Archivo de la categoría: Cartas

A treinta años de la disolución de la URSS

Carta Semanal 867 en catalán

Carta Semanal 867 para descargar en PDF

Ni fracaso ni fin de ciclo: aportaciones de la experiencia soviética para la lucha de la clase trabajadora hoy

Tras el derribo del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, los acontecimientos se sucedieron rápidamente en los países del bloque soviético y en la propia URSS, en donde culminan en diciembre de 1991. El día 25, Gorbachov dimite como presidente de la Unión Soviética y transfiere la condición de jefe de Estado a Borís Yeltsin, presidente de Rusia. El día siguiente se autodisuelve el Sóviet Supremo, sellándose así la desaparición de la URSS como Estado, que había sido creado sesenta y nueve años antes, el 30 de diciembre de 1922 (setenta y cuatro años desde el triunfo de la Revolución de octubre). Sigue leyendo

Una reivindicación democrática elemental: SEPARACIÓN DE LA IGLESIA Y DEL ESTADO A TODOS LOS NIVELES

 

Carta Semanal 866 en catalán

Carta Semanal 866 para descargar en PDF

La religión cristiana surgió como un instrumento de emancipación contra el imperio romano. Después de tres siglos de persecución el emperador Constantino la legaliza y de hecho la transformó en una Religión de Estado en el año 313.

Podemos decir que desde entonces la religión cristiana se transformó en una institución al servicio de las clases dominantes.

En la Europa occidental podemos decir que la propia Iglesia Católica era un poder feudal en si misma al dominar la tercera parte del territorio y tener entre sus privilegios el derecho al diezmo. Es decir, el derecho a cobrar el 10% de las cosechas.

Setecientos años más tarde, cuando la burguesía se desarrolla como clase social en las ciudades y para desarrollarse plenamente necesita acabar con el Antiguo Régimen feudal no tiene otro remedio que tomar medidas contra las iglesias propietarias de tierras y multitud de otras propiedades.

Podemos afirmar que es el surgimiento del estado basado en relaciones capitalistas, como sucede en Francia desde 1785, capitaneado por una burguesía revolucionaria en ascenso lo que está en el origen de lo que conocemos como laicismo, sistema administrativo que propone la completa separación de la Iglesia y el estado basado en el argumento del carácter privado de las creencias religiosas.

Este proceso tendrá sus mayores desarrollos en el occidente europeo, paralelo al más o menos intenso desarrollo de la burguesía y la profundidad de su revolución desmantelando el régimen feudal: el 26 de agosto de 1789 en Francia se proclama la Declaración de los Derechos del Hombre y el ciudadano, que dedica un artículo, el 10, a la libertad religiosa 1.

En 1871, cuando ya la burguesía se enfrenta a otra clase social insurgente, la clase obrera, la Comuna de París en su efímera aunque profunda acción establece que el laicismo es una cuestión de los trabajadores. Ponemos a vuestra disposición el decreto de la Comuna de París que decreta la separación de la Iglesia y el estado 2.

Tras la derrota de la Comuna este decreto será anulado y no será hasta 1905 que se aprobará la ley de Separación de la Iglesia y el estado en Francia 3.

Podemos afirmar con los hechos históricos probados en la mano que también en el terreno del laicismo la burguesía, en su fase imperialista y por tanto ya siendo una clase social (…) reacción en toda la línea (…) buscará alianzas cada vez más estrechas con las Iglesias retrocediendo en todo aquello que como el laicismo nació de sus propias necesidades como clase social.

El estado español y el laicismo

España será y es una unidad económica que en Europa occidental destacará por la extrema integración de la Iglesia y el estado y la brutal opresión y explotación al que someterán al campesino en territorios propios como en las colonias, hasta el punto de que incluso las organizaciones obreras históricas 4 no podían sino reflejar el masivo e intenso odio que grandes sectores del pueblo y sobre todo que los trabajadores organizados ya desde mediado el siglo XIX tenían a terratenientes y obispos por igual.

