A propósito de la Revolución Cubana (I)

(Autor: Luis González)

Con motivo de la reciente muerte de Fidel Castro, publicamos de nuevo este documento elaborado por Luis González, camarada de la sección española de la IV Internacional.

Este documento analiza el origen y la evolución de la revolución cubana, asunto complejo y de gran importancia desde el punto de vista de la lucha de clases, particularmente en el continente americano. Es una contribución que, en nuestra opinión, merece ser sometida a discusión.

Introducción

La revolución cubana es sin duda uno de los hechos más importantes de la 2ª mitad del siglo XX, y ha condicionado el desarrollo político y la actuación de las diversas corrientes que se consideran revolucionarias, especialmente en Latinoamérica, pero también fuera de ella.

La revolución cubana de 1959 reunía varias características particulares: No sólo era la primera revolución triunfante en América y en el Hemisferio Occidental. También era la primera que se producía a partir de la lucha de un guerrilla rural y la primera que era encabezada por una organización (el Movimiento 26 de julio) que no pertenecía a la órbita del estalinismo.

Para los marxistas revolucionarios de la IV Internacional la posibilidad de que un movimiento pequeñoburgués fuera más lejos de sus deseos en la vía de la ruptura con la burguesía hasta el punto de constituir un gobierno obrero y campesino no era nueva: El Propio programa fundacional de la IV Internacional dice que: “¿Es posible la creación de este gobierno por las organizaciones obreras tradicionales? La experiencia anterior nos nuestra, como ya hemos dicho, que esto es, como mínimo, sumamente improbable. Sin embargo, no se puede negar categóricamente, por anticipado, la posibilidad teórica de que, bajo la influencia de circunstancias completamente excepcionales (guerra, derrota, crack financiero, presión revolucionaria de las masas, etc.), los partidos pequeño‑burgueses, incluyendo a los estalinistas, puedan ir más lejos de lo que ellos mismos quieren en la vía de una ruptura con la burguesía.”. Lo que, como veremos, es precisamente lo que sucedió en Cuba: la expropiación de la burguesía y la creación de un estado obrero burocráticamente deformado desde su nacimiento bajo la dirección de una organización que no tenía tales cuestiones entre su programa y sus objetivos políticos.

La revolución cubana significó un revulsivo para los revolucionarios de todo el mundo. Muchos militantes revolucionarios trataron de seguir miméticamente el camino de Fidel Castro y el “Che” Guevara y se lanzaron a la guerrilla rural o urbana, con terribles consecuencias para toda una generación de militantes latinoamericanos. Muchas delas corrientes que se reclaman del trotskismo se vieron arrastradas en ese camino, en especial los militantes agrupados en el Secretariado Unificado de Mandel, Maitan, Frank, y Hansen (1). Algunos de ellos acabaron renegando de toda referencia, incluso formal, al trotskismo y abrazando el castrismo como orientación política. Tras la época guerrillerista de los años 60 y 70, algunos han seguido a Castro en la vía de “coexistencia pacífica” con el imperialismo, que conduce a Cuba al aislamiento y la destrucción del estado Obrero.

Tras el derrumbe de los regímenes estalinistas de la URSS y Europa del este, Cuba aparece para muchos ,militantes como la única esperanza, y el PC cubano como la principal dirección revolucionaria. Es preciso, por tanto, esclarecer los hechos, contar cómo sucedió la revolución cubana.

Nuestra visión es la de los marxistas revolucionarios de la IV Internacional. No queremos imponerla a nadie. Se trata de exponer nuestras posiciones y abrir la discusión.

(1) A pesar de que a partir de 1969, Joe Hansen y los dirigentes del SWP rechazaron la lucha de guerrillas impuesta por el SU, que habían aprobado hasta entonces.

Sumario: