorregut a articles del setmanari Informations Ouvrières nº 754, del 27 d’abril.

La seva anàlisi assenyala l’abast internacional d’aquesta política de guerra, en particular europeu amb referències a Alemanya i la Gran Bretanya. I d’altra banda a la intervenció dels imperialistes a Ucraïna. Tot això realça el lloc central de la campanya internacional per aturar la guerra i fer enrere l’economia destructiva de guerra.

El Sr. Macron somnia…

Amb el seu somriure d’ànima beneïda quan l’escridassen en tots els seus desplaçaments coberts pels mitjans de comunicació, arxiprotegits, o amb la seva porra el ministre de l’Interior Darmanin, Emmanuel Macron acaricia la boja esperança que passa un mal moment –ja es cansaran– i tot tornarà a l’ordre.

Amb la seva primera ministra Sra. Borne, somia que amb els Roussel i els Cazeneuve, ferms defensors de les institucions de la V República, que l’ajudaran a contenir «els excessos de LFI», els dirigents sindicals acabaran com sempre o s’embarcaran en operacions polític societàries del tipus de «referèndum d’iniciativa compartida» (RIP), justícia social o una cosa semblant que el seu amic Darmanin revendrà brutalment,  i judicialment en el cas dels recalcitrants… Per poder continuar a marxes forçades les seves «reformes» contra la classe obrera i el poble.

Com solen fer els reieta a les altures, sobre un tron que es tambaleja, fingeix no veure res, mira púdicament per a una altra banda, i deixa anar engrunes aquí i allà. No serà el primer sorprès per un cop de realitat. Sent un fervent admirador de Lluís XVI, escombrat per la revolució, això hauria de fer-li reflexionar. Però aquesta gent, tancats en la seva bombolla, mai reflexionen de veritat.

Posseïts pel seu destí personal, empesos pels que els serveixen amb grans recompenses (fins al moment en què els deixen tirats en plena baralla), es consideren investits «pel bé de França». Es consideren ben pertrets per tot el poder que els confereix l’ Estat. Però almenys hi ha alguna cosa que no poden fer… esborrar la realitat. Tant més com que milions en prenen consciència.

La realitat, és el rebuig ultramajoritari, gairebé unànime, de la seva «reforma», que recorrin als procediments més antidemocràtics per imposar-la contra la immensa majoria del poble sobre el qual cauen totes les armes de la repressió. Rebuig que continua aquests dies en la forma dels manifestants que arriben amb cassoles a desafiar els ministres i el mateix Macron en cadascun dels seus desplaçaments.

La realitat és la falta de majoria a l’Assemblea Nacional, que condueix a una sèrie de revessos en l’últim període: sobre la candidatura a dirigir l’agència de medi ambient i energia, sobre el retard en la tramitació parlamentària de la Llei de Programació Militar, sobre el projecte de llei sobre millorar l’envelliment…

La realitat és la unanimitat de les confederacions en negar-se a acudir la setmana passada a una convocatòria presidencial. La realitat són els milions que segueixen i seguiran immobilitzats, com es veurà probablement l’1 de maig. La realitat és que queda al nu el paper de l’Estat i de les institucions. La realitat, en paraules del politòleg Jérome Jaffré, és «una focalització de totes les hostilitats en la seva persona. No el protegeixen ni el Govern ni la majoria, només el protegeix la policia. Això pot desembocar en una autèntica crisi democràtica en què al rebuig del poder s’afegeixi un rebuig de les institucions (el que ja s’entreveu sobre l’ús de l’article 39.3 per imposar lleis sense majoria), en particular en les joves generacions.»  La mateixa preocupació la comparteix i ex-assessor especial del president Nicolas Sarkozy. Tota aquesta gent tenen motius per estar preocupats.

La redacció

(IO 754, p. 2)

S’estan mobilitzant milions

Literalment sorpresos per la magnitud de les 13 mobilitzacions que s’han succeït reunint cadascuna milions. Sorpresos pel bloqueig de vies públiques i les vagues, tots els politòlegs o similars del país, els especialistes en «l’actualitat social», han coincidit a detectar que la còlera s’està apoderant del país.

Sens dubte, hi ha còlera… però es tracta de definir l’abast històric d’aquesta mobilització extraordinària. Si es tracta de comprendre la forma en què s’ articula amb les lluites del futur, caldrà rastrejar les causes profundes i menys immediates d’ aquesta còlera.

És el producte d’ anys de maduració. Esclata imponent, i no és un detall, per oposar-se al retard de la jubilació en dos anys, que és una exigència formulada pel capital financer.

Retardar dos anys un descans ben merescut, de cents de milers de treballadors, perquè ho exigeix el capital. Estem en el meollo de les relacions entre el capital i el treball.

El rebuig d’aquesta ‘reforma’ criminal evoca els atacs que el van precedir: els atacs contra el Codi Laboral, contra l’assegurança d’atur i les amenaces que se cernen sobre la Seguretat Social. En una paraula, estan en perill totes les conquestes socials aconseguides amb la lluita de classes des de la Guerra Mundial. Aquesta dimensió penetra la consciència de milions de treballadors i de ciutadans que han emprès el combat contra la ‘reforma’ de les pensions.

Res no aturarà aquests milions

Al centre d’aquesta mobilització hi ha la classe obrera. Una classe obrera apinyada com un bloc en la unitat de les seves organitzacions i que arrossega amb ella la massa de les capes populars i de la joventut en la lluita per defensar una conquesta essencial de la classe obrera i contra la política al servei del capital financer que aplica el president en el marc de les institucions antidemocràtiques de la V República.

La preocupació pel futur promès als treballadors i als pobles pel sistema imperialista en plena crisi de descomposició és un potent motor d’aquesta còlera.

En el moment en què les exigències de l’economia de guerra priven de mitjans la sanitat, l’educació, els serveis públics, i en què l’onada inflacionista pressiona els pressupostos de les famílies obrera…

L’ofensiva empresa pel capital financer per garantir els seus beneficis està desestabilitzant tot el continent europeu.

Davant la dimissió del viceprimer ministre britànic, els comentaris de la premsa són inequívocs: «Els conflictes socials s’embussen: els infermers han rebutjat l’oferta d’augment salarial proposada per Downing Street, els ensenyants preveuen noves vagues, com els metges internistes.»

A Alemanya, per escapar a l’amenaça d’una vaga general dels serveis públics, el govern federal ha concedit un 11% d’augment als 2,4 milions de treballadors concernits. Per als salaris més baixos, l’acord representa un 16,9% d’augment.

No és per a res exagerat dir que el que succeeix a França s’inscriu en un moviment que madura a escala de tot Europa. Milions s’han posat en moviment. Res no els aturarà, com ho fa l’acollida que arreu es dispensa al president Macron i als seus ministres.

Le Monde escrivia el 25 d’abril: «Entre Macron i els seus diputats cueja el dubte. Ja no hi ha màgia entre Emmanuel Macron i la seva majoria relativa (…) Al cap d’un any de la seva elecció, els que sostenen el cap de l’Estat dubten de la seva capacitat per adaptar-se a la falta d’una majoria absoluta a l’Assemblea Nacional i per respondre a la persistent contestació social.»