Durante la guerra civil (cuando la Iglesia declara que la sublevación militar es una “cruzada”), bajo el franquismo, la cooperación entre la dictadura y la Iglesia es estrecha, y la Iglesia domina la enseñanza, obtiene pingües asignaciones y beneficios y apoya al régimen (hasta su última etapa, cuando juega a dos barajas y permite que algunos sectores apoyen a las fuerzas de oposición)

El encarnizamiento de la Iglesia e incluso de los curas de pueblo o barrio en los asesinatos, las tortura, las masacres de los años 1930 y la dictadura, su misoginia brutal contra las mujeres y otras atrocidades han marcado sin ninguna duda el estado de la Monarquía actual y la dependencia mutua entre ambas.

La transición y la Iglesia

Siendo la Iglesia Católica un pilar del franquismo y uno de los grandes privilegiados en cuanto a propiedades y capitales el acuerdo de 1978 entre los dirigentes de las organizaciones obreras reconstruidas en el franquismo y este mismo debía establecer como en todos los ámbitos la continuidad de sus privilegios, y efectivamente así es.

Si el estado franquista había firmado en 1953 el llamado concordato con la Iglesia Católica el 3 de enero de 1979, recién aprobada la Constitución que convertía a la dictadura en democracia este es reformado por medio de los acuerdos entre el Estado y la Iglesia.

Los acuerdos fueron negociados en secreto por el entonces ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Adolfo Suárez, el católico propagandista Marcelino Oreja, y el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Jean-Marie Villot. Las negociaciones comenzaron antes de que se aprobara la nueva Constitución democrática e incluso de que se acordara la redacción del artículo 16 en el que finalmente se introdujo la frase “libertad religiosa y de culto” y se estable- ciera en el apartado 3:2 que ninguna confesión religiosa tendría carácter estatal.

Los acuerdos fueron firmados en la Ciudad del Vaticano el 3 de enero de 1979, sólo cinco días después de que entrara en vigor la nueva Constitución al ser publicada en el BOE el 29 de diciembre de 1978. Establecen la financiación de la Iglesia por parte del Estado, así como numerosas exenciones de impuestos para los bienes e ingresos de la Iglesia, y la obligación del Estado de que se imparta una asignatura de religión en todos los colegios, con profesores paga- dos por el Estado y designados libremente por los obispos.

Hasta el día de hoy el nacionalcatolicismo que definía esta estructura política y económica no solo no ha sufrido merma alguna a pesar de las docenas de años de gobiernos de izquierdas o progresistas sino que ha visto aumentado tanto sus privilegios como su poder económico. Tan solo hay que ver los datos económicos que con todo de- talle analiza la asociación Europa Laica de los informes de la Conferencia Episcopal Española y que permiten estimar en 11.000 millones de € anuales los que recibe la Iglesia Católica del erario público 5.

Actualidad de la lucha por el laicismo

A pesar de que la colaboración derecha – izquierda (es decir, PSOE, PCE, nacionalismos y regionalismos, PP, etc) ha sido casi absoluta durante todos estos años o quizás por eso resulta hasta complicado aportar los datos que indiquen por ejemplo cuantos son los millones de euros de dinero público que mantienen los innumerables negocios de las Iglesias, sobre todo de la Católica.

Once mil catequistas de religión llamados profesores cobran del presupuesto público en las escuelas públicas mientras al menos un 12,5 % del presupuesto global de la enseñanza se destinaba ya en 2018 a la enseñanza privada y la también privada llamada concertada. Y es solo uno de los aspectos en que el poder y el negocio de la Iglesia se ha visto incrementado muy notoriamente.

Si aplicáramos una lógica formal al análisis de los últimos meses en este campo, ya con Pedro Sánchez en el gobierno o con el gobierno de coalición PSOE-IU-Podemos deberíamos haber visto una contención en este camino, sobre todo cuando los datos estadísticos oficiales 6 dicen que la sociedad se seculariza y que especialmente los jóvenes dejan de ser creyentes.

Es más, las medidas para recortar los privilegios y avanzar en la separación de Iglesia y Estado deberían ser prioritarias ante los constantes ataques de la Iglesia contra los derechos sociales y democráticos de distintos sectores sociales y especialmente las mujeres y los niños.

