(Publicado en la Carta Semanal 690 – ver en catalán)
El recién elegido presidente del PP, Pablo Casado, ha decidido hacer bandera de la lucha contra la “inmigración ilegal”. Se suma, así, a las formaciones que agitan contra los trabajadores inmigrantes, a los que acusan de ser responsables de la bajada de salarios y la pérdida de empleos. Pero no han sido los inmigrantes los responsables de la destrucción de los buenos empleos de la siderurgia, la construcción naval y la banca, o de la sustitución de los buenos empleos en las eléctricas, las telecomunicaciones, etc., por ETT y subcontratas ultraprecarias. Ha sido el capital financiero y los gobiernos a su servicio, con la Unión Europea como principal animadora.