És difícil il·lustrar més clarament la primera condició que per als marxistes té l’obertura d’una crisi revolucionària, a saber «que per a les classes dominants és difícil mantenir la seva dominació com fins aleshores; crisi de la cúpula, crisi de la política de la classe dominant que crea una esquerda per la qual s’obren camí el descontentament i la indignació de les classes oprimides.» Continuarà…

Marc Gauquelin

La Unió Europea acaba d’anunciar una acceleració de les entregues de municions i armes a Ucraïna. Polònia ha decidit entregar a Ucraïna tots els seus avions Mig heretats de l’època soviètica, que Polònia substituirà per bombarders nord-americans.

Els Estats Units han anunciat un nou pla d’armament d’Ucraïna. Un responsable nord-americà ha arribat a afirmar que Ucraïna té un lloc al si de l’OTAN. La guerra ha de continuar. Com explica un oficial americà podria durar fins al 2024 o fins i tot el 2025.

S’instal·la l’economia de guerra. El diari Les Échos del 25 d’abril, sobre la base d’un informe de l’institut Sipri (especialitzat en economia d’armament), anuncia: «Les despeses militars assoleixen el nivell més elevat des de fa trenta anys».  També diuen Les Échos que a escala mundial les despeses militars assoleixen els 2,24 bilions de dòlars. La guerra ha de continuar, l’economia d’armament és una corretja que arrossega tota l’economia capitalista que està en crisi. No a la violència policial!L’acció dels treballadors en defensa dels seus drets troba ressò en formacions com l’Observatori de les llibertats, la Lliga de Drets de l’Home, el Lliure Pensament.

Així, l’advocada Chloé Saynac, de l’Observatori Parisí de llibertats Públiques, assenyala que davant l’amplitud de la repressió contra el moviment de les Armilles Grogues s’han proposat documentar i analitzar les pràctiques policials i informar els ciutadans dels seus drets.  Amb les seves observacions contribueixen a desmentir un discurs policial que es presenta com si fos la Bíblia davant de jutges que sovint coneixen poc el que succeeix en les manifestacions.

Observem un manteniment de l’ordre preventiu, és a dir ofensiu, contrari a una lògica de gestió pacífica de les manifestacions i de desescalada. Observem un ús important de material classificat com a ‘armes de guerra’. La manifestació té per objecte que el ciutadà pugui fer sentir les seves reclamacions, aquestes pràctiques policials li treuen aquest dret, ja que l’esdeveniment es converteix en una demostració de força policial. La política repressiva dissuadeix les persones d’exercir aquest dret en una situació en què hi ha una forta contestació social. La dissuasió pot prendre la forma d’anuncis ambigus de la prefectura o el ministeri de l’Interior, quan aquest afirma que és un delicte participar en aquesta manifestació, cosa falsa. La situació és molt preocupant.

Per la seva banda el Lliure Pensament té ja recollides 2.000 signatures d’una crida contra les violències policials de l’Estat, contra la repressió i pel dret a manifestar-se. Aquesta organització ha llançat una crida perquè se la defensi de les campanyes reaccionàries.

El choque entre clases en Francia

Carta Semanal 937 en catalán

Carta Semanal 937 para descargar en PDF

Alto a la guerra, fuera la economía de guerra

En ocasión del 1 de mayo nos ha parecido oportuno dedicar esta Carta a la economía de guerra aplicada por el Presidente francés Macron y a la movilización de los trabajadores, una y otra vez por millones para echar abajo esos planes. Para ello hemos recurrido a artículos del semanario Informations Ouvrières n.º 754, del 27 de abril.

Su análisis señala el alcance internacional de esa política de guerra, en particular europeo con referencias a Alemania y la Gran Bretaña. Y por otro lado a la intervención de los imperialistas en Ucrania. Todo lo cual realza el lugar central de la campaña internacional por detener la guerra y echar atrás la economía destructiva de guerra. Sigue leyendo

La nova Llei d’Habitatge, un gran avenç?

Carta Setmanal 936 per descarregar en PDF

La setmana passada s’ha anunciat un acord del PSOE, UP, ERC i Bildu per desbloquejar la Llei de l’Habitatge, una de les promeses pendents de complir del govern de coalició. El PNV rebutja la llei al·legant que envaeix competències autonòmiques, i, tal com està redactada la llei, és possible que hi hagi governs autonòmics que l’apliquin i d’altres que no. Tot això dona una veritable cerimònia de la confusió.

Els partits del govern presenten l’acord en el que algun mitjà de premsa ha definit com «un ambient d’eufòria». Els signants també treuen pit per l’acord assolit, tot i que de manera més matisada. Oscar Matute (Bildu) i Pilar Vallugera (ERC) van presentar l’acord en roda de premsa com de «gran transcendència» i clau per assegurar que “l’habitatge sigui un dret». Però no van deixar de reconèixer els límits del text final: «Creiem que la llei segueix adolent de mesures més valentes i de més abast, però no ha estat possible perquè ens hem trobat amb la cloenda del Govern», va assenyalar Matute.

Vegem què han dit sobre l’acord les organitzacions socials que intervenen en el terreny de l’habitatge.

Per a la PAH, «La futura Llei d’Habitatge encara no acaba amb els desnonaments de persones vulnerables»

En un comunicat, la Plataforma d’Afectats per les Hipoteques, declara que «les mesures recollides en l’acord anunciat per ERC i EH Bildu són manifestament insuficients (…) i per això exigim a tots els partits, que al seu dia es van comprometre amb els moviments socials, que negociïn més millores abans d’atorgar el seu vot favorable a la Llei». Entre els «petits avenços» que la PAH troba en la llei , assenyala la prohibició dels desnonaments amb data oberta, la rebaixa de la definició «grans propietaris» als qui tenen 5 habitatges en comptes de 10 (però han de ser en zones especialment «tensionades» per l’especulació amb els lloguers) i «el blindatge de les competències de les comunitats autònomes»,  amb una referència a la llei catalana, que -segons la PAH- «ha evitat entre 5.000 i 11.000 desnonaments en el temps que ha estat en vigor», però que el Govern ha impugnat davant del Tribunal Constitucional, que ja va tombar l’any passat la llei catalana de regulació de lloguers. Tot i que –hi afegim nosaltres- la regulació de preus de lloguer en una economia desregulada és una mesura molt limitada.

La PAH argumenta el seu rebuig al projecte explicant que «l’acord anunciat avui no canvia el fet que la futura llei segueix sense acabar amb els desnonaments de persones vulnerables que no tenen una alternativa habitacional».

La PAH argumenta que «el projecte de llei, tot i l’acord, únicament allarga els processos de desallotjament fins als 2 anys −la qual cosa es tradueix a allargar l’agonia per a les famílies afectades− i només obliga els propietaris a sotmetre’s a una mediació, la resolució de la qual no tenen per què respectar». I critica una altra figura inclosa en el nou projecte de llei: «l’ús dels fons del Pla Estatal d’Habitatge per pagar els reallotjaments de les famílies desnonades o fins i tot lloguers socials «bonificats», cosa que a la pràctica consistirà en un altre nou traspàs de diners públics a mans de grans tenidors , com bancs i fons voltor, en comptes d’obligar-los a corresponsabilitzar-se de l’actual emergència habitacional i a mobilitzar els seus habitatges buits». En efecte, cal recordar que les subvencions als lloguers, teòricament destinades a donar suport als llogaters, han suposat, en molts casos, pujades dels preus del lloguer per part dels propietaris, que han acabat sent els beneficiaris reals de les ajudes.