Lejos de eso asistimos al escándalo de las inmatriculaciones de las que la Plataforma Recuperando 7, la propia Europa Laica y sindicatos como UGT Euskadi, STEE – EILAS, CCOO Euskadi o CGT denuncian:

  • Desde 1946 hasta hoy la Iglesia se ha apropiado, bien directamente por las leyes nacidas de la dictadura o por las aprobadas ya en la transición de más de 100.000 propiedades públicas.
  • De todas ellas el gobierno de coalición solo ha reconocido en un listado de 34.961 inmuebles entre 1998 y 2015 negándose a tomar medidas políticas y legislativas para recuperar el patrimonio esquilmado.

En esta línea de actuación se debe entender la visita para pedir permiso de Carmen Calvo, entonces Vicepresidenta del Gobierno, al Vaticano, con acuerdos nunca explicados públicamente y que nos trasladan al esperpento de la reciente visita de Yolanda Díaz, también Vicepresidenta, al mismo.

Laicismo y república, unidad indisoluble

Hay tantos argumentos para hacer esta afirmación que no caben en decenas de libros que se escribieran, y por mucho que muchos presuntos laicistas y republicanos nos vendan humo intentando desgastar el ansia de libertad y cambio social profundo que sigue creciendo a base de “memorialismo”, “interreligiosidad” y otros palabros parecidos los militantes de la Cuarta Internacional os invitamos a defender juntos la reivindicación de un sistema administrativo que separe la Iglesia y el Estado, que separe a la escuela de la Iglesia, bandera que como otras tantas cuestiones democráticas solo interesa a los trabajadores y los pueblos que abrazan la lucha por su emancipación.


6 En los 43 años que el CIS lleva haciendo esta pregunta el porcentaje de personas que se definen como católicas ha bajado desde el 90,5% en mayo de 1978 hasta el 55,4% en octubre de 2021, la cifra más baja de la historia. En cambio, el número de personas que se declaran no creyentes (ateos, agnósticos, indiferentes, etc.) se ha multiplicado por cinco: de un 7,6% a un 39,9%. Barómetro del CIS de octubre 2021.

7 https://www.recuperando.es/

En el aniversario de la constitución monárquica

Carta Semanal 865 en catalán

Carta Semanal 865 para descargar en PDF

En el 43 aniversario de la constitución de 1978, observamos un fenómeno curioso: son muchoslos partidarios de la Monarquía que ven necesaria una reforma de esa constitución, pero son casi unánimes al señalar que, hoy, tal reforma no es posible.

El País dice en su editorial que “la mayoría de los partidos políticos comparten un paquete mínimo de cambios que necesita la Constitución para enraizarse en el presente y en los profundos cambios que ha traído el siglo XXI. La paradoja reside en que comparten buena parte de las modificaciones”, pero “La reforma exprés prometida por los últimos gobiernos del PP y del PSOE, sin embargo, sigue en formato de promesa, del mismo modo que la anacrónica prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión de la Corona es hoy uno de los artículos más desconectados de la realidad. Tampoco la inviolabilidad del Rey se corresponde hoy con el estándar de exigencia democrática”,

El editorialista continúa señalando que “La Constitución no menciona tampoco a las 17 autonomías porque no existían todavía en 1978, pero magistrados y magistradas que han trabajado en los últimos 30 años en nuestro Tribunal Constitucional reconocen hoy, en las páginas de EL PAÍS, la necesidad de perfeccionar la organización territorial del Estado a través del título VIII de la Constitución”. Sigue leyendo

Es necesario derogar completamente la Ley Mordaza

Carta Semanal 864 en catalán

Carta Semanal 864 para descargar en PDF

En 2015, el gobierno Rajoy, imponiendo su mayoría absoluta, promulgó la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana (LOPSC), que pronto fue conocida, por su contenido, como “Ley Mordaza”.

Un aluvión de críticas

La LOPSC recibió de inmediato numerosas críticas, tanto dentro como fuera de España. Los sindicatos, las asociaciones de periodistas, las organizaciones de derechos humanos, se opusieron a ella.