La PAH incideix igualment que la llei deixa de banda la greu situació de les persones hipotecades: «lamentem que les famílies hipotecades s’hagin quedat fora d’aquest acord i de la futura llei en general. L’Euríbor ha tancat el mes de març en un 3,67%, la qual cosa implica pujades de fins a 300€ mensuals», i critica que «Fins ara el govern només ha pres mesures cosmètiques, com el mal anomenat escut social, o bé la reedició del codi de bones pràctiques bancàries, l’adhesió de les quals per part dels bancs ni tan sols és obligatòria i els supòsits d’aplicació dels quals són irreals«.

Paco Morote, portaveu estatal de la PAH, declarava que «La dació en pagament tampoc apareix per cap banda, ni mecanismes de segona oportunitat per a la gent hipotecada, de la qual no es parla en tota la llei. Si han posat un topall a la pujada del lloguer, per què no topar també les pujades de les hipoteques esperonades per l’euríbor que estan colpejant milions de famílies?»

Segons el Sindicat de Llogaters, es tracta de «oningú de lloguers dissenyada perquè els preus continuïn pujant»

Per a aquesta organització, «El pacte anunciat permet pujades encobertes, obre la porta al frau dels contractes de temporada, i no posa solucions reals a la crisi de l’habitatge». I afegeix que «el pacte de Llei d’Habitatge anunciat per PSOE, ERC i EH Bildu incorpora algun avanç, però en línies generals proposa una regulació dels lloguers que és una farsa. Lluny de baixar els preus, la imprecisió de la proposta permetria tot el contrari, és a dir, que els preus seguissin augmentant a un ritme elevat i asfixiant la població. És imprescindible corregir aquests forats perquè la Llei contingui una regulació de preus de veritat«.

El Sindicat de Llogaters critica la suposada prohibició de pujar els preus dels lloguers d’un contracte a un altre, perquè: «és molt fàcil esquivar la norma. Tal com està plantejada, es podria pujar el preu fent-lo passar com a despeses d’IBI. També seria molt fàcil ocultar informació sobre el preu i les condicions del contracte anterior.

Així, amb aquesta proposta es crearia un incentiu perillós: expulsar el llogater actual per poder pujar el preu sense límit a un nou inquilí, que tindrà molt difícil comprovar quin era el preu de l’anterior contracte». A més, denuncia que «també es podria pujar el preu un 10% addicional al·legant reformes. En el cas d’un lloguer mitjà a Barcelona o Madrid, qualsevol canvi presentat com una millora de l’accessibilitat, per petita que sigui, com una rampa o un video-intfon, implicaria una pujada addicional de 1.300€ anuals«.

De la mateixa manera, opinen que «a tot això també es podrien afegir les pujades interanuals vinculades a la inflació. Entre el 2023 i el 2024 hi hauria limitacions, però es podrien fer pujades graduals, i es deixa la porta oberta al altri que dins de dos anys puguin tornar a fer-se pujades totalment desproporcionades vinculades a l’IPC.» I que «amb aquesta llei, els casolans podrien fer pujades sense cap mena de límit recorrent a la figura del lloguer de temporada».

La seva valoració global és molt negativa: «L’únic punt realment positiu de l’acord és que acaba amb l’estafa milionària que permet a les immobiliàries cobrar als llogaters per un servei que donen als casolans, una cosa que els sindicats portem batallant des de fa anys.

No obstant això, la regulació de preus anunciada no és la que la immensa majoria de la població està demanant».

El dret a l’ habitatge i la sacrosanta propietat privada

La Constitució de 1978 reconeix el dret a l’habitatge (article 47). Però aquest reconeixement no passa del paper, ja que no hi ha un servei públic que pugui garantir aquest dret. Pedro Sánchez ofereix ara – després d’haver-se negat durant mesos- utilitzar 50.000 habitatges en mans de la SAREB per a lloguers socials. Una solució més que discutible, perquè, recordem, la Sareb es va crear per ajudar els bancs quedant-se amb els habitatges pitjors, els que tenien més difícils de vendre. Bona part d’elles estan okupades -es diu que uns 11.000- o en zones vacacionals o on no hi ha greus problemes d’habitatge (Segons un estudi del portal Idealista, el 63% dels habitatges de la Sareb estan en municipis de demanda baixa o molt baixa, el 27% en zones d’alta demanda i només el 10% en zones de molt alta demanda). A més, molts d’aquests habitatges no són habitables. La Generalitat Valenciana ja va rebutjar pel seu mal estat dos terços dels habitatges de la Sareb (del total de 1.706 actius oferts pel ‘banc dolent’, la conselleria corresponent només va veure en condicions òptimes 583).

Aquesta proposta, presentada en plena precampanya electoral, després d’haver tingut els habitatges de la Sareb retingudes durant anys (venent les que estaven a les zones més demandades), ens sembla una presa de pèl, per més que ara tant IU com Podem es baralliperapuntar-se com un èxit.

El comunicat de la PAH assenyala, justament, que «El govern i els partits han d’acceptar el fet que en aquest país no hi ha habitatge públic i, per tant, l’Administració no té alternatives per a aquelles famílies que, per una raó o una altra no puguin procurar-se un habitatge». I explica que els preocupa «la falta de mecanismes per mobilitzar tots aquells habitatges buits i que segueixi sense abordar-se el fet que tenim una immobiliària pública, la Sareb, que el Govern ha deixat en mans dels fons voltor».

Mentre els preus es disparen, segons l’INE, a Espanya hi ha 3,4 milions d’habitatges buits, que suposen un 13,7% del total del parc d’habitatge nacional. Milers d’elles estan en mans de bancs i fons voltors, especialment les construïdes a partir del 2008. Altres moltes les posseeixen especuladors menys notoris. El dret democràtic elemental a l’habitatge no podrà garantir-se mentre es preservi, com a sacrosant i il·limitat dret, que l’habitatge sigui una mercaderia, per permetre acumular-les, mantenir-les buides o especular amb elles com a forma de fer negoci.

Cal prioritzar aquest dret, recorrent en particular i amb caràcter d’ urgència a l ‘ expropiació, encara que temporalment només sigui d’ ús, dels habitatges buits que estan en mans de bancs, fons voltor i especuladors, per posar-los a disposició dels ajuntaments per al seu lloguer social. I a la municipalització del sòl urbanitzable, per destinar-lo a construir habitatges de lloguer social. Crida l’atenció que, mentre no hi ha sòl disponible per construir habitatges socials, es tramitin projectes com la «Llei de llocs, centres de culte i diversitat religiosa» del Parlament Basc, que preveu l’obligatorietat dels Ajuntaments de cessió de sòl públic per a llocs de culte, cosa que demostra que quan es vol legislar es legisla,  llàstima que sigui en benefici dels de sempre.

Així mateix, han de ser prohibits efectivament tots els desnonaments d’habitatges, per raons econòmiques, sense proveir d’una alternativa adequada els seus habitants. Solucionar l’ estafa de les hipoteques exigiria la nacionalització de la banca. En general, l’ Estat, a través de totes les palanques al seu abast, ha d’ assegurar que ningú sigui privat de l’ ús d’ un habitatge, incloent-hi la joventut de la classe treballadora, a la qual el preu de venda i lloguer li impedeix emancipar-se per construir-se una vida independent.

La nueva Ley de Vivienda, ¿un gran avance?

Carta Semanal 936 en catalán

Carta Semanal 936 para descargar en PDF

La semana pasada se ha anunciado un acuerdo del PSOE, UP, ERC y Bildu para desbloquear la Ley de la Vivienda, una de las promesas pendientes de cumplir del gobierno de coalición. El PNV rechaza la ley alegando que invade competencias autonómicas, y, tal como está redactada la ley, es posible que haya gobiernos autonómicos que la apliquen y otros que no. Todo esto da una verdadera ceremonia de la confusión.
Los partidos del gobierno presentan el acuerdo en lo que algún medio de prensa ha definido como “un ambiente de euforia”. Los firmantes también sacan pecho por el acuerdo alcanzado, aunque de manera más matizada. Oscar Matute (Bildu) y Pilar Vallugera (ERC) presentaron el acuerdo en rueda de prensa como de “gran trascendencia” y clave para asegurar que la “vivienda sea un derecho”. Pero no dejaron de reconocer los límites del texto final: “Creemos que la ley sigue adoleciendo de medidas más valientes y de mayor alcance, pero no ha sido posible porque nos hemos encontrado con la cerrazón del Gobierno”, señaló Matute.  Sigue leyendo

Ho reconeixen les institucions del capital: sota el capitalisme venen temps molt durs

Carta Setmanal 935 per descarregar en PDF

La solució dels problemes exigeix en primer lloc conèixer la seva causa. Els greus problemes socials, que pateix la majoria de la població que és la classe treballadora, són el resultat de la forma de gestionar el capitalisme o, per contra, deriven de la seva naturalesa intrínseca? Si identifiquem el capitalisme com una màquina, els problemes venen de la forma de manejar-la o és la màquina mateixa la que inevitablement els provoca i cada vegada més?

Les institucions del capital fan una intensa tasca propagandística, per ficar al cap de la gent la idea que el capitalisme és la millor manera de producció possible i que els problemes només es deuen a desajustos de gestió, fàcilment resolubles amb algunes correccions (el contingut de les quals és, en essència, atacar les conquestes obreres i democràtiques). Dues de les institucions imperialistes més importants, l’FMI i el Banc Mundial (BM), que expressen la dominació del capital financer estatunidenc, sens dubte estarien encantades de publicar informes sobre el feixisme futur que l’espera a la humanitat sota el capitalisme. Tanmateix, dir això implicaria aprofundir més en el seu desprestigi, mentre la realitat els contradiria immediatament, els contradiu ja. De manera que es veuen obligades a reconèixer que venen temps durs.

El conte de la lletera del capital rau en el mite que, gràcies a la lògica capitalista, hi ha d’haver un elevat creixement que, posteriorment, segueix la narració, ha d’estendre benestar al conjunt de la societat. Però el càntir es trenca en el misteriós moment inicial: no, no es pot preveure un creixement considerable, sinó al contrari. Així ho reconeixen tant l’FMI com el BM.

FMI: «Cap a un empitjorament de la situació»

L’FMI, en el resum executiu d’un informe publicat aquest mateix mes d’abril, reconeix: «Els tènues senyals a començaments de 2023 que l’economia mundial podria aconseguir un aterratge suau -amb inflació a la baixa i creixement ferm- s’han dissipat, enmig d’una inflació persistentment alta i de les recents turbulències en el sector financer».

A continuació explica la causa… lligada expressament a les seves polítiques, a les polítiques de l’imperialisme: «Aquestes anèmiques perspectives es deuen a l’orientació restrictiva de la política monetària que és necessària per reduir la inflació, a les conseqüències del recent deteriorament de les condicions financeres, a la guerra que es lliura a Ucraïna i a la creixent fragmentació geoeconòmica».

I finalitza detallant aquests aspectes: «Els riscos per a les perspectives estan molt esbiaixats cap a un empitjorament de la situació, i les probabilitats que es produeixi un aterratge brusc han augmentat notablement. La tensió en el sector financer podria amplificar-se i el contagi podria estendre’s, debilitant l’economia real en registrar-se un marcat deteriorament de les condicions de finançament i obligant els bancs centrals a reconsiderar la trajectòria de les seves polítiques. En el context de majors costos d’endeutament i menor creixement, els focus de sobreendeutament sobirà podran expandir-se i tornar-se més sistèmics. La guerra a Ucraïna podria intensificar-se i provocar més escalades dels preus dels aliments i l’energia, amb el consegüent augment de la inflació. La inflació subjacent podria resultar més persistent del previst, i per combatre-la es necessitaria un enduriment monetari encara més gran. La fragmentació en blocs geopolítics té el potencial de generar quantioses pèrdues del producte, en particular a causa dels seus efectes en la inversió estrangera directa».

BM: «Dins de poc podríem estar davant d’una dècada perduda per a tothom»

David Malpass, President del Banc Mundial, explica la situació: «Actualment, gairebé totes les forces econòmiques que van impulsar el progrés econòmic estan en retrocés. En la dècada anterior a la COVID-19, una desacceleració global de la productivitat, que és fonamental per al creixement dels ingressos i l’augment dels salaris, ja s’afegeix a les preocupacions sobre les perspectives econòmiques a llarg termini. En aquesta dècada, s’espera que la productivitat total dels factors creixi al seu ritme més lent des del 2000. El creixement de la inversió s’està debilitant: la mitjana del període 2022-24 serà la meitat de la mitjana de les dues dècades anteriors.

A més, identifica les conseqüències… de les seves polítiques; és a dir, la responsabilitat de les seves polítiques en el dantesc escenari que reconeixen: «els retrocessos en el capital humà provocats per la crisi sanitària, el tancament d’escoles i les pèrdues d’aprenentatge tindran efectes a llarg termini en el creixement del producte potencial«.

La conclusió és demolidora: «dins de poc podríem estar davant d’una dècada perduda, no només per a alguns països o regions com ha ocorregut en el passat, sinó per a tothom (…) s’espera que la taxa de creixement potencial mitjana del PIB (la taxa de creixement teòrica que una economia pot sostenir a mitjà termini sobre la base de les taxes d’inversió i productivitat, sense córrer el risc de patir una inflació excessiva) caigui un 2,2 % anual d’aquí al 2030, el nivell més baix de les tres últimes dècades,  és a dir, per sota del 2,6 % del període 2011-21. Aquesta és una caiguda pronunciada de gairebé un terç de la taxa del 3,5 % que va prevaler en la primera dècada d’aquest segle».