Sigue leyendo

Perspectivas abiertas por la movilización de los metalúrgicos de Cádiz

Carta Semanal 863 en catalán

Carta Semanal 863 para descargar en PDF

La huelga que han mantenido los trabajadores del metal de Cádiz durante 9 días ha galvanizado al movimiento obrero y la juventud. En la provincia de Cádiz cuenta con el apoyo mayoritario de la población trabajadora, y ha habido incluso una huelga de estudiantes en solidaridad con los metalúrgicos. También se han convocado movilizaciones de solidaridad en distintas ciudades de todo el Estado.

Se trata de una convocatoria de huelga en defensa de reivindicaciones precisas, que en la práctica rompen con los planes de la UE, en primer lugar, el mantenimiento del poder de compra de sus salarios, ante una inflación que en este momento está en el 5,4%, y la defensa de conquistas recogidas en su convenio y que la patronal pretendía eliminar. Ha sido convocada en unidad por los sindicatos provinciales de FICA-UGT y de CCOO de Industria y contó con el apoyo de otras organizaciones sindicales menores. Dos cuestiones, defensa de reivindicaciones precisas que unifican a la clase y unidad de las organizaciones por las reivindicaciones que explican, en buena medida, el éxito de la huelga. Sigue leyendo

Uno contra ciento diez

Carta Semanal 862 en catalán

Carta Semanal 862 para descargar en PDF

“A mi juicio, vale más quedarse solo, como Liebknecht. ¡Uno contra ciento diez!”
(Lenin, citado por León Trotsky en su Historia de la Revolución Rusa, capítulo 13)

En estos días, en que se habla de la disciplina de voto de los parlamentarios, se cumple el 150 aniversario del nacimiento del militante obrero alemán Karl Liebknecht, quien, en plena guerra imperialista, se distinguió por votar en solitario, desafiando la disciplina del partido socialdemócrata de Alemania, contra el presupuesto de guerra, el  2 de diciembre de 1914. Votando a favor de la guerra, el SPD traicionó las decisiones del Congreso de la II internacional, que había resuelto una campaña contra la guerra, y organizar la movilización si ésta se declaraba. Esta traición, y la de la mayoría de los partidos socialistas europeos, creó en lo inmediato un enorme desconcierto entre las masas.

En mayo de 1915, Liebknecht es el autor del documento de Spartacus, encabezado por el título ¡El enemigo principal está en casa!, distribuido ilegalmente, en que amplía  su rechazo de la guerra imperialista en el Reichstag:

“El principal enemigo del pueblo alemán se encuentra en Alemania: el imperialismo alemán, el partido alemán de la guerra, la diplomacia secreta alemana. El pueblo alemán debe combatir este enemigo interno en una lucha política, cooperando con el proletariado de otros países cuya lucha es en contra de sus propios imperialistas (…) ¡El enemigo principal está en el propio país!”. (Véase el texto completo en https://www.marxists.org/espanol/liebknecht/1915/mayo/00001.htm) Sigue leyendo

Un debate sobre la situación política, la «transición energética» y la «economía verde»

Carta Semanal 861 en catalán

Carta Semanal 861 para descargar en PDF

Publicamos en esta Carta Semanal algunos extractos de las intervenciones de los ponentes del acto de presentación de La Verdad nº 109, realizado el pasado 11 de noviembre. Exposiciones que no sustituyen, evidentemente, la lectura de esta publicación, sino que se hacen con el ánimo de estimularla.

 

Intervención de Luis González

La Verdad 109 analiza la nueva situación mundial abierta tras la retirada de las tropas USA de Afganistán y al papel que ocupan las llamadas a la unión “para salvar el planeta” y las propuestas de “economía verde”. Sigue leyendo

¿En Portugal, de la unidad de la izquierda a la unidad nacional?

Carta Semanal 860 en catalán

Carta Semanal 860 para descargar en PDF

Desde hace seis años, en Portugal existe una forma de gobierno, la Jerigonça, basada en un gobierno del Partido Socialista (PS), con el apoyo en la Asamblea de la República del Partido Comunista (PCP ) y el Bloque de Izquierdas (BE). Un apoyo de “geometría variable”, que es tutelado por el presidente de la República, Rebelo de Sousa, dirigente del partido de derechas PSD e hijo de un ministro salazarista.