El caràcter crònic de la crisi del capitalisme

Que l’FMI i el BM reconeguin les greus perspectives que se cernin sobre l’economia mundial és una dada important. Per suposat, ambdós organismes plantegen que existeix la possibilitat d’ evitar el pitjor escenari, a través de l’ aplicació d’ una sèrie de polítiques el contingut de les quals és conegut: eliminar les traves a l’ acumulació capitalista que suposen les conquestes obreres i democràtiques, les conquestes que proveeixen certa seguretat, certes garanties per a les condicions de vida de la majoria. No obstant això, es pot esperar que aquestes polítiques facin possible un nou redesplegament del capitalisme a escala mundial?

A aquesta pregunta s’ha de respondre integrant el balanç empíric de la seva imposició -de la qual ja hi ha una larguíssima experiència- i la fonamentació teòrica. Respecte al primer, les polítiques que exigeixen l’FMI i el BM venen de lluny. En particular es rellancen des dels primers anys setanta, i es va desplegar el cas xilè, on s’imposen a través de la dictadura que va assolar el país des de l’11 de setembre de 1973. Les seves conseqüències socials es deixen sentir cada dia: atur, precarietat, atacs als serveis públics d’ensenyament, sanitat, etc. Però, s’aconsegueix amb aquestes polítiques impulsar efectivament el procés d’acumulació capitalista?

Si repassem retrospectivament les últimes dècades, amb què ens trobem? Què significa que, per a aquest 2023 i els anys següents, hi hagi un risc de crisi o, en tot cas, l’absència de nivells considerables de creixement? Suposa que l’economia mundial sigui presidida per una successió de crisi (com la dels primers setanta i la que esclata en 2007-2008), sense que entre elles hi hagi fases que veritablement puguin caracteritzar-se com a expansives. Això és, una sort de crisi crònica del capitalisme que culmina el que, fa cent anys ja, Lenin va explicar identificant l’estadi imperialista que llavors arrencava com la fase suprema, última, d’aquesta manera de producció basat en l’explotació de la classe treballadora.

La fonamentació teòrica és clara: el capitalisme és contradictori perquè els seus problemes no venen de l’exterior, sinó que s’originen en ell mateix. Però no és només que sigui contradictori, sinó que és creixentment contradictori: els problemes no deixen d’aguditzar-se. Això obeeix a una llei que el regeix, de la mateixa manera com en el camp de la física hi ha la llei de la gravetat. Es tracta de la llei del descens tendencial de la taxa de guany, taxa que és la força impulsora de l’acumulació. Per tant, els problemes socials no són el resultat d’una forma de gestionar el capitalisme, sinó que deriven de la seva naturalesa intrínseca.

Cap a on ens encaminem? Hi ha sortida? Socialisme o barbàrie

El motor de la història és la lluita de classes, quina altra cosa si no podria ser-ho? En conseqüència, en funció de com es desenvolupi ella es poden identificar diferents escenaris, en particular dos.

La supervivència del capitalisme aguditza cada vegada més els problemes, com ja ve fent: pandèmia, inflació, guerra. Hi ha un pla en què això s’aprecia amb claredat: el 2022 de nou s’ha desbocat el crèdit. Als Estats Units han augmentat els préstecs bancaris 1,5 bilions de dòlars, quantitat que inclou, com abans de 2007, un elevat pes dels de baixa qualitat, de manera que el deute corporatiu subprime ha assolit els 5 bilions de dòlars, un 40% del total. I com que amb aquest deute es financen activitats molt especulatives, s’exacerba una situació general d’incertesa en què augmenta el risc d’una nova crisi internacional. Per exemple, les sol·licituds de fallida s’han disparat: 42.368 al març, un 17% més que l’any anterior. Sabem el corol·lari de tot això, polítiques que busquen un augment del grau d’explotació de la classe treballadora, únic mitjà en última instància per mirar de contrarestar la tendència descendent de la taxa de guany. És a dir, una barbàrie cada vegada més gran.

Però hi ha un altre escenari: l’actuació conscient de la classe treballadora que, organitzada de forma independent de les institucions del capital, intervé en el terreny que li és propi, el de la defensa incondicional de les reivindicacions, fins al final. És a dir, el que toca ara, sabent, en tot cas, que això exigirà més aviat que tard una ruptura amb l’ordre burgès, incapaç ja d’admetre en el seu si les conquestes arrencades en altres períodes. Un procés que té en l’horitzó l’única alternativa a la barbàrie capitalista, que és la transició socialista a una societat sana, presidida per l’apropiació col·lectiva dels mitjans de producció per fer possibles les legítimes aspiracions de la majoria.

La concreció d’això pren la forma avui i aquí del combat contra la guerra i la seva altra cara, la guerra social que el capital desplega contra la majoria. Combat que pren formes molt elevades en experiències com la francesa per la retirada de l’atac a les pensions de Macron o la pròpia lluita en defensa del sistema públic de pensions aquí.

Lo reconocen las instituciones del capital: bajo el capitalismo vienen tiempos muy duros

Carta Semanal 935 en catalán

Carta Semanal 935 para descargar en PDF

La solución de los problemas exige en primer lugar conocer su causa. Los graves problemas sociales, que padece la mayoría de la población que es la clase trabajadora, ¿son el resultado de la forma de gestionar el capitalismo o, por el contrario, derivan de su naturaleza intrínseca? Si identificamos al capitalismo como una máquina, ¿los problemas vienen de la forma de manejarla o es la máquina misma la que inevitablemente los provoca y cada vez más?

Las instituciones del capital hacen una intensa labor propagandística, para meter en la cabeza de la gente la idea de que el capitalismo es el mejor modo de producción posible y que los problemas sólo se deben a desajustes de gestión, fácilmente resolubles con algunas correcciones (cuyo contenido es, en esencia, atacar las conquistas obreras y democráticas). Dos de las instituciones imperialistas más importantes, el FMI y el Banco Mundial (BM), que expresan la dominación del capital financiero estadounidense, sin duda estarían encantadas de publicar informes acerca del halagüeño futuro que le espera a la humanidad bajo el capitalismo. Sin embargo, decir eso implicaría ahondar más en su desprestigio, en tanto la realidad les contradiría inmediatamente, les contradice ya. De modo que se ven obligadas a reconocer que vienen tiempos duros. Sigue leyendo

Notes sobre el projecte «Sumar» de Yolanda Díaz

Carta Setmanal 934 per descarregar en PDF

El 2 d’abril, milers de persones assistien, en un poliesportiu de Madrid, a la presentació de SUMAR, el projecte polític de Yolanda Díaz. Això demostra les expectatives de moltes persones amb interès en la política per una sortida favorable a la majoria treballadora del país.