Este modelo de gobierno es presentado por algunas formaciones de la izquierda como un ejemplo a seguir en nuestro país. Le atribuyen enormes mejoras para las clases trabajadoras, aunque la realidad es bastante más modesta. De hecho, gracias a la Jerigonça, durante seis años, el gobierno del PS ha podido aplicar una política derivada de las necesidades e imposiciones del capital financiero, a través de una «gobernanza de geometría variable». Una gobernanza en la que los sucesivos Presupuestos del Estado fueron posibles gracias al apoyo del PCP y/o del BE, a cambio de algunas concesiones a las clases trabajadoras, acordadas con estos partidos políticos, revirtiendo algunas de las medidas contenidas en el llamado Memorándum de la Troika, implementado por el gobierno de coalición de la burguesía PSD/CDS, en el período 2011-2015. Sigue leyendo

Cómo utilizar la excusa verde para justificar los ataques del imperialismo

Carta Semanal 859 en catalán

Carta Semanal 859 para descargar en PDF

La Cumbre del Cambio Climático que se desarrolla estos días en Glasgow es un nuevo escándalo de la llamada “economía verde”. Glasgow era uno de los grandes centros industriales del mundo, y lo que queda no es ni la sombra. No van a discutir la reindustrialización sino cómo extender ese desastre.

El drama está montado: “el resultado de la cumbre determinará en gran medida cómo los 7.000 millones de humanos sobrevivirán en un planeta más calentado y si se pueden evitar niveles peores de calentamiento a las generaciones futuras”

“La temperatura media global ha aumentado más de 1 grado desde la Revolución Industrial. El consenso científico dice que si aumenta 1,5 grados aumentará significati­vamente el riesgo de las peores catástrofes climáticas, con su secuela de hambre, enfermedades y conflictos”. Sigue leyendo

El 40º Congreso del PSOE

Es evidente que para todo militante obrero las decisiones que tome el PSOE interesan sobremanera. El PSOE ha sido desde hace 142 años la principal representación política de los trabajadores de este país. Esto es una realidad al margen de lo que podamos pensar de su política y de su evolución.

Nosotros somos militantes de la Cuarta Internacional, constituida precisamente en diferenciación de la corriente estalinista y de la socialdemócrata. No era simplemente un problema ideológico, sino de la constatación por nuestra parte de que la política de las organizaciones que, como el PSOE, se reclaman de la socialdemocracia, no ha significado un avance para la emancipación social y democrática de los trabajadores y de los pueblos.

Por supuesto, somos conscientes de que un sector importante de los trabajadores siguen votando a este partido, aunque cada vez con menos confianza.

En todo caso, consideramos necesario dar nuestra opinión sobre el desarrollo de este Congreso y sus resultados.

Empezaremos por citar el artículo de Cándido Méndez, exsecretario general de la UGT y militante socialista desde 1970, publicado por la Cadena Ser el 16 de octubre. Dice en él:

«En el Congreso se dedica una hora a todo lo relacionado con la elección de la mesa y el debate y votaciones sobre la gestión de los órganos federales, entre otros la Comisión Ejecutiva Federal y el Comité Federal. En una hora escasa, ¿se va a debatir un periodo de tiempo, 2017-2019, donde ha habido tres elecciones, dos generales, y además analizar unas elecciones, como las de Madrid, con presencia notable del secretario general del partido, que, entre otras por esa presencia, tiene una lectura rotundamente nacional, y que se han saldado con el paso de ser la fuerza más votada en las anteriores a la tercera en estas últimas?»

Una buena reflexión sobre un hecho que revela que no ha habido en ese Congreso, no ya posibilidad de debate, ni de expresar una opinión contraria al reducido grupo que di- rige el partido socialista y al que podríamos darle otro apelativo; sino ninguna opinión sobre el programa, es decir, sobre la política realizada y por realizar por el partido desde el Gobierno. En el mismo artículo, Cándido

Méndez lo define así:
«Es probable que se piense que, debatiendo sobre ecología, digital y feminismo, lo del empleo, acorde con la máxima evangélica, se nos dará por añadidura, pero esto no suele funcionar así.»