En efecte, moltes són les reivindicacions pendents, i que no han estat satisfetes pel govern de coalició: la derogació completa de les reformes laborals, de la llei mordassa i les lleis que destrueixen l’educació pública, la garantia del sistema públic de pensions basat en el repartiment, la recuperació de la sanitat i els serveis públics,  la fi dels acomiadaments i la destrucció de la indústria, la protecció dels salaris davant la inflació desbocada, el reconeixement dels drets dels pobles de l’Estat Espanyol, la separació d’Església i Estat i la fi dels privilegis de l’Església Catòlica, acabar amb el poder judicial i tota l’herència franquista,  en primer lloc amb la Monarquia imposada per Franco (la Transició ens va negar el dret de pronunciar-nos al respecte), la fi de la participació en la guerra…

Van ser satisfetes aquestes reivindicacions elementals amb les propostes de Yolanda Díaz? Pel que hem vist en l’acte, és difícil jutjar, ja que gairebé no hi va haver més proposta política que la de convertir-se en la primera dona presidenta del govern i clamar per la unitat.

Quin és el programa de Yolanda Díaz?

Qui s’interessi pel contingut de les propostes de Sumar trobarà grans dificultats per conèixer quines són. Si les busca a la seva web (https://sumarfuturo.info/), ho farà en va. Sota l’epígraf «projecte de país», a penes unes línies, sense cap proposta concreta: «les nostres societats democràtiques arrosseguen massa ferides i els partits polítics no semblen capaços d’oferir solucions de fons, ni sobretot un horitzó de futur (…) Sumar vol ser una eina al servei del país i que eixample la democràcia». Si obrim la pestanya «projecte de país», tan sols ens trobem amb 39 «persones coordinadores» (la majoria «sessudes expertes», amb un sol sindicalista, Agustín Moreno, i només 2 que poden ser considerats activistes socials), però ni una sola línia sobre el que els grups que aquestes persones coordinen ha elaborat.   

Pel que fa al discurs de Yolanda Díaz en la seva presentació com a candidata, poc més avançarem. Segons les referències que trobem a la premsa, Yolanda ha dit que «vull ser la primera presidenta del meu país», i que «les dones no som de ningú», que «estem fartes de tuteles». Reivindicar el paper de la dona en l’acció política és positiu, però el sol fet que una dona presideixi el país no garanteix res, ni tan sols per als drets de les dones. N’hi ha prou amb recordar Margaret Thatcher, Ángela Merkel, Indira Gandhi…

En el seu discurs, cal destacar una menció a ERC, al seu vot negatiu a la reforma laboral. Per a Díaz, va ser «votar en contra d’una reforma laboral amb el PP i Vox per pur politiqueig». En nom d’ERC, Rufián responia: «entenc que és útil pactar amb Garamendi i amb Ciutadans una reforma laboral sense uns salaris de tramitació i una indemnització digna per acomiadament». Recordem que la mateixa Yolanda Díaz presumia en un tuit del suport del Financial Times, òrgan de la City de Londres, a la seva reforma laboral.

Alguna cosa més sobre el seu programa trobem en la seva entrevista a El País del passat dia 3. Allà, Díaz parla sobre com afrontar la inflació que devora el poder de compra dels salaris: «és possible arribar a una limitació de preus amb caràcter voluntari i acordat amb les grans empreses i la distribució» Quedaria, per tant, a la bona voluntat dels especuladors. Sobre l’entrega d’armes a Ucraïna, declara que «els socis europeus estan cooperant davant d’una guerra que està sent brutal».

Diversos mitjans de premsa descriuen el projecte de Yolanda Díaz com una tornada al Podem inicial, «però sense populisme». El País explica en un editorial que «la candidatura de la vicepresidenta segona fica a caminar buscant la transversalitat que va tenir el primer Podem, però canviant la seva antiga èpica del poble contra la casta per la més immediata i material apel·lació la ‘Política útil'». I ho recalca en un article de J. Rodríguez Teruel, que diu que «actualitza el programa d’una esquerra institucional i abandona l’impuls populista dels orígens de Podem». El comentarista saluda l’objectiu d’intentar enterrar a les institucions la resistència dels treballadors i els pobles. I afegeix que «queda enrere la denúncia al règim del 78, reemplaçada per una exigència per actualitzar l’aplicació de la Constitució», i que «queda enrere la denostació de la UE, desplaçada per una trucada europeista a les reformes dels tractats i drets europeus, que discursivament no dista massa del relat emanat des de les pròpies institucions comunitàries».   

P. Vallín, a El Mundo, recorda que «Sumar es distancia de les esquerres chavistes llatinoamericanes per sincronitzar el discurs de neolaborisme de Yolanda Díaz amb les noves esquerres reformistes…». A. Carvajal, al mateix diari, assenyala que Yolanda Díaz «no va parlar fins a l’excés de la ‘ultradreta -com Iglesias o Sánchez- ni va atacar jutges, periodistes o ‘clavegueres». Va ignorar la guerra i l’OTAN (…) tampoc va fer al·lusió a la Monarquia».

Coneguda és, en efecte, la seva negativa a criticar la Monarquia o el poder judicial franquista. És a dir, el seu respecte per les institucions heretades del franquisme. Però si alguna cosa demostra l’experiència dels últims 40 anys, i la del govern de coalició, és que és impossible donar satisfacció a les reivindicacions dins del respecte a aquestes institucions, a les de la Unió Europea, i a l’OTAN, que condicionen tota política de progrés.

Quin és l’origen d’aquest procés?

El 4 de maig de 2021 Pablo Iglesias va dimitir de tots els seus càrrecs després de les eleccions madrilenyes. En el seu comiat, va venir a dir que se n’anava perquè no contribuïa a sumar i que Yolanda Díaz seria una bona candidata a presidenta del govern.

Díaz és la ministra més ben valorada. Reivindica la seva tasca i s’ha adobat en les batalles setmanals en les Corts contra els portaveus del PP. D’altra banda, la seva «reformita» laboral deixant bona part sense tocar, no és per a tirar coets.

A la universitat de tardor de Podem, l’octubre del 2021, es van donar tots els suports al projecte de Yolanda. Però l’absència d’aquesta, indicava que ella volia marcar la seva pròpia ruta. La cosa no anava per on la direcció de Podem volia, i Pablo Iglesias va declarar que «potser m’he equivocat» designant Yolanda. I que hi hauria d’haver hagut unes primàries.

Podem, amb les «candidatures del canvi» va arribar a ser el primer partit en intenció de vot i va treure 69 diputats per separat d’IU. Des d’aleshores, hi ha hagut forta baixada en vots, en presència institucional i han abandonat Podem bona part dels seus fundadors. A Madrid, amb Errejón, se’n van anar la majoria dels quadres municipals i autonòmics. A Galícia han desaparegut les confluències. Bescansa amb elles. Els seus 2 diputats canaris, Mery Pita i Alberto Rodríguez, estan avui al capdavant de dues noves organitzacions,

Davant d’aquesta situació Podem decideix refundar-se en el Front Ampli. Però els plans de Yolanda, nominalment militant del PCE i IU, van per una altra banda i això està provocant la ruptura, en la qual no s’atenen diferències polítiques. Més aviat de control del projecte. Podem es queixa que no se’ls té en compte, que és més a prop d’Errejón que d’ells, etc. De fet, sembla que la meitat dels actuals diputats estan amb Yolanda i organitzacions senceres com la de Catalunya han participat en la trobada del 2 d’abril.

El mal ambient entre les diverses organitzacions amenaça de portar al fracàs aquesta nova proposta.

Començar de nou per fer el mateix?

En el terreny polític es tracta de saber a on es vol anar. Si es vol continuar fent la mateixa política d’UP i els seus aliats al Congrés no calen gaires esforços. Només canviar el nom de la coalició i alguna cara.

Però si s’ha perdut molt suport caldrà veure perquè ha estat i com solucionar-los. I si aquest fos el camí, caldria haver començat d’una altra manera i no nomenant a dit qui encapçala el procés. Es necessitaria un debat, un balanç i una proposta democràtica, transparent i participativa. Però sembla que es reduirà a un procés per refrendar el ja fet i unes primàries a mida.

Dissolució de les organitzacions?

La web de Sumar diu que «els partits polítics no semblen capaços d’oferir solucions de fons, ni sobretot un horitzó de futur». De fet, Sumar es presenta com un projecte -un més- de «superació dels partits polítics», el que impregna tot el discurs de Díaz, per a qui Sumar és «una casa oberta» per fer «política útil».

La premsa subratlla l’enfrontament amb la direcció de Podem, que atribueix a una pugna pels llocs electorals, que certament existeix, però la cosa va més enllà. El projecte Sumar es nega a reconèixer les organitzacions com a integrants del mateix.

Es tracta d’una qüestió de summa importància. Per a la classe treballadora, l’organització és l’arma fonamental. Sense organització, només és mà d’ obra per a l’ explotació.

Durant aquests anys han ressorgit les reivindicacions i exigències de la majoria, els diferents moviments així ho expressen: els pensionistes, els professionals de la sanitat, els joves pels seus drets, els treballadors actius contra els acomiadaments i pels augments salarials. No es tracta només d’una qüestió reivindicativa. Tots els sectors oprimits i explotats de la societat busquen tenir una representació política fidel. I es veuen confinats en les eleccions a triar entre el rebuig i el mal menor: votem, si no ve la dreta i la ultradreta. Aquest fals dilema només porta al desengany, i per això cal una «nova» oferta electoral cada pocs anys.

Sumar pot -o no- ser utilitzat per la població treballadora per frenar amb el seu vot a la dreta i la ultradreta, però, pel moment, no sembla ser la representació política fidel als interessos de la classe treballadora que aquesta necessita. Aquesta representació, cal continuar treballant per construir-la.

Des de la lluita contra la guerra, contra la política militarista del govern, darrere l’OTAN i de Biden, per una sortida democràtica, és a dir, per la República per acabar amb l’herència franquista, en suma, pel conjunt de les reivindicacions, cal més que mai agrupar militants i treballadors que busquen una representació política fidel.

Qualsevol procés democràtic al nostre país ha de començar per acabar amb aquest règim, i aixecar institucions democràtiques. Una nova oferta electoral dins del règim és tornar al camí caminat cent vegades com Sísifo amb la pedra.

Notas sobre el proyecto “Sumar” de Yolanda Díaz

Carta Semanal 934 en catalán

Carta Semanal 934 para descargar en PDF

El 2 de abril, miles de personas asistían, en un polideportivo de Madrid, a la presentación de SUMAR, el proyecto político de  Yolanda Díaz. Ello demuestra las expectativas de muchas personas con interés en la política por una salida favorable a la mayoría trabajadora del país.

En efecto, muchas son las reivindicaciones pendientes, y que no han sido satisfechas por el gobierno de coalición: la derogación completa de las reformas laborales, de la ley mordaza y las leyes que destruyen la educación pública, la garantía del sistema público de pensiones basado en el reparto, la recuperación de la sanidad y los servicios públicos, el fin de los despidos y la destrucción de la industria, la protección de los salarios frente a la inflación desbocada, el reconocimiento de los derechos de los pueblos del Estado Español, la separación de Iglesia y Estado y el fin de los privilegios del Iglesia Católica, acabar con el poder judicial, y toda la herencia franquista y en primer lugar con la Monarquía impuesta por Franco (la Transición nos negó el derecho de pronunciarnos al respecto), el fin de la participación en la guerra… Sigue leyendo

És el pla de Pau del Govern Xinès un possible avenç?

Carta Setmanal 933 per descarregar en PDF

Alto el foc immediat, eliminació de les sancions, despeses militars per a pressupostos socials!

El dia 24 de febrer d’aquest any, és a dir un any just després que l’exèrcit de Putin envaís Ucraïna, el govern Xinès va presentar un pla de pau, sota la forma d’un «Document polític de 12 punts».

Voldríem fer una crida a l’atenció sobre els punts 3, 4 i 10 (d’altra banda, el conjunt dels 12 punts són d’accés públic).

El punt 3 es titula “Cessament de les hostilitats”, amb l’objectiu d’un “alt el foc complet”, la qual cosa implica, com diu aquest punt, “reprendre el diàleg entre Ucraïna i Rússia”.

El punt 4 es desenvolupa sobre la necessitat d’establir immediatament «negociacions de pau»

El punt 10 se centra en la condemna a les “sancions unilaterals” o sigui, en particular, a les sancions contra Rússia.

Recordem que, immediatament -de fet, el mateix dia- el president dels Estats Units Joe Biden, el secretari general de l’OTAN, Jens Stoltenberg i el comissari europeu encarregat de relacions internacionals, Josep Borrell, es van pronunciar -per aquest ordre – en contra del pla, sense cap matís i acusant el govern xinès d’inclinar-se per Putin. Anteriorment una ben orquestrada campanya de premsa denunciava que Pequín lliurava armes a Rússia (d’altra banda 30 països -entre ells Espanya- lliuren armes a Ucraïna, particularment en el marc de l’OTAN i amb el suport i dispositiu financer de la Unió Europea)

Des de fa més d’un mes, a nivell diplomàtic, el govern de Xi Jinping es presenta com a defensor de la pau, quan totes les institucions internacionals -com l’OTAN, l’ONU, la Unió Europea- i tots els governs dels 30 països de l’OTAN multiplicaven els seus plans de guerra, de rearmament, d’introducció d’una veritable economia de guerra. No sense múltiples contradiccions a cada país, i amb greus conseqüències per als treballadors europeus, grans víctimes de la guerra.

Per exemple als Estats Units, hi ha una veritable discussió pública, a la premsa i entre els principals dirigents polítics, tant del Partit Demòcrata com del Republicà, sobre la conveniència de seguir «ajudant Ucraïna», quan més de 100.000 milions de dòlars han estat enviats, sobretot en armament, i se n’anuncien d’altres. Les veus que s’oposen a aquesta despesa quan al país la sanitat, l’educació, les infraestructures estan per terra, es multipliquen i no només entre la població, sinó entre dirigents al màxim nivell. Per exemple, múltiples diputats de l’ala Sanders de Partit Demòcrata s’han pronunciat clarament contra l’enviament d’armes. De moment Biden ha imposat la seva línia, en bona mesura perquè correspon a interessos econòmics molt importants,

Notem, però, que a la majoria de països europeus, als mitjans oficials i als partits de govern i oposició -amb molt poques excepcions- el que mana és el «pensament únic» darrere de Biden i l’OTAN. Els vets a esmentar la guerra a les convocatòries del 14 d’abril anuncien una campanya electoral basada en aquesta unitat nacional de fet. A sobre Josep Borrell, com abans Solana, lliga el PSOE.