Lo que viene a señalar que se recurre a lugares comunes que, en realidad, y más allá de su mayor o menor importancia objetiva, vienen a ocultar, probablemente por tener un contenido inconfesable, todo lo relativo a las reivindicaciones e intereses de los trabajadores.

Veamos: de cuándo en cuándo, cada vez menos, y de cara a la galería, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, ha venido anunciando la derogación de la reforma laboral y de la ley mordaza, como le exige el movimiento obrero. No es eso lo que afirmó en su discurso de clausura, en él su compromiso fue «poner punto final a leyes como la ley mordaza y la reforma laboral del PP, impuestas y sin acuerdos, que precarizaron los contratos y devaluaron los salarios.»

Sobre la reforma laboral

Entonces, sobre la reforma laboral, lo que quisiera Pedro Sánchez, es un acuerdo en las mesas del llamado diálogo social, un acuerdo de aceptación de la misma por los dirigentes sindicales que ponga fin a las críticas y que se olviden las exigencias de su derogación; antes de finalizar el año a ser posible. Sin mantener lo esencial de la reforma, incluso sin profundizarla, no sería posible el desmantelamiento del sector del automóvil, los despidos y la reconversión de tantos otros sectores económicos que se anuncian en nombre de la digitalización de la economía y de la transición verde. Con los fondos europeos como señuelo.

Como se ha señalado desde el aparato del PSOE estos días, de lo que se trata ahora es de «avanzarse a los cambios profundos que se avecinan, relacionados con el mercado laboral, con la gestión de la inmigración, con el cambio climático.» Lo que está en juego, pues, con la derogación o no de la reforma laboral son decenas de miles de puestos de trabajo, los derechos labora- les conquistados y la existencia de un sector industrial fuerte que sea la base de la economía. Y el silencio del 40º Congreso sobre todo esto significa que los dirigentes

socialdemócratas apuestan por una reconversión económica que puede dejar pequeña la de los años de gobierno de Felipe González para entrar en la entonces denominada Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea.

¿Qué supone «poner fin» a la ley mordaza?

En junio, con el apoyo de UGT y de CC. OO. se celebró un gran acto en la sede central de UGT en el que ambas organizaciones y el conjunto del movimiento obrero se felicitaron por la derogación del artículo 315.3 del código Penal y en el que se constituyó un comité internacional por la derogación de la ley mordaza y en defensa del derecho de huelga.
No ha habido la menor intención por parte del Gobierno «progresista» de apoyarse en esa iniciativa y en esas exigencias para derogar la ley mordaza. Muy al contrario, dos días después de las manifestaciones de Pedro Sánchez en su discurso de clausura del 40º Congreso del PSOE, la Mesa del Congreso de los Diputados decidió mantener bloqueada la derogación de la ley mordaza con el voto de los diputados del PSOE a favor de ampliar el plazo de enmiendas a la ley. Es la 39.a vez que los diputados del partido socialista bloquean el avance de esta derogación que permanece en esta fase de la tramitación parlamentaria desde hace casi un año. Esto son los hechos, lo demás son discursos y palabras que no comprometen a nada, ni convencen a casi nadie.

El mismo día en que se iniciaba el Congreso del PSOE decenas de miles de pensionistas, trabajadores y ciudadanos se manifestaban por las calles de Madrid exigiendo una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social. En ese Congreso todo quedaba en qué se iban a controlar las cuentas de la Seguridad Social.

Debates en un mundo paralelo

Mientras los debates del Congreso se daban en un mundo paralelo, al margen de los problemas y de las aspiraciones de los trabajadores, el aparato pretendía dar una imagen de unidad, que todo se adoptara por unanimidad. Así pues, en los últimos meses y hasta el 40º Congreso, Pedro Sánchez ha excluido de la dirección del partido a toda la vieja guardia que estuvo a la cabeza del «No es no» contra Rajoy, o de los que estaban en la dirección de UGT cuando todavía organizaba jornadas de huelga, contra la reforma laboral, por ejemplo, como Toni Ferrer. Y ha incorporado a partidarios del consenso con el PP, como el ministro Félix Bolaños, artífice del pacto con el PP para la renovación del Tribunal Constitucional y otras instituciones; pacto consistente en conceder la práctica totalidad de las exigencias del PP.

Sigue leyendo