Un precedent important

No és una apreciació nostra, és un fet: l’OTAN, els governs europeus, la Unió Europea són bel·ligerants, sense matisos, darrere de Biden. D’altra banda, Putin competeix en la militarització de la Federació Russa i en la repressió a tota oposició, cosa que ha obligat més d’un milió, particularment de joves, a abandonar el país per no participar en una guerra que no consideren seva. A nivell intern, la seva política competeix amb l’acció antiobrera i repressiva del govern Zelenski a Ucraïna. País -no oblidem- que des del 2014 viu una guerra civil contra la minoria russòfona del Donbàs i l’exèrcit del qual està enquadrat per l’OTAN des d’aquesta data. Qüestió que va ser utilitzada per Putin com a excusa per a la seva invasió.

És bo recordar alguns fets que van passar després del 24 de febrer del 2022. Segons va declarar el general alemany (retirat) Harald Kujat -que va ser cap de l’Estat major alemany del 2000 al 2002 i membre del Comitè Militar de l’OTAN (2002/2005) , en una entrevista que va concedir al diari suís Zeitgeschehen im Fokus el 19 de gener, les converses de pau entre Ucraïna i Rússia que es desenvolupaven a Istanbul havien conclòs en un preacord a finals de març del 2022. Entre els punts d’aquest acord hi havia el compromís d’Ucraïna de no integrar-se a l’OTAN i no albergar tropes estrangeres, així com buscar una solució negociada als territoris ocupats… El general va afegir que, segons bones fonts, el primer ministre britànic, Boris Johnson va aterrar a Kíev el 9 de abril per impedir la signatura de l’acord, doncs «Occident no estava preparat perquè la guerra s’acabi».

En efecte. Biden i els seus acòlits són els principals beneficiats de la guerra o creuen ser-ho, perquè en aquests moments la situació sembla estar en un veritable atzucac.

D’una banda, tots els governs europeus pateixen una veritable crisi per les dificultats de transformar la seva economia en “economia de guerra”

Tots intenten traslladar la guerra al terreny social, atacant drets socials –sistema de pensions, de serveis públics…–, utilitzant la inflació agreujada per la guerra per reduir salaris i pensions, i limitant les llibertats.

A tots els països creix de forma desigual l’oposició, ja sigui directament a la guerra -com a Alemanya- oa la guerra social, des de França en primer lloc, fins a Grècia

A tots els països, tot i que una bona part dels dirigents de les centrals sindicals i els partits d’origen obrer combrega amb la política de guerra, no s’ha conclòs una veritable «Unió Sagrada» com va passar el 1914. Al contrari, a molts països, davant el descontentament de la majoria, els sindicats estan obligats a reivindicar (i sobren els exemples, França ho és, però hi ha altres casos menys valorats, com la megavaga del 27 de gener als transports a Alemanya). Fins avui, no és el cas d?Espanya, on els dos sindicats s?aferren al bloc governamental en vigílies de les eleccions, contra el desig de molts treballadors.

El lloc de la Xina

El govern de Xi Jinping, representant d’una nomenklatura que a través del Partit Comunista estalinitzat controla fèrriament la classe obrera xinesa, el poder del qual usurpa, amb tota evidència no està interessat en una guerra que compromet el subministrament de matèries primeres i imposa limitacions al comerç , essencial per mantenir el poder exportador de la Xina.

El primer motiu és una constant des de fa anys. La burocràcia xinesa viu en una situació de por permanent a una explosió de masses com la de la Plaça Tienanmen. La revolta contra les restriccions brutals amb l’excusa del COVID, que va obligar el govern xinès a aixecar l’estat d’alarma, demostra que té raons per pensar així.

L’estabilitat (l’Harmonia, segons paraules oficials) es basa en el creixement econòmic que permeti mantenir cobertes les necessitats elementals de la població i contenir-ne la revolta, sempre latent. I tot i això, el país està recorregut de milers de conflictes per les reivindicacions més elementals.

La crisi mundial agreujada amb la guerra, l’amenaça d’un crack financer, ja ha produït una baixada brutal de la producció i l’exportació. La Xina és la fàbrica del món, però per mantenir aquesta posició necessita poder comerciar lliurement i els circuits de distribució estan desarticulats en part. I això repercuteix directament en el nivell de vida de la població xinesa, cosa que preocupa greument la burocràcia xinesa, perquè pot desbocar el descontentament.

L’oposició del govern xinès a les sancions a Rússia no parteix d’un desig humanitari, sinó una necessitat material. Ells necessiten disposar lliurement de les primeres matèries que exporta la Federació Russa.

A més, el govern xinès, que manté els seus plans de desplegament militar al Pacífic i de recuperar Taiwan (que, per altra banda, és part de la Xina), no vol una derrota de Putin, que el col·locaria com a “únic enemic” del imperialisme USA, en un marc generalitzat de rearmament -en què la Xina i els EUA ocupen lloc destacat, però també participen la resta de l’OTAN, Austràlia i altres països- que aboca a noves guerres. I, en particular, a la conversió de les guerres comercials, com la que mantenen la Xina i els EUA, en guerres obertes.

S’explica així el pla de pau, que entra en contradicció amb la política de l’imperialisme. Per això el pla propossa un cessament de les hostilitats, la fi de les sancions i l’obertura de negociacions entre Ucraïna i Rússia.

I no és per casualitat que, per primera vegada, la burocràcia xinesa aparegui com a mediadora (veure l’acord Iran-Aràbia Saudita), que es permet convidar Lula (que va prendre les seves distàncies respecte a Biden en relació amb Ucraïna), fins i tot a Pedro Sánchez -aquests dies a Pequín- que es veu obligat a «saludar el caràcter constructor de la Xina» i després a Macron, a Scholtz…

La proposta de pau de la Xina es basa, com hem assenyalat, en els seus propis interessos de mantenir el seu espai al mercat mundial. D’aquí el rebuig del govern Biden, que, precisament, alimenta la guerra a Ucraïna com a part de la seva estratègia de recuperar espai al mercat mundial (la posició de la UE, més aviat, hem de considerar-la com a subsidiària dels interessos dels EE. UU., fins i tot per sobre dels interessos de les pròpies burgesies europees). De cap d’aquestes maniobres diplomàtiques no es pot esperar una pau duradora i favorable als treballadors i als pobles,que només s’assolirà per la lluita contra la guerra a cada país per part de la classe treballadora organitzada. Precisament, taquestes maniobres, que s’insereixen en les contradiccions entre imperialismes, es fan sobre un teló de fons en què s’anuncien les més gegantines mobilitzacions dels treballadors contra les conseqüències insuportables de la «política de Guerra». Que ja es desenvolupen amb una certa intensitat a diversos països d’Europa, amb Alemanya al capdavant.

Més que mai, la lluita contra la guerra, per l’alt el foc immediat, és inseparable del combat per les reivindicacions, contra la inflació i contra els plans d’austeritat que els apòlegs del sistema capitalista i les seves institucions pronostiquen i promouen